TIEMPOS DEL MUNDO
jueves, 5 de noviembre de 2026
PERTURBADORA DECLARACIÓN: “Gran parte de las naves ‘no humanas’ recuperadas por EE.UU. proceden de los océanos”
El contraalmirante retirado de la Marina de Estados Unidos, Tim Gallaudet, aseguró que el gobierno estadounidense posee más de una docena de vehículos de origen ‘no humano’ recuperados en distintas partes del mundo. Reveló, además, que la mayoría de estas naves fueron halladas en el océano, un entorno que considera ideal para ocultar una presencia desconocida. Gallaudet, oceanógrafo y exadministrador interino de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), realizó estas declaraciones durante una reciente entrevista en el programa Hang Out with Sean Hannity, donde abordó los presuntos programas secretos de recuperación de tecnología ‘no humana’. “Fuentes autorizadas que conozco, y que han tenido contacto con estos programas de recuperación de naves estrelladas, me han informado que tenemos más de una docena. Proceden de distintas partes del mundo”, afirmó. Sin embargo, el dato más sorprendente llegó cuando mencionó al físico Eric Davis, investigador vinculado al estudio de tecnologías avanzadas y fenómenos anómalos no identificados (UAPs). “Mi colega, el doctor Eric Davis, ha declarado que más de dos tercios de estos vehículos recuperados proceden del ámbito marítimo, del océano”, sostuvo Gallaudet, estableciendo una posible conexión entre las operaciones de recuperación y las profundidades marinas. El exalmirante también describió grabaciones de objetos capaces de desplazarse entre el agua y la atmósfera sin producir las perturbaciones físicas habituales, un comportamiento conocido como capacidad transmedio. Entre los casos mencionados figura el incidente registrado por el USS Omaha, en el que un objeto esférico fue observado sobre el mar antes de sumergirse aparentemente sin producir salpicaduras. Gallaudet aseguró conocer otra grabación, todavía no divulgada públicamente, que mostraría un fenómeno aún más extraordinario. “El UAP se desplaza rápidamente bajo el agua en dirección horizontal, emerge sin alterar la superficie, permanece suspendido durante un tiempo y luego acelera hacia el espacio a gran velocidad, algo que ninguna nave tripulada por humanos puede hacerlo”, relató. Según explicó, el objeto tenía forma de lágrima y avanzaba con su extremo puntiagudo hacia delante. También destacó que algunos de estos vehículos alcanzarían velocidades supersónicas sin generar estampidos sónicos. “Hay algo en su ingeniería que no tenemos idea de cómo reproducir”, reconoció. Para Gallaudet, el océano constituye uno de los lugares más apropiados del planeta para que una inteligencia avanzada permanezca fuera del alcance humano. "Si tuvieran que ir a algún lugar donde básicamente no fueran detectados durante un período de tiempo... ¿a dónde querrías ir?", preguntó. "Lo que querrías es ir... a la zona más inexplorada del mundo, y esa es el océano" asevero. En este sentido, recordó que aproximadamente el 27 % del fondo marino ha sido cartografiado y que apenas el 10 % del volumen oceánico ha sido explorado mediante instrumentos científicos. Su razonamiento se basa en la extensión de un entorno que aún permanece solo parcialmente explorado, incluso con equipos capaces de operar lejos de la superficie. “Así que todavía hay mucho misterio por descubrir” declaro. Gallaudet citó los límites de la exploración para explicar por qué cree que el océano podría ofrecer algún lugar donde evitar ser detectado. Gallaudet describió dos grabaciones: una que aparentemente mostraba un objeto entrando en el océano sin salpicar, y otra que mostraba un rápido movimiento submarino, un breve tiempo suspendido sobre el agua y un objeto acelerando hacia el cielo. “Salió del océano sin causar ningún daño”, le dijo a Hannity. Según explicó, otra grabación ofrecía una perspectiva diferente sobre un comportamiento similar. "Tengo conocimiento de otro vídeo que muestra algo similar, pero desde arriba... así que sí, han logrado crear algo que no tenemos ni idea de cómo reproducir", añadió. Gallaudet también describió los objetos como silenciosos. Afirmó que podían acelerar más allá de la velocidad del sonido sin producir un estampido sónico, una capacidad que, según él, sería difícil de explicar con la tecnología conocida. El exalmirante incluso planteó la posibilidad de que una civilización tecnológica hubiera surgido en la Tierra mucho antes que la humanidad y posteriormente se refugiara bajo los océanos o dentro de las montañas. Relacionó esta idea con la hipótesis siluriana, que examina la posibilidad de identificar rastros geológicos de civilizaciones industriales anteriores a la nuestra. Asimismo, afirmó que estos objetos han sido observados cerca de portaaviones, submarinos con misiles balísticos e instalaciones nucleares, y aseguró haber recibido testimonios directos de militares que presenciaron tales encuentros. Precisamente, personal de la Armada ha reportado encuentros con ‘fenómenos anómalos no identificados’, que describen como objetos que se desplazan entre el aire y el agua sin causar ninguna perturbación aparente. Estos relatos forman parte de un debate más amplio sobre lo que el gobierno estadounidense sabe acerca de los objetos no identificados y si ha ocultado información al respecto. Aunque las cifras de recuperación que mencionó no están respaldadas por pruebas públicas verificables, Gallaudet insistió en que existen materiales y grabaciones clasificados cuya divulgación podría cambiar radicalmente nuestra comprensión del fenómeno. En tanto, Marine Technology News informó sobre el testimonio de un testigo de Enigma en el que se observaron dos objetos luminosos desconocidos bajo el agua desde una embarcación. La acusación de ocultamiento va más allá de la información sobre avistamientos. Gallaudet y Hannity hablaron además sobre las afirmaciones de que el gobierno ha intentado obtener y examinar naves de origen no humano, junto con las acusaciones de secretismo en torno a los encuentros con UAP (fenómenos aéreos no identificados). La afirmación de que el encubrimiento ha durado 80 años refleja la creencia de Gallaudet. Su relato vincula los encuentros reportados con preguntas sobre qué podrían haber recuperado los funcionarios y qué saben acerca de las capacidades de los objetos. Además, la conversación también abordó los esfuerzos para aumentar la transparencia sobre el conocimiento que tiene el gobierno estadounidense de los fenómenos no identificados. Para el exalmirante, la cuestión ya no se limita a determinar qué objetos surcan nuestros cielos, sino también qué podría estar operando desde las profundidades de los océanos.
jueves, 29 de octubre de 2026
BIBLIA SATÁNICA: La Palabra del Maligno
Considerada el libro fundamental sobre el Satanismo moderno, la Biblia Satánica (The Satanic Bible) fue escrita por Anton Szandor LaVey, fundador de la Church of Satan en Estados Unidos y contiene ensayos explicitando los valores del Satanismo, así como también varios rituales básicos. Se dice que muchas personas se han convertido en satanistas luego de leerlo. A veces se la conoce como «La Biblia Negra». Sin embargo, nunca tuvo ese nombre. Si bien es cierto que algunas ediciones de la Biblia Satánica contienen un subtítulo que dice «La Biblia Satánica Negra», de allí parece provenir la confusión. Por cierto, existen libros titulados «La Biblia Negra» que no tienen ninguna relación con la obra de Anton LaVey. El hecho de que a LaVey se lo conoce como el Papa Negro, también parece contribuir a esa confusión. Al leer la Biblia Satánica debemos tener en cuenta el contexto en que el libro fue escrito y publicado, algo que muchos desconocen. A fines de los años ’60 en Estados Unidos existía una moda en torno al Satanismo. El tema estaba muy presente en los medios, gracias a la fundación de la Church of Satan por LaVey, películas como The Devil Rides Out y Rosemary’s Baby, y una creciente preocupación en la prensa por la posibilidad de crímenes vinculados a prácticas satánicas. Para aprovechar esa moda, la editorial Avon Books le solicitó a Anton LaVey escribir algún libro relacionado al tema. Anton LaVey tuvo así que escribir la Biblia Satánica en un tiempo muy breve. Como resultado de esto, mucho del contenido del libro fue tomado por LaVey de otras fuentes, y además muchos pasajes están destinados simplemente impactar al lector. Si bien es recomendable leer la Biblia Satánica como primera introducción al Satanismo, las obras posteriores de LaVey son más complejas y maduras. En sus diferentes ediciones, la Biblia Satánica ha tenido introducciones por varios autores. La edición original de 1969 y todas las que se hicieron hasta 1972 tienen una introducción por el escritor y editor Burton H. Wolfe, autor del libro Los Satanistas. Las ediciones en tapa dura de 1972 y las ediciones de Avon entre 1972 y 1976 tienen una introducción de Michael Aquino, un célebre ex-miembro de la Church of Satan. Desde 1976 al 2005, nuevamente las ediciones de la Biblia Satánica cuentan con un texto de Burton H. Wolfe. Finalmente, desde ese mismo año en adelante, la introducción es del Magus Peter H. Gilmore, actual Sumo Sacerdote de la Church of Satan. Algunas versiones de la Biblia Satánica recopilan todas las introducciones publicadas. En cuanto a su contenido, consta de cuatro libros: el Libro de Satán, Libro de Lucifer, Libro de Belial y Libro de Leviatán. Todos están precedidos por un Prólogo, en el que están expresadas las famosas Nueve Declaraciones Satánicas. 1. Libro de Satán. El primer libro critica los Diaz Mandamientos y la Regla de Oro («trata a los demás como querrías que te trataran a ti»). Gran parte del Libro de Satán, en especial todo lo referido al darwinismo social y la supervivencia del más fuerte, está basado en el libro Might is Right de Ragnar Redbeard, pero editado para emitir referencias a racismo, antisemitismo y misoginia. Los seres humanos son caracterizados como instintivamente predatorios, y la lujuria y los deseos carnales son considerados como parte intrínseca de la naturaleza humana. El Libro de Satán además promueve el Epicureanismo, un sistema filosófico que se centra en el goce de los placeres terrenales en la medida justa para alcanzar paz interior y librarse del miedo. Una frase muy citada de LaVey en relación a este tema es «Me desprendo de toda convención que no conduzca a mi felicidad terrenal». Se recomienda la indulgencia, y se incentiva a los lectores a que gocen su vida, centrándose en aquello que los haga felices y exitosos. La última parte del Libro de Satán tiene una adaptación de las Bienaventuranzas cristianas, pero editadas para reflejar los valores del Satanismo; 2. Libro de Lucifer. Es el segundo libro de la Biblia Satánica y contiene la mayor parte de la filosofía del Satanismo, con doce capítulos explicando temas como el amor, el odio, la indulgencia y el sexo. También en esta sección LaVey desmiente algunas creencias populares y rumores sobre el Satanismo. Aquí se explica que el cristianismo siempre ha enseñado que “Dios es bueno y Satanás malo”, presentándose desde una perspectiva diferente. Satán es definido como una fuerza de la naturaleza que ha sido caracterizada como «malvada» por muchas religiones, pero para el Satanismo, Satán es un símbolo, una metáfora, y no algo a ser estigmatizado ni adorado. LaVey rechaza la idea del rezo e incentiva a los satanistas a buscar soluciones a los problemas en lugar de orar por un milagro. Los Siete Pecados Capitales son defendidos, en la medida en que provean goce y satisfacción material. También LaVey define al Satanismo en este libro como «egoísmo controlado». Un capítulo extenso titulado «Sexo Satánico» está dedicado justamente a esta temática, indicando que la libertad sexual es incentivada, pero sólo en la medida en que brinda la posibilidad de explorar la propia sexualidad sin dañar a otros. En este capítulo también se explica que el sacrificio de niños y animales está prohibido, ya que ambos son considerados sagrados para el Satanismo. Como en el Satanismo uno es su propio dios, el cumpleaños es la celebración más importante, y también se festejan Walpurgis y Halloween. Asimismo, los equinoccios y solsticios también son celebrados; 3. Libro de Belia. Está dedicado completamente a la Magia y Rituales. Allí se explica cuál es el estado mental necesario para realizar un ritual, y se proveen instrucciones para los tres rituales fundamentales: de sexo, de compasión y de destrucción. En esta sección se defina a la Magia como «El cambio en personas y eventos en concordancia con la propia voluntad». También se explica que algunos rituales están simplemente basados en psicología o ciencia, pero que en otros casos no tienen explicación científica. Algo que explica LaVey es que, para manipular a una persona primero hay que atraer su atención, y que para ello existen tres estrategias: el atractivo sexual, el sentimiento y el asombro. LaVey posteriormente profundiza en el tema de los rituales en una nueva obra titulada «Los Rituales Satánicos» (The Satanic Rituals, 1972), donde está el texto de una misa negra completa; 4. Libro de Leviatán. Es el cuarto y último libro de la Biblia Satánica, el cual contiene cuatro invocaciones: a Satán, de lujuria, compasión y destrucción. Aquí se hace hincapié en el poder de la palabra y de la emoción para lograr magia efectiva. La Invocación a Satán apela a las fuerzas oscuras para darle poder al invocador, y lista los nombres Infernales. En esta sección también están incluidas las Llaves Enoquianas. En la edición original están tanto en inglés como en lenguaje enoquiano. Sin lugar a dudas, la Biblia Satánica permanece siendo un libro polémico principalmente por el hecho de que para su escritura Anton LaVey no sólo ha tomado ideas de otros autores, sino que incluso copió textos y los incluyó en la Biblia Satánica sin indicar la fuente. Por ejemplo, parte del texto de la primera sección fue tomada de Might is Right, un libro de Ragnar Redbeard publicado en 1890. Las Llaves Enoquianas fueron tomadas de la obra The Equinox del místico Aleister Crowley, modificadas para reemplazar referencias al cristianismo por referencias a Satán. A pesar de ello, la Biblia Satánica sigue siendo un texto fundamental para leer y acercarse a los principios básicos del Satanismo moderno, postulando una nueva moral centrada en el individuo y su disfrute terrenal, en lugar del sacrificio por el prójimo.
jueves, 22 de octubre de 2026
LA VERDADERA NATURALEZA DE LOS EXTRATERRESTRES: ¿Manifestaciones de entidades demoniacas?
Charles Duke, veterano astronauta de la NASA que participó en la histórica misión Apolo 16 de 1972, ha sorprendido con una inquietante afirmación sobre el fenómeno OVNI. A sus 91 años, sostiene que los misteriosos objetos que aparecen en nuestros cielos no son naves extraterrestres, sino “manifestaciones de entidades demoníacas que buscan engañar a la humanidad”. En efecto, durante una entrevista con la cadena religiosa estadounidense Christian Broadcasting Network (CBN), el décimo ser humano en pisar la Luna fundamentó su creencia en un pasaje bíblico, concretamente en 2 Corintios 11:14, donde el apóstol Pablo advierte que incluso Satanás puede disfrazarse de un ángel de luz: “El Señor dice que lo que estamos viendo es real, pero el diablo puede aparecer como un ángel de luz, según la Biblia”, declaró Duke, convencido de que los aparentes visitantes de otros mundos podrían ocultar una naturaleza espiritual maligna. “Los OVNIS están tratando de alejarnos de la verdad. Son demoníacos”, añadió. El exastronauta explicó que su interpretación del fenómeno no es reciente. De hecho, aseguró que lleva años sosteniendo esta creencia y recordó una experiencia personal que, según su testimonio, terminó por confirmarla. En cierta ocasión, Duke pidió a Dios una señal muy específica: que un amigo cercano, un empresario que jamás hablaba de estos asuntos, mencionara espontáneamente los OVNIS durante el desayuno del día siguiente. Para su sorpresa, eso fue exactamente lo que ocurrió. “Charlie, ven aquí. Quiero empezar a hablar contigo sobre los OVNIS”, recordó que le dijo su amigo. Duke interpretó aquella inesperada conversación como una respuesta directa a sus plegarias, reforzando su convicción de que “detrás de los avistamientos existe una realidad sobrenatural vinculada al engaño espiritual”. Su postura coincide con otras interpretaciones religiosas que han ganado visibilidad en Estados Unidos. Entre quienes han expresado ideas similares figuran el vicepresidente J.D. Vance y monseñor Stephen Rossetti, quien hasta hace unos meses se desempeñaba como exorcista de la arquidiócesis de Washington. Vance ha sugerido que los aparentes tripulantes de los OVNIS podrían ser entidades demoníacas en lugar de extraterrestres, mientras que Rossetti llegó a declarar: “Es mi creencia personal que probablemente muchos, si no la mayoría, de estos avistamientos de seres alienígenas son en realidad demonios”. Estas afirmaciones le costaron el cargo al religioso en junio pasado, cuando el arzobispo de Washington, el cardenal Robert McElroy, decidió destituirlo por considerar que sus declaraciones contradecían las enseñanzas de la Iglesia sobre el diablo, los demonios y el exorcismo. Sin embargo, la teoría demoníaca está lejos de generar consenso entre los representantes religiosos. El sacerdote Lee Taylor, responsable de tres iglesias en el norte de Gales, ofreció una perspectiva muy diferente en declaraciones a The New York Post. Taylor considera que diversos pasajes bíblicos permiten contemplar la existencia de inteligencias no humanas sin necesidad de atribuirles una naturaleza maligna. Entre ellos mencionó la visión de Ezequiel sobre una misteriosa “rueda dentro de otra rueda” y las palabras de Jesús en Juan 14:2: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas”. A su juicio, el eventual descubrimiento de civilizaciones extraterrestres no supondría una amenaza para el cristianismo, sino una oportunidad para ampliar la comprensión de la creación divina. “Un universo más grande, o el descubrimiento de uno más grande, no hace que Dios sea más pequeño. Simplemente hace que la creación sea más grande”, expresó. El sacerdote también advirtió sobre los riesgos de interpretar automáticamente lo desconocido como una manifestación del mal, ya que semejante postura podría alimentar el miedo en lugar de favorecer una investigación abierta. “No creo que sea el marco más útil para hablar de un fenómeno desconocido. Puede animar a las personas a proyectar miedo o certezas sobre algo que todavía no comprendemos”, señaló. Aunque las afirmaciones de Duke reflejan sus convicciones religiosas y no constituyen evidencia científica sobre el origen de los OVNIS, sus declaraciones reavivan un antiguo debate que trasciende la posibilidad de visitantes extraterrestres: si algún día se confirma la existencia de una inteligencia no humana, ¿cómo encajaría ese descubrimiento en las creencias espirituales de la humanidad?
jueves, 15 de octubre de 2026
¿ALIENÍGENA O REPTILIANA?: Una extraña ‘visitante’ en la Casa Blanca
Una aparición que se volvió viral rápidamente en internet, fue la presencia junto a Donald Trump de un extraño espécimen cuyo parecido a la extraterrestre de la película Mars Attacks! de 1996, por su extraña mirada y movimientos que no parecían propios de un ser humano, es realmente asombroso y que ha dado argumentos a los conspiranoicos que los reptilianos ya están en la Tierra. Nos referimos a Susan Dell, esposa del multimillonario Michael Dell, cuya visita a la Casa Blanca desató una ola de comentarios y teorías conspirativas en las redes sociales. Todo comenzó luego de un acto realizado el pasado miércoles 7 de octubre, cuando la empresaria participó de una presentación relacionada con el programa Trump Accounts, un programa de inversión dirigido a niños nacidos entre el 2025 y el 2028. Aunque Susan también tomó la palabra durante el acto, las imágenes que circularon posteriormente hicieron que la conversación se alejara del anuncio y se concentrara en su apariencia, lo cual terminó convirtiéndose en uno de los temas más comentados en internet por las reacciones que generó su horrible aspecto y extraños gestos durante el evento. Como podéis imaginar, en cuestión de horas, algunos usuarios comenzaron a especular con que Susan podría ser una reptiliana o incluso una extraterrestre camuflada entre los seres humanos. Otros compararon sus movimientos y expresiones con los de un robot, alimentando todo tipo de comentarios, burlas, memes y teorías en las plataformas digitales. Las publicaciones también alimentaron especulaciones sobre posibles procedimientos estéticos. Susan Dell no ha confirmado públicamente haberse sometido a cirugías o tratamientos específicos, por lo que esas versiones deben tomarse únicamente como comentarios de usuarios y no como información comprobada. Sin embargo, informes dados a conocer por The Daily Mail señaló que Dell se habría sometido a procedimientos estéticos iniciales de hasta 50 mil dólares, según lo estimado por el especialista Ross Perry. “Existe la posibilidad de que se haya sometido a un estiramiento facial completo, ya que la piel alrededor de la mandíbula y la parte media del rostro parece estar más tersa. Otra posibilidad es una blefaroplastia superior (cirugía de párpados), que puede hacer que los ojos se vean más abiertos (....) El bótox puede suavizar las líneas de expresión de la frente y el entrecejo, los rellenos dérmicos en las mejillas o las orejas pueden restaurar el volumen perdido y crear un contorno más juvenil”, señaló el especialista al medio. Además de ser esposa de Michael Dell, la hoy considerada ‘reptiliana’ tiene una trayectoria propia como filántropa y ha participado durante años en proyectos relacionados con educación, salud y apoyo a comunidades. Junto con su esposo, forma parte de la iniciativa que respalda las Trump Accounts. El matrimonio Dell comprometió más de 6 mil millones de dólares para ayudar a financiar aportaciones iniciales de mil dólares destinadas a las cuentas de niños elegibles. El programa fue precisamente la razón por la que ambos estuvieron en la Casa Blanca, aunque la presencia de la ‘reptiliana’ terminó generando una conversación distinta en internet. La polémica volvió a poner sobre la mesa un fenómeno frecuente en redes sociales: la rapidez con la que la apariencia de una figura pública puede convertirse en el centro de una discusión, incluso cuando su presencia está relacionada con un tema completamente diferente. Como sabéis, aunque las teorías conspirativas abundan en la red, la realidad es que no existe evidencia científica que las confirme; por ello, las imágenes en fotos y videos suelen convertirse en puntos de referencia para reavivarlas o vincularlas con personajes públicos. Una de las más difundidas es la de los reptilianos, seres extraterrestres infiltrados en la élite política y económica mundial que quedan al descubierto por sus gestos atípicos, expresiones rígidas o por los efectos visuales de procedimientos estéticos. Dicha teoría conspirativa sobre los reptilianos fue popularizada a finales de los noventa por el escritor británico David Icke, quien difundió la premisa de que una raza alienígena con apariencia de lagarto controla secretamente el mundo. A lo largo de los años, numerosas figuras públicas y celebridades han sido señaladas bajo esta narrativa en internet. En las plataformas digitales, los conspiracionistas suelen argumentar que ciertas personalidades son "reptilianos", "clones" o "androides con fallas en su holograma", apoyándose en detalles como parpadeos atípicos, movimientos mecánicos o tics que, según sus especulaciones, "delatan" una máscara sintética. Citemos algunos ejemplos: 1.- Guardaespaldas de Trump: Tanto miembros del Servicio Secreto como asesores cercanos al mandatario han sido señalados por aparentes "parpadeos inusuales" o extremidades desproporcionadamente largas, interpretando estos detalles anatómicos como una presunta prueba de que seres de otra especie protegen a los líderes políticos; 2.- Joe Biden: La teoría no se limita a un solo espectro político, sino que abarca a magnates y figuras de diversos partidos. Al discapacitado fisco y mental de Joe Biden se le ha señalado en reiteradas ocasiones en videos virales debido a sus movimientos pausados o comportamientos calificados por internautas como fuera de lo común; 3.- Melania Trump en el 2017: Luego de que su esposo asumiera la presidencia, ella apareció junto a Donald Trump en una base militar en Maryland vistiendo lentes oscuros. Los usuarios de redes sociales notaron una marcada rigidez en sus gestos y comenzaron a especular masivamente sobre la posibilidad de que la Casa Blanca hubiera utilizado un "clon" o un "doble de cuerpo robótico". A lo largo de los años, las plataformas digitales han documentado diversos casos específicos donde los internautas viralizan fragmentos de video de Donald Trump, célebres empresarios, diplomáticos o estrellas del espectáculo bajo la premisa de aparentes "fallas en la simulación" o la presencia de "reptilianos". En relación a Dell, pese a la repercusión que alcanzo, no existe ninguna evidencia que respalde las versiones que la señalan como una alienígena o reptiliana. Se trata de especulaciones surgidas en internet a partir de su aparición pública. El episodio volvió a demostrar cómo una escena política puede transformarse en un fenómeno viral cuando las redes sociales convierten un detalle inesperado en tema de debate mundial.
jueves, 8 de octubre de 2026
¿Y SI ALGUNOS OVNIS FUESEN ORGANISMOS VIVIENTES?: Investigador busca testimonios sobre misteriosos orbes de plasma
El investigador Robert Hastings está buscando testimonios de personas que aseguren haber tenido encuentros con misteriosos orbes de apariencia plasmática y comportamiento aparentemente consciente. El objetivo es reunir nuevos casos para su próximo libro, en el que abordará distintas formas de contacto con aparentes inteligencias no humanas. Hastings lleva más de cuatro décadas investigando incidentes OVNI relacionados con instalaciones de armas nucleares estadounidenses. Durante ese tiempo ha entrevistado a más de 160 veteranos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y es autor de UFOs and Nukes: Extraordinary Encounters at Nuclear Weapons Sites, obra centrada en los testimonios y documentos que vinculan el fenómeno con bases y sistemas nucleares. En el marco de esas investigaciones, también ha recibido relatos sobre fenómenos de naturaleza muy distinta, entre ellos encuentros con orbes que parecían mostrar algún tipo de conciencia. Precisamente ese tipo de testimonios adquirió una nueva dimensión para Hastings tras unas declaraciones de David Grusch sobre los llamados plasmoides sintientes, realizadas durante una conferencia de prensa sobre fenómenos anómalos no identificados (UAPs) celebrada el 9 de junio del 2026 en el Capitolio de Estados Unidos. Consultado sobre cuántos tipos de entidades serían conocidos por el gobierno estadounidense, el exoficial de la Fuerza Aérea y exfuncionario de inteligencia respondió: “Es un continuo desde formas de vida bípedas y corpóreas hasta lo que yo consideraría vida plasmoide sintiente. Pero hay varias [especies] de las que el gobierno de Estados Unidos tiene conocimiento”. Estas palabras resultaron especialmente significativas, ya que varios de los testimonios conocidos por el investigador sugieren que tales entidades se comunican telepáticamente. Dos de las personas que le confiaron experiencias de esta naturaleza, de hecho, serían figuras conocidas internacionalmente, aunque solicitaron que sus identidades permanecieran en reserva. Entre los casos documentados por Hastings figura el de una mujer identificada con el seudónimo «Amanda», una respetada profesional del área de tecnologías de la información que se puso en contacto con él en 2022. El episodio habría ocurrido durante el otoño boreal de 1992. Amanda se encontraba frente a su casa esperando a su esposo junto al auto cuando observó algo inusual en el cielo. Al poco tiempo, según recordó, estaba frente a una esfera suspendida en el jardín de un vecino, a unos nueve metros de distancia. La describió como un orbe rojizo y anaranjado, aproximadamente del tamaño de un melón, inmóvil a la altura de sus ojos. Su superficie parecía fluctuar continuamente. “Era ardiente, de un rojo anaranjado, parpadeaba y parecía estar respirando. He usado la palabra ‘ondulante’ porque es la única que encuentro para describirlo. ¡Era como si estuviera vivo!”, relató. Pero la parte más extraordinaria de su relato ocurrió a continuación. Fue entonces cuando afirmó haber escuchado una voz dentro de su cabeza que le decía: “No tengas miedo, no te haré daño”. Amanda aseguró que no sintió temor, sino fascinación. Mientras observaba el objeto, tuvo la impresión de que todo a su alrededor había quedado aislado: no escuchaba vehículos, vecinos, pájaros ni insectos. También afirmó haber perdido la noción del tiempo. La experiencia terminó cuando su esposo salió de la vivienda. En ese momento, el orbe aparentemente aceleró entre las casas en dirección oeste y desapareció en una fracción de segundo. Cuando Hastings le preguntó posteriormente si podía haberse tratado de algún dispositivo tecnológico sofisticado, Amanda respondió: “Diría que parecía más biológico, más vivo, como si respirara u ondulara. Básicamente, una bola de fuego que se comunicó telepáticamente conmigo”. Ante todo, cabe precisar que un plasmoide es, en términos generales, una estructura de plasma - materia ionizada compuesta por partículas cargadas - que puede mantenerse organizada mediante campos electromagnéticos. Dentro de algunas interpretaciones del fenómeno OVNI/UAP se ha planteado que ciertos orbes luminosos podrían corresponder a estructuras plasmáticas autoorganizadas, en lugar de las tradicionales naves metálicas asociadas popularmente con los OVNIS. Es precisamente esa posibilidad la que Hastings considera de gran interés tras las declaraciones de Grusch y archivos relacionados desclasificados recientemente: que algunos fenómenos observados pudieran corresponder no a vehículos ocupados por seres alienígenas que las conducen, sino a entidades cuya propia forma física sería el plasma. El tema ocupará un lugar en su próximo libro, Strange Encounters: The Spectrum of Alien Contact with Humans, donde reunirá testimonios sobre interacciones con diferentes tipos de estas entidades. Una de las categorías estará dedicada específicamente a los plasmoides mencionados por Grusch. De allí surge su actual convocatoria a personas que hayan vivido experiencias similares. Hastings asegura que protegerá la identidad de quienes deseen permanecer en el anonimato y que, si decide incluir el relato de algún testigo en el libro, le enviará previamente el texto para que pueda revisar su exactitud antes de la publicación. La investigación abre así una posibilidad tan extraña como sugerente: que, al menos en algunos casos, el OVNI no transporte seres vivos, sino que sea en sí misma, la propia forma de vida.
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