TIEMPOS DEL MUNDO
jueves, 26 de marzo de 2026
OUROBOROS: Simbolizando la vida eterna
En las ricas y antiguas tradiciones de la mitología nórdica, pocos símbolos cautivan la imaginación como el Ouroboros, la serpiente que se devora su propia cola. Esta poderosa imagen trasciende culturas y épocas, pero dentro del contexto de las creencias nórdicas, adquiere significados únicos. Representa no solo el ciclo infinito de la vida, la muerte y el renacimiento, sino también el equilibrio de las fuerzas opuestas: creación y destrucción, orden y caos. El Ouroboros se convierte así en un puente entre mundos, un símbolo del orden cósmico y una guía para la transformación personal. Antes de adentrarnos en la interpretación nórdica, es importante comprender que el Ouroboros no es exclusivo de la mitología nórdica. Este antiguo símbolo ha aparecido en diversas culturas de todo el mundo, cada una con sus propios matices de significado. Antiguo Egipto: El Ouroboros aparece por primera vez en el antiguo Egipto alrededor del año 1600 a. C. Fue encontrado inscrito en la tumba de Tutankamón, representando la naturaleza cíclica del tiempo, el viaje del sol y el concepto de renacimiento; Antigua Grecia: Los griegos adoptaron el símbolo, dándole el nombre de "Ouroboros", que significa "devorador de colas". Filósofos como Platón lo vieron como una representación del universo autosuficiente, un sistema cerrado de creación y destrucción constantes; Gnosticismo y alquimia: El Ouroboros se convirtió en un símbolo significativo en el gnosticismo y la alquimia, representando la naturaleza cíclica de la existencia, la unidad de los opuestos y el eterno proceso de transformación. Los alquimistas lo veían como una representación de su «gran obra», el proceso cíclico de purificación y refinamiento. El hecho de que este símbolo aparezca en culturas y épocas tan dispares demuestra su poder fundamental y su resonancia con conceptos humanos esenciales sobre la vida, la muerte y el universo. Es una imagen primigenia, que conecta con nuestra comprensión más profunda del mundo. En la mitología nórdica, el Ouroboros adopta una forma particularmente dramática y aterradora: Jörmungandr, la Serpiente de Midgard. Esta monstruosa criatura, también conocida como la Serpiente del Mundo, es una figura central en la cosmología nórdica y una poderosa encarnación de la naturaleza cíclica de la existencia. Jörmungandr fue uno de los tres monstruosos hijos del dios embaucador Loki y la giganta Angrboða. Sus hermanos fueron Fenrir, el lobo gigante, y Hel, la gobernante del inframundo. Desde el principio, estos descendientes fueron vistos como una amenaza para los dioses y el orden del cosmos. Temiendo el inmenso potencial destructivo de Jörmungandr, el dios principal Odín arrojó a la joven serpiente al gran océano que rodeaba Midgard, el reino de los humanos. Allí, Jörmungandr creció hasta alcanzar un tamaño tan descomunal que acabó rodeando el mundo entero, mordiéndose la cola: un uróboros viviente. La presencia de Jörmungandr en el océano no era simplemente una realidad física; tenía un profundo significado simbólico para los nórdicos. La Frontera del Mundo: La Serpiente de Midgard definía la frontera entre el mundo ordenado de los humanos y el reino caótico de los gigantes y otros seres monstruosos. Era el límite físico y simbólico del mundo conocido; Una fuerza de la naturaleza: Jörmungandr estaba asociado con el poder del océano, los terremotos y otros fenómenos naturales. Se creía que sus movimientos provocaban tormentas y maremotos. Era la naturaleza misma, feroz y despiadada; El ciclo de destrucción y renacimiento: Como uróboros , Jörmungandr representaba la naturaleza cíclica del tiempo y la interconexión entre creación y destrucción. Su existencia era un recordatorio constante de que incluso las estructuras más estables están sujetas al cambio y a la disolución final. El papel más significativo de Jörmungandr en la mitología nórdica se da durante el Ragnarök, el evento apocalíptico que marca el fin del mundo actual y el comienzo de uno nuevo. Es aquí donde el simbolismo del Ouroboros alcanza su máxima expresión. Por cierto, la llegada del Ragnarök fue profetizada, y las acciones de Jörmungandr se consideraron indicadores clave de su inminencia. Se decía que cuando la serpiente soltara su cola, comenzaría el Ragnarök. Durante el Ragnarök, Jörmungandr emergerá del océano, envenenando la tierra y el mar con su veneno. Librará una batalla final y cataclísmica contra Thor, el dios del trueno. Esta es quizás la historia más conocida sobre la Serpiente de Midgard. Una muerte mutua: Thor matará a Jörmungandr, pero también sucumbirá al veneno mortal de la serpiente, muriendo tras dar solo nueve pasos. Esta destrucción mutua subraya la naturaleza cíclica del Ouroboros: la muerte conduce al renacimiento, la destrucción abre el camino a la creación; El fin de una era: La muerte de Thor y Jörmungandr significa el fin del viejo orden, la destrucción del mundo existente y la inevitable transición a un nuevo ciclo. La liberación de la cola de Jörmungandr y su posterior batalla con Thor son poderosas metáforas de las fuerzas destructivas y transformadoras inherentes al símbolo del Ouroboros. Caos y Orden: Las acciones de la serpiente provocan caos y destrucción, pero también preparan el camino para que un nuevo mundo surja de las cenizas del anterior. Es una pieza fundamental del ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento; El ciclo eterno: Ragnarök no es simplemente un final, sino también un comienzo. Representa la naturaleza cíclica del tiempo, donde la destrucción da paso a la renovación y la muerte a la vida. El Ouroboros no se trata solo del final, sino del comienzo que le sigue. Si bien el papel de Jörmungandr en el Ragnarök es innegablemente destructivo, el Ouroboros , como símbolo, trasciende esta única interpretación. También encarna el concepto de vida eterna, no en el sentido de inmortalidad individual, sino como un ciclo continuo de existencia. Los nórdicos, al igual que muchas culturas antiguas, concebían el tiempo como cíclico, no lineal. El Ouroboros, con su serpiente que se devora la cola, representa a la perfección este concepto; Estaciones y ciclos de vida: El cambio de las estaciones, el ciclo de la vida y la muerte, y los movimientos de los cuerpos celestes reforzaban la idea de un universo cíclico. La serpiente era la metáfora perfecta; Ragnarök y Renacimiento: Incluso los eventos catastróficos del Ragnarök forman parte de un ciclo mayor. La destrucción del viejo mundo da paso a la creación de uno nuevo, lo que sugiere un proceso continuo de renovación. Esto puede compararse directamente con el Ouroboros, que también representa la interconexión de todas las cosas. El cuerpo de la serpiente forma un bucle continuo, lo que sugiere que todo en el universo está vinculado y es interdependiente; Creación y destrucción: Estas dos fuerzas no se ven como opuestas, sino como las dos caras de la misma moneda, partes esenciales de un todo unificado, al igual que la cabeza y la cola de la serpiente están conectadas; Vida y muerte: La muerte no es un final, sino una transición, una etapa necesaria en el ciclo de la vida, como la serpiente que se come su cola para continuar existiendo. Forma parte del mismo proceso. El Ouroboros sigue resonando en nosotros hoy porque plantea preguntas fundamentales sobre nuestro lugar en el universo y la naturaleza de la existencia. Es un símbolo que ha trascendido sus orígenes y se ha convertido en parte de nuestra conciencia colectiva; La búsqueda de la inmortalidad: El símbolo puede interpretarse como una representación del deseo humano de inmortalidad, no necesariamente en un sentido literal, sino como un anhelo por algo que perdure más allá de nuestras vidas individuales; La aceptación del cambio: El uróboros nos recuerda que el cambio es inevitable y que la destrucción suele ser un precursor necesario de la creación. Es un símbolo de flujo constante; La unidad de los opuestos: El símbolo encarna la idea de que las fuerzas aparentemente opuestas están interconectadas y son interdependientes, reflejando la naturaleza compleja y a menudo paradójica de la realidad. Por último, cabe precisar que el Ouroboros no ha caído en el olvido. Sigue apareciendo en diversas formas de la cultura moderna, demostrando su poder y relevancia perdurables.
jueves, 19 de marzo de 2026
AMENAZA INVISIBLE: ¿Deberíamos preocuparnos por los depredadores interestelares?
En esta oportunidad, el conocido astrofísico Avi Loeb - director del Proyecto Galileo, director fundador de la Iniciativa de Agujeros Negros de la Universidad de Harvard, director del Instituto de Teoría y Computación del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica y exdirector del departamento de astronomía de la Universidad de Harvard (2011-2020). Autor del bestseller “Extraterrestrial: The First Sign of Intelligent Life Beyond Earth” y de su nuevo libro “Interestelar”, así como coautor del libro “Life in the Cosmos” - quien nos da a conocer su punto de vista acerca de las amenazas que pueden provenir del espacio exterior y para lo cual no estamos preparados, distraídos con dementes psicópatas como Donald Trump y Benjamín Netanyahu, empecinados en desatar la III Guerra Mundial. Como ya es habitual, lo publicamos traducido y entrecomillado ¿vale?: “Las noticias sobre nuestra era tecnológica se han propagado a la velocidad de la luz durante aproximadamente 120 años y solo han llegado a 20 000 sistemas estelares cercanos. Esto constituye una ínfima fracción de apenas una parte en diez millones del número total de estrellas en la Vía Láctea. Pero es importante reconocer que en los próximos siglos este número crecerá en proporción al cubo del tiempo, lo que significa que en un milenio será aproximadamente mil veces mayor. El crecimiento se ralentizará hasta ser proporcional al cuadrado del tiempo luego del próximo milenio, ya que la mayoría de las estrellas de la Vía Láctea se distribuyen en un disco bidimensional cuyo grosor es del orden de mil años luz. Si existen civilizaciones depredadoras, este aumento de volumen podría tener consecuencias dramáticas para la supervivencia a largo plazo de la humanidad, ya que podrían considerarnos una amenaza y llegar a la Tierra para destruirnos. Es más, nuestro riesgo de ser detectados aumenta rápidamente con el número de siglos tecnológicos que vivimos. Y tras ser detectados por un depredador, es posible que no tengamos noticias de él durante un período equivalente al tiempo que tarda en llegar hasta nosotros, que podría ser de millones o miles de millones de años si utiliza tecnología de cohetes, o de cientos de años si emplea armas, como un potente rayo láser, que viajan a la velocidad de la luz. Lo positivo es que, a medida que nuestras señales se alejan, también se vuelven más débiles, lo que reduce la posibilidad de que se detecten entre el ruido de fondo de la galaxia Vía Láctea. En un artículo del que fui autor en el 2007, demostré que la nueva generación de radioobservatorios terrestres podría detectar fugas de emisiones de radio provenientes de una civilización similar a la de la Tierra a una distancia del orden de cien años luz. Dicha señal de radio se manifestará como una serie de líneas espectrales estrechas que no coinciden con las líneas atómicas o moleculares conocidas. Por ejemplo, la alta resolución espectral que se puede alcanzar con el futuro Square-Kilometer-Array nos permitirá monitorizar el desplazamiento Doppler periódico de las líneas de emisión a lo largo del período orbital del planeta alrededor de su estrella madre. La determinación de la masa de la estrella madre mediante observaciones de su espectro podría utilizarse para inferir la inclinación, el semieje mayor y la excentricidad de la órbita del planeta. Esto, a su vez, nos permitirá estimar la temperatura en la superficie del planeta y evaluar si puede albergar agua líquida o vida tal como la conocemos. En otras palabras, una civilización gemela podría espiarnos ahora mismo si se encuentra dentro de nuestra burbuja de radio, hasta 120 años luz. Pero muchas más civilizaciones extraterrestres podrían ser conscientes de la habitabilidad del planeta Tierra, ya que pueden observar su tránsito frente al Sol. El tránsito de la Tierra frente al Sol podría ser visto desde hasta mil millones de estrellas, aproximadamente el 0,5 % de todas las estrellas de la Vía Láctea. El principal escenario que debería quitarnos el sueño es el de depredadores alienígenas que notaron la Tierra hace mucho tiempo y decidieron monitorear la situación de cerca, pronosticando que podría conducir al desarrollo de tecnologías espaciales que representen una amenaza para ellos. Si han acampado en el sistema solar exterior, pueden responder a cualquier cosa que suceda en la Tierra en décadas a la velocidad de los cohetes químicos. Podríamos notar sus dispositivos volando por ahí en forma de objetos anómalos del sistema solar o interestelares. Por todas estas razones, debemos estar atentos a las noticias cósmicas que nos transmite diariamente el recientemente inaugurado Observatorio Rubin de la NSF-DOE. Solemos pensar en el Universo como una entidad independiente, ajena a nuestras acciones aquí en la Tierra. Pero este paradigma podría desmoronarse en cuanto nos demos cuenta de que hay alguien más allá afuera observándonos y reaccionando a nuestras acciones, para entrar en acción. No es de extrañar que ya estén en camino a nuestro planeta y hayan enviado como una sonda de exploración al enigmático 3I/ATLAS que ya se aleja de nuestro sistema solar” puntualizó.
jueves, 12 de marzo de 2026
¿ENTIDADES DESCONOCIDAS HABITAN EN LAS PROFUNDIDADES DE LOS OCEANOS?: Secretos en la oscuridad
El congresista estadounidense por Tennesse Tim Burchett ha vuelto a generar controversia tras declarar que la Marina de Estados Unidos habría detectado “un objeto submarino del tamaño de un campo de fútbol desplazándose a una velocidad de 322 kilómetros por hora”. En una entrevista con Tucker Carlson, el político afirmó que este suceso, imposible de explicar con la tecnología conocida, sería una de las múltiples evidencias de fenómenos no humanos ocultadas durante décadas. Durante la entrevista, el congresista insistió en que se trata de un caso auténtico, respaldado por registros clasificados y testimonios directos. Aseguró además que no es el único informe de este tipo y que existen numerosos registros de objetos submarinos no identificados que desafían los límites de la física convencional. Para él, la Marina y el Pentágono estarían ocultando datos que confirmarían la existencia de una tecnología superior y posiblemente no humana. Burchett también afirmó que el secretismo sobre estos fenómenos se mantiene por motivos económicos. Según su interpretación, revelar la existencia de tecnologías avanzadas - capaces de desplazarse sin ruido, sin cavitación y a velocidades imposibles - pondría en peligro contratos multimillonarios con los principales fabricantes de defensa de Estados Unidos. “No se trata de una cuestión de seguridad nacional, sino de poder y dinero”, declaró el congresista, subrayando que ha intentado promover la transparencia dentro del Congreso sin éxito. El caso relatado por Burchett se enmarca dentro de un fenómeno más amplio: los llamados OSNIS, objetos submarinos no identificados. A diferencia de los UAPs o fenómenos aéreos anómalos, los OSNIS son reportes de estructuras o luces que se mueven bajo el agua con comportamientos imposibles de explicar. Los registros de este tipo son escasos, ya que los sistemas de detección subacuática no están diseñados para rastrear objetos no convencionales. Sin embargo, existen informes dispersos de capitanes, submarinistas y operadores de radar que coinciden en describir movimientos abruptos y velocidades extremas. Los oceanógrafos coinciden en que el océano sigue siendo el entorno menos explorado del planeta. Apenas un pequeño porcentaje de los fondos marinos ha sido cartografiado con precisión. La posibilidad de que existan fenómenos naturales no comprendidos o estructuras tecnológicas ocultas en las profundidades sigue siendo motivo de debate. No obstante, la mayoría de los especialistas considera físicamente imposible que un objeto del tamaño indicado por Burchett se mueva a 322 kilómetros por hora sin desintegrarse por la fricción del agua y la cavitación. Desde un punto de vista técnico, el relato del congresista plantea graves contradicciones con la física de fluidos. El agua, al ser aproximadamente 800 veces más densa que el aire, genera una resistencia que crece de manera exponencial con la velocidad. A medida que un cuerpo avanza, el arrastre aumenta hasta alcanzar un punto en el que la energía necesaria para continuar acelerando se vuelve descomunal. Incluso los submarinos militares más rápidos del mundo, como los de clase Alfa desarrollados por Rusia en los años setenta, apenas superaban los 80 kilómetros por hora. Para alcanzar 322 kilómetros por hora bajo el agua, un objeto tendría que utilizar un método de propulsión completamente distinto, capaz de eliminar o controlar la cavitación. Este fenómeno ocurre cuando se forman burbujas de vapor alrededor de las hélices o estructuras del vehículo, lo que causa vibraciones, ruido y daños estructurales. A esas velocidades, las burbujas implosionarían con tanta fuerza que destruirían cualquier casco conocido. Por ello, las declaraciones de Burchett implicarían la existencia de materiales o sistemas energéticos que aún no han sido inventados o divulgados públicamente. Sin embargo, el relato podría interpretarse de varias maneras. Una de ellas es la mala interpretación de datos de radar o sonar. Los ecos submarinos pueden confundirse con movimientos ilusorios, especialmente en presencia de corrientes, sedimentos o bancos de peces que alteran la señal. Otra posibilidad es que el reporte haya sido distorsionado al pasar por distintas fuentes, multiplicando la velocidad o el tamaño real del objeto. Algunos investigadores sostienen que ciertos fenómenos acústicos naturales pueden generar lecturas anómalas en los sensores de sonar, dando la impresión de desplazamientos imposibles. Otros, en cambio, consideran que detrás de estos casos podría haber pruebas de programas secretos de defensa, con tecnología experimental basada en supercavitación. No obstante, incluso esos desarrollos no alcanzarían las cifras mencionadas por el congresista. Finalmente, está la hipótesis más polémica: que el objeto pertenezca a una civilización no humana o a una inteligencia desconocida que opera en entornos submarinos (extraterrestre o intraterrestre). Burchett ha dado a entender que testigos bajo juramento le han descrito tanto naves como entidades biológicas “no humanas”. Aun así, hasta ahora no ha presentado documentos verificables ni registros técnicos que respalden esa afirmación. Tim Burchett es parte de un pequeño grupo de legisladores estadounidenses que ha solicitado la apertura total de los archivos sobre fenómenos aéreos y submarinos no identificados. Según sus declaraciones, los esfuerzos por obtener acceso han sido bloqueados por altos mandos del Pentágono y agencias de inteligencia. En su opinión, la existencia de estos fenómenos ya no puede negarse, pero sí puede seguir ocultándose bajo el argumento de la seguridad nacional. Esta falta de transparencia ha incrementado el interés público y alimentado teorías de conspiración. Algunos ciudadanos creen que los gobiernos poseen pruebas físicas de tecnología avanzada o incluso de contacto con seres no humanos. Otros piensan que estos relatos se utilizan para distraer de asuntos políticos más urgentes. En cualquier caso, el tema ha ganado espacio en los medios y ha reavivado la discusión sobre el derecho de la sociedad a conocer lo que ocurre en los laboratorios y bases militares. Desde el punto de vista científico, no existen pruebas empíricas que confirmen el movimiento de un objeto de ese tamaño y velocidad bajo el agua. Ningún instrumento de observación independiente ha replicado ese tipo de lectura. Los físicos señalan que las leyes de la hidrodinámica imponen límites infranqueables a la velocidad de objetos macroscópicos en medios líquidos. Cualquier estructura material se fragmentaría mucho antes de alcanzar tales cifras, salvo que estuviera protegida por algún tipo de campo de energía o efecto de supercavitación controlada, algo que sigue siendo hipotético. Generalmente, los oceanógrafos y expertos en ingeniería naval tienden a considerar estos reportes como malentendidos o exageraciones. Sin embargo, no descartan que haya fenómenos naturales o artificiales que aún no comprendemos completamente. Lo cierto es que, sin datos reproducibles y sin documentación técnica verificable, la afirmación de Burchett permanece en el terreno de lo anecdótico. Hasta que se publiquen datos verificables, el enigma permanecerá como una mezcla de misterio, especulación y deseo de descubrir que tal vez no estamos solos, ni siquiera en las profundidades del mar.
jueves, 5 de marzo de 2026
¿UNA MALDICIÓN HA CAIDO SOBRE DONALD TRUMP?: El monstruo se está pudriendo en vida
Como recordareis, a inicios de este mes, el Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump, apareció con lo que parecía ser una erupción cutánea enrojecida cerca del cuello de su camisa, una afección que, según dijo su médico, se espera que dure “unas semanas”. Sean Barbabella, médico de Trump, dijo en un comunicado que este estaba utilizando una crema medicada como tratamiento “preventivo” paralo que llamo “una afección cutánea”, que se veía extenderse sobre el cuello de su camisa detrás de la oreja derecha, de allí por todo el cuerpo. Barbabella no dijo cuál era la “afección” ni qué medicación tomaba Trump. “Se está utilizando una crema muy común en el lado derecho del cuello, la cual es un tratamiento preventivo para la piel, prescrito por el médico de la Casa Blanca”, decía el comunicado. “Donald Trump va a utilizar este tratamiento durante una semana, y se espera que el enrojecimiento dure unas semanas” agregó. Trump se ha enfrentado al escrutinio público sobre su salud, impulsado por las señales de fatiga durante su primer año de vuelta a la presidencia y la falta de claridad de sus médicos y ayudantes sobre su condición. En el último año, por ejemplo, se le ha visto con frecuentes hematomas visibles en las manos. Cuando le aparecieron en la mano derecha, los funcionarios de la Casa Blanca dijeron que se debían “a su apretón de manos al saludar, y Trump, de 79 años, empezó a disimularlos con maquillaje”. El mes pasado, cuando le apareció un hematoma en la mano izquierda, Trump dijo que se debía a “que se había golpeado con una mesa y estaba tomando aspirinas” ... una explicación de lomas absurda que busca ocultar su real condición de muerto en vida. A Trump también se le han observado frecuentes hinchazones en las piernas, que sus médicos y ayudantes del presidente han explicado “que son consecuencia de una insuficiencia venosa crónica, enfermedad que se produce cuando las venas tienen problemas para transportar la sangre de vuelta al corazón”. Como sabéis, durante más de una década, Trump, sus médicos y sus ayudantes con frecuencia han emitido declaraciones escuetas, vagas o nada halagüeñas sobre el estado físico y de salud de este pedófilo que aparece en la lista Epstein. Harold Bornstein, médico personal de Trump desde hace mucho tiempo, declaró a finales del 2015 que Trump sería “el individuo más sano jamás elegido para la presidencia” (?). Ronny L. Jackson, médico de Trump en la Casa Blanca, afirmó en el 2018 que, de haber llevado una dieta mejor, Trump “podría haber alcanzado los 200 años” ... reconociendo implícitamente que a este degenerado le queda pocos años de vida. Como podéis maginar, los críticos de Trump han especulado sobre su salud durante todo el tiempo que lleva en la política nacional, quien, a su vez, se ha negado con frecuencia a explicar cuándo y por qué ha buscado atención médica, ya sea que padeciera de Coronavirus o se sometía a procedimientos rutinarios. Por ejemplo, cuando Trump volvió a la campaña electoral de cara a las elecciones del 2024, su médico emitió un adulador, pero vago informe de salud de una sola página que no incluía ni siquiera detalles básicos como el peso de Trump, su presión arterial, sus niveles de colesterol o cualquier medicación recetada. Finalmente, el pederasta se negó a hacer públicos muchos de sus historiales médicos básicos antes de las elecciones. Como recordareis, en un episodio especialmente crítico, Trump enfermó gravemente de COVID-19 en octubre del 2020. En aquel momento, su pronóstico llegó a ser tan preocupante que los funcionarios creyeron que sería necesario conectarlo a un respirador artificial. Pero los detalles de la gravedad de su estado no se hicieron públicos hasta luego de que dejara el cargo, en enero de 2021. Los médicos de Trump reconocieron “que habían dado una imagen demasiado optimista de su enfermedad, tratando de ocultar su real condición, ya que estuvo al borde de la muerte”. Cabe precisar que, durante la ceremonia del lunes, Trump también lucía el moratón en la mano derecha que, como es habitual, estaba cubierto por una gruesa capa de maquillaje. Estas marcas que aparecen en su cuerpo y que se están extendiendo a toda velocidad, indican de una misteriosa enfermedad que terminara por llevarlo a la tumba antes de lo que se imagina. De allí la prisa de este engendro del Demonio en desatar la III Guerra Mundial - cuanto antes mejor - y llevarse al mundo consigo al infierno, pero Dios en su infinita misericordia evitara que ello suceda y que esta bestia maligna pague en vida el sufrimiento que está causando a la humanidad. No se tratade “un simple sarpullido” como dicen algunos. Es algo más grave. Esto nos recuerda lo que sucedió con Herodes (otro genocida como el) que según relata la Biblia, murió devorado por los gusanos aun en vida, y que fue castigado por los horribles crímenes que cometió, entre los cuales se cuenta el estrangulamiento de toda su familia - de quienes en su paranoia sospechaba que lo iban a asesinar - así como la matanza de los niños inocentes de Belén, en su pérfido afán de querer acabar con la vida del Niño Jesús. “Su muerte fue larga y dolorosa, siendo su cadáver putrefacto y pestilente sepultado rápidamente en medio del asco y la repulsión que causaba al verlo”, cuentan las Escrituras. Por lo visto, eso mismo pasara con Trump, a quien Dios esta castigando haciéndolo pudrir en vida. Esperemos que este monstruo muera en medio de grandes sufrimientos como Herodes....Contra los designios del Altísimo no hay escapatoria posible.
jueves, 26 de febrero de 2026
MISTERIOS DE LA BIBLIA: La escalera de Jacob
Se trata de una estructura mencionada en la Biblia (Génesis 28,11-19) por la que se decía que los ángeles ascendían al cielo y descendían a la tierra. Se le apareció al patriarca Jacob en un sueño, tras huir luego de enfrentarse con su hermano Esaú. Su descripción de la escalera aparece en Génesis 28:10-19: “11. Llegando a cierto lugar, se dispuso a hacer noche allí, porque ya se había puesto el sol. Tomó una de las piedras del lugar, se la puso por cabezal, y acostóse en aquel lugar. 12. Y tuvo un sueño; soñó con una escalera apoyada en tierra, y cuya cima tocaba los cielos, y he aquí que los ángeles de Dios subían y bajaban por ella. 13. Y vio que Yahveh estaba sobre ella, y que le dijo: «Yo soy Yahveh, el dios de tu padre Abraham y el dios de Isaac. La tierra en que estás acostado te la doy para ti y tu descendencia. 14. Tu descendencia será como el polvo de la tierra y te extenderás al poniente y al oriente, al norte y al mediodía; y por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra; y por tu descendencia. 15. Mira que yo estoy contigo; te guardaré por donde quiera que vayas y te devolveré a este solar. No, no te abandonaré hasta haber cumplido lo que te he dicho.» 16 Despertó Jacob de su sueño y dijo: «¡Así, está Yahveh en este lugar y yo no lo sabía!» 17. Y asustado dijo: «¡Qué temible es este lugar! ¡Esto no es otra cosa sino la casa de Dios y la puerta del cielo!» 18. Levantóse Jacob de madrugada, y tomando la piedra que se había puesto por cabezal, la erigió como estela y derramó aceite sobre ella. 19. Y llamó a aquel lugar Bethel, aunque el nombre primitivo de la ciudad era Luz”. El significado del sueño ha sido objeto de debate, pero la mayoría de las interpretaciones coinciden en que identificaba a Jacob con las obligaciones y la herencia del pueblo elegido por Dios, tal y como se entiende en las religiones abrahámicas. Los comentaristas clásicos del judaísmo ofrecen diferentes interpretaciones para el episodio de la Escalera de Jacob: De acuerdo con la tradición del Midrásh, la escalera simboliza los exilios que el pueblo judío sufriría antes de la llegada del Mesías. Un primer ángel representa los 70 años de exilio en Babilonia; el siguiente representa el exilio en Persia, y otro más, el exilio en Grecia. El último ángel, que representa el exilio final en Roma o Edom (identificado con el propio Esaú), asciende y asciende hacia el cielo; pese al miedo de Jacob a no poder librarse nunca de la dominación de Esaú, Dios le garantiza que algún día también él caerá. Otra interpretación de la escalera acentúa el hecho de que los ángeles primero ascienden y luego descienden. Así el Midrásh explica que Jacob, como hombre santo, estaba siempre acompañado de ángeles. Al alcanzar la frontera de Canaán (la futura tierra de Israel), los ángeles asignados a defenderla volvieron al Cielo, mientras que los de otras tierras descendieron de él para conocerlo. Cuando Jacob volvió a Canaán (Génesis 32:2-3), es saludado por los ángeles asignados a Tierra Santa.El lugar en el que Jacob se detuvo a descansar se cree que coincide con el monte Moriá, donde se construyó el Templo de Jerusalén. De esta manera, la Escalera simbolizaría el "puente" entre el Cielo y la Tierra, establecido a través del pacto entre Dios y el pueblo judío, y fortificado por las oraciones y sacrificios realizados en el Templo. Además, la escalera representaría a la Torá, como un nuevo vínculo entre cielo y tierra. El término hebreo para "escalera", sulam - סלם - y el de la montaña en que se dictó la Torá (el Monte Sinaí) - סיני - tiene la misma gematría (valor numérico de las letras que las componen). De otro lado, la interpretación cristiana de la Escalera de Jacob se basa en Juan 1:51 ("51 Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»"); De acuerdo con esta lectura, Jesucristo es esa escalera que comunica el Cielo y la Tierra, al ser al mismo tiempo hijo de Dios y de los hombres. Así como Jacob vio la reunión del cielo y la tierra en un sueño, Jesús hizo realidad esta reunión, metafóricamente la escalera. Adam Clarke, teólogo metodista y erudito bíblico de principios del siglo XIX, explica al respecto: “Que por los ángeles de Dios que ascienden y descienden, debe entenderse que ahora se abrirá una comunicación perpetua entre el cielo y la tierra, a través de Cristo, que era Dios manifestado en la carne. Nuestro bendito Señor es representado en su capacidad mediadora como el embajador de Dios ante los hombres; y los ángeles que ascienden y descienden sobre el Hijo del Hombre es una metáfora tomada de la costumbre de enviar mensajeros o emisarios del príncipe a su embajador en una corte extranjera, y del embajador de vuelta al príncipe”. El tema de la escalera al cielo es utilizado a menudo por los Padres de la Iglesia. Ireneo, en el siglo II, describe la Iglesia cristiana como la «escalera de ascenso a Dios». En el siglo III, Orígenes explica que hay dos escaleras en la vida de un cristiano: la escalera ascética que el alma sube en la Tierra, mediante - y como resultado de - un aumento de la virtud, y el viaje del alma luego de la muerte, subiendo por los cielos hacia la luz de Dios. En el siglo IV, Gregorio Nacianceno escribió sobre el ascenso por la escalera de Jacob mediante pasos sucesivos hacia la excelencia, interpretando la escalera como un camino ascético. Al mismo tiempo, Gregorio de Nisa narró que Moisés subió la escalera de Jacob para llegar a los cielos, donde entró en un tabernáculo reconstruido, dando así a la escalera un significado aparentemente místico. La interpretación ascética se encuentra también en Juan Crisóstomo, quien escribió: “Y así, subiendo como si fueran escalones, lleguemos al cielo por una escalera de Jacob. Porque la escalera me parece que significa en un acertijo por esa visión el ascenso gradual por medio de la virtud, por el cual es posible para nosotros ascender de la tierra al cielo, no utilizando escalones materiales, sino la mejora y la corrección de los modales”. La escalera de Jacob como analogía de una vida espiritualmente ascética gozó de gran influencia gracias a la obra clásica La escalera del paraíso de Juan Clímaco. Como tal, el monje cartujo Guigo II la utilizó como inspiración para su descripción de los pasos de la Lectio Divina, y el filósofo contemporáneo Peter Kreeft la utilizó en su apologética. Asimismo, la escalera de Jacob aparece representada en la fachada de la abadía de Bath en Inglaterra, con ángeles subiendo y bajando por escaleras a ambos lados de la ventana principal del frente oeste. Por su parte, en el islam, Jacob (árabe: يَعْقُوب, romanizado: Yaʿqūb) es venerado como profeta y patriarca. Los eruditos musulmanes establecieron un paralelismo entre la visión de Jacob de la escalera y el evento del Miʿrāj de Mahoma (el profeta desnudo del islam). Así, la escalera de Jacob se interpretó como uno de los muchos símbolos de Dios, y muchos consideran que la Escalera de Jacob representa la esencia del islam, que enfatiza el camino recto, porque en realidad el camino de la religión no es otro que el camino de la creación misma recorrida desde su fin hasta su Principio. Como podéis notar, se tratan de distintas interpretaciones para una visión, tomada literalmente.
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