TIEMPOS DEL MUNDO

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jueves, 22 de octubre de 2026

LA VERDADERA NATURALEZA DE LOS EXTRATERRESTRES: ¿Manifestaciones de entidades demoniacas?

Charles Duke, veterano astronauta de la NASA que participó en la histórica misión Apolo 16 de 1972, ha sorprendido con una inquietante afirmación sobre el fenómeno OVNI. A sus 91 años, sostiene que los misteriosos objetos que aparecen en nuestros cielos no son naves extraterrestres, sino “manifestaciones de entidades demoníacas que buscan engañar a la humanidad”. En efecto, durante una entrevista con la cadena religiosa estadounidense Christian Broadcasting Network (CBN), el décimo ser humano en pisar la Luna fundamentó su creencia en un pasaje bíblico, concretamente en 2 Corintios 11:14, donde el apóstol Pablo advierte que incluso Satanás puede disfrazarse de un ángel de luz: “El Señor dice que lo que estamos viendo es real, pero el diablo puede aparecer como un ángel de luz, según la Biblia”, declaró Duke, convencido de que los aparentes visitantes de otros mundos podrían ocultar una naturaleza espiritual maligna. “Los OVNIS están tratando de alejarnos de la verdad. Son demoníacos”, añadió. El exastronauta explicó que su interpretación del fenómeno no es reciente. De hecho, aseguró que lleva años sosteniendo esta creencia y recordó una experiencia personal que, según su testimonio, terminó por confirmarla. En cierta ocasión, Duke pidió a Dios una señal muy específica: que un amigo cercano, un empresario que jamás hablaba de estos asuntos, mencionara espontáneamente los OVNIS durante el desayuno del día siguiente. Para su sorpresa, eso fue exactamente lo que ocurrió. “Charlie, ven aquí. Quiero empezar a hablar contigo sobre los OVNIS”, recordó que le dijo su amigo. Duke interpretó aquella inesperada conversación como una respuesta directa a sus plegarias, reforzando su convicción de que “detrás de los avistamientos existe una realidad sobrenatural vinculada al engaño espiritual”. Su postura coincide con otras interpretaciones religiosas que han ganado visibilidad en Estados Unidos. Entre quienes han expresado ideas similares figuran el vicepresidente J.D. Vance y monseñor Stephen Rossetti, quien hasta hace unos meses se desempeñaba como exorcista de la arquidiócesis de Washington. Vance ha sugerido que los aparentes tripulantes de los OVNIS podrían ser entidades demoníacas en lugar de extraterrestres, mientras que Rossetti llegó a declarar: “Es mi creencia personal que probablemente muchos, si no la mayoría, de estos avistamientos de seres alienígenas son en realidad demonios”. Estas afirmaciones le costaron el cargo al religioso en junio pasado, cuando el arzobispo de Washington, el cardenal Robert McElroy, decidió destituirlo por considerar que sus declaraciones contradecían las enseñanzas de la Iglesia sobre el diablo, los demonios y el exorcismo. Sin embargo, la teoría demoníaca está lejos de generar consenso entre los representantes religiosos. El sacerdote Lee Taylor, responsable de tres iglesias en el norte de Gales, ofreció una perspectiva muy diferente en declaraciones a The New York Post. Taylor considera que diversos pasajes bíblicos permiten contemplar la existencia de inteligencias no humanas sin necesidad de atribuirles una naturaleza maligna. Entre ellos mencionó la visión de Ezequiel sobre una misteriosa “rueda dentro de otra rueda” y las palabras de Jesús en Juan 14:2: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas”. A su juicio, el eventual descubrimiento de civilizaciones extraterrestres no supondría una amenaza para el cristianismo, sino una oportunidad para ampliar la comprensión de la creación divina. “Un universo más grande, o el descubrimiento de uno más grande, no hace que Dios sea más pequeño. Simplemente hace que la creación sea más grande”, expresó. El sacerdote también advirtió sobre los riesgos de interpretar automáticamente lo desconocido como una manifestación del mal, ya que semejante postura podría alimentar el miedo en lugar de favorecer una investigación abierta. “No creo que sea el marco más útil para hablar de un fenómeno desconocido. Puede animar a las personas a proyectar miedo o certezas sobre algo que todavía no comprendemos”, señaló. Aunque las afirmaciones de Duke reflejan sus convicciones religiosas y no constituyen evidencia científica sobre el origen de los OVNIS, sus declaraciones reavivan un antiguo debate que trasciende la posibilidad de visitantes extraterrestres: si algún día se confirma la existencia de una inteligencia no humana, ¿cómo encajaría ese descubrimiento en las creencias espirituales de la humanidad?

jueves, 15 de octubre de 2026

¿ALIENÍGENA O REPTILIANA?: Una extraña ‘visitante’ en la Casa Blanca

Una aparición que se volvió viral rápidamente en internet, fue la presencia junto a Donald Trump de un extraño espécimen cuyo parecido a la extraterrestre de la película Mars Attacks! de 1996, por su extraña mirada y movimientos que no parecían propios de un ser humano, es realmente asombroso y que ha dado argumentos a los conspiranoicos que los reptilianos ya están en la Tierra. Nos referimos a Susan Dell, esposa del multimillonario Michael Dell, cuya visita a la Casa Blanca desató una ola de comentarios y teorías conspirativas en las redes sociales. Todo comenzó luego de un acto realizado el pasado miércoles 7 de octubre, cuando la empresaria participó de una presentación relacionada con el programa Trump Accounts, un programa de inversión dirigido a niños nacidos entre el 2025 y el 2028. Aunque Susan también tomó la palabra durante el acto, las imágenes que circularon posteriormente hicieron que la conversación se alejara del anuncio y se concentrara en su apariencia, lo cual terminó convirtiéndose en uno de los temas más comentados en internet por las reacciones que generó su horrible aspecto y extraños gestos durante el evento. Como podéis imaginar, en cuestión de horas, algunos usuarios comenzaron a especular con que Susan podría ser una reptiliana o incluso una extraterrestre camuflada entre los seres humanos. Otros compararon sus movimientos y expresiones con los de un robot, alimentando todo tipo de comentarios, burlas, memes y teorías en las plataformas digitales. Las publicaciones también alimentaron especulaciones sobre posibles procedimientos estéticos. Susan Dell no ha confirmado públicamente haberse sometido a cirugías o tratamientos específicos, por lo que esas versiones deben tomarse únicamente como comentarios de usuarios y no como información comprobada. Sin embargo, informes dados a conocer por The Daily Mail señaló que Dell se habría sometido a procedimientos estéticos iniciales de hasta 50 mil dólares, según lo estimado por el especialista Ross Perry. “Existe la posibilidad de que se haya sometido a un estiramiento facial completo, ya que la piel alrededor de la mandíbula y la parte media del rostro parece estar más tersa. Otra posibilidad es una blefaroplastia superior (cirugía de párpados), que puede hacer que los ojos se vean más abiertos (....) El bótox puede suavizar las líneas de expresión de la frente y el entrecejo, los rellenos dérmicos en las mejillas o las orejas pueden restaurar el volumen perdido y crear un contorno más juvenil”, señaló el especialista al medio. Además de ser esposa de Michael Dell, la hoy considerada ‘reptiliana’ tiene una trayectoria propia como filántropa y ha participado durante años en proyectos relacionados con educación, salud y apoyo a comunidades. Junto con su esposo, forma parte de la iniciativa que respalda las Trump Accounts. El matrimonio Dell comprometió más de 6 mil millones de dólares para ayudar a financiar aportaciones iniciales de mil dólares destinadas a las cuentas de niños elegibles. El programa fue precisamente la razón por la que ambos estuvieron en la Casa Blanca, aunque la presencia de la ‘reptiliana’ terminó generando una conversación distinta en internet. La polémica volvió a poner sobre la mesa un fenómeno frecuente en redes sociales: la rapidez con la que la apariencia de una figura pública puede convertirse en el centro de una discusión, incluso cuando su presencia está relacionada con un tema completamente diferente. Como sabéis, aunque las teorías conspirativas abundan en la red, la realidad es que no existe evidencia científica que las confirme; por ello, las imágenes en fotos y videos suelen convertirse en puntos de referencia para reavivarlas o vincularlas con personajes públicos. Una de las más difundidas es la de los reptilianos, seres extraterrestres infiltrados en la élite política y económica mundial que quedan al descubierto por sus gestos atípicos, expresiones rígidas o por los efectos visuales de procedimientos estéticos. Dicha teoría conspirativa sobre los reptilianos fue popularizada a finales de los noventa por el escritor británico David Icke, quien difundió la premisa de que una raza alienígena con apariencia de lagarto controla secretamente el mundo. A lo largo de los años, numerosas figuras públicas y celebridades han sido señaladas bajo esta narrativa en internet. En las plataformas digitales, los conspiracionistas suelen argumentar que ciertas personalidades son "reptilianos", "clones" o "androides con fallas en su holograma", apoyándose en detalles como parpadeos atípicos, movimientos mecánicos o tics que, según sus especulaciones, "delatan" una máscara sintética. Citemos algunos ejemplos: 1.- Guardaespaldas de Trump: Tanto miembros del Servicio Secreto como asesores cercanos al mandatario han sido señalados por aparentes "parpadeos inusuales" o extremidades desproporcionadamente largas, interpretando estos detalles anatómicos como una presunta prueba de que seres de otra especie protegen a los líderes políticos; 2.- Joe Biden: La teoría no se limita a un solo espectro político, sino que abarca a magnates y figuras de diversos partidos. Al discapacitado fisco y mental de Joe Biden se le ha señalado en reiteradas ocasiones en videos virales debido a sus movimientos pausados o comportamientos calificados por internautas como fuera de lo común; 3.- Melania Trump en el 2017: Luego de que su esposo asumiera la presidencia, ella apareció junto a Donald Trump en una base militar en Maryland vistiendo lentes oscuros. Los usuarios de redes sociales notaron una marcada rigidez en sus gestos y comenzaron a especular masivamente sobre la posibilidad de que la Casa Blanca hubiera utilizado un "clon" o un "doble de cuerpo robótico". A lo largo de los años, las plataformas digitales han documentado diversos casos específicos donde los internautas viralizan fragmentos de video de Donald Trump, célebres empresarios, diplomáticos o estrellas del espectáculo bajo la premisa de aparentes "fallas en la simulación" o la presencia de "reptilianos". En relación a Dell, pese a la repercusión que alcanzo, no existe ninguna evidencia que respalde las versiones que la señalan como una alienígena o reptiliana. Se trata de especulaciones surgidas en internet a partir de su aparición pública. El episodio volvió a demostrar cómo una escena política puede transformarse en un fenómeno viral cuando las redes sociales convierten un detalle inesperado en tema de debate mundial.

jueves, 8 de octubre de 2026

¿Y SI ALGUNOS OVNIS FUESEN ORGANISMOS VIVIENTES?: Investigador busca testimonios sobre misteriosos orbes de plasma

El investigador Robert Hastings está buscando testimonios de personas que aseguren haber tenido encuentros con misteriosos orbes de apariencia plasmática y comportamiento aparentemente consciente. El objetivo es reunir nuevos casos para su próximo libro, en el que abordará distintas formas de contacto con aparentes inteligencias no humanas. Hastings lleva más de cuatro décadas investigando incidentes OVNI relacionados con instalaciones de armas nucleares estadounidenses. Durante ese tiempo ha entrevistado a más de 160 veteranos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y es autor de UFOs and Nukes: Extraordinary Encounters at Nuclear Weapons Sites, obra centrada en los testimonios y documentos que vinculan el fenómeno con bases y sistemas nucleares. En el marco de esas investigaciones, también ha recibido relatos sobre fenómenos de naturaleza muy distinta, entre ellos encuentros con orbes que parecían mostrar algún tipo de conciencia. Precisamente ese tipo de testimonios adquirió una nueva dimensión para Hastings tras unas declaraciones de David Grusch sobre los llamados plasmoides sintientes, realizadas durante una conferencia de prensa sobre fenómenos anómalos no identificados (UAPs) celebrada el 9 de junio del 2026 en el Capitolio de Estados Unidos. Consultado sobre cuántos tipos de entidades serían conocidos por el gobierno estadounidense, el exoficial de la Fuerza Aérea y exfuncionario de inteligencia respondió: “Es un continuo desde formas de vida bípedas y corpóreas hasta lo que yo consideraría vida plasmoide sintiente. Pero hay varias [especies] de las que el gobierno de Estados Unidos tiene conocimiento”. Estas palabras resultaron especialmente significativas, ya que varios de los testimonios conocidos por el investigador sugieren que tales entidades se comunican telepáticamente. Dos de las personas que le confiaron experiencias de esta naturaleza, de hecho, serían figuras conocidas internacionalmente, aunque solicitaron que sus identidades permanecieran en reserva. Entre los casos documentados por Hastings figura el de una mujer identificada con el seudónimo «Amanda», una respetada profesional del área de tecnologías de la información que se puso en contacto con él en 2022. El episodio habría ocurrido durante el otoño boreal de 1992. Amanda se encontraba frente a su casa esperando a su esposo junto al auto cuando observó algo inusual en el cielo. Al poco tiempo, según recordó, estaba frente a una esfera suspendida en el jardín de un vecino, a unos nueve metros de distancia. La describió como un orbe rojizo y anaranjado, aproximadamente del tamaño de un melón, inmóvil a la altura de sus ojos. Su superficie parecía fluctuar continuamente. “Era ardiente, de un rojo anaranjado, parpadeaba y parecía estar respirando. He usado la palabra ‘ondulante’ porque es la única que encuentro para describirlo. ¡Era como si estuviera vivo!”, relató. Pero la parte más extraordinaria de su relato ocurrió a continuación. Fue entonces cuando afirmó haber escuchado una voz dentro de su cabeza que le decía: “No tengas miedo, no te haré daño”. Amanda aseguró que no sintió temor, sino fascinación. Mientras observaba el objeto, tuvo la impresión de que todo a su alrededor había quedado aislado: no escuchaba vehículos, vecinos, pájaros ni insectos. También afirmó haber perdido la noción del tiempo. La experiencia terminó cuando su esposo salió de la vivienda. En ese momento, el orbe aparentemente aceleró entre las casas en dirección oeste y desapareció en una fracción de segundo. Cuando Hastings le preguntó posteriormente si podía haberse tratado de algún dispositivo tecnológico sofisticado, Amanda respondió: “Diría que parecía más biológico, más vivo, como si respirara u ondulara. Básicamente, una bola de fuego que se comunicó telepáticamente conmigo”. Ante todo, cabe precisar que un plasmoide es, en términos generales, una estructura de plasma - materia ionizada compuesta por partículas cargadas - que puede mantenerse organizada mediante campos electromagnéticos. Dentro de algunas interpretaciones del fenómeno OVNI/UAP se ha planteado que ciertos orbes luminosos podrían corresponder a estructuras plasmáticas autoorganizadas, en lugar de las tradicionales naves metálicas asociadas popularmente con los OVNIS. Es precisamente esa posibilidad la que Hastings considera de gran interés tras las declaraciones de Grusch y archivos relacionados desclasificados recientemente: que algunos fenómenos observados pudieran corresponder no a vehículos ocupados por seres alienígenas que las conducen, sino a entidades cuya propia forma física sería el plasma. El tema ocupará un lugar en su próximo libro, Strange Encounters: The Spectrum of Alien Contact with Humans, donde reunirá testimonios sobre interacciones con diferentes tipos de estas entidades. Una de las categorías estará dedicada específicamente a los plasmoides mencionados por Grusch. De allí surge su actual convocatoria a personas que hayan vivido experiencias similares. Hastings asegura que protegerá la identidad de quienes deseen permanecer en el anonimato y que, si decide incluir el relato de algún testigo en el libro, le enviará previamente el texto para que pueda revisar su exactitud antes de la publicación. La investigación abre así una posibilidad tan extraña como sugerente: que, al menos en algunos casos, el OVNI no transporte seres vivos, sino que sea en sí misma, la propia forma de vida.

jueves, 3 de septiembre de 2026

“¡BASTA DE ENGAÑOS!”: Arremeten contra el Pentágono y exigen mostrar los cuerpos de extraterrestres

El debate sobre los Fenómenos Anómalos No Identificados (UAPs, por sus siglas en inglés, como hoy se les denomina a los OVNIS) vive uno de sus momentos más intensos en las últimas décadas. En un contexto marcado por audiencias en el Congreso de Estados Unidos y revelaciones de denunciantes de alto perfil, el Departamento de Guerra ha comenzado a desclasificar de forma paulatina parte de su archivo. Sin embargo, para muchos observadores de larga trayectoria, estas publicaciones han caído en una rutina insustancial de luces borrosas e imágenes en infrarrojo que ya no generan el impacto deseado. En este escenario se enmarcan las contundentes declaraciones del célebre ilusionista e investigador psíquico Uri Geller, quien a sus 79 años ha lanzado un duro mensaje a través de sus redes sociales denunciando lo que denomina como un “agotamiento OVNI” generalizado en la opinión pública. Geller, mundialmente conocido desde la década de 1970 por sus demostraciones públicas de doblar cucharas y sus aparentes capacidades mentales - las cuales fueron objeto de pruebas por parte de la CIA en el proyecto Stargate dentro del Instituto de Investigación de Stanford-, ha mantenido durante décadas una postura vinculada a la existencia de vida extraterrestre. Según sus propios relatos, su interés y experiencia en el tema se remontan a los seis años de edad en Tel Aviv, cuando asegura que un haz de luz impactó en su cabeza, alterando la estructura de su cerebro, hecho que afirma respaldar mediante resonancias magnéticas. En su reciente pronunciamiento, motivado por la quinta entrega de archivos UAP liberados por el Pentágono, el mentalista fue categórico sobre la irrelevancia del material desclasificado hasta la fecha. “La gente está aburrida y harta de la “desclasificación” OVNI, buscando cansarlos y que se olviden del tema. Dejen de servirnos metrajes preliminares borrosos y simplemente muéstrennos los cuerpos recuperados”, aseveró Geller. “Otro punto difuso en una pantalla militar no mueve la balanza. La gente lo ve, dice “¿y qué?” y sigue desplazando la pantalla. ¿Dónde está la evidencia que haga a la gente soltar su café y decir: ‘Dios mío... no estamos solos?’”. El ilusionista sostiene que las pruebas definitivas existen y que los gobiernos custodian no solo naves y materiales desconocidos, sino también restos biológicos. Durante los años setenta, según recuerda, el destacado científico espacial Wernher von Braun lo llevó a unas instalaciones subterráneas de la NASA donde, en presencia del astronauta Edgar Mitchell y agentes de inteligencia, le mostraron cuerpos no humanos conservados en tubos de vidrio refrigerados. Asimismo, afirma haber sido llevado por el ejército estadounidense a presenciar una enorme nave espacial en Corea del Sur. Para dar peso a sus afirmaciones, Geller evocó encuentros con figuras relevantes, señalando que el propio John Lennon le relató una experiencia alienígena a mediados de los setenta, y citó las polémicas declaraciones de Haim Eshed, exjefe de la Dirección Espacial de Israel, quien años atrás afirmó la existencia de una “Federación Galáctica” y de contactos entre humanos y seres de otros mundos. Geller agregó que los archivos ya publicados - que incluyen informes de misiones Apolo y Gemini que describen astronautas encontrándose con luces y objetos extraños cerca de sus naves y flotando sobre la Luna - confirman las afirmaciones que ha hecho durante décadas. Ante lo que considera una burla constante a la sociedad civil, el psíquico instó al gobierno de Estados Unidos y a las potencias globales a abandonar la entrega gradual de datos irrelevantes y a organizar una transmisión internacional en directo, tanto de los cuerpos de los alienígenas, como de sus naves estrelladas, que fueron recuperados por los militares. “En esta era de la inteligencia artificial y la desinformación, mostrar no fotos y videos en color, sino los propios cuerpos de cerca, junto a científicos independientes y periodistas respetados transmitiendo para todo el mundo, es la única forma de convencer al público de que esto es real”, concluyó el israelí. “Eso sería una desclasificación real. Todo lo demás son solo rodeos. Pongan la evidencia irrefutable sobre la mesa: el público está listo para el plato principal” puntualizo. Como sabéis, el pasado 7 de agosto el Departamento de Guerra publicó su quinta entrega de documentos dentro del programa PURSUE, el sistema de desclasificación UAP puesto en marcha por la Administración Trump el 8 de mayo. Cuarenta y un archivos nuevos - diecinueve del propio Departamento de Guerra, diecisiete del FBI, dos de la CIA, dos del Departamento de Estado y uno de la Casa Blanca, entre ellos dieciséis vídeos - que vuelven a mezclar material de sensores militares con telegramas diplomáticos de mediados del siglo pasado y testimonios sueltos de las últimas dos décadas. Pasada cinco entregas, se empieza a dibujar un patrón que parece confirmar una intuición incómoda: No muestran nada convincente, viejas fotografías de décadas pasadas e informes en su mayor parte editados lo bastante ambiguos, como para no obligar nunca a nadie a aceptar una explicación extraordinaria. Nada nuevo que lo diferencie de anteriores revelaciones. La lógica de espaciar las publicaciones en entregas mensuales, en teoría, debería traducirse en un material cada vez mejor curado. Pero luego de cinco meses, ello no ocurre. En volumen de datos, esta última entrega es la más pequeña de las cinco, continuando una tendencia a la baja que ya se apreciaba en la cuarta, pese a que el número de archivos haya repuntado ligeramente respecto al lote anterior. Y en composición, buena parte del material histórico consiste en telegramas diplomáticos de los años sesenta ya conocidos y notas de agencia sin analizar en profundidad, junto a una recreación artística encargada por el FBI en el 2026 para ilustrar un testimonio del 2023, un dibujo hecho este mismo año, no una fotografía de la época. Y las naves alienígenas capturadas y los cuerpos recuperados, que se sabe que los tienen en su poder ¿Cuándo los mostrarán? En suma, los tan promocionados archivos desclasificados del Pentágono que prometían respuestas, solo multiplican preguntas y amargas decepciones, ya que cada vez queda demostrado que no es sino una burda ‘cortina de humo’ de la actual administración de Donald Trump para ocultar sus fracasos.

jueves, 20 de agosto de 2026

UNA MISTERIOSA “MEDUSA” DETECTADA EN MARTE: ¿Evidencia de la posible existencia de vida en el Planeta Rojo?

Las miles de fotografías en bruto que los rovers de la NASA envían continuamente desde la superficie marciana son una fuente inagotable de datos científicos. Sin embargo, para los entusiastas de la exploración espacial, este catálogo público constituye también un escenario fascinante donde periódicamente emergen desconcertantes anomalías visuales. Recientemente, una silueta inusual en el árido paisaje del planeta rojo volvió a encender el debate en las redes sociales. La imagen en cuestión muestra, sobre el filo de una cresta rocosa, una pequeña estructura recortada contra el horizonte. Su anatomía evoca de inmediato a los icónicos trípodes de la famosa novela de H.G. Wells, aunque en una versión miniaturizada que parece vigilar el terreno. Otros también han comparado la anomalía con una “medusa”, una de las tantas tipologías de OVNIS reportadas en los cielos de nuestro planeta. En efecto, una imagen proveniente de Marte recientemente descubierta por la NASA, capto un extraño objeto en la distancia, que algunos han sugerido que podría ser un ser parecido a una medusa o un dispositivo mecánico. El rover Curiosity de la NASA, que lleva 14 años investigando si Marte podría haber albergado vida microbiana, tomó la imagen el 20 de agosto del 2023 alrededor de las 18:27 (hora del este), el cual muestra el polvoriento paisaje marciano con colinas rocosas y grandes montañas. Sin embargo, la panorámica también reveló una extraña figura en la esquina izquierda que parecía tener un gran cuerpo negro posado sobre dos piernas delgadas, similar a los extraterrestres que invaden la Tierra, que aparecen en The War of the Worlds (La Guerra de los Mundos), escrita por H.G. Wells, siendo publicada en 1898 y que fue llevada al cine. Alimentando las especulaciones de que el rover de la NASA había captado ‘algo’ moviéndose por Marte, las imágenes tomadas de la misma zona menos de un minuto antes no mostraban ningún rastro de la misteriosa figura. Además, la foto con el objeto fue la última imagen publicada en el sitio web de la NASA ese día. La siguiente imagen del Curiosity se tomó luego de casi dos horas con la cámara apuntando esta vez a una dirección diferente. Como recordaréis, en septiembre del 2025, la NASA declaró haber encontrado los indicios más claros de vida microbiana antigua en Marte en una muestra recogida por el rover Perseverance. Pero fiel a su costumbre de ocultar la verdad, tanto la agencia espacial como la Casa Blanca han sostenido que “nunca se han encontrado indicios de vida inteligente”. Sospechosamente, no hubo otras fotos del 20 de agosto del 2023 publicadas por la NASA que revelaran si el objeto siguió moviéndose, se acercó al rover o si simplemente se trató de un fallo de la cámara, lo que los funcionarios espaciales denominan un "artefacto". La imagen fue republicada este miércoles por la usuaria de redes sociales Kari Sivertzen, una entusiasta del espacio que comparte regularmente imágenes públicas de la NASA que contienen extrañas anomalías que no se pueden explicar fácilmente. Al respecto, Sivertzen dijo en X: “A veces veo cosas que me llaman la atención y las comparto aquí. Creo que hay vida en otros planetas, y dado que la NASA ha encontrado posibles rastros de vida en Marte, es el lugar perfecto para buscar. Se trata de una de las mejores fotografías de OVNIS en Marte que he visto” asevero. Por su parte, la investigadora independiente de Marte, Jean Ward, dijo en X: "Se ha avistado un OVNI/UAP con forma de medusa en Marte. Este parece estar interactuando con la superficie. También me recuerda a un objeto parecido a un trípode”. Por ese motivo, muchos han comparado el objeto distante con los gigantescos caminantes alienígenas que aparecen en la novela de H.G. Wells. Por el contrario, los escépticos - empleados de la NASA que tratan de desvirtuar cualquier descubrimiento sobre la vida extraterrestre - argumentaron que “se trata de una falla en la obtención de la imagen.” El hecho de que la extraña figura no aparezca en las capturas posteriores del mismo encuadre refuerza la teoría - según afirman – “de un error de lectura en el sensor, un rayo cósmico providencial o un fallo en la transmisión del archivo”, aunque claro, no mostraron pruebas de ello. Otro afirmó añadió “que se trataba del helicóptero Ingenuity Mars”, que realizó el primer vuelo propulsado y controlado a distancia en otro planeta en el 2021. Sin embargo, esta afirmación fue rápidamente desmentida, ya que Ingenuity se encuentra a más de 3.200 kilómetros de distancia, en un cráter completamente diferente de Marte. Como sabéis, el Curiosity ha estado explorando el cráter Gale desde el 2012. La zona es un enorme cráter de impacto, aproximadamente del tamaño de Connecticut y Rhode Island juntos, con una imponente montaña que se eleva desde su centro. Los científicos creen que este lugar proporcionará evidencia que “alguna vez existió vida en Marte hace miles, y posiblemente millones, de años” Al igual que el Perseverance, utiliza instrumentos a bordo para estudiar las capas de roca, los depósitos de arcilla y la historia climática en busca de rastros microbianos de vida. Como podéis imaginar, la publicación de la foto provoco una serie de comentarios en la red. “Parece una torre o algún tipo de estructura, con una cúpula en la parte superior... una reliquia de una civilización lejana de Marte”, afirmó una persona que describía el objeto del 2023. “¡A mí me parece un espantapájaros! ¿En serio? ¿Qué es? ¿Quién lo coloco?¡No parece un remolino de polvo!”, escribió otro espectador. A medida que Perseverance y Curiosity envían más y más imágenes desde la superficie marciana, observadores con vista de lince han estado descubriendo un número creciente de objetos extraños que parecen puertas, estatuas antiguas, sarcófagos e incluso personas “caminando” sobre el Planeta Rojo. Estos descubrimientos suelen captar la atención del público porque el cerebro humano intenta de forma natural reconocer formas familiares en imágenes ambiguas, un fenómeno conocido como pareidolia. Se trata del mismo efecto psicológico que puede provocar que las personas vean rostros en las nubes, animales en formaciones rocosas o estructuras hechas por el hombre en el árido paisaje marciano. Marte ha producido varios ejemplos famosos, el más notable de los cuales es el llamado "Rostro en Marte", que fue fotografiado por el orbitador Viking 1 de la NASA en Sidonia, en 1976. Mayor resolución e imágenes posteriores revelaron que el rostro aparente “era en realidad una colina erosionada común, cuya apariencia humana se debía a las sombras y a la calidad relativamente baja de la fotografía original”. Sin embargo, hay muchos que no están de acuerdo con esas afirmaciones y acusaron a la agencia espacial de distorsionar groseramente las imágenes mostradas para que aparezcan como lo que no son en realidad. La celebre foto tomada por la Viking es muy clara y en ella además aparecen otras estructuras que se asemejan a las pirámides egipcias. Lo cierto es que en esa oportunidad se les paso y no las censuraron como hacen con las imágenes oficiales que presentan habitualmente. Al darse cuenta de su descuido, solo les quedo intentar desacreditarlo, pero de nada les valió, ya que muchos siguen convencidos que se trata de una prueba de la existencia de vida en el planeta rojo. Cabe precisar que la NASA y la administración Trump están planeando la primera misión tripulada a Marte para finales de la década.

jueves, 6 de agosto de 2026

¿REVELACIÓN EXTRATERRESTRE ANTES DE LOS COMICIOS DE NOVIEMBRE? La Casa Blanca prepara un discurso histórico sobre el origen ‘no humano’ de los OVNIS

Washington se encuentra en el centro de una maniobra institucional sin precedentes que podría desencadenar uno de los momentos más trascendentales de la historia moderna... o el fiasco más grande de todos. En efecto, durante los últimos meses, a medida que se acerca los cruciales comicios que definirán el futuro de Donald Trump - que puede ser destituido e incluso terminar en la cárcel si los demócratas se hacen con el control del Congreso, como todas las encuestas parecen indicar - en los pasillos del poder estadounidense se ha articulado un esfuerzo coordinado desde el más alto nivel para abordar la verdad sobre los ‘fenómenos anómalos no identificados’ (UAPS, por sus siglas en inglés) como hoy oficialmente se le denomina a los OVNIS. La gran interrogante en los círculos políticos es si el anuncio definitivo se producirá antes de las elecciones legislativas de noviembre de 2026 o si se habrá nadado tanto para morir en la orilla. La señal más contundente de este proceso surgió tras revelarse que la Casa Blanca mantiene bajo evaluación el borrador de un discurso presidencial. Según fuentes consultadas por el medio Liberation Times, el documento confirmaría formalmente que parte de las anomalías registradas en los archivos oficiales son de origen ‘no humano’. Sin embargo, el tiempo para la concreción de este hito es acotado. Las informaciones internas señalan que existe una ventana de oportunidad crítica: la alocución está concebida para ser emitida antes de los comicios de este noviembre. En caso de no concretarse dentro de este plazo, las fuentes advierten que toda la iniciativa de divulgación pública podría ser abandonada por completo. Pero lejos de tratarse de meros rumores, el borrador del discurso responde a una compleja estructura gubernamental que se ha venido montando de forma metódica a lo largo de este año. La magnitud del operativo se refleja en el nivel de sus ejecutores: Stephen Miller, vicejefe de Gabinete de Políticas de la Casa Blanca, es quien encabeza de manera directa los trabajos del Ejecutivo en la materia. A este liderazgo político se suma el respaldo de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI), que confirmó la creación de la Junta de Gobernanza UAP. Este organismo de carácter interagencial centraliza a las Fuerzas Armadas, agencias de ley, la comunidad de inteligencia y dependencias civiles con un propósito claro: coordinar investigaciones, optimizar el análisis de datos y canalizar la desclasificación iniciada en mayo del 2026 bajo directiva del presidente Donald Trump. Para asesorar a esta junta, la ODNI recurrió a varios grupos de expertos externos. Aunque el trabajo de la mayoría se mantiene bajo estricto secreto de Estado, se ha hecho pública la participación del Consejo Asesor Científico UAP, confirmando el carácter multidisciplinario del proyecto. A medida que avanzaba la agenda oficial, el pasado 1 de agosto se produjo el paso más agresivo hasta la fecha. El representante Eric Burlison difundió un memorando autorizado por la administración central y firmado por Aaron Lukas, director principal adjunto de Inteligencia Nacional. El documento ejecuta la orden directa de liberar a empleados y contratistas gubernamentales - tanto en funciones como retirados - de sus acuerdos de confidencialidad (NDAs) y juramentos de silencio. Gracias a esta directiva, los testigos de programas clasificados quedan facultados para reportar información sobre OVNIS ante autoridades designadas sin temor a represalias. En paralelo, el memorando establece el destino de estos testimonios: la creación de una fuerza de tarea denominada Sistema Presidencial de Desclasificación e Informes para Encuentros UAP (PURSUE). La notificación fue enviada a 18 altos mandos de inteligencia, defensa y seguridad, fijando un plazo de 30 días para designar representantes e instruir a sus respectivas dependencias. No obstante, esta aceleración en la desclasificación ha desatado una intensa resistencia interna. Fuertes tensiones se registran en los bastidores de Washington, donde contratistas privados del sector defensivo y sectores vinculados a la CIA intentan frenar una apertura total “que exponga activos e información sensible”. Pese a esta oposición, la cronología de los hechos ocurridos en 2026 demuestra que el proceso ha alcanzado un punto de no retorno: Mayo de 2026: Emisión de la directiva presidencial para la apertura de archivos sobre OVNIS, de la cual ya se han liberado cuatro entregas documentales (war.gov/UFO); Consolidación institucional: Creación de la Junta de Gobernanza interagencial y articulación de comités científicos asesores; Anulación de censura: Emisión de la directiva de agosto que invalida los contratos de confidencialidad que impedían que la información llegara al Ejecutivo; Fuerza de tarea activa: Puesta en marcha del sistema presidencial para recolectar y evaluar evidencia OVNI/UAP susceptible de ser desclasificada; Preparación social y médica: El Dr. Phil McGraw, amigo personal de Trump, afirma mantener conversaciones con la administración para gestionar la divulgación y evaluar cómo movilizar a las instituciones médicas y psicológicas del país ante un anuncio de tal magnitud; El horizonte de noviembre: La preparación del borrador presidencial que aguarda luz verde antes de la cita electoral de noviembre del 2026. Cabe precisar que la arquitectura legal, ejecutiva y de inteligencia para una revelación de origen no humano ya se encuentra totalmente construida. Que este engranaje culmine en una alocución histórica en los próximos meses o quede sepultado por las presiones internas definirá el desenlace de uno de los capítulos más trascendentales de la historia reciente.

jueves, 16 de julio de 2026

EL ENIGMA DE LOS ‘GRISES’: ¿Ocultan su verdadero rostro tras una máscara?

Desde finales de los años 40, los ‘grises’ se ha convertido en la mascota indiscutible de lo desconocido. Desde los restos de alienígenas encontrados en Roswell hasta las aterradoras visitas al dormitorio descritas por Whitley Strieber, la imagen de estos seres provenientes de otros mundos está grabada a fuego en nuestro cerebro colectivo: Esos negros desproporcionados, que parecen tragarse la luz. La piel pálida, sin pelo. Esa boca diminuta, como una ranura, que nunca parece moverse que pareciera estar congelada en el silencio. Su rostro se ha convertido en el símbolo universal de la vida extraterrestre ¿Pero y si no fueran seres reales, sino envolturas biológicas creadas mediante ingeniería genética, máscaras vivientes diseñadas para proteger la mente humana de algo mucho más siniestro que se esconde tras ellas? La explicación tradicional que hasta ahora nos habían ofrecido acerca de ellos era sencilla y, a su manera, reconfortante: “Los extraterrestres evolucionaron en un planeta distante, construyeron naves espaciales y viajaron hasta aquí utilizando tecnología avanzada”. Sin embargo, cuando los científicos y teóricos analizan detenidamente la anatomía de los ‘grises’, comienzan a aparecer fisuras. Según la creencia general, estos seres respiran el oxígeno de la Tierra sin ninguna ayuda ni necesidad de usar un casco espacial como los astronautas. Se mueven con facilidad en nuestra gravedad. Sus cuerpos tienen una estructura casi humana, con dos brazos, dos piernas y una cabeza ubicada exactamente donde estaría la nuestra. Pero la evolución no funciona así. Es caótica, ineficiente y está moldeada por entornos muy diferentes. Las probabilidades de que una especie alienígena de decenas de años luz de distancia evolucione hasta convertirse en algo parecido a un humano minimalista son asombrosamente bajas. Esto ha llevado a algunos investigadores a creer que los ‘grises’ no sean naturales en absoluto. Por el contrario, se cree que lo que se cree que es su piel, podría tratarse en realidad de una coraza biológica diseñada deliberadamente, un traje orgánico construido para funcionar de forma segura en nuestro entorno, a la vez que resulta lo suficientemente familiar como para evitar un colapso psicológico inmediato. Los psicólogos llevan mucho tiempo estudiando esta inquietud, esa sensación de malestar que experimentamos cuando algo nos parece casi humano, pero no del todo. La teoría de la interfaz sugiere que los ‘grises’ están diseñados para vivir en ese espacio a propósito. Si la verdadera inteligencia detrás de los encuentros con OVNIS reside en otra dimensión, o se manifiesta como energía o consciencia en lugar de materia, la exposición directa podría abrumar al cerebro humano. Al igual que al mirar fijamente al sol, la mente podría simplemente no ser capaz de procesar lo que ve. Desde esta perspectiva, los ‘grises’ actúan como un amortiguador psicológico. Una interfaz de usuario para la percepción humana. Al presentar una figura pequeña, frágil, del tamaño de un niño, con ojos desproporcionados, la inteligencia que la sustenta nos mantiene lo suficientemente tranquilos como para interactuar. La máscara permite el contacto sin terror, el estudio sin pánico y la memoria sin locura. No es de extrañar por ello que diversos testimonios de los testigos han insinuado durante mucho tiempo que algo no cuadra con los ‘grises’. Por ejemplo, durante el encuentro con Betty y Barney Hill en 1961, este último describió que los seres tenían unos ojos que parecían rodear la cabeza. Informes posteriores estandarizaron la descripción, adoptando la ahora familiar forma almendrada de color negro, casi como lentes en lugar de ojos. Por cierto, algunos investigadores sostienen que la apariencia de estos seres cambia con el tiempo. En el siglo XIX, se reportaron avistamientos de misteriosas aeronaves y ocupantes con apariencia humana. Hoy en día, los ‘grises’ son los protagonistas de la mayoría de encuentros con los humanos. Esto sugiere que la máscara se actualiza para adaptarse a las expectativas culturales. Otros informes afirman que los ‘grises’ carecen de sistema digestivo u órganos reproductores. De ser cierto, esto indicaría que son drones biológicos en lugar de seres vivos. Máquinas orgánicas creadas para realizar tareas, recopilar datos y luego desaparecer. No son los pilotos. Son las herramientas. Si los ‘grises’ sean solo una interfaz, la pregunta se vuelve mucho más inquietante. ¿Quiénes los están utilizando? Algunas teorías apuntan a entidades interdimensionales que existen como frecuencias o distorsiones en el espacio y el tiempo. Otras sugieren una vasta conciencia colectiva que interactúa indirectamente con nuestra realidad. Otra idea propone que los humanos del futuro regresarán a través del tiempo, usando disfraces evolutivos para ocultar formas que impactarían a sus ancestros. También existe una posibilidad más oscura, arraigada en la indiferencia cósmica. La idea de que el universo contiene inteligencias tan vastas y extrañas que el cerebro humano no puede comprenderlas sin colapsar. En ese caso, la apariencia que presentan los ‘grises’ no pretenden engañarnos, sino protegernos. Una pantalla colocada frente a algo que nunca estuvimos destinados a ver directamente. Si esta teoría es correcta, entonces lo más aterrador no son los ‘grises en sí mismos. Es la implicación de que algo ha estado interactuando con la humanidad durante décadas, tal vez siglos, siempre oculto tras una máscara biológica cuidadosamente diseñada. Y si alguna vez se cae esa máscara, la verdad que se esconde tras ella podría ser mucho más aterradora que cualquier cosa para la que nos haya preparado la ciencia ficción.

jueves, 25 de junio de 2026

HIPÓTESIS INTERDIMENSIONAL: ¿Podrían los OVNIS ser visitantes de otras realidades?

Desde que el 8 de mayo del 2026 el Departamento de Guerra de EE.UU. lanzó el portal PURSUE - el sistema de desclasificación UAP -, los archivos han llegado en oleadas: el primer lote abrió con vídeos de objetos no identificados sobre Iraq, Emiratos y Grecia; el segundo, el 22 de mayo, añadió 51 nuevos registros; el tercero, el 12 de junio, incluyó 53 documentos y un informe del director de AARO que describía un «orbe madre» naranja liberando orbes rojos secundarios. Ahora, el proceso apunta hacia un cuarto lote. Al respecto, Anna Paulina Luna, la veterana de las Fuerzas Aéreas que preside el Grupo de Trabajo para la Desclasificación en la Cámara de Representantes, advirtió en el canal The Officer Tatum que lo que está por llegar es cualitativamente distinto a lo publicado hasta ahora. Y el lenguaje que emplea ha dejado de ser cauteloso: «Nuestros testigos nos han contado algunas cosas muy interesantes. No usan la palabra extraterrestre. Usan interdimensional. Y luego busca la información tú mismo y saca tus propias conclusiones.» Lo que distingue las declaraciones de Luna de las de otros legisladores es el término que repite: interdimensional. No dice «extraterrestres». No habla de civilizaciones de otro planeta. Habla de entidades que, según los testigos que han comparecido en sesiones clasificadas, operan «a través de los espacios temporales que conocemos actualmente». Una diferencia que no es semántica. Es una ruptura epistemológica. Las tres entregas anteriores de PURSUE han establecido un patrón claro: cada lote añade resolución al problema, sin resolverlo. El 40% de los fenómenos registrados permanece sin explicación razonable, según reconoce el propio Pentágono. Los testigos militares han descrito objetos que se mueven sin propulsión visible, que atraviesan medios - agua, aire, tierra - sin fricciones apreciables, y que en ocasiones desaparecen o se fragmentan en múltiples objetos menores. Durante décadas, la hipótesis extraterrestre - la idea de que los OVNIs son naves de civilizaciones de otros planetas - dominó el debate popular. Era la explicación más intuitiva y la que la cultura de masas había convertido en referencia. Pero en los círculos de investigación más rigurosos, otra hipótesis llevaba tiempo creciendo en silencio: la hipótesis interdimensional. El investigador Jacques Vallée fue uno de sus primeros defensores sistemáticos. En obras como Pasaporte a Magonia (1969) y Dimensions (1988), Vallée argumentó que el fenómeno UAP comparte más características con los relatos históricos de apariciones - seres que llamamos hadas, demonios o ángeles - que con las lógicas de una nave estelar. Los objetos no se comportan como vehículos de transporte interplanetario: aparecen y desaparecen sin trayectoria, ignoran la física newtoniana, interactúan con la percepción del observador. Vallée propuso que podríamos estar ante manifestaciones de una inteligencia que no «viaja» a través del espacio, sino que accede a nuestra realidad desde otro plano. Esta idea resonó décadas posteriores en el Informe Condign (2000), el estudio clasificado del Ministerio de Defensa británico desclasificado en el 2006, que introdujo el concepto de «plasmoides con consciencia» como posible explicación para algunos avistamientos. Y encontró nuevo alimento en las declaraciones de David Grusch y la investigación del físico Eric W. Davis, que en un memorándum desclasificado del Pentágono del 2010 analizó la posibilidad de viaje a través de métricas espaciotemporales no convencionales. En las sesiones clasificadas del Grupo de Trabajo, los testigos - actuales y exmilitares, contratistas de defensa, personal de inteligencia - han descrito sistemáticamente fenómenos que no encajan en ningún paradigma tecnológico conocido. Luna ha resumido su posición de forma consistente a lo largo de varios meses: los testigos le han mostrado evidencias que la llevan a creer que los objetos son de origen no humano, y que la naturaleza de esa no-humanidad es interdimensional, no estelar. Lo significativo no es solo lo que dicen los testigos. Es el marco en que lo dicen. La fórmula que Luna ha repetido - «mírenlo por ustedes mismos y saquen sus propias conclusiones» - reproduce casi literalmente el lenguaje oficial del propio portal PURSUE: «El Departamento de Guerra no puede hacer una determinación definitiva sobre la naturaleza de los fenómenos observados». Una renuncia deliberada al juicio que funciona como invitación. Por cierto, no hay confirmación oficial de ninguna agencia gubernamental que corrobore las afirmaciones específicas de Luna. El Pentágono mantiene que ninguno de los materiales publicados hasta ahora contiene prueba definitiva de inteligencia no humana. Pero la postura del propio Pentágono - publicar casos sin resolver e invitar al público a analizarlos - implica una apertura a todas las hipótesis, incluida la interdimensional. Hay un detalle que no es anecdótico. Mientras el Congreso de EE.UU. celebra audiencias clasificadas sobre entidades que cruzan fronteras entre dimensiones, la cultura popular lleva varios años construyendo exactamente ese marco conceptual. El fenómeno más llamativo del 2026 en ese sentido es Backrooms, la película de A24 dirigida por Kane Parsons con 20 años. Lo que empezó en 2019 como un creepypasta anónimo en 4chan - la imagen de una oficina amarilla vacía, aparentemente tomada por alguien que había «traspasado» la realidad - se convirtió en material de culto, luego en cortometrajes virales con cientos de millones de visualizaciones, y finalmente en un estreno teatral que ha generado más de 270 millones de dólares. La arquitectura narrativa del universo Backrooms - un instituto secreto que en los años 80 experimenta con tecnología de distorsión magnética para abrir un umbral a una dimensión adyacente, con entidades que se filtran hacia acá - no es una coincidencia poética con el debate UAP. Es el mismo mapa conceptual, empaquetado para audiencias que nunca han oído hablar de Jacques Vallée.Que una película de terror produzca involuntariamente el mejor resumen visual de la hipótesis interdimensional justo cuando esa hipótesis llega al Congreso de EE.UU. dice algo sobre el momento colectivo que estamos atravesando. No es que Hollywood filtre secretos clasificados, sino que hay ideas que flotan en el ambiente antes de que las instituciones las nombren. ¿Qué cambia si se confirma lo interdimensional? La respuesta corta es: todo. O casi todo. Si los archivos próximos contienen lo que Luna insinúa - evidencia visual de objetos que transitan entre estados de existencia, que se materializan y desmaterializan, que generan otros objetos -, el debate dejará de ser sobre si el fenómeno existe y pasará a ser sobre qué significa que exista. La hipótesis extraterrestre, al menos, preservaba un universo comprensible: un cosmos material, con reglas físicas que nosotros también conocemos, habitado por otras especies que se desplazan por él igual que nosotros lo haríamos si pudiéramos. La hipótesis interdimensional no preserva nada de eso. Implica que la realidad tiene más capas de las que nuestra física acepta. Que hay inteligencias que no «vienen de fuera» porque el «fuera» al que se refieren no es el espacio, sino algo que carece de nombre en ningún vocabulario científico establecido. Luna lo formuló con la precisión involuntaria de quien no busca ser poética: «No sé qué son estas cosas». No es ignorancia. Es el límite del lenguaje frente a algo que exige uno nuevo.

jueves, 4 de junio de 2026

OCULTAS EN SUS PROFUNDIDADES: Un exespía psíquico de la CIA revela la ubicación de bases alienígenas en la Tierra

Un antiguo «espía psíquico» del ejército de los Estados Unidos ha desatado una intensa oleada de teorías al revelar las ubicaciones de cuatro bases alienígenas operando en nuestro planeta, según da cuenta The Daily Mirror. En efecto, Lyn Buchanan, un veterano retirado de la inteligencia militar, detalló en el pódcast American Alchemy que estas instalaciones se encuentran ocultas en profundidades montañosas y funcionan como centros de espionaje, talleres de reparación de OVNIS y puntos de entrada extraterrestre. Ante todo, cabe precisar que Buchanan formó parte de un programa clasificado de la Guerra Fría que investigaba si la conciencia humana podía emplearse para recopilar información a larga distancia, una disciplina conocida como “visión remota”. Su tarea específica dentro del proyecto consistía en monitorear y realizar un seguimiento de dichos complejos subterráneos. Según el relato del veterano exespía, estas bases fueron detectadas originalmente en 1973 por Pat Price, un exoficial de policía que se convirtió en uno de los primeros participantes de estos programas gubernamentales. Más tarde, la CIA puso en marcha el Proyecto 8200 con el objetivo de comprobar si otros espías psíquicos independientes podían corroborar los extraordinarios hallazgos de Price. El desglose de los objetivos asignados a Buchanan incluye cuatro puntos geográficos estratégicos: el monte Hayes en Alaska, el monte Zeil en Australia, el monte Nyangani en Zimbabwe y la cordillera de los Pirineos, en la frontera entre España y Francia. Cada uno de estos lugares cumpliría una función completamente distinta dentro de la aparente red logística extraterrestre. El monte Hayes, en Alaska, fue descrito como un centro de vigilancia global dedicado a monitorear la actividad humana. Al ser consultado sobre su propósito, Buchanan explicó: “Mantener inteligencia sobre la Tierra... solo recopilar datos, señales y todo eso”. Asimismo, el exespía señaló que visores previos informaron haber visto a personal mixto en el lugar: “Price y Joe McMoneagle habían encontrado a alienígenas y humanos trabajando codo con codo en una especie de centro de recopilación de inteligencia” añadió. Sin embargo, cuando él mismo inspeccionó la zona de manera psíquica en años posteriores, la situación había cambiado: “Investigué el monte Hayes y descubrí que el equipo ahora estaba automatizado y seguía funcionando, pero ya no había necesidad de personal allí”. La instalación se encontraría a gran profundidad, lo que haría casi imposible su localización por medios convencionales. Por su parte, el monte Zeil, ubicado en el Territorio del Norte de Australia, funcionaría como un centro de transporte para visitantes de otros mundos. El veterano lo comparó con un aeropuerto moderno: “El monte Zeil es una especie de puerto de entrada a la Tierra al que van los amistosos y, desde allí, se despliegan por todo el mundo”. De acuerdo con sus bocetos, la estructura cuenta con varios niveles; el superior sirve como muelle de acoplamiento para las naves y el inferior se destina a labores de mantenimiento. Durante su sesión de observación, Buchanan afirmó que los residentes notaron su presencia espiritual: “Lo primero que pasó fue que me hicieron saber que sabían que yo estaba allí y que estaba bien”. En ese mismo recorrido mental, el militar registró una escena inusual: “En el área por donde entran y salen los viajeros, vi a una hembra gris con un bebé gris”. La tercera base se localiza en el monte Nyangani, en Zimbabwe, y destaca por ser un taller mecánico. Ante la pregunta de qué se reparaba en ese sitio, el entrevistado fue directo: “Para extraterrestres. Para OVNIS”. Buchanan advirtió que este enclave cuenta con fuertes medidas de seguridad y lo vinculó con las misteriosas desapariciones de excursionistas en la región. Su hipótesis sobre quienes descubren estos secretos es severa: “Si ves demasiado. Desapareces”. Según sus análisis, los intrusos se enfrentan a la opción de morir o integrarse como mano de obra interna. Finalmente, la cuarta instalación se ubicaría en los Pirineos, entre España y Francia, aunque Buchanan admitió no tener detalles de primera mano sobre este sector: “Nunca investigué la de los Pirineos, así que no estoy seguro de ella”. Por cierto, a pesar de la naturaleza insólita de estas afirmaciones, el exmilitar defendió la consistencia de sus informes, destacando que los ejercicios se realizaban bajo estrictos protocolos de aislamiento de información. “Miren, hice todo esto a ciegas”, aclaró, explicando que nunca conoció la identidad de los objetivos antes de las sesiones. Al finalizar sus observaciones, sus dibujos coincidieron con una precisión milimétrica con los mapas trazados por Pat Price décadas atrás. Hasta la fecha, no existe evidencia pública que respalde la existencia de estas bases y las declaraciones de Buchanan carecen de verificación independiente. Estas prácticas formaron parte del Proyecto Stargate de la CIA, una iniciativa iniciada en la década de 1970 para reclutar talentos psíquicos con fines militares. El proyecto fue cancelado definitivamente en 1995 tras determinarse que “no era científicamente fiable ni operativo para la recopilación de inteligencia estratégica”. O, por el contrario - lo cual es mas probable - los resultados de esas investigaciones prefieren seguir manteniéndolos en secreto.

jueves, 28 de mayo de 2026

ESCALOFRIANTE REVELACIÓN: “EE.UU. oculta restos biológicos de 4 especies extraterrestres”

El doctor Hal Puthoff, un reconocido físico cuántico y exasesor gubernamental financiado en su momento por la CIA, ha afirmado recientemente que “diversos especímenes fueron recuperados a partir de accidentes de objetos voladores no identificados, pero que el Gobierno estadounidense los mantiene en secreto”. La sorprendente declaración tuvo lugar durante su participación en el popular pódcast The Diary of a CEO, conducido por Steve Bartlett, donde Puthoff estuvo acompañado por Dan Farah, director del reciente documental The Age of Disclosure. Durante la entrevista, el científico de 89 años explicó que, aunque no ha tenido acceso directo a los cuerpos, confía plenamente en los testimonios de primera mano de sus fuentes. “Las personas que han estado involucradas en las recuperaciones han dicho que hay al menos cuatro tipos. Cuatro tipos separados”, aseguró el físico egresado de Stanford. Aunque Puthoff no ofreció detalles específicos sobre la fisonomía de estas criaturas, los datos coinciden con las declaraciones de su colaborador cercano, el doctor Eric Davis. Como recordareis. el año pasado, Davis detalló ante miembros del Congreso estadounidense que “las especies recuperadas corresponden a las clasificaciones conocidas popularmente como grises, nórdicos, insectoides y reptilianos”. Según The New York Post, Davis citó que todas estas especies comparten una morfología humanoide básica, provista de dos brazos y dos piernas. Los llamados nórdicos y reptilianos tendrían una estatura promedio de 1,80 metros. Los primeros se asemejan notablemente a los humanos del norte de Europa, mientras que los segundos poseen piel escamosa, cola larga y caminan erguidos. Por su parte, los grises responden a la clásica imagen cinematográfica de baja estatura y grandes ojos, mientras que los insectoides presentan rasgos similares a los de una mantis religiosa. El científico sostuvo que podrían ser los operadores de naves no identificadas que, según sus declaraciones, Estados Unidos habría intentado mantener en secreto. Davis ya había revelado en el 2020 que entregó al Pentágono información clasificada sobre materiales recuperados de origen no humano, con propiedades y tecnología imposibles de replicar con la ciencia actual. Incluso aseguró que superaban ampliamente las capacidades tecnológicas de la humanidad. En tanto, el congresista Eric Burlison, miembro del Comité de Supervisión y del grupo de Fenómenos Aéreos No Identificados, confirmó que ya había escuchado esas cuatro clasificaciones en reuniones privadas. Sin embargo, dijo que le sorprendió escucharlas públicamente de un científico tan respetado. "Si esto es cierto, sería un momento decisivo para la humanidad", expresó Burlison, quien reclamó que el Gobierno no tiene derecho a ocultar un secreto de tal magnitud. Aunque Burlison reconoció que muchos pensarán que se trata de ideas descabelladas, aseguró que tiene la responsabilidad de llegar al fondo del asunto. "El Gobierno pertenece al pueblo, no al revés", enfatizó. Estas revelaciones se suman a un contexto de creciente apertura institucional en Washington. El exoficial de inteligencia de la Fuerza Aérea, David Grusch, ya había declarado bajo juramento ante el Congreso en el 2023 que el país custodiaba “biologías no humanas”. A esto se añade la reciente y polémica desclasificación de cientos de archivos confidenciales aprobada por la administración de Donald Trump, lo que ha reavivado un debate oculto durante décadas. Como sabéis, el gobierno de EE.UU. ordenó la difusión de descubrimientos de fenómenos aéreos no identificados, por lo que el Pentágono publicó el viernes pasado un segundo lote de documentos. Por su parte, el cineasta Dan Farah reveló en el mismo programa las enormes presiones y los temores reales que enfrentan quienes custodian estos secretos. Farah relató que varios miembros de misiones de recuperación hablaron con él bajo estricto anonimato, pero se negaron rotundamente a aparecer frente a las cámaras por miedo a represalias extremas. El director compartió el escalofriante mensaje de texto que recibió de un alto mando de las fuerzas especiales pocos días antes de filmar su testimonio: “Luego de una mayor consideración y largas conversaciones con mi esposa, decidí que estaría perdiendo mi vida si participaba en tu entrevista”. Farrah agrego que altos funcionarios de inteligencia que participaron en su nuevo documental le revelaron que “efectivamente se recuperaron cuerpos no humanos de diversos ovnis estrellados”. Tampoco dio mayores detalles, pero aseguró que las especies recuperadas a lo largo de los años no son todas del mismo tipo. De acuerdo con los invitados, el hermetismo histórico en torno a este fenómeno responde a una estrategia militar surgida en la Guerra Fría. El temor a que potencias rivales como China o Rusia tomen ventaja en la ingeniería inversa de tecnología no humana obligó a mantener un secreto absoluto que, según denuncian, ha durado más de ochenta años. Pero pese a las afirmaciones de exfuncionarios e investigadores, el Pentágono mantiene oficialmente que no existe “evidencia verificable” de vida extraterrestre ni de tecnología alienígena en posesión del gobierno estadounidense. El debate sobre los llamados fenómenos anómalos no identificados ha ganado atención en los últimos años, especialmente tras audiencias en el Congreso y pedidos de mayor transparencia por parte de legisladores estadounidenses. En tanto, desde la perspectiva de la ciencia oficial, las afirmaciones - afirman - “carecen de sustento verificable”. Científicos e investigadores de prestigio, como el astrofísico de la Universidad de Harvard Avi Loeb, mantienen una postura escéptica frente a este tipo de testimonios orales y de archivos clasificados. Loeb ha señalado firmemente que, hasta el momento, ningún informe o declaración cuenta con la evidencia física, pública y reproducible necesaria para ser validada por la comunidad científica abierta, aunque claro, está consciente que el gobierno de los EE.UU. oculta información a los ciudadanos. “Esperemos que lo realmente importante salga a la luz algún día y no conformarnos con algún borroso video o una antigua fotografía que bien puede ser retocada o fabricada por la IA, como lo están presentando ahora” manifestó.

jueves, 21 de mayo de 2026

ALIENIGENAS ANCESTRALES: ¿Bases extraterrestres en Tritón?

Hace casi 37 años, el 25 de agosto de 1989, la Voyager 2 de la NASA sobrevoló Neptuno, para dar a la humanidad el primer acercamiento al octavo planeta de nuestro Sistema Solar. En ese tiempo, la nave espacial fue la única que llegó tan lejos, y dejó en esa misión muchas preguntas sin respuesta, algunas de ellas relacionadas con la misteriosa Tritón, la luna más grande de este lejano planeta. Según afirmaciones de la NASA, “las vistas eran igual de impresionantes como desconcertantes, revelando enormes y oscuras columnas de material helado que salían de su superficie”. Las imágenes mostraron que el paisaje de esta luna estaba formado por una superficie de hielo “joven”, que había resurgido una y otra vez con material fresco. La agencia espacial se preguntó entonces - y sigue preguntándose al día de hoy - ¿cómo es posible que una luna antigua, que se encuentra seis veces más lejos del Sol que Júpiter, 30 veces más lejos de esta estrella que la Tierra, pueda seguir aún activa? Los investigadores no descartan la posibilidad de que haya “algo” en su interior, que sea lo suficientemente cálido como para impulsar esta actividad. “Luego de 13 años de volar a través del Sistema Solar, podemos deslizarnos con confianza por el borde superior de la atmósfera de Tritón, lo cual fue bastante alucinante”, indicaba William Frazier de Jet Propulsion Laboratory (JLP), uno de los ingenieros de sistemas de proyectos de Trident, que ha sido denominada de esta forma en honor a la lanza de tres puntas que portaba el antiguo Neptuno, dios romano del mar. Cabe precisar que la densidad de Tritón es bastante alta y se sospecha que esta luna tiene un gran núcleo de roca de silicato y un océano líquido que se forma entre el núcleo rocoso y la capa de hielo de su parte externa. La superficie, que apenas tiene cráteres visibles, es notablemente joven, geológicamente hablando, y se calcula que podría tener 10 millones de años, en un Sistema Solar de 4.600 millones de años. La misteriosa luna cuenta también con una atmósfera inusual, ya que está llena de partículas cargadas, por lo que su ionosfera está 10 veces más activa que la de cualquier otra luna del Sistema Solar. Generalmente, las ionosferas están cargadas por la energía solar, pero, como Neptuno y su satélite se encuentran tan lejos del Sol, esta luna debe estar funcionando con alguna otra fuente de energía. Cabe destacar, como curiosidad, que Neptuno - descubierto en 1846 - tarda 165 años terrestres en completar una órbita alrededor del Sol. Según informa la NASA, la nave espacial llevaría un instrumento para sondear el campo magnético de Tritón, con el objetivo de si alberga dentro de sí un océano, aunque también investigarían su extraña ionosfera, su atmósfera rica en materia orgánica y las características extrañas de su superficie. Por cierto, el polémico ufólogo Scott Waring sorprendió con nuevas declaraciones sobre posible base extraterrestre en Tritón, que orbita Neptuno en la dirección contraria a la de la rotación del planeta, el cual posee 15 satélites, de los que los mayores son Titania (1600km de diámetro), Oberón (1600 km), Ariel (1300 km), Umbriel (1100 km) y Miranda (300km), uno de los objetos de aspecto más extraño del Sistema Solar. Sin embargo, Tritón es la que más ha llamado la atención a los científicos. Es una luna muy fría, de delgada atmósfera y con géiseres que lanzan material helado. El hecho de que esta luna está compuesta mayormente de hielo sugiere una cierta ruta para su evolución. Waring, editor del blog UFO Sightings Daily, explicó que, en la luna de Neptuno, Tritón, existen bases extraterrestres, y está convencido de que el vídeo obtenido por la NASA, muestra esas misteriosas estructuras: “Existen muy pocas fotos de esta luna, por lo que tener algo tan cerca es simplemente alucinante. Las estructuras negras parecen ser un material no reflectante parecido al sigilo, por lo que el radar no puede detectarlas. He encontrado estructuras en cada planeta y luna en nuestro sistema solar. Este es un gran ejemplo de las estructuras negras de las que suelo hablar. Las otras dos son las estructuras de cerámica blanca y las estructuras grises (alrededor de un 90% más pequeñas que las estructuras negras o blancas, pero a menudo unidas a ellas con túneles negros) metálicas con ángulos rectos” asevero. Aún no existen evidencias certeras sobre Tritón, pero al existir tanta cantidad de hielo, la vida es un factor que va en crecimiento, y no se descarta que exista vida, ya que su sistema “solar” es muy parecido al de la Tierra. Por otra parte, con las nuevas hipótesis de los expertos, la NASA planea viajar nuevamente a ese remoto sitio del universo, mediante una tecnología más avanzada. Es la Misión Trident, que tiene como objetivo desentrañar los misterios de Tritón y cuyo lanzamiento está previsto para octubre de este año, aprovechando una alineación que sucede una vez cada trece años, cuando la Tierra está correctamente alineada con Júpiter. La sonda espacial utilizaría la atracción gravitacional del gigante gaseoso como una honda directa a Tritón para ir a su encuentro en el 2038. ¿Qué sorpresas nos estarán aguardando?

jueves, 14 de mayo de 2026

ARCHIVOS DESCLASIFICADOS DEL PENTÁGONO: ¿Fenómenos de origen desconocido “nunca antes vistos”?

Finalmente, el Departamento de Guerra ha comenzado a publicar una serie de archivos y videos sobre fenómenos extraterrestres prometidos por Donald Trump y entre ellos, encontramos imágenes tomadas desde la superficie de la luna en las que se observan fenómenos de origen desconocido. En efecto, el gobierno de Estados Unidos anunció la publicación de archivos inéditos sobre fenómenos anómalos no identificados (UAP/FANI), una decisión que involucra a organismos de inteligencia, agencias de seguridad y entidades científicas, y que comenzó el 8 de mayo de 2026. La directiva, permite el acceso público a documentos previamente clasificados, impactando tanto a la ciudadanía como a la comunidad investigadora, según comunicó el Departamento de Guerra en su portal oficial war.gov/UFO. La medida, definida como “un esfuerzo histórico de transparencia”, busca que la sociedad tenga acceso directo a material original, y explícitamente invita a que “el público pueda sacar sus propias conclusiones” acerca de los fenómenos descritos. Según el portal oficial war.gov/UFO y reportes de AP News, la colección inicial incluye 162 archivos que abarcan cables diplomáticos, informes del FBI, transcripciones de misiones de la NASA y material gráfico, todos ellos disponibles para consulta sin restricciones. Esta iniciativa se desarrolla en coordinación con la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI), el Departamento de Energía (DOE), la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA), la Oficina Federal de Investigación (FBI) y la All-domain Anomaly Resolution Office (AARO). El proceso de desclasificación ocurre tras años de presión pública y legislativa sobre la necesidad de transparencia en torno a los fenómenos aéreos no identificados, según detalla AP News. En el 2022, el Congreso estadounidense creó una oficina especializada en la revisión y liberación de material relacionado con UAP/FANI, y en el 2024 se presentó un informe que documentó cientos de incidentes sin confirmar la existencia de tecnología ajena a la humanidad. Cabe precisar que el Departamento de Guerra (Department of War) centraliza la información en el portal war.gov/UFO, donde se pueden consultar los materiales desclasificados. La primera entrega incluye 162 archivos, entre los que se encuentran testimonios, informes de incidentes y registros visuales. Según el comunicado institucional, la publicación se realizará de manera progresiva conforme se localicen, revisen y desclasifiquen nuevos documentos, algunos de los cuales solo existen en formato físico. Entre los casos reportados, uno de los archivos describe la entrevista del FBI a un piloto de dron en septiembre del 2023. El testigo relató haber observado un “objeto lineal” que emitía una luz tan intensa que permitía distinguir bandas en su interior, permaneciendo visible entre cinco y diez segundos antes de desaparecer, de acuerdo con la documentación oficial. Los archivos también incluyen informes de astronautas a bordo de la misión Apolo 12 en 1969. Durante la misión Apolo 12 - el segundo alunizaje tripulado -, uno de los astronautas, Alan L. Bean, informó al control de la misión haber visto “destellos de luz” que simplemente iban “navegando por el espacio”: “Parece como si algunas de esas cosas estuvieran escapando de la Luna”, comentó el astronauta. “Realmente salen disparadas de aquí y se dirigen directamente hacia las estrellas”. Tres años más tarde, durante la misión Apolo 17 en 1972, dos astronautas informaron haber visto partículas de luz “muy brillantes”. “¡Parece el Cuatro de Julio ahí fuera!”, exclamó uno de ellos, el piloto del módulo lunar Harrison “Jack” Schmitt. Los astronautas plantearon la hipótesis de que las luces podrían haber provenido de fragmentos de hielo. Otro archivo corresponde a una imagen de la misión Apolo 17 de 1972, donde se observan tres puntos en formación triangular. El análisis preliminar indica que podría tratarse de un objeto físico, aunque no existe consenso sobre su naturaleza, según el portal gubernamental. Otro de los documentos difundidos, incluye la fotografía de un aparente objeto elipsoidal metálico observado en septiembre del 2023 sobre un campo abierto. El expediente incorpora un gráfico elaborado por el FBI a partir de testimonios coincidentes de varios testigos que describieron un cuerpo bronceado flotando a baja altura antes de desaparecer, es decir es una reconstrucción. Entre los archivos y videos publicados, figura también un informe del Mando Central con un video grabado en el 2013 por un sensor infrarrojo de una plataforma militar. La imagen muestra un objeto con forma de estrella de ocho puntas, de brazos desiguales, que se desplaza rápidamente por el cielo. El caso fue remitido a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Ámbitos (AARO) sin descripción adicional del observador. El esfuerzo interinstitucional para dar a conocer estos casos está liderado por el Department of War, con el apoyo de la Casa Blanca, la ODNI, el DOE, la AARO, la NASA y el FBI. Al respecto, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, afirmó que el organismo “está alineado con el presidente Trump para brindar una transparencia sin precedentes sobre el conocimiento del gobierno acerca de fenómenos anómalos no identificados”, según consta en el comunicado de prensa. Por su parte, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, aseguró que “la ODNI coordina activamente los esfuerzos de desclasificación de la comunidad de inteligencia con el Department of War para garantizar una revisión exhaustiva y una transparencia máxima”. El director del FBI, Kash Patel, expresó que la agencia participa en este proceso “con el mismo rigor e integridad que aplica a todos los asuntos de seguridad nacional”. A su vez, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, destacó la importancia de la cooperación interinstitucional y el análisis científico de los datos. Como sabéis, la publicación de archivos sobre UAP/FANI obedece a una directiva presidencial de Donald J. Trump emitida “tras el interés y la demanda pública por mayor transparencia en estos asuntos”. La directiva instruye al Department of War (Departamento de Guerra) y a otras agencias federales “a identificar, revisar, desclasificar y publicar todos los registros gubernamentales relacionados con fenómenos anómalos”, según el portal oficial. De acuerdo con AP News, el Congreso estadounidense ordenó en el 2022 la desclasificación de documentos sobre UAP/FANI y la creación de una oficina dedicada a este fin, la AARO. El informe presentado por el Departamento de Defensa en el 2024 documentó cientos de incidentes nuevos, pero concluyó “que no existe evidencia de tecnología alienígena recuperada ni confirmación oficial de vida extraterrestre”. Los archivos publicados corresponden a casos no resueltos, en los que el gobierno estadounidense no ha podido determinar la naturaleza de los fenómenos observados por falta de datos suficientes. “El Department of War (Departamento de Guerra) invita a la sociedad civil y al sector privado a analizar los materiales y aportar conocimiento adicional”, como se indica en el comunicado institucional. La publicación inicial incluye videos, fotografías, cables diplomáticos, informes oficiales y transcripciones de misiones espaciales. Según el comunicado, “todos los archivos han sido revisados por motivos de seguridad”, aunque muchos no han sido analizados para la resolución de posibles anomalías. El proceso prevé la liberación gradual de nuevos documentos cada pocas semanas. Precisamente, la representante republicana Anna Paulina Luna solicitó formalmente la publicación de 46 videos de UAP identificados por denunciantes, según AP News. Se prevé que estos materiales formen parte de futuras entregas. El congresista Tim Burchett manifestó su agradecimiento al presidente Trump por cumplir con la demanda de transparencia, señalando que “la transparencia no ocurrirá de inmediato, llevará tiempo”. Expertos consultados por AP News advirtieron que la interpretación de los videos y archivos debe realizarse con cautela, ya que pueden ser malinterpretados por quienes no conocen la tecnología militar avanzada. El informe del 2024 del Pentágono subrayó que “no hay pruebas de que el gobierno estadounidense haya recuperado tecnología alienígena o confirmado la existencia de vida extraterrestre”. Por cierto, la apertura de archivos inéditos permite el acceso público a documentos oficiales sobre fenómenos anómalos, sin necesidad de autorización especial. El portal war.gov/UFO centraliza toda la información y facilita la consulta directa por parte de ciudadanos, investigadores y medios de comunicación. Se mantiene la revisión previa por motivos de seguridad nacional y la publicación escalonada de los documentos. “El gobierno estadounidense no ha modificado su postura oficial sobre la inexistencia de pruebas concluyentes de vida extraterrestre”, según los informes disponibles y difundidos por AP News. El proceso de desclasificación continuará en los próximos meses, con la publicación periódica de nuevos archivos y la actualización constante del portal oficial. Las agencias federales implicadas anticipan una revisión sostenida de los materiales y la colaboración con actores externos para el análisis de los fenómenos descritos. El acceso abierto a estos documentos permite un mayor escrutinio público y científico sobre los fenómenos anómalos no identificados, en un contexto de creciente demanda de transparencia y rendición de cuentas por parte de las autoridades. La fascinación de Estados Unidos por los extraterrestres no es nueva. Recibió su bautismo en 1947, año en el que un piloto llamado Kenneth Arnold describió una cadena de nueve brillantes objetos no identificados que sobrevolaron a enorme velocidad el Monte Rainier, al sur de Seattle. Su descripción introdujo en el habla popular la expresión “platillo volador” como se les denomino inicialmente. En tanto, la publicación en el 2017 de un artículo en The New York Times marcó el camino de vuelta de los márgenes del asunto. Aquel artículo desvelaba la existencia de un programa confidencial del Pentágono que desde el 2007 estudia los avistamientos militares de UAP. Como consecuencia de aquella revelación, el Departamento de Defensa decidió en el 2020 divulgar una serie de vídeos del 2004 y el 2015 de encuentros de pilotos militares con objetos anómalos en vista de que ya circulaban libremente por internet. Asimismo, el Congreso estadounidense ha acogido dos audiencias para hablar de alienígenas, en las que varios militares compartieron experiencias de encuentros inexplicables y David Grusch, que trabajó en los servicios de inteligencia durante 14 años, se mostró bajo juramento convencido de que el Gobierno tiene en su poder naves extraterrestres siniestradas, así como “restos biológicos no humanos”. El reciente resurgir del interés de Washington por los alienígenas también tiene que ver con el estreno el pasado mes de noviembre de un documental titulado The Age of Disclosure (La Era de la Divulgación). La película incluye los testimonios de decenas de altos funcionarios, militares de elevada graduación, científicos y políticos influyentes de Washington. “No estamos solos”, repiten estos una y otra vez. Entre ellos, destaca el secretario de Estado, Marco Rubio, quien afirma que los avistamientos de UAP, como ahora se les denomina oficialmente a los OVNIS, “no son ciencia ficción y lo que se ha dado a conocer solo el comienzo”. A su vez, en una publicación en su cuenta de Truth Social, el propio Donald Trump afirmó que, como “parte de una promesa” al pueblo estadounidense, el Pentágono ha publicado los primeros documentos sobre fenómenos extraterrestres “para que el público los revise y estudie”: “En un esfuerzo por lograr una transparencia completa y máxima, fue un honor para mí instruir a mi Administración para que identifique y entregue archivos del Gobierno relacionados con vida alienígena y extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados y objetos voladores no identificados. Mientras que administraciones anteriores no han sido transparentes sobre este tema, con estos nuevos documentos y videos la gente puede decidir por sí misma: ‘¿Qué demonios está pasando?" ¡Diviértanse y disfruten!’”, expresó. ¿Estamos a las puertas de una gran revelación o todo no es más que una cortina de humo? Si quieren ser creíbles, MUESTREN al público los naves alienígenas que tienen en su poder y los cuerpos de sus tripulantes, y no solamente videos, documentos y fotos que pueden ser fácilmente manipulados por la IA ¿no os parece?