TIEMPOS DEL MUNDO

jueves, 26 de octubre de 2023

LOS DEMONIOS EN LA ANTIGÜEDAD Y SU INFERNAL LEGADO: El camino a la condenación de la humanidad

Un reciente estudio indica que el satanismo y la adoración al Diablo han crecido exponencialmente en el Reino Unido en los últimos 10 años - según da cuenta The Daily Mirror - y no os extrañe que cifras similares se repitan en el resto del mundo ¿A que se debe ello? ¿Qué atracción puede generar el venerar a Satanás y su sequito de demonios? Como sabéis, estas criaturas infernales llevan existiendo en mitos y leyendas desde tiempos muy antiguos. En la jerarquía del Mal, tal y como consta en grimorios y textos ocultistas, cada demonio tiene un nombre y una función precisa. En la época medieval la gente llevaba a cabo rituales para protegerse de ellos, ya que se creía por aquel entonces que todo individuo era acosado por demonios, que acechaban a la espera de un momento de debilidad para atacar. Los demonólogos han recopilado gruesos volúmenes con los nombres y las atribuciones de cada uno de los demonios de la jerarquía infernal. Ésta abarcaba desde Satanás, jefe de todos los demonios, hasta Ukobach, encargado de mantener vivas las llamas infernales. Según la tradición, cada demonio está especializado en cierto tipo de actividades, y puede ser invocado para pedirle ayuda en esa área concreta. Sin embargo, el precio de una invocación de este tipo es siempre el alma del individuo, que acabará yendo a parar al infierno. Los demonios se invocaban en el pasado por medio de encantamientos especiales que se encontraban en los catálogos de demonología. A continuación veremos algunos ejemplos de demonios tal y como nos los presenta Collin de Plancy en su “Diccionario Infernal” editado en 1863. El demonio considerado más agresivo de todos es el denominado “Señor de la Sangre”, de nombre Ihrinwe. Se cree que criminales y psicópatas son poseídos por este demonio, así como los dictadores más sanguinarios y violentos, que estarían controlados por el demonio o podrían ser incluso su encarnación; Eurónimo era invocado por los magos que querían dar muerte a alguien. Se dice de este demonio que le gustaba alimentarse de carne humana putrefacta; Belcebú es el “Señor de las Moscas”, en cierto modo otra versión del Diablo. Se cuenta que bajo esta forma resulta extremadamente difícil de exorcizar; De cualquier manera, el Diablo por excelencia es Lucifer. Esta entidad puede incluso aparecerse bajo la forma de un torpe niño, aunque el ángel caído puede también adoptar otras apariencias, algunas de ellas realmente terroríficas. Sin embargo, al resultar el mal más convincente presentado desde la inocencia, Lucifer tiende a aparecerse bajo la forma del niño ya mencionado; Leonhard es un demonio con orejas de zorro y tres cuernos que dirige los Sabbath de las brujas. Puede aparecer bajo la forma de un toro o un perro, y es el jefe de brujas y hechiceros; Behemoth, el “Señor de la Avidez”, puede aparecerse bajo la forma de animales gigantescos, que recuerdan a un elefante. Según la leyenda, al caminar provoca terremotos; Belfegor es un demonio holgazán que adopta la apariencia de una niña. Es el “Señor de la Pereza”, y es invocado por los hechiceros más perezosos para que les facilite el trabajo o les revele la forma de hacerse ricos rápidamente; Stolas se aparece bajo la forma de un sabio búho. De él se dice que comanda 26 legiones infernales, y que puede enseñar a quien lo invoque astrología y la magia de las plantas y las piedras preciosas. Es el patrón de todos los magos, hechiceros y practicantes de las artes ocultas que solicitan ayuda infernal; Por su parte, Buer es un demonio que se mueve de la misma forma que una rueda. Enseña al mago filosofía y lógica. Si se le invoca puede ayudar en la carrera profesional y curar enfermedades; Cerbero también es capaz de conceder el don de la sabiduría, pero es un demonio muy peligroso. Un solo mordisco de Cerbero es suficiente para provocar la muerte de aquel que le invocó; Malfás es el patrón demoníaco de los constructores. A cambio de su alma, puede ayudar a los constructores en sus obras y proyectos. Las logias masónicas le invocan en algunos de sus rituales; Adramelec es el demonio del orgullo excesivo, y se aparece bajo la forma de un burro con las plumas de un pavo real; Ukobach es el guardián de la llama infernal, y su escalafón es el más bajo de toda la jerarquía infernal. Se le considera el inventor de los fuegos de artificio; Ronwe es el demonio que puede hacer que nazca el amor en el corazón de un individuo. Puede incluso hacer que un maléfico hechicero sea visto por sus enemigos como alguien encantador, Tambien es patrón de todas las fórmulas mágicas, sin importar el idioma en el que fueron escritas. En este sentido, otorga el poder mágico presente en dichas fórmulas; Flauros es un demonio mitad gato. Se cuenta de él que puede ver el pasado, presente y futuro de las personas. Comanda además 20 legiones infernales; Finalmente, Furfur es otro demonio que se aparece bajo la forma de un ciervo alado. Es el patrón de rayos y truenos, y se le puede invocar para que asegure la paz entre enemigos. Según los antiguos textos, éstos son solo unos pocos de los miles de demonios que constituyen la jerarquía del Mal, acechando a la humanidad, listos para atacarnos en cualquier momento. “Atrás Satanás, no me tentaras” (Mateo 4:10) dijo Jesús en el desierto, y nosotros debemos seguir su ejemplo.

jueves, 19 de octubre de 2023

VULCANO: El planeta que nunca existió

Desde el siglo XVII, se especulaba con la existencia de un planeta situado entre Mercurio y el Sol, el noveno del sistema solar. La razón era que varios astrónomos –Christoph Scheiner, Capel Lofft y Franz von Gruithuisen entre ellos– observaron, en distintos momentos, cuerpos opacos pasando por delante del astro rey. Hoy sabemos que, la mayoría de las veces, lo que estaban viendo eran manchas solares, regiones de la superficie solar con una temperatura más baja y una intensa actividad magnética, y reconocibles a simple vista. En Europa se conoce su existencia desde los tiempos de Carlomagno (en Oriente, desde antes), y el propio Galileo Galilei (1564-1642) las había enseñado a astrónomos en Roma. Pero, por el motivo que fuera, en ese momento a nadie se le ocurrió que podía tratarse de eso. Pensaron que había un planeta escondido más allá de Mercurio, uno que habría pasado inadvertido a los antiguos. Tenía sentido, debido a que por la luz que desprende el Sol, un cuerpo tan pegado a él sería imperceptible, a no ser que pasara por delante (un eclipse). Incluso le pusieron nombre. Por su cercanía al Sol, al astrónomo británico Thomas Dick (1774-1857) se le ocurrió llamarlo Vulcano, como el dios romano del fuego. Algunos de sus colegas casi se volvieron locos buscándolo. El alemán Heinrich Schwabe, por ejemplo, estuvo oteando el cielo todos los días claros entre 1826 y 1843, sin éxito. Y, de repente, en diciembre de 1859, un tal Edmond Modeste Lescarbault (1814-1894) vio pasar un objeto que sin duda tenía que ser Vulcano, o eso creía él. Era un médico francés sin formación en astronomía, pero que desde 1853 venía observando el espacio con un telescopio refractario que se había fabricado él mismo. Lo que vio ese día de diciembre era una mancha oscura que se desplazaba muy lentamente, de una forma similar a Mercurio. Ayudado de un viejo reloj y del metrónomo con el que tomaba el pulso a sus pacientes, y observando su ubicación y dirección, calculó que había tardado una hora, 17 minutos y 9 segundos en pasar por delante del Sol. Eufórico, el médico escribió al matemático Urbain Le Verrier, el estudioso del espacio más respetado de Francia, porque pocos años antes, en 1846, había descubierto el planeta Neptuno. Aunque había otro motivo, quizá más importante, para escribirle a él y no a otro. Lo revolucionario del descubrimiento de Neptuno es que Le Verrier demostró su existencia sin necesidad de verlo. Hasta ese momento, había pasado inadvertido porque está en el extremo del sistema solar, demasiado lejos para los telescopios. Entonces, ¿cómo lo hizo? Fue gracias a las matemáticas. Todo empezó con la constatación de que la órbita de Urano no se ceñía exactamente a lo que establecía la ley de la gravitación universal de Newton; había una desviación mínima, pero consistente. Le Verrier descubrió la causa, que es que la fuerza gravitatoria de otro gran cuerpo celeste perturba su movimiento. Hizo una predicción de dónde se encontraría ese planeta lejano en un momento dado, y, en efecto, a los pocos días Neptuno fue avistado por primera vez desde un observatorio en Berlín. ¿Qué tenía que ver esto con el supuesto Vulcano? Dos cosas. La primera, que, como Neptuno, era difícil de ver –en este caso, por la cercanía al Sol–, de modo que también había que demostrar su existencia mediante las matemáticas. Y la segunda, y aún mejor, que en la órbita de Mercurio –el planeta más cercano a Vulcano– también se había observado una desviación inexplicable. Como ya había demostrado el propio Le Verrier a inicios de 1859, el perihelio de Mercurio (el punto de su órbita más cercano al Sol) se estaba desplazando gradualmente. Se trata de un fenómeno conocido, llamado precesión apsidal, y que consiste en la rotación constante de la elipsis que sigue un planeta. Si uniéramos con una línea imaginaria sus dos ápsides (el punto más cercano y el más lejano de una órbita), veríamos que esta se desplaza. En palabras más sencillas, diríamos que es como una peonza: no solo rota el planeta, sino toda la órbita. Lo que sucedía era que ese desplazamiento no coincidía con lo previsto según las leyes de Newton. Por eso, había motivos para sospechar que un cuerpo desconocido estaba modificando la ruta de Mercurio. Tras recibir la carta, Le Verrier se subió al primer tren hacia Orgères-en-Beauce, el pueblecito en el que el médico tenía su telescopio casero. Como no existía ninguna prueba directa del avistamiento (la fotografía aún estaba en sus inicios), el científico tenía que dar por buena la palabra de Lescarbault y sus cálculos rudimentarios, y lo hizo. Al cabo de unas semanas ya estaba anunciando la buena nueva en la Academia de Ciencias de Francia, Lescarbault recibía la Legión de Honor y periódicos de todo el mundo anunciaban que se había descubierto un nuevo planeta. Es más, basándose en el aparente “tránsito” observado por Lescarbault, el científico se atrevió a definir con precisión las características de Vulcano. Estaba a 21 millones de kilómetros del Sol, y su período orbital (el tiempo que tarda en dar la vuelta al Sol) era de 19 días y 17 horas. Sin embargo, pasaban los años y no sucedía como con Neptuno. Basándose en las predicciones de Le Verrier, astrónomos de todo el mundo buscaron el supuesto planeta, pero ninguno lo encontró. Y los que dijeron hacerlo, a menudo se contradecían entre ellos. Le Verrier no vivió para verlo, pero en 1915 su descubrimiento se vino abajo. Ese año, se dio a conocer su teoría de la relatividad general, que cambió para siempre el modo de comprender la fuerza de la gravedad, hasta ese momento basado en la mecánica clásica. Entre otras cosas, se demostró que las desviaciones en la órbita de Mercurio se debían en realidad a la curvatura del espacio-tiempo causada por la masa del Sol, y no a un “intruso”. De esta manera. ya no hacía falta creer en la existencia de un Vulcano que, por cierto, nadie había visto aún, para explicar este fenómeno. De hecho, esto afecta a todos los planetas del sistema solar: todos presentan diferencias en su órbita con respecto a lo establecido por Newton. Lo que sucede es que Mercurio está más cerca de la masa solar, y por tanto su desviación es más acentuada que la de los demás. En fin, que no hay planeta Vulcano, más allá del que aparece en la serie de ficción Star Trek.

jueves, 12 de octubre de 2023

¿UNA PREDICCIÓN NECESARIAMENTE TIENE QUE CUMPLIRSE?: La escalofriante profecía de Baba Vanga que podría hacerse realidad

Aunque el conflicto entre Israel y Hamás perdura desde hace décadas, el ataque a gran escala de estos últimos que ha tenido lugar el pasado sábado humillando a los sionistas, es considerado por muchos como algo "sin precedentes" porque se creyeron la propaganda judía acerca de la “invencibilidad de Israel” lo cual demostró ser falso. Sin embargo, esta importante ofensiva estaría dentro de una de las predicciones formuladas por Baba Vanga, conocida como la "Nostradamus de los Balcanes", tal y como recuerdan sus seguidores. "La gran guerra", como decía la adivina, “que traería escalofriantes y terribles consecuencias para la humanidad”. Famosa por sus afirmaciones y predicciones sobre eventos mundiales y personales, Baba Vanga fue una reconocida vidente búlgara que vivió en el siglo XX (en lo que hoy se conoce como Macedonia del Norte), quien afirmó que podía prever el futuro, por lo que a lo largo de su vida ganó una gran reputación en Bulgaria y otros lugares de Europa Oriental como consejera espiritual y vidente, ya que personas de todo el mundo acudían a ella en busca de orientación y predicciones. Aunque falleció en el 1996, la pitonisa predijo importantes acontecimientos que ocurrieron. A ella se le atribuye la predicción de la caída de las Torres Gemelas en Nueva York el 11 de septiembre de 2001 - un operativo de falsa bandera montado por la CIA para “justificar” el intervencionismo militar estadounidense en el Medio Oriente y apoderarse de sus importantes recursos energéticos, como sucedió en Irak - aunque también se le atribuye el cambio climático que agobia al planeta on sus cada vez más elevadas temperaturas o el tsunami de diciembre del 2004. Pero sus predicciones se extienden durante muchos milenios, y llegan incluso hasta el 5079. Antes de morir, Baba Venga aseguraba que sus poderes de clarividencia llegaron a los doce años de edad, cuando perdió la visión por un tornado, y es, desde entonces, cuando "unas voces" le revelaban los hechos que iban a tener lugar en un futuro, tal y como explicaba antes de morir. Como sabéis, Israel comparte muchas similitudes y visiones del mundo con Europa y EE.UU., lo que hace que sus predicciones sobre "la gran guerra musulmana" con Europa sean tan alarmantes. Así, según da cuenta The Daily Star, esta guerra perduraría hasta el 2043, cuando se establecería un califato musulmán en todo el continente europeo. Ello seria viable por la cantidad de “refugiados” que profesan el Islam y que llegan en forma incontenible al continente, contándose por millones, mientras que de una forma suicida, los gobiernos europeos no hacen prácticamente nada para detener a esa plaga maldita, cuando muy bien podrían hundir sus barcazas en altamar provenientes del norte de África o el Medio Oriente, para que se conviertan en comida de tiburones. Actualmente barrios enteros en las ciudades europeas son guetos musulmanes que no dejan de crecer, y de seguir esta tendencia, dentro de unas décadas serán mayoría en los países y la predicción de Baba Vanga se convertirá en una triste realidad. En cuanto a la credibilidad de sus predicciones, es cierto que algunas de las visiones de la pitonisa se han cumplido, pero la realidad es que sus pronósticos siempre están rodeados de debate y escepticismo por su falta de detalles específicos. Una cuestión clave -que rodea la polémica en torno a la predicción de “la gran guerra musulmana” - es la falta de conocimiento de la identidad del grupo islámico que lideraría la invasión y la posterior imposición del Califato en Europa, teniendo como aliados a los musulmanes que ya viven en el continente. En este sentido, Baba Vanga no proporcionó detalles sobre cómo se realizaría la operación. Aunque sí es cierto que algunos líderes integristas islámicos nunca han ocultado su deseo de establecer un Califato en Europa. No cabe duda que el peligro que se cierne sobre nosotros debería ser conjurado cuanto antes para impedir que sus demenciales planes se lleven alguna vez a cabo, pero lamentablemente quienes nos gobiernan no lo ven así, permitiendo que esa peste musulmana siga llegando a nuestras costas, buscando ‘islamizar’ el continente. No hay que permitirlo. Las profecías no necesariamente tengan que cumplirse si evitamos que ello ocurra ¿Estaremos a tiempo de impedirlo?

jueves, 5 de octubre de 2023

“NO ESTAMOS SOLOS, NUNCA LO HEMOS ESTADO”: Revelan una minuciosa investigación acerca de los OVNIS

“Siempre nos han querido hacer creer que los extraterrestres no existen, pero ello es completamente falso” afirmo categóricamente esta semana el reconocido periodista de investigación Ross Coulhart, con una carrera brillante y que ha dado un giro extraordinario hacia todo lo relativo a los OVNIS y lo extraterrestre, temas que durante décadas, fueron ignorados en gran medida por los medios de comunicación, pero allí están, apareciendo ante nuestros ojos: OVNIS, cigarros voladores, seres alienígenas de apariencia aterradora, abducciones y secuestros, así como impensadas nuevas tecnologías... ¿Ello significa que no estamos solos? Efectivamente, pero ¿Porqué los gobiernos insistieron durante en ocultar la verdad, desacreditando además a quienes los desmentían? Según da cuenta The Australian, Coulthart se sintió intrigado por los OVNIS desde que se reportaron unas misteriosas luces brillantes cerca de las montañas Kaikoura de Nueva Zelanda cuando era un adolescente. El avistamiento de 1978 es sólo uno de los miles ocurridos desde la década de 1940 y, sin embargo, la investigación sobre la existencia de vida extraterrestre todavía se considera terreno de los teóricos de la conspiración. En el 2020, sin embargo, luego de décadas de negarlo, el Departamento de Defensa de EE. UU. admitió sorprendentemente que los extraños objetos aéreos y submarinos reportados y filmados en video por pilotos y rastreados por sensores “son reales, inexplicables y plantean una genuina preocupación de seguridad nacional”. Obligado a investigar, Coulthart se ha embarcado en lo que se ha convertido en la historia más confrontadora y desafiante de su carrera, hablando con testigos, investigadores, científicos, espías y funcionarios y conocedores de defensa e inteligencia. Lo que ha descubierto sugiere que el mundo está en la cúspide de extraordinarios avances tecnológicos y revelaciones sorprendentes que no pueden ocultarse por más tiempo. Al respecto, Coulthart ha afirmado que la verdad sobre los OVNIS se revelará al público dentro de un año, gracias a una multitud de personas anónimas que han proporcionado pruebas convincentes de su existencia. Coulthart, un investigador que nunca se ha encontrado personalmente con un OVNI o un ser extraterrestre, hizo esta proclamación durante una entrevista reciente. Luego de dedicar años de su vida a investigar el fenómeno, lo declaró "la historia más significativa jamás vivida". Coulthart , autor de In Plain Sight , un libro que profundiza en los OVNIS , cree firmemente firmemente en que no estemos solos en el universo .Esta se basa en información compartida por informantes confidenciales, incluido David Grosh, un ex funcionario de alto rango de la inteligencia estadounidense. Precisamente, la impactante revelación de Grosh dado a conocer hace unos meses atrás, incluyó la existencia de un programa ultrasecreto del gobierno estadounidense dedicado a los OVNIS y la posesión de una nave de origen no humano, operado por enigmáticos "pilotos". Coulthart sostiene que el gobierno estadounidense ha ocultado una gran cantidad de datos relacionados con OVNIS durante décadas, pero sugiere que este secreto está al borde de un cambio sísmico. Si las afirmaciones de Ross Coulthart sobre los OVNIS son ciertas, las implicaciones podrían remodelar nuestra comprensión del mundo tal como lo conocemos. Es más, en las últimas semanas, las afirmaciones de Coulthart han atraído una amplia atención de los medios de comunicación mundiales, quienes a diferencia de años anteriores, han comenzado a informar sobre el fenómeno. De otro lado, numerosos funcionarios del gobierno estadounidense han expresado una nueva voluntad “de divulgar más información sobre los OVNIS”, lo que indica un aparente alejamiento de las políticas anteriores de mantener el asunto oculto. Habrá que estar atentos a más revelaciones.