TIEMPOS DEL MUNDO
jueves, 2 de julio de 2026
SHI CHENG: La Atlántida China
En las profundidades del lago Qiandao, a 42 metros de la superficie, se encuentra sumergida una metrópolis de más de 700 años, que aún conserva intacta su arquitectura. Nos referimos a Shi Cheng, considerada una cápsula de tiempo. Esta fue redescubierta en el 2001 cuando el gobierno organizó una expedición a las aguas del lago Qiandao. Nunca se esperaron que en sus profundidades había una metrópolis que mantiene sus ornamentos y templos. La ciudad se encuentra a 42 metros bajo el agua en la provincia de Zhejiang, a 400 kilómetros al sur de Shanghái. Según sitios de historia, gracias a su arquitectura, se determinó que este espacio data de las dinastías Ming y Qing, que gobernaron del 1368 a 1912. Su historia es distinta a la de la mítica Atlántida, una narración legendaria que se origina del filósofo griego Platón. La leyenda de esta dice que era una isla próspera y poderosa, ubicada más allá de las Columnas de Hércules. La fascinación por este lugar era por sus edificaciones impresionantes, llenas de tecnología sofisticada y un sistema social complejo. Zeus, el rey de los dioses, desató una serie de catástrofes sobre esta isla. Desde ese instante, quedó en las profundidades del mar. A diferencia de la Atlántida, la ciudad de Shi Cheng existió en las profundidades por el trabajo humano y no por situaciones místicas. En sus años de gloria, Shi Cheng fue bautizada como la Ciudad del León, por su privilegiada localización a los pies de la montaña Wu Shi, que, en castellano significa ‘cinco montañas del león’. De acuerdo con la BBC, este lugar fue inundada intencionalmente en 1959. Esta fue llevada al fondo por la construcción de un proyecto: la creación de la represa Xin’an, construida para alimentar una planta hidroeléctrica. Los informes de los medios internacionales dicen que cerca de 300.000 personas fueron reubicadas para dar vida a la construcción de este lugar. Esto significó una gran pérdida para la cultura China, debido a que varias generaciones de familias habían vivido ahí durante siglos. En el 2001, el gobierno chino nunca se imaginó que en más de treinta años en el lago Qianda se guardaba un secreto: una ciudad completa de más de 700 años. Había pasado el tiempo y el olvido se apoderó de este lugar. No fue hasta que un funcionario chino llamado Qiu Feng, decidió ir a ver lo que quedaba de ella bajo el agua y descubrió que Shi Cheng se mantenía intacta. Las vigas, escaleras, murales, techos en piedra y madera estaban como si todavía se encontraran en la superficie. Incluso, cinco puertas con sus respectivas torres, que dan acceso a la ciudad, siguen intactas. Además, sus calles reúnen 265 arcos con mampostería conservada de leones, dragones, aves fénix e inscripciones historias. “Tuvimos suerte. Tan pronto como nos sumergimos en el lago, encontramos el muro exterior del pueblo e incluso recogimos un ladrillo para demostrarlo”, dijo el funcionario, quien buceo hasta las profundidades. Desde ese momento, se impulsaron diversas investigaciones de la ciudad sumergida y se convirtió en un destino de interés por el gobierno para crear un espacio lleno de actividades turísticas, para aquellos amantes de la arquitectura, el misterio y la historia. Algunos sitios de viajeros explican que es un escenario “que parece irreal”, ideada por especialistas de ciencia ficción o el escenario de una película de cine. A pesar de estar bajo el agua, Shi Cheng se ha conservado en buen estado; el agua la protege de la erosión causada por el viento, la lluvia y el sol. Hoy en día, los buceadores avanzados pueden acercarse a las ruinas con operadores como Big Blue y Zi Ao Diving Club, que realizan inmersiones regulares entre abril y noviembre. Dado que las ruinas aún no están completamente cartografiadas, la inmersión se considera "exploratoria" y está limitada a buceadores con experiencia en aguas profundas, buceo nocturno y flotabilidad.

