TIEMPOS DEL MUNDO

jueves, 8 de abril de 2021

DESVELANDO EL IDIOMA EXTRATERRESTRE: ¿Es posible una forma de comunicación compatible con cualquier ser inteligente?

El contacto humano con civilizaciones alienígenas puede ser más probable de lo que se piensa. Un estudio reciente de la NASA estimó que debería haber al menos cuatro planetas habitables (y probablemente más) a unos 32 años luz de la Tierra. Y sin dudas cómo será la vida fuera de la Tierra es una de las interrogantes que más desvela a los estudiosos. Y dentro de la vida, el idioma bien podría convertirse en una de las “trabas” más difíciles de sortear. “Esos planetas podrían estar recibiendo (aunque débilmente) nuestras transmisiones de televisión. Pero, ¿entenderían los extraterrestres esas transmisiones? ¿Entenderíamos a los alienígenas? ¿Podríamos interpretar alguna vez sus idiomas?”, se preguntó Arik Kershenbaum, un zoólogo de la Universidad de Cambridge en The Wall Street Journal. De hecho, el lenguaje sigue siendo lo único que parece separar a los humanos de otros animales en la Tierra. “La comparación del lenguaje humano con la comunicación animal puede ayudar, si alguna vez necesitamos desesperadamente decodificar una señal alienígena. Después de todo, los extraterrestres habrán desarrollado su lenguaje en un planeta que, como la Tierra, también está lleno de especies no lingüísticas”, analizó el especialista. Pero, ¿cuál es realmente la diferencia entre lenguaje y no lenguaje? Como primer paso, Kershenbaum consideró por qué se piensa que este texto es lenguaje pero el canto de los pájaros no lo es. “Algunas aves cantan canciones increíblemente complejas y variadas. El ruiseñor, por ejemplo, combina hasta 100 tipos de canciones diferentes en secuencias largas que rara vez se repiten -señaló Kershenbaum-. ¿Podemos estar realmente seguros de que los pájaros no se hablan entre sí? O piense en las orcas, ¿podrían estar usando su compleja comunicación para hablar?”. Estas preguntas sin respuesta apuntan, según los especialistas, en la dirección de cómo decodificar el lenguaje alienígena. “Quizás podríamos identificar una huella dactilar reveladora del lenguaje, algún tipo de prueba estadística que daría una señal inequívoca de que una señal particular del espacio exterior era de hecho un mensaje extraterrestre y no solo ruido”, sostuvo el zoólogo, para quien “tal prueba de idioma también indicaría si las palomas hablan entre sí, si sus arrullos pasan la prueba de idioma, eso indicaría que realmente estaban diciendo algo”. Toda la comunicación, y eventualmente todo el lenguaje, evolucionó lentamente a través de la selección natural, que no tiene previsión ni objetivo en mente, por lo que las soluciones que se favorecerán son las que mejor se adapten al problema que se está tratando. Para Kershenbaum, “quizás la gramática realmente distingue el lenguaje del no lenguaje. Pero muchos animales también tienen una especie de gramática. Por ejemplo, los monos, con un repertorio de sonidos bastante limitado, combinan esos sonidos de diferentes formas para crear nuevos significados. Pero al igual que con los grandes repertorios de aves, esta es solo una forma evolutivamente eficiente de organizar los sonidos. La gramática parece evolucionar como un subproducto y puede no ser necesaria en lenguajes animales o extraterrestres”. Nadie puede negar, por caso, que una pintura puede transmitir un mensaje muy complejo, pero ¿tiene gramática? Realmente no. “¿Qué pasa si los extraterrestres quieren comunicarse con nosotros mediante pinturas? ¿Reconoceríamos eso como lenguaje?”, se preguntó el zoólogo. Es difícil encontrar un criterio verdaderamente general - una huella digital - para el lenguaje, pero no importa cuán avanzada sea una civilización alienígena, debe haber evolucionado a partir de formas de vida más simples que inicialmente se comunicaron de manera elemental. Hay rasgos universales que la evolución debería favorecer en el surgimiento de cualquier idioma en cualquier planeta. “El más importante de ellos parece ser el siguiente: el lenguaje debe ser tan complejo como debe ser para transmitir la información necesaria, pero nada más -sostuvo el autor de La guía del zoólogo de la galaxia: lo que los animales en la Tierra revelan sobre los extraterrestres y nosotros mismos-. Un lenguaje infinitamente complejo significaría que los extraterrestres necesitarían cerebros infinitamente grandes para procesarlo. La evolución valora la eficiencia y el lenguaje absurdamente complejo es ineficaz”. Este principio debería aplicarse también al idioma de un extraterrestre y, por lo tanto, a sus mensajes a la gente de la Tierra. Incluso si una civilización avanzada decide reestructurar su lenguaje para que sea más regular, como lo han hecho los humanos con el esperanto, ya es demasiado tarde. “Nuestros cerebros han sido moldeados por nuestro idioma tanto como al revés, y el esperanto todavía lleva consigo los rasgos de sus predecesores anteriores, menos estructurados”, analizó. “No podemos estar seguros. Pero si algo sabemos sobre los extraterrestres, es que habrán evolucionado en su planeta a través de la evolución por selección natural, tal como lo hicimos los humanos. Los antepasados lejanos de los alienígenas seguramente aullaban, ululaban y resoplaban (o hacían los equivalentes alienígenas) casi sin sentido, al igual que nuestros propios antepasados. Así que sus idiomas bien pueden haber heredado esa huella dactilar fundamental, al igual que la nuestra. Esto nos ofrece un excelente punto de partida para comenzar la frenética lucha por decodificar mensajes extraterrestres, en caso de que recibamos alguno”, concluyó.