TIEMPOS DEL MUNDO
jueves, 26 de diciembre de 2024
UNA TEORÍA DESACREDITADA: ¿Por qué mucha gente sigue creyendo que la Tierra es plana?
Aunque la idea de que la Tierra es plana está descartada científicamente, parece que cada vez más gente sigue una de las teorías de la conspiración más famosas. ¿Por qué muchos siguen creyendo que la Tierra es plana y cómo hacerles cambiar de opinión? A inicios de diciembre ocurrió una curiosa situación con un terraplanista que viajó hasta la Antártida para poner a prueba su teoría, pero se dio cuenta de que estaba equivocado, informo al respecto Metro. Jeran Campanella, uno de los más fervientes creyentes de que la Tierra es plana, dirige el popular canal de YouTube 'Jeranism', que cuenta con más de 164.000 suscriptores. El hombre estaba seguro de que la Antártida no era más que un muro de hielo por el que el sol sale y se pone todos los días, así que viajó al continente helado para demostrarlo. Sin embargo, cuando llegó allí, Campanella se dio cuenta de que todos los demás tenían razón: el sol no se pone en la Antártida durante el verano austral. "A veces, uno se equivoca en la vida y yo pensaba que no existía la situación en la que el sol está visible las 24 horas del día. De hecho, estaba bastante seguro de ello. Y es una realidad: el sol sí da la vuelta por el sur. Entonces, ¿qué significa eso? Tendrán que averiguarlo ustedes mismos", afirmó. "Pero ahora deberían ser capaces de aceptar que el sol hace exactamente lo que estos tipos dijeron: da vueltas alrededor del continente sur", agregó. Campanella dio las gracias al organizador del viaje, que costó 35.000 dólares, aunque no llegó a admitir que la Tierra es esférica. Como sabéis, la idea de que la Tierra es plana, es una de las teorías de la conspiración más famosas. Al respecto, la organización internacional anglo-estadounidense Flat Earth Society, pionera en la defensa del terraplanismo, se creó en 1956 y desde entonces no ha dejado de promover una serie de postulados para refutar el hecho de que la Tierra es redonda, mientras algunos de sus partidarios sostienen que la información que brindan las agencias espaciales son fraudulentas. Sus seguidores creen que la Tierra es un disco circular con el polo norte en el centro y un muro de hielo rodeando los bordes del disco para contener los océanos. Asimismo, aseguran que la idea de que nuestro planeta es redondo forma parte de una conspiración orquestada por los gobiernos y por la NASA, entre otras estructuras oficiales, que tratan de ocultar la verdad. En cualquier caso, la teoría de la Tierra plana se halla absolutamente rodeada de crítica y escepticismo por parte de la inmensa mayoría de la comunidad internacional y científica, que lo califica de absurda. Entonces ¿Por qué mucha gente sigue creyendo en ella? Según Jennifer Beckett, profesora de la Facultad de Cultura y Comunicación de la Universidad de Melbourne, esto se debe en parte a un cambio general hacia el populismo y la desconfianza en las opiniones de los expertos y los medios de comunicación. "En realidad, se trata del poder del conocimiento y de la creciente desconfianza en los que antes considerábamos los guardianes del conocimiento, como los académicos, las agencias científicas o el gobierno", afirmó. En ese tipo de entornos, "es muy fácil que se impongan opiniones que antes eran marginales. Tienes un montón de gente a tu alrededor que reafirma constantemente tus creencias", explicó. Asimismo, destacó que los llamados 'influencers' de las redes sociales pueden tener ahora más influencia que un experto en la materia. "A menudo, se debe a que suelen contar mejor las historias que sean más digeribles por el público", valoró. Además, la especialista remarcó que la comunidad terraplanista utiliza varias plataformas de redes sociales de formas distintas y superpuestas para crear una especie de ecosistema en torno a sus creencias. Lee McIntyre, investigador del Centro de Filosofía e Historia de la Ciencia de la Universidad de Boston y el autor del libro 'Cómo hablarle a un negacionista de la ciencia: Conversaciones con terraplanistas, negacionistas del cambio climático y otros interlocutores en contra de la razón', tiene su explicación de por qué la gente sigue negando la ciencia, recoge CBC. Según su libro, la negación de la ciencia tiene cinco características clave: 1.- La falacia de prueba incompleta; 2.- Creencia en teorías conspirativas; 3.- Confianza en falsos expertos (y denigración de los expertos reales); 4.- Comisión de errores lógicos; 5.- Establecimiento de expectativas imposibles sobre lo que la ciencia puede lograr. ¿Cómo hacer cambiar de opinión a un terraplanista y es necesario hacerlo? McIntyre está convencido de que no hay que rendirse en la lucha contra las opiniones anticientíficas. Cita un estudio publicado en el 2019 por los investigadores alemanes Philipp Schmidt y Cornelia Betsch, que proponen varias estrategias para dialogar con los negacionistas de la ciencia. La primera consiste en argumentar hechos científicamente probados de forma razonada y coherente. Esta estrategia a veces puede tener bastante éxito. La segunda estrategia, igualmente eficaz, se basa en el supuesto de que todos los que reniegan de la ciencia cometen las mismas cinco falacias lógicas mencionadas en el libro. Desenmascarar estas falacias educará a la audiencia sobre por qué los argumentos negacionistas son atractivos pero incorrectos. Por ejemplo, cuando alguien afirma que las vacunas deberían ser seguras al 100 %, se puede apelar a la falacia de las expectativas imposibles, porque ningún producto médico puede garantizar una seguridad del 100 %. "Y mi experiencia es que si escucha a alguien y deja claro que lo respeta como persona, incluso si no respeta su creencia, pero le pregunta por qué la cree, al final dirá algo que pueda utilizar", comentó McIntyre. "Dirán algo ilógico. Dirán algo que se basa en un falso experto. Y eso te puede dar una apertura para al menos plantar esa semilla de duda para decir: 'Bueno, espera un minuto. ¿Todas las fotos de la NASA son falsas?'", añade el autor. Según el experto, lo que más respeta de los científicos es que contrastan sus prejuicios con las pruebas. "Si le preguntas a un científico qué pruebas podrían hacerte cambiar de opinión sobre la hipótesis X, te lo puede decir", subrayó McIntyre. "Un negacionista no es alguien que rechaza el consenso científico. Es alguien que rechaza el consenso científico y no tiene buenas pruebas de sus creencias y no dice qué pruebas le convencerían para abandonar sus creencias", puntualizó.
jueves, 19 de diciembre de 2024
LA VERDADERA HISTORIA DE LA NAVIDAD: Los orígenes paganos de una festividad “cristiana”
Como sabéis, la Navidad - donde se conmemora el nacimiento de Jesucristo - se celebra el 25 de diciembre según el calendario gregoriano. Los Evangelios de Mateo y Lucas consideran que Jesús de Nazareth nació en un pesebre de Belén, aldea de Oriente Próximo, y que su llegada “fue anunciada por un ángel”. No obstante, estos no especifican el día exacto del nacimiento, una cuestión que se “resolvería” más tarde. Por aquella época, eran varias las festividades que tenían lugar a finales de diciembre en territorio romano, coexistiendo durante los inicios del Cristianismo: celebraciones de la antigua religión romana, del mazdeísmo persa y también nórdicas, mayoritariamente vinculadas al solsticio de invierno del hemisferio norte. El emperador Constantino, primero en legalizar el cristianismo en el Imperio Romano, con la intención de superponer las prácticas cristianas a otras más antiguas, estableció arbitrariamente el 25 de diciembre para la conmemoración del “nacimiento de Jesús”. El objetivo de esta superposición era convertir a los paganos romanos a la religión cristiana estableciendo una tradición fácilmente asimilable para ellos, ya que sería inevitablemente relacionada con algunas de sus fiestas principales celebradas en esas mismas fechas: las Saturnales y el Sol Invictus. De esta manera, la tradición cristiana de la Navidad (un término que proviene del latín Nativitas), tiene su origen en ciertas fiestas paganas, que influyeron en su creación y con las que guarda algunas similitudes. El mismo 25 de diciembre ya era una fecha de celebración para los romanos. En esta ocasión festejaban el Sol Invictus, un culto a la divinidad solar asociado al nacimiento de Apolo, dios del Sol. Este culto se desarrolló en el período mitológico romano y duró hasta la conversión del cristianismo en la religión oficial del imperio. Sin embargo, esta no era la única deidad solar que los romanos habían adorado. El mismo emperador Constantino dio mucho valor a la figura del Sol Invictus, e incluyo usó su imagen en las monedas del Imperio y decretó que los domingos serían un día de descanso dedicado a honrarlo. Sin embargo, la llegada del Cristianismo catalogó el culto al dios del Sol como una celebración pagana y se “apropió” de ella. Cabe precisar además, que distintas festividades antiguas romanas se asociaban al solsticio de invierno, entre ellas las Brumales y también las Saturnales. Durante varios siglos, antes del nacimiento del Cristianismo, la sociedad romana era politeísta y creía en una serie de divinidades protectoras de las distintas áreas de su vida. Para la agricultura y la cosecha se adoraba al dios Saturno, y se celebraban unas fiestas paganas en su honor: las Saturnales. Originalmente transcurrían entre el 17 y el 23 de diciembre coincidiendo con el solsticio de invierno, el período más oscuro del año, cuando el Sol sale más tarde y se pone más pronto. Las labores agrícolas finalizaban en esta época y los campesinos y los esclavos podían permitirse aplazar el trabajo cotidiano. Durante estas fiestas, que se prolongaban durante siete días, los romanos visitaban a sus familiares y amigos, intercambiaban regalos y celebraban grandes banquetes públicos. Los esclavos gozaban de una gran permisividad; podían vestir las ropas de sus señores y ser atendidos por éstos sin recibir ningún castigo. El emperador Constantino, encargado de establecer de forma oficial la fecha para la conmemoración del nacimiento de Jesús en el Imperio Romano, actuó con el apoyo del pontífice del momento: el papa Julio I. Así, se fijó la solemnidad de Navidad el 25 de diciembre, una fecha arbitrariamente escogida por la Iglesia Católica a pesar de la creencia de que Jesucristo “nació durante la primavera”. Esta creencia nace de interpretaciones de los Evangelios, que describen que Jesús nació en un momento en que los pastores tenían rebaños al aire libre, algo imposible en invierno y en una región como Palestina. Originalmente, la celebración de la Navidad no era demasiado importante para los primeros cristianos, para los cuales tenía mucho más peso la Pascua: esta representaba la resurrección de Jesucristo y constituía el factor diferencial más importante del cristianismo, el cual por aquel entonces era más una separación de la ortodoxia judía que una religión en sí misma. Solo alrededor del año 200, cuando los cristianos eran ya una comunidad organizada - aunque todavía perseguida -, empezó a surgir la idea de celebrar también la natividad de Jesús. Lo curioso es que inicialmente se observaron las indicaciones de los Evangelios y se celebraba en primavera, concretamente en mayo. Entonces, ¿por qué se cambió? En el año 221, el historiador Sexto Julio Africano publicó su Crónica, una colección de cinco libros escritos en griego que por primera vez fijaba un “canon” sobre la historia del pueblo judío. En uno de estos libros estableció la fecha del nacimiento de Jesús como el 25 de diciembre. Se desconoce por qué razón se decidió por este día, aunque teniendo en cuenta que Sexto Julio era de cultura helénica, es posible que fuese por la coincidencia con un culto muy importante en Oriente: el del Sol Invictus, relacionado con Apolo. Pero a pesar de haberse establecido el 25 de diciembre como fecha de nacimiento de Jesús, esta siguió sin celebrarse de forma generalizada. En su lugar se celebraba la Epifanía, el día que Jesús se “manifestaba” al mundo, representado posteriormente como la adoración de los Magos. La situación cambió a principios del siglo IV, cuando el emperador Constantino permitió oficialmente el culto cristiano y, por lo tanto, el proselitismo. A pesar de que el cristianismo ganaba adeptos rápidamente, los romanos estaban muy apegados a sus tradiciones; y en diciembre tenían lugar dos celebraciones paganas muy arraigadas entre la población y de gran importancia como eran las Saturnales y especialmente la del Sol Invictus, que festejaba el solsticio de invierno (aunque el cálculo tenía un error de algunos días), a partir del cual el día iba ganando más horas de sol. En el año 337, tras ser elegido como 35º Papa de la Iglesia, Julio I estableció que una de sus prioridades era establecer una ortodoxia para las celebraciones cristianas, así como combatir el paganismo y las doctrinas no católicas; en especial el arrianismo, una corriente cristiana que constituía una de las principales competidoras del catolicismo. Julio I era de estirpe romana y seguramente era consciente de lo difícil que resultaría forzar a los romanos a abandonar sus festividades ancestrales. Así, optó por otra estrategia: superponer fechas señaladas del cristianismo a las celebraciones más importantes del calendario. Decidió separar las celebraciones de la Navidad y de la Epifanía y establecer la fecha de la primera en el 25 de diciembre, el día del Sol Invictus. Además de fagocitar una festividad tan importante, era también una metáfora: Jesús era el nuevo Sol llegado para iluminar el mundo. La fecha del nacimiento de Jesús, ya propuesta en la Crónica de Sexto Julio Africano, había sido ratificada en el año 325 por el Primer Concilio de Nicea, por lo que Julio I simplemente le daba el visto bueno como Papa. Sin embargo, fue durante el pontificado de su sucesor Liberio – concretamente en el año 354 – cuando se fijó oficialmente como una festividad oficial de la Iglesia separada de la Epifanía. No obstante, este reconocimiento no fue unánime. A día de hoy hay algunas Iglesias ortodoxas que mantienen el 6, o en algunos casos el 7 de enero, como fecha de la Navidad; mientras que otras han adoptado la fecha católica. Estas excepciones son principalmente países del este de Europa, donde están omnipresentes los ortodoxos y algunos de África, como los coptos y etíopes. De esta manera con el paso de los siglos, paradójicamente se sigue conmemorando una celebración pagana de oscuros orígenes, que de “cristiana” no tiene nada
jueves, 12 de diciembre de 2024
ALIENIGENAS ANCESTRALES: La Cruz de Constantino
El 28 de octubre del año 312 se enfrentaron en las cercanías de Roma los ejércitos de los autoproclamados emperadores romanos Constantino y Majencio, saliendo victorioso el primero. Esta contienda -conocida como la batalla del Puente Milvio, por tener lugar junto al citado puente, uno de los que cruzan el río Tíber al norte de la capital del Imperio - contribuyó de forma decisiva a la expansión del cristianismo, ya que hasta ese momento estaba perseguido en el Imperio Romano. En agradecimiento por la misteriosa señal de la Cruz aparecida en el cielo, Constantino I el Grande (272-337) legalizó la religión cristiana gracias al Edicto de Milán, que firmó en el año 313. Según cuentan las crónicas, mientras Constantino marchaba con sus soldados hacia el campo de batalla, vio una cruz en el cielo, junto al sol, que interpretó como “una señal divina”. Tras aquella visión, el emperador tuvo un sueño en el que volvió a ver la cruz flotando en el aire, pero con una inscripción en griego donde ponía: Εν τούτω νίκα, que en latín se expresa como: In hoc signo vinces (IHSV) y que significa: “con este signo vencerás”. Mandó entonces pintar en los escudos de su ejército el famoso crismón o lábaro, que es una cruz compuesta por las letras griegas χ y ρ, que son las iniciales de Cristo en griego. Desde entonces, la cruz cristiana sustituyó a las águilas imperiales de las insignias de los soldados, pasó a formar parte del estandarte de los emperadores romanos y también apareció en las monedas de la época. Al margen del carácter legendario de la historia, el hipotético sueño de Constantino quizás podría estar basado en la observación de un fenómeno óptico real ocurrido en la atmósfera. A comienzos del siglo IV d.C., el llamado “Óptimo Climático Romano” - un período de clima benigno que favoreció la expansión del Imperio Romano - empezó a declinar, dando paso a un período más frío en Europa. En ese contexto climático, encaja un tiempo más invernal que otoñal, con bajas temperaturas, a finales de aquel mes de octubre en que tuvo lugar la batalla de Puente Milvio. Cuando el aire está frío, la presencia de cristales de hielo en su seno favorece la aparición de fenómenos ópticos atmosféricos. La visión de una cruz de luz en torno al sol puede conseguirse si tenemos, de forma simultánea, un pilar solar (línea vertical) y un círculo parhélico (línea horizontal). Ambos fenómenos están bien documentados y estudiados; se explican por la manera en que la luz se refleja y refracta al incidir sobre determinados cristales de hielo presentes en la atmósfera, orientados de determinada manera con respecto a la fuente luminosa (el sol, en el caso que nos ocupa). Puede que Constantino observara únicamente un pilar solar, pero que diera la casualidad que a la altura del sol y atravesándolo se situara una nube alargada que, al cortar transversalmente el pilar, diera como resultado la formación de una cruz en el cielo. Otra posibilidad es que lo que viera fuera sólo un círculo parhélico (paralelo al horizonte y a la altura del sol, cruzándolo) y que desde el disco solar se proyectaran también, hacia arriba y hacia abajo, sendos destellos, configurando la cruz. También podría haber sido una visión estelar de un evento que se produce cada mil años aproximadamente: un alineamiento de los planetas Júpiter, Saturno, Marte y Venus justo por debajo de dos constelaciones: la del águila y la del cisne. Este evento cósmico se observaría al oeste, sobre el horizonte de la campiña romana, pero en un momento el evento cósmico se “apoyaría” sobre la línea del horizonte formando una casi perfecta cruz, como si se viera clavada sobre la tierra. Según los teóricos de los antiguos astronautas, se habría tratado de una señal de los seres estelares que enviaron a Jesús a la Tierra, y luego de que se elevó al cielo, se propusieron difundir “sus enseñanzas” por todo el mundo y la mejor manera de hacerlo, era a través de un imperio que lo impusiera en sus vastos dominios. Aunque nunca llegaremos a saber con certeza si el emperador Constantino vio aquella cruz en el cielo, al menos sabemos que la hipotética visión fue posible.
jueves, 5 de diciembre de 2024
PROJECT SWIM : Desarrollando robots submarinos para buscar vida en océanos extraterrestres
Expertos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés) han comenzado a probar un enjambre de robots submarinos diseñados para explorar el océano debajo de la corteza helada de la luna Europa de Júpiter. La intención es descubrir posibles señales de vida extraterrestres. El proyecto se conoce como SWIM (Sensing With Independent Micro-swimmers). Contempla el diseño de una red de vehículos de exploración autopropulsados del tamaño de un smartphone. Los instrumentos buscarán biotipos en las masas subterráneas de los mundos oceánicos mediante indicadores químicos y térmicos. Se tiene previsto que todo esto ocurra en 49 sobrevuelos planeados más allá del 2030. Ethan Schaler, investigador principal de SWIM en el centro de investigación Jet Propulsion Laboratory (JPL), señala que “la gente podría preguntarse por qué la NASA está desarrollando un robot submarino para la exploración espacial. Es porque hay lugares en el sistema solar a los que queremos ir para buscar vida. Los seres vivos necesitan agua. Estos robots serán de gran utilidad para examinar esos entornos de manera autónoma”. El arquetipo de los instrumentos de investigación está fabricado con plástico y ha sido impreso en 3D. Añade motores y componentes electrónicos “de bajo coste y fabricados comercialmente”, según la agencia. Es impulsado por dos hélices y cuatro aletas que le permiten tomar dirección. Tiene forma de cuña, mide 42 centímetros y pesa poco más de 2 kilogramos. Integra sensores de medición capaces de registrar la temperatura, la presión, la acidez o alcalinidad, la conductividad y la composición química del ambiente de manera simultánea. Todos estos componentes se concentran en “un chip de apenas unos milímetros cuadrados. Es el primero en combinar todos esos detectores en un pequeño paquete”, celebra la dependencia. El semiconductor se probó en un glaciar de Alaska en julio de 2023 a través de un proyecto dirigido por el JPL conocido como ORCAA (Ocean Worlds Reconnaissance and Characterization of Astrobiological Analogs). La NASA ha puesto a prueba una serie de estos prototipos en una piscina de competencia de 23 metros de profundidad. El desarrollo demostró sus capacidades autónomas para realizar maniobras controladas, mantenerse en un rumbo, corregirlo y seguir un patrón de exploración de ida y vuelta. Los ingenieros completaron más de 20 rondas de pruebas de varios prototipos con éxito. El equipo de desarrollo explico que “para los vuelos espaciales, los ejemplares tendrían dimensiones tres veces más pequeñas y diminutas en comparación con los vehículos científicos submarinos existentes operados por control remoto o autónomos. Contarían con piezas hechas a medida para ese fin. Emplearían un novedoso sistema de comunicación acústica submarina inalámbrica para transmitir datos y triangular sus posiciones”. La NASA también realizó una prueba en un entorno simulado que replicó la presión y gravedad de la luna de Júpiter, Europa. Se examinó el comportamiento de un enjambre de robots de 12 centímetros de largo para recopilar datos científicos en un entorno desconocido y hostil. El ensayo permitió a los científicos optimizar los algoritmos y sistemas de autonomía para la exploración y equilibrar las capacidades de las herramientas con el área de inspección y determinar el tamaño de la red para garantizar la máxima eficiencia. “Es fantástico construir un robot desde cero y verlo funcionar con éxito en un entorno relevante. Los autómatas submarinos son complejos en general. Este es solo el primero de una serie de diseños en los que tendríamos que trabajar para prepararnos para un viaje a un mundo oceánico. Esto demuestra que podemos construir dispositivos con las capacidades necesarias [para cumplir el propósito] y comenzar a comprender los desafíos que enfrentarían en una misión submarina en el espacio”, asegura Schaler. Los investigadores reconocen que el concepto requiere de años de perfeccionamiento para volar y estudiar mundos helados en el cosmos. Pese a ello, Schaler confía en que los rovers SWIM podrían desarrollarse en la Tierra para apoyar la investigación oceanográfica o hacer mediciones críticas debajo del hielo polar. Cabe precisar que el proyecto SWIM es parte de los avances que complementarán misiones como la de la Europa Clipper, que llegará a Europa en el 2030 para recopilar datos desde la órbita. Aunque el concepto SWIM aún requiere años de desarrollo, representa un paso crucial para explorar océanos extraterrestres, donde el agua líquida podría ser clave para hallar vida. De esta manera, la NASA sigue trabajando en tecnologías que permitirán llevar la búsqueda de vida más allá de los límites actuales, abriendo una ventana al estudio directo de mundos oceánicos en el Sistema Solar.
jueves, 28 de noviembre de 2024
SHEMSU HOR: Los arquitectos celestes de la Gran Esfinge
Mencionados en el Papiro de Turín y en otros textos a priori históricos, los Compañeros de Horus o Shemsu Hor constituyen uno de los enigmas más inquietantes de la prehistoria egipcia. Las alusiones a estos misteriosos personajes son vagas e imprecisas, pero su intervención en tiempos muy anteriores a la primera dinastía pudo concretarse en el diseño estelar de la Gran Esfinge y de otros importantes monumentos. Pero, ¿quiénes eran los Shemsu Hor? Para los egiptólogos, se trata de entidades legendarias y, por ende, sin base real. Otros investigadores, en cambio, creen que desarrollaron un papel muy relevante como intermediarios entre dioses y hombres. El afamado arqueólogo francés Gaston Maspero (1846-1916), uno de los personajes más influyentes en el campo de la egiptología, disciplina de la que fue pionero, se preguntaba en la Revue de l'Histoire des Religions por el que, sin duda, constituye el enigma central de esta civilización: ¿De dónde salieron los antiguos egipcios? ¿Cuál fue el verdadero origen de su religión y de sus textos? Maspero, que combinaba a la perfección el perfil de erudito con el de arqueólogo a pie de excavación, concluyó que el pueblo que elaboró aquel sofisticado corpus de creencias “ya estaba establecido en Egipto mucho antes de la Primera Dinastía y, si queremos entender su religión y sus textos, debemos ponernos en las mentes de quienes las instituyeron hace más de siete mil años”. Como advertimos por las palabras de este arqueólogo francés, la idea de que el Antiguo Egipto fue fundado por una civilización remotísima no es ni mucho menos nueva. Sin embargo, Maspero y sus ideas sobre la fundación de la civilización egipcia no son del agrado de la egiptología “oficial”. Padre de la denominación “Pueblos del Mar” y principal impulsor de los trabajos de Sir Flinders Petrie, Gaston Maspero había visitado Egipto en 1880, formando parte de la Misión Francesa y, como no podía ser de otro modo, quedó extasiado al ver de cerca las pirámides de Guiza, pero, sobre todo, al contemplar la Gran Esfinge, un monumento que le desconcertó. ¿Qué hace aquí, junto a las pirámides, este extraño coloso?, debió preguntarse Maspero, al observar la Esfinge en el contexto de la explanada de Guiza. En adelante, el arqueólogo francés se dedicaría en cuerpo y alma a estudiar los numerosos enigmas de la civilización egipcia, aunque siempre mantuvo cierta predilección por la enigmática estatua, sobre la que escribió lo siguiente: “la Gran Esfinge Harmakhis monta guardia en el extremo norte desde los tiempos de los Seguidores de Horus, una estirpe de seres semidivinos y predinásticos que, según las creencias de los antiguos egipcios, habían gobernado esta región miles de años antes que los faraones históricos” (The Dawn of Civilization: Egypt and Chaldea, 1894). Que Gastón Maspero aludiera sin prejuicios al papel desempeñado por los Seguidores de Horus o Shemsu Hor, puede resultar chocante desde la perspectiva de la arqueología actual, encorsetada por el academicismo y las posiciones frecuentemente dogmáticas. No obstante, Maspero no hizo sino reflejar cuáles eran las creencias de los antiguos egipcios en relación con sus ancestros, recordando la relevancia que éstos concedían a los Seguidores o Compañeros de Horus. Pero, ¿quiénes eran estos personajes? ¿Es cierto que «gobernaron» el Egipto predinástico? La referencia más conocida a los Shemsu Hor la hallamos en el Canon Real de Turín (Italia), un papiro fragmentado donde se dice que, en efecto, habrían gobernado Egipto durante seis mil años, en un periodo intermedio comprendido entre el reinado de los dioses y las primeras dinastías de faraones. No obstante, ¿qué grado de fiabilidad tiene este documento? Custodiado en el Museo Egipcio de la capital lombarda, el también conocido como Papiro Real de Turín contiene, básicamente, una relación de los gobernantes del Antiguo Egipto desde Menes (o Narmer) hasta la convulsa XVII dinastía. Aunque el principio y el final de la lista se perdieron, de manera que no conocemos ni la introducción a la misma ni los detalles de los gobernantes que siguieron a la citada XVII dinastía, la relación incluye - en la parte posterior del papiro - a los gobernantes de Egipto antes que Narmer, reyes que, insistimos, eran de naturaleza divina, semidivina o no enteramente humana. ¿Cómo debemos interpretar esto último? Al contrario de lo que sucede con otros papiros, cuyo contenido parece referirse a sucesos legendarios, mágicos o especulativos - o eso es lo que interpretaría un observador pragmático -, muy pocos dudan de la historicidad del Canon Real; esto es: refleja nombres y detalles fidedignos, datos que han podido contrastar los prestigiosos egiptólogos y papirólogos que han tenido acceso al mismo, desde Jean François Champollion hasta Richard Parkinson y Bridget Leach, pasando por Giulio Farina y Alan Gardiner, por citar sólo a unos pocos de entre quienes lo han investigado. Así, la opinión generalizada es que el escriba autor del texto, probablemente a las órdenes de Ramsés II, compiló varias listas depositadas en los principales templos de Egipto, limitándose a transcribirlas. La relación de los gobernantes mencionados en el documento es asombrosamente prolija en detalles, a tal punto que los periodos de los reinados están consignados por años, meses e incluso días, lo que da idea de la minuciosidad de sus autores. Se trata, así, de un informe burocrático cuyo contenido nada tiene que ver con formulaciones esotéricas o recetas mágicas. No obstante, la arqueología “oficial” parece menoscabar la relevancia histórica de este manuscrito, tendiendo a pasar por alto su contenido. La razón de tal olvido probablemente tiene que ver con la incómoda “cara b” del Papiro Real de Turín, ésa que otorga rango de gobernantes carnales a personajes poco o nada materiales, como los mitad humanos mitad divinos Shemsu Hor. Que la arqueología “oficial” haya soslayado el Papiro de Turín no debe sorprendernos. En general, los egiptólogos han despreciado sistemáticamente los textos que contravenían sus tesis. Cualquier evidencia que contradijera “su versión” de la historia de Egipto, ha acabado siendo desprestigiada. Y no sólo ha ocurrido con papiros o grabados. Cuando un investigador ha puesto en duda esa “versión oficial”, inmediatamente se le ha excluido del establishment académico, por mucho que sus propuestas tuvieran el aval de documentos fidedignos o estudios científicos rigurosos. De ese modo, ocurre que los nombres de Robert Schoch, John Anthony West, Robert Bauval, Graham Hancock y tantos otros, suelen ir acompañados de apostillas como “arqueología alternativa”, “pseudociencia”, etc. A la arqueología ortodoxa le irritan estos investigadores de mente abierta, que no comulgan con los dogmas que venden Mark Lehner y compañía. El caso de Lehner resulta especialmente sangrante, ya que él mismo, siendo un joven seguidor de Edgar Cayce, no parecía hacerle ascos a la idea de que la civilización egipcia estuviese conectada con la mismísima Atlántida... Dicho sea con el mayor de los respetos hacia el trabajo de este, sin duda, eminente egiptólogo. Si nos lo permiten, existe un gran problema con Lehner y demás arqueólogos que han investigado o investigan el Antiguo Egipto. Y no se trata de una cuestión menor, ya que tiene que ver con el concepto fundacional de la egiptología. A grandes rasgos, la egiptología es una disciplina moderna, que integra otras ciencias de la antigüedad como la arqueología, la papirología, la epigrafía, etc. Sin embargo, hasta hace muy poco, la generalidad de los egiptólogos rechazaban que el diseño y emplazamiento de las pirámides y templos a lo largo del Nilo tuvieran que ver con la posición de los cuerpos celestes en la época en que fueron erigidos. De hecho, todavía encontramos a egiptólogos que refutan esta visión arqueoastronómica de los monumentos egipcios. Que se lo pregunten a Robert Bauval... Pero este error de enfoque de la egiptología nace, en nuestra opinión, mucho antes. Veamos, ¿cómo puede una disciplina basada en el método científico dilucidar el misterio de una cultura tan profundamente esotérica como la del Antiguo Egipto? ¿Cómo puede un egiptólogo enfrentarse al enigma de que seres mitad humanos mitad divinos construyeron la Gran Esfinge? En cuanto a lo primero, está claro que el esoterismo escapa al análisis materialista científico. Y en lo que respecta a lo segundo, plantear que entidades no humanas gobernaron en la práctica a seres humanos sería un disparate desde la perspectiva científica. No obstante, sin las ataduras de los dogmas, hagamos un esfuerzo por ubicar en la historia de Egipto a los Compañeros de Horus. Ya hemos mencionado que el Papiro de Turín sitúa a los Shemsu Hor inmediatamente antes de la primera dinastía faraónica, la comenzada por Menes o Narmer. Ahora bien, la egiptología aceptó que la cronología establecida por el papiro es correcta, pero sólo de Narmer en adelante. Lo anterior, en cambio, no era “historia”, sino “mitología”. Así, el Canon Real es histórico sólo hasta donde les conviene a los egiptólogos. El resto, lo que no pueden confirmar - ni aceptar desde su lógica -, es legendario... Pero, ¿y si no fuera así? ¿Y si todo lo que se cuenta en este papiro fuera cierto? En este caso, tendríamos que, hace alrededor de 12.000 años, Egipto fue gobernado por unas entidades híbridas dotadas de avanzados conocimientos, tantos como para haber diseñado la Gran Esfinge de Guiza y realizado quién sabe cuántas otras proezas arquitectónicas o tecnológicas. Paradójicamente, la irrupción de los Shemsu Hor se habría producido en los albores de la civilización en el Valle del Nilo, si hacemos caso de la historia aceptada sobre la evolución humana. Así, hace 12.000 años, justo cuando declinaba la última glaciación, la temperatura subió gradualmente en el norte de África - Delta del Nilo incluido -, región que comenzó a recibir importantes precipitaciones que, más tarde, dieron paso a la formación de pastizales con cereales silvestres que atrajeron a gran variedad de animales y éstos, a su vez, a grupos humanos de cazadores-recolectores. Claro está que este complicado proceso no se produjo de la noche a la mañana, sino que duró milenios, estableciéndose el Neolítico egipcio tan “tarde” como hace 6.000 años... Obviamente, esta última cronología de los hechos no “funciona” con la datación de la Gran Esfinge propuesta por Bauval - alrededor del 10500 a.C.-, ni mucho menos con la que sugieren los geólogos ucranianos Vjacheslav I. Manichev y Alexander G. Parkhomenko, según los cuales el monumento ya estaba en Guiza hace ¡800.000 años! Por otra parte, si aceptamos las divisiones de la historia de la humanidad para el Antiguo Egipto y situamos a los habitantes de esta región en la Edad de Piedra (IV milenio a.C.), ¿cómo es posible que estos hombres y mujeres recién salidos de las cavernas fueran capaces de construir algo ni remotamente parecido a la Gran Esfinge de Guiza? Algo nos dice que la cronología sobre la historia de la humanidad está equivocada. Eso o antes que la nuestra existió otra “humanidad”, una especie de «civilización madre» altamente evolucionada desde el punto de vista tecnológico y probablemente espiritual. En el primero de los casos, Heródoto (siglo V a.C.) - a menudo considerado «padre de la Historia - recogía por boca de los sacerdotes de Tebas una historia de Egipto bien distinta a la que conocemos hoy. Así, el cronista griego se refería a un episodio en el que los sacerdotes tebanos le mostraron 345 estatuas que parecían representar a imponentes dioses. Sin embargo, para sorpresa del historiador, los religiosos apuntaron que no se trataba de dioses, sino que cada coloso simbolizaba cada una de las generaciones de grandes sacerdotes que les precedieron, hasta completar 11.340 años de gobiernos de los hombres. Y subrayaban esto último, “gobiernos de los hombres”, para a continuación remarcarle que “antes de estos hombres, los dioses eran quienes reinaban en Egipto, morando y conversando entre los mortales, y teniendo siempre cada uno de ellos un imperio soberano” (Los Nueve Libros de la Historia, Libro II, Cap. CXLIV). Por lo anterior, se infiere que los sacerdotes de Tebas distinguían claramente dos rangos de reyes de Egipto: los humanos, que habían gobernado el país desde hacía 11.340 años y los dioses, que no sólo gobernaron físicamente Egipto durante un periodo igual o mayor, sino que lo hicieron mezclándose con aparente naturalidad entre los habitantes del País del Nilo. Por su parte, Manetón (siglo III a.C.), sacerdote e historiador egipcio que vivió durante los reinados de Ptolomeo I y Ptolomeo II, también se refería a estos dioses y semidioses gobernantes en su obra Aegyptíaka, una especie de cronología que confeccionó a partir de las Listas Reales que le facilitaron los sacerdotes de otros templos. En la misma, Manetón establecía cuatro dinastías anteriores a Menes (dos de dioses, una de semidioses y una cuarta de transición), adjudicando el origen de la civilización egipcia al gobierno de 7 grandes divinidades - Ptah, Ra, Shu, Geb, Osiris, Seth y Horus -, que permanecieron en el poder durante 12.300 años. A continuación, gobernó una segunda dinastía encabezada por el primer Toth e integrada por 12 “faraones” divinos (1.570 años de gobierno), tras los cuales ascendieron al poder 30 semidioses - generalmente identificados con los Shemsu Hor y simbolizados por halcones -, que gobernaron el país durante 6.000 años. Tras éstos, siempre según Manetón, se produjo un periodo de caos, hasta que, finalmente, Menes encauzó la situación y logró la unificación de Egipto. Obviamente, la egiptología ortodoxa incluye estas cronologías en la categoría de los mitos, no en la de los sucesos históricos comprobables. Al fin y al cabo, las fuentes que nos ofrecen información sobre los Shemsu Hor son ciertamente escasas. Claro que también podemos extraer información sobre los Compañeros de Horus - y sobre los dioses que gobernaron Egipto - de las obras que nos legaron estos misteriosos personajes, construcciones que, en todos los casos, se erigieron siguiendo un “plan estelar”, como ha quedado atestiguado por los estudios arqueoastronómicos de estos monumentos. De confirmarse la datación extrema de la Gran Esfinge o, cuanto menos, la propuesta por Bauval, los arquitectos de estas imponentes maravillas sin duda tendrían más de “celestes” que de humanos.
jueves, 21 de noviembre de 2024
LA ATERRADORA PREDICCIÓN DE BABA VANGA PARA EL 2025: ¿El principio del fin del mundo?
Como sabéis, Baba Vanga es una de las personalidades más conocidas en cuanto a profecías se refiere. Conocida como "Nostradamus de los Balcanes", tiene un alto porcentaje de acierto en sus predicciones, lo que le han hecho ser considerada como una gran celebridad. Suyas fueron las predicciones de las Torres Gemelas o la caída de la URSS, entre otras, y así, los expertos aseguran que una de sus profecías habla de una inminente Tercera Guerra Mundial, que sería el principio del fin del mundo, el cual podría ocurrir en el 2025. Y es que si 2024 no ha sido un año complicado, con el endurecimiento del genocidio en Gaza y el Líbano a manos de la bestia sionista, la continuación de la guerra en Ucrania propiciada por los EE.UU. y la OTAN, o el terremoto en Japón, entre otras, lo cierto es que para el 2025 sus predicciones asustan, más aun teniendo en cuenta que Baba Vanga acertó en muchas de sus predicciones para este año. Según explica The Daily Mirror, la "Nostradamus de los Balcanes" había anunciado para el 2024 "una enorme crisis económica que afectará al planeta durante este año", "un país grande que podría realizar pruebas con armas biológicas" o "un atentado terrorista sin precedentes que tendría lugar en Europa", así como "la muerte de un gran líder político". Estas podrían hacer referencias al régimen colaboracionista ucraniano que fabrica armas biológicas, el atentado de marzo en Moscú, así como el fallecimiento de Ebrahim Raisi, presidente de Irán. Los expertos auguran que la adivina reveló que el principio del fin de los tiempos "tendría lugar en el 2025". Así, piensa que "un conflicto en Europa devastará a la población del continente", siendo este la primera piedra para la "destrucción del mundo tal y como la conocemos". La muerte de Baba Vanga tuvo lugar en 1996, y antes de su fallecimiento, lanzó un gran número de predicciones que llegan incluso al 5079, extendiéndose durante muchos milenios. La pitonisa había asegurado que sus poderes de clarividencia llegaron a los doce años, cuando "perdió la visión por un tornado". Baba Vanga, nacida Vangelia Pandeva Dimitrova, quedó ciega de joven tras ser atrapada en un tornado, y se dice que esto le otorgó la visión que utilizó para hacer predicciones hasta el año 5079. La búlgara también advirtió que Rusia dominaría el mundo y que Vladimir Putin estaría al mando en 1979, 21 años antes de que ello, cuando gano su primera elección presidencial en Rusia, sucediendo a Boris Yeltsin. "Todo se derretirá, como el hielo, solo uno permanecerá intacto", dijo Baba Vanga en ese momento a Valentin Sidorov. "La gloria de Vladimir es la gloria de Rusia. Todo obstáculo será eliminado de su camino y no solo será mantenido, sino que también se convertirá en el señor del mundo". Cabe precisar que también predijo la pandemia del coronavirus Covid-19, así como el operativo de falsa bandera montado por la CIA el 11 de septiembre en 1989, "mediante pájaros de acero" y que "sangre inocente" sería derramada, posiblemente vinculándolo con la posterior invasión de Irak por parte de los EE.UU, para apoderarse de sus inmensas reservas de gas y petróleo, que fue el verdadero objetivo del “atentado” fabricado por la CIA. Por cierto, Baba Vanga también profetizo la aplastante derrota de la negra Kamala Harris. Como recordareis, ella predijo anteriormente que el musulmán encubierto Barack Hussein Obama se convertiría en el primer presidente negro de EE. UU., pero también advirtió que él sería el último de esa raza que ocupara la Casa Blanca… y así ocurrió al caer ante Donald Trump. Pero las predicciones de Baba Vanga no terminan en el 2025. En su cronología, varios eventos claves ocurrirían en las décadas siguientes. En el 2028, predijo que la humanidad comenzaría a explorar Venus como fuente de energía, a pesar de que este planeta es extremadamente inhóspito. Para el 2033, vaticinó el deshielo de los casquetes polares, lo que provocaría un aumento drástico en el nivel del mar. Más allá de los eventos ecológicos, Baba Vanga también habló de una guerra en Marte en el año 3005, y el fin de la Tierra en el 3797. Según sus visiones, la humanidad estaría destinada a abandonar el planeta debido a condiciones insostenibles. La exactitud de sus augurios sigue siendo un tema de debate. A pesar de los muchos aciertos que se le atribuyen, la naturaleza oral de sus profecías ha hecho que sus seguidores sigan analizando y discutiendo sobre la veracidad de sus visiones y la interpretación de sus palabras.
jueves, 14 de noviembre de 2024
A LA CAZA DEL NUEVO 'OUMUAMUA: ¿Objetos interestelares de posible origen artificial?
En esta oportunidad, el astrofísico Avi Loeb - jefe del proyecto Galileo, director fundador de la Iniciativa Black Hole de la Universidad de Harvard, director del Instituto para la Teoría y la Computación del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y autor del bestseller Extraterrestrial: The first sign of intelligent life beyond earth, así como del nuevo libro Interstellar – a la búsqueda de nuevos objetos interestelares similares al 'Oumuamua que ocurrirá a partir dl próximo año, el cual como ya es habitual, os ofrezco traducido y entrecomillado ¿vale?: “A partir del 2025, el Observatorio Rubin en Chile examinará el cielo del sur cada 4 días con una cámara de 3,2 gigapíxeles. Estadísticamente, se espera que descubra un objeto interestelar, como ‘Oumuamua, cada pocos meses. La pregunta fundamental que mi equipo de investigación abordará es si hay objetos tecnológicos entre la vasta población de rocas interestelares que cruzan la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Una forma de diferenciar objetos artificiales de rocas naturales es a través de su propulsión anómala sin rastro de gas, similar a la aceleración no gravitacional de ‘Oumuamua. Mientras pasaba cerca de la Tierra en el 2017, ‘Oumuamua no mostró evidencia de gas o polvo cometario saliendo de su superficie que pudiera proporcionar un empuje natural a través del efecto cohete. La disminución de la aceleración no gravitacional de ‘Oumuamua con la distancia al Sol no fue medida con la suficiente precisión por el Telescopio Espacial Hubble y los observatorios terrestres. La escala fue consistente con el exceso de empuje siendo inversamente proporcional al cuadrado de la distancia relativa al Sol, como se espera de la presión de radiación actuando sobre una membrana delgada. Otro objeto anómalo detectado por el mismo telescopio Pan-STARRS en Hawái pasado tres años, 2020 SO, mostró un empuje similar al reflejar la luz solar y fue identificado como un propulsor de cohete con paredes delgadas, lanzado por la NASA en 1966. En la actualidad, ‘Oumuamua es cien millones de veces más tenue de lo que era en su punto más cercano a la Tierra y no puede ser observado por nuestros telescopios. Es impráctico perseguir a ciegas a ‘Oumuamua con una nave espacial dadas las incertidumbres en su trayectoria. Alternativamente, sería prudente usar el Observatorio Rubin para cazar objetos adicionales de su familia, los ‘primos de ‘Oumuamua’. Mientras rotaba cada 8 horas, el brillo de ‘Oumuamua variaba por un factor de 10, lo que sugiere una forma de disco con un nivel de fiabilidad del 91%. Dadas las múltiples anomalías de ‘Oumuamua, hay un gran interés en aprender más sobre otro objeto de su familia. Si el Observatorio Rubin descubriera un primo de ‘Oumuamua cerca de la Tierra, ¿qué podríamos aprender sobre él ahora? Una ventaja clave respecto al 2017 es la oportunidad de usar el telescopio Webb. Tuve el privilegio de formar parte del primer comité asesor científico que diseñó este telescopio hace treinta años, y ahora espero cosechar sus frutos en los próximos años. La exquisita sensibilidad al infrarrojo permitirá al telescopio Webb detectar el calor emitido por el primo de ‘Oumuamua e inferir así su temperatura superficial y área de superficie dada su distancia. Esta área se puede utilizar para determinar la reflectancia de la luz solar por la superficie y, potencialmente, la composición de la superficie. Mientras el primo de ‘Oumuamua gire, estas propiedades podrían ser mapeadas a través de sus diversas caras. Pero lo más importante es que el telescopio Webb rastrearía la trayectoria del primo de ‘Oumuamua con una precisión sin precedentes. Permítanme explicar. Hay una buena razón por la cual la selección natural nos dotó de dos ojos en lugar de uno en el contexto de la supervivencia del más apto. Los datos de imagen de dos ojos separados se pueden usar para evaluar la distancia de un depredador que se acerca observándolo desde direcciones ligeramente diferentes. En el 2017, la precisión de la medición de la distancia de ‘Oumuamua estaba limitada por la separación del Telescopio Espacial Hubble de los telescopios terrestres. Actualmente, el telescopio Webb está separado de la Tierra por un millón de millas, unas 3.000 veces más lejos que la altitud del Hubble, lo que nos permite localizar objetos interestelares mucho mejor. Además, la apertura del Webb es aproximadamente 2,7 veces mayor que el tamaño del espejo del Hubble, lo que permite la detección de objetos más tenues a mayores distancias. En colaboración con mi estudiante del Harvard College, Sriram Elango, propuse usar los datos de imagen próximos del telescopio Webb para localizar la trayectoria tridimensional de los objetos interestelares que serán descubiertos en los próximos años por el Observatorio Rubin. Demostramos que, con muy poco tiempo de observación, sería posible determinar con una precisión exquisita la dependencia radial de la aceleración no gravitacional del primo de ‘Oumuamua. Esto nos permitirá distinguir fácilmente el efecto cohete de la evaporación cometaria de otras fuentes de aceleración no gravitacional, incluida la propulsión artificial de un artefacto tecnológico funcional. Un artefacto interestelar anómalo, que señale la existencia de una inteligencia sobrehumana, ofrecería un nuevo contexto al concepto de ‘Übermensch’, propuesto por el filósofo Friedrich Nietzsche. ¿Por qué vale la pena buscar artefactos interestelares? Porque saber que tenemos vecinos cósmicos podría inspirarnos a aventurarnos en el espacio interestelar. Esta inspiración se destacó en un correo electrónico que recibí esta mañana, que decía: "Buenos días, Avi. He estado leyendo tu libro ‘Interstellar’. El libro está ahora lleno de pasajes remarcables. Me encuentro dejando el libro y reflexionando sobre varios párrafos. A veces me impacta tanto que tengo que sentarme y no decir nada a nadie durante un rato. Quiero que sepas que este libro está teniendo un impacto profundo en mí... Siempre estoy diciendo: ‘¡Beam me up Scotty, no hay vida inteligente aquí!’ o ‘¿Por qué me han dejado caer en esta horrible roca que no tiene ningún sentido? ¡Por favor, llévenme a casa!’ Creo que digo ambas cosas porque realmente no siento que yo y muchos otros pertenezcamos aquí, y que nuestro verdadero hogar está en otro lugar. Sin embargo, cuando leí el párrafo al final de la página 133, descubrí que por primera vez en 57 años, la posibilidad de tener que mudarme a otro planeta se volvió real por lo que has dicho allí, y estoy luchando con los sentimientos que tengo sobre la seriedad de esa realidad. Podría llegar mucho antes de lo que esperábamos. Me cuesta poner esto en palabras, pero solo quería que supieras que lo que estás diciendo está teniendo un efecto profundo en mí y estoy seguro que en miles, y espero que millones de personas. Creo que esa es una gran parte de tu intención con el libro, ¿verdad? Que la gente se detenga y piense en los desafíos que enfrenta nuestro futuro interestelar" puntualizo.
jueves, 7 de noviembre de 2024
IMPACTANTE REVELACIÓN: “Lockheed Martin posee nave construida por inteligencias no humanas”
Como recordareis, hace varios meses el ex líder de la mayoría en el Senado y ahora fallecido, Harry Reid, reveló que la compañía aeroespacial Lockheed Martin estaría en poder de los restos de una nave potencialmente extraterrestre. A pesar de su alta habilitación, a Reid se le negó el acceso a estos programas. Ahora, un conocido ufólogo contemporáneo ha dado una impresionante revelación que ha reabierto el caso. Ante todo, cabe precisar que una división encubierta de la CIA, conocida como la Office of Global Access (OGA), ha estado a la vanguardia de la recuperación de Objetos Voladores No Identificados (OVNI) estrellados en todo el mundo durante muchos años, según múltiples informantes. Estas fuentes, que solicitaron el anonimato, afirman que el gobierno estadounidense ha recuperado al menos nueve “naves no humanas”, algunas dañadas por accidentes y dos en perfecto estado. Según diversos divulgadores, una de estas naves fue llevada a las instalaciones de Lockheed Martin, una compañía multinacional de origen estadounidense de la industria aeroespacial y militar con grandes recursos en tecnología avanzada y guerra global y con intereses en todo el mundo. Nacida de la fusión en marzo de 1995 de las compañías Lockheed Corporation y Martin Marietta, tiene su sede en Bethesda, Maryland, en el área metropolitana de Washington D. C. Lockheed Martin es una empresa clave del complejo industrial-militar de Estados Unidos, siendo el mayor contratista militar del país y uno de los mayores del mundo por volumen de ingresos. Sucede que el cineasta e investigador de OVNIS Jeremy Corbell ha publicado en una su cuenta de X. un dato sorprendente sobre Lockheed Martin: “Lockheed Martin intentó hacer lo correcto para los Estados Unidos… transferir un OVNI - una nave real, física y completa, diseñada y construida por una INTELIGENCIA NO HUMANA (NHI), posiblemente de origen interestelar y capaz de viajar a través del espacio-tiempo - que tenían en su posesión en ese momento, y probablemente aún lo tienen. La ‘dirección exacta’ es conocida por personas como David Grusch”. Agregó: “Esta operación tenía como destino a la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) y había sido facilitada entre 2007 y 2008 por el entonces vicepresidente de Lockheed Martin, probablemente un verdadero patriota. Sin embargo, el intento de devolver esta nave a la SUPERVISIÓN LEGAL Y CONSTITUCIONAL de los Estados Unidos fue impedido por el jefe/director de Ciencia y Tecnología de la CIA de aquel momento” añadió. Cabe destacar que el Dr. James Lacatski, exjefe del Programa de Aplicaciones de Sistemas de Armas Aeroespaciales Avanzadas (AAWSAP), confirmó detalles sobre esta controvertida operación. A propósito - y para quien no lo conoce - Jeremy Corbell es un ufólogo estadounidense que reside en Los Ángeles, California. Corbell, que en un principio ganó prominencia como artista visual, a fines de la década del 2010 se convirtió en una figura reconocida en la comunidad OVNI y produjo documentales y podcasts sobre el tema. Se ha descrito a Corbell como una celebridad ufóloga y un "entusiasta de los OVNIS. Asimismo, ha realizado varios documentales relacionados con el tema. Entre sus películas se encuentra Hunt for the Skinwalker , basada en un libro de George Knapp y Colm Kelleher, distribuida por The Orchard , y centrada en Skinwalker Ranch , un lugar asociado con afirmaciones paranormales y relacionadas con OVNIS. Corbell también ha publicado varios vídeos e imágenes fijas relacionados con naves alienígenas. Entre ellos se incluyen imágenes filtradas de un avión de la Marina de los EE. UU. asociado con el USS Omaha y un vídeo de lo que parecían ser objetos triangulares en el cielo, filmados por personal de la Marina de los EE. UU., que son compatibles con artefactos visuales debido a una apertura de lente triangular. En el 2018, Corbell dirigió el documental Bob Lazar: Area 51 & Flying Saucers . El documental, que se estrenó en Netflix en el 2019, ofrece un relato comprensivo de Bob Lazar, quien afirma haber trabajado en ovnis cerca del Área 51 en la década de 1980. El documental volvió a poner a Lazar en el centro de la atención del público e inspiró el meme Storm Area 51. Además, Corbell es coanfitrión del podcast "Weaponized", centrado en los ovnis, junto con su colega ufólogo y periodista George Knapp. También ha aparecido en el podcast Joe Rogan “Experience” para hablar sobre los OVNIS.
jueves, 31 de octubre de 2024
EL LUGAR DE LA ETERNA CONDENACIÓN: ¿Cómo surgió el concepto de infierno y cuántas religiones lo tienen?
“Oh, vosotros, los que entráis, abandonad toda esperanza”. Tenemos poca constancia de personas que hayan pasado las puertas del infierno y hayan vuelto para contarlo, más allá de Perséfone (reina del inframundo), pero quizá la más importante fue (si lo tomamos de manera literal) la del poeta Dante Alighieri. Acompañado de Virgilio, ambos poetas bajaron a las profundidades y recorrieron, como los héroes de los poemas más antiguos, los nueve círculos hasta trepar sobre Satanás y emerger de nuevo a la Tierra antes de que amaneciera el día de Pascua. Pero, mucho antes de que Dante bajara a los reinos de ultratumba, el concepto del infierno (ese lugar destinado a los pecadores) ya existía. En la actualidad, en un mundo secularizado como el que vivimos (especialmente en Occidente), la existencia de un lugar al que irá nuestra alma cuando abandone nuestro cuerpo parece importar más bien poco, sumidos como estamos en la vorágine del día a día. En otro tiempo, sin embargo, fue algo fundamental, y en la Edad Media los desgraciados se consolaban con que, si en esta vida no hallaban paz, al menos la encontrarían en la siguiente. Si hay un cielo, parece claro que tiene que haber un infierno y viceversa. Pero ¿cómo surgió todo? ¿Quiénes fueron los primeros en hablar de estos conceptos? Obviamente, nos viene a la mente el Hades de la mitología griega, que guarda un cierto parecido con el concepto de infierno actual. Según creían los griegos, este inframundo se situaba también debajo de la Tierra, lo que llevaba a creer que en algunas zonas de la geografía podía encontrarse una puerta a este oscuro y temible lugar. Platón creía que cada espíritu era asignado a un reino: Elíseos para los bendecidos, el Tártaro para los condenados y el Hades para el resto. Por tanto, el Hades como tal sería más bien un concepto griego del limbo. Asimismo, algunos filósofos como Platón o los pitagóricos hablan del concepto del juicio a los muertos. Es interesante, debido a que, si nos remontamos un poco más en el tiempo, nos percatamos de que de igual manera los egipcios tienen una travesía muy parecida en su viaje hacia la muerte donde el fallecido también era juzgado por Osiris tras ser conducido por Anubis al reino de los muertos. Se pesaba su corazón en una balanza y, si este era más ligero que una pluma, significaba que el individuo había sido justo en su vida. Un juicio muy parecido al del dios Yama en la mitología hindú. Por cierto, los egipcios y los griegos creían en la transfiguración de las almas, lo cual es sumamente importante teniendo en cuenta que el concepto de alma no surge con las religiones monoteístas. Los egipcios también ayudaron a concebir la idea de la democratización del más allá. En un primer momento, solo los faraones podían optar a ese juicio con Osiris, pero lo que comenzó con unos pocos acabó llegando a todo aquel que tenía un mínimo poder adquisitivo y temía a la vida detrás de la muerte. Los griegos tenían una idea muy parecida de ese viaje hacia el otro mundo conducido por una barca de los egipcios, pero con diferencias: los fallecidos entraban al inframundo cruzando el río Aqueronte (la barca la conducía Caronte, que cobraba una pequeña moneda que debía ser colocada bajo la lengua o los párpados de los muertos). Los pobres debían correr eternamente la pradera de Asfódelos porque no tenían medios para cruzar el río. Incluso en la muerte hay clases sociales. La otra orilla estaba vigilada por el Can Cerbero, perro de tres cabezas que vigilaba que ninguna persona viva entrara en el Hades. Lo más parecido a una de las concepciones del infierno actual era el gran foso del Tártaro, que consistía en una prisión fortificada rodeada por un río de fuego llamado Flegetonte. En un principio, este lugar servía como prisión de los antiguos y abatidos titanes, pero luego pasó a ser el calabozo de las almas condenadas. En realidad, en la mayoría de las religiones indoeuropeas persistía esa idea de que deben cruzarse unas aguas para poder acceder al otro mundo, y las almas solían ser guiadas por un hombre mayor. Los persas hablaban del puente Cinvat, que separaba a los vivos de los muertos (dos perros con cuatro ojos guardaban el final del puente, que recuerdan irremediablemente al Can Cerbero). No parece muy descabellado pensar que todos estos mitemas frecuentes afectaran de alguna manera a las creencias judías cuando Alejandro Magno conquistó medio mundo, helenizándolo. En la Edad Media, cuando el concepto de infierno tal y como lo conocemos se había asentado bastante, el juicio que ya habían tenido los egipcios y los griegos se repite para los cristianos con el pozo de las almas, donde el arcángel San Miguel las pesará en la balanza de la justicia. En un platillo, aparecen las virtudes, en otro los vicios. El diablo suele aparecer en la escena, procurando (como no podía ser de otro modo) que la balanza se incline hacia su favor. Anteriormente, en el Tofet (según el Antiguo Testamento), los cananeos sacrificaban a los niños al dios Moloch, quemándolos vivos. Sería algo así como el preludio de ese infierno tan relacionado con el fuego que bien conocemos. Incluso los budistas tienen su propio infierno, extremadamente parecido al nuestro: 'Naraka', vocablo sánscrito correspondiente al inframundo. No solo según el budismo, también para hinduistas o jainistas es un sitio de tormento. Aunque, igual que el inframundo, el Naraka se encuentra debajo del mundo tal y, como lo conocemos, difiere de nuestro infierno porque la estancia en él no es eterna (aunque sí extremadamente larga) y tampoco se va a él tras un juicio. El Naraka budista se encuentra debajo del mundo tal y como lo conocemos, pero difiere de nuestro infierno porque su estancia no es eterna El Naraka sirvió como inspiración para el infierno de la mitología china: Di Yu. Dominado por Yama, el rey del infierno, Di Yu es un laberinto de mazmorras subterráneas donde las almas son tratadas en concordancia con sus pecados terrenales. Como el infierno de Dante, tanto Naraka como Di Yu están separados por niveles. En el siglo V en Europa, la idea del infierno estaba bastante clara, reafirmada por los papas y los diferentes concilios: fosas llenas de llamas similares a Flegetonte (aunque en algunas ocasiones también se habla del infierno como un lugar helado), llantos, serpientes y olores nauseabundos. De hecho, hablando de hielo, en las visiones de Dante, Satanás está inmerso en hielo hasta la cintura, llorando y babeando. Milton también habla de ello: más allá de las llanuras del fuego del infierno, hay regiones de hielo, granizo, nieve y viento, donde van los condenados a excursiones obligadas. Si hacemos caso al poema de John Milton sobre el paraíso perdido, el primer desgraciado que acabó cayendo en el infierno fue el propio Satanás: el más bello de todos los ángeles es, para el poeta, una figura trágica que encabezó una rebelión contra Dios descontento con su hegemonía, y que terminó con todo su séquito en el inframundo, castigado para siempre. Una interpretación libre del libro de Enoc. (El libro de Enoch cuenta la historia de los llamados Grigori, ángeles caídos que se enamoraron de las hijas de los hombres y engendraron con ellas una raza de semidioses: los Nefilim. Estos ángeles, posteriores demonios, enseñarían a los humanos a fabricar armas de guerra, los secretos de la Tierra, las constelaciones o el arte de la escritura. También habrían enseñado a las mujeres a abortar). Las semejanzas del poema de Milton con las ideas revolucionarias de los siglos XVIII y XIX y con el derrocamiento de sistemas y monarquías son evidentes, si se analiza el paraíso perdido desde una perspectiva sociológica. De hecho, según decía William Blake, Milton escribe "encadenado cuando habla de los ángeles y Dios, y libre cuando habla de Satanás. Toma partido por el diablo sin saberlo". El más bello de todos los ángeles es, para John Milton, una figura trágica que encabezó una rebelión contra Dios Ya sea Satanás, Hades, Yama u Osiris, siempre debe haber alguien a las puertas del inframundo esperando que las almas de los desgraciados lleguen dispuestas a sufrir toda una eternidad. El conocimiento de nuestra propia efimeridad es lo que nos dota de trascendencia y nos difiere del resto, y está presente en todas las civilizaciones del mundo. Gigalmesh, el héroe más antiguo, se lamenta de la muerte de su amigo Enkidu y quiere huir de la muerte: "Mi amigo, al que amaba, ha vuelto al barro". El concepto de infierno llega posteriormente, como idea de justicia al descubrir que no todos somos iguales y que la maldad, de alguna manera, debe ser castigada; si no es en esta vida, en la siguiente. Porque, al final, parafraseando un poco a Sartre, todo se reduce a los otros. No hace falta irse debajo de la tierra: el infierno pueden ser los otros y, por tanto, también podemos serlo nosotros mismos. Ahora bien, ya que nos referimos al infierno ¿Dónde se encuentra? ¿Cuál es la ubicación? En la Biblia, la noción de que el infierno se halla debajo de nosotros, quizás en el centro de la tierra, proviene de pasajes como Lucas 10:15: “Y tú, Capernaum, que hasta los cielos eres levantada, hasta el Hades serás abatida”. Asimismo, en 1 Samuel 28:13-15, la médium de Endor ve al espíritu de Samuel “ascendiendo desde la tierra”. Sin embargo, es importante señalar que ninguno de estos pasajes trata sobre la localización geográfica del infierno. La caída hacia el Hades mencionada para Capernaum probablemente denote condenación más que una dirección física específica. La visión del espíritu de Samuel por parte de la médium era simplemente eso: una visión. En la versión King James, Efesios 4:9 indica que antes de ascender al cielo, Jesús “descendió a las partes más bajas de la tierra”. Algunos cristianos interpretan “las partes más bajas de la tierra” como una referencia al infierno, donde afirman que Jesús estuvo durante su tiempo entre su muerte y resurrección. En tanto, la idea de que el infierno esté en algún lugar del espacio exterior, posiblemente en un agujero negro, se fundamenta en el conocimiento de que son regiones de gran calor y presión donde nada, ni siquiera la luz, puede escapar. Otra conjetura sugiere que la tierra será el “lago de fuego” mencionado en Apocalipsis 20:10-15. Según esta teoría, cuando la tierra sea consumida por el fuego (2 Pedro 3:10; Apocalipsis 21:1), Dios utilizará ese lugar en llamas como el sitio de tormento eterno para los impíos. No obstante, todo esto son meras especulaciones. En resumen, las Escrituras no revelan la ubicación geológica (o cosmológica) del infierno. Aunque el infierno sea un lugar real de verdadero tormento, desconocemos dónde se encuentra exactamente. Podría tener una localización física dentro de este universo o quizás existir en una “dimensión” completamente distinta. Sea como sea, la ubicación del infierno es mucho menos relevante que la necesidad de evitar terminar allí. ¿No os parece?
jueves, 24 de octubre de 2024
¿EL COMUNISMO ESTA IMPULSADO POR FUERZAS DEMONÍACAS?: La historia nos da buenas razones para pensar así
Con 150 millones de muertos en sus espaldas, el comunismo es sin lugar a dudas producto de una entidad demoniaca, y el hecho está bien documentado, según dio cuenta The Daily Mirror al reseñar el libro escrito por Richard Wurmbrand titulado Marx & Satan. En efecto, la historia cuenta que ese judío de Karl Marx se había conjurado con Satanás para desatar esta pesadilla en el mundo. Wurmbrand escribió acertadamente que Stalin y sus hordas criminales - quienes previamente habían esclavizado a Rusia desde 1917 liderados por Lenin - emularon en Europa Oriental a Atila y sus hunos. Así, tras la II Guerra Mundial, lo arrasaron y robaron todo. Particularmente ocurrieron cosas terribles en Alemania con la que se ensañaron de una forma cruel e inhumana con la complicidad de Occidente que silenciaron sus horribles crímenes cometidos contra la indefensa población civil. Todo por obra y gracia de un monstruo salido del Averno rojo que tanto dolor y sufrimiento ha causado a la humanidad a través de la historia. Vamos, ni el mismo Satanás lo hubiese hecho mejor. Otro caso parecido sucedió en la China de Mao. Había demasiados chinos anticomunistas para matar tras su triunfo en la larga guerra civil, por lo que los asesinatos en masa de sus adversarios ocurrieron sin parar desde 1949 hasta asegurarse que no se volvieran a representar un peligro para ellos. Solo unos pocos pudieron escapar de ese genocidio impulsado ferozmente por el régimen comunista de Pekín, refugiándose en Formosa, que desde entonces tomo el nombre de Taiwán. Si bien los tiempos han cambiado y el maoísmo en China termino hace mucho en el basurero de la historia, los taiwaneses recuerdan aun con horror lo sucedido con sus antepasados. Lamentablemente Mao tuvo imitadores en Corea del Norte - en que aún persiste - Camboya, Rumania y Albania, víctimas de atroces genocidios a cargo de quienes los tiranizaban. Ni que decir de las dictaduras africanas y latinoamericanas donde en mayor o menor grado, sus sátrapas comunistas tienen en común tener las manos manchadas de sangre mientras pretenden eternizarse en el poder por los siglos de los siglos. De esta manera, Wurmbrand presenta al comunismo como parásitos depredadores que buscan apropiarse de lo que no les pertenece “en nombre del pueblo” cuando lo cierto es que todo lo robado está destinado exclusivamente para la ‘elite roja’ mientras el resto siguen muriéndose de hambre. Así sucede por ejemplo en Corea del Norte, Si por ventura alguno de ellos osa protestar contra el régimen, es calificado automáticamente de “reaccionario” y “enemigo del pueblo” siendo ejecutado inmediatamente y su familia llevada a campos de “reeducación” y nunca más se sabe de ellos. Obviamente nadie se atrevería a preguntar por su paradero, porque terminarían de la misma manera en aquel “paraíso socialista” (?). Sin embargo, tras el colapso de la Unión Soviética en 1991 y el derrocamiento de la dictadura comunista en Rusia, muchos analistas occidentales ilusamente pensaron que había llegado “el fin de la historia”. Pero mira que equivocados estaban. El monstruo logro metamorfosearse y hoy se presenta de un modo sutil como una “izquierda democrática”. Marx, Lenin, Stalin y Mao se pudren en sus tumbas, pero su legado maldito continúa. Hoy ya no se ven en las calles multitudinarias marchas enarbolando banderas rojas con la hoz y el martillo - aparte de pequeños y marginales grupúsculos radicales - aunque su ideología persista de una forma edulcorada. No es de extrañar que el comunismo al viejo estilo impulsando ‘la guerra popular’ probablemente sea anticuado. Hoy en día, las personas pueden ser esclavizadas de formas más indirectas y sutiles, a través del uso intensivo de las redes sociales para difundir sus virulentos discursos cargados de odio y resentimiento. La visión enfermiza de una humanidad vil pregonada por los medios de comunicación ‘alternativos’ es verdaderamente satánica. Una inversión/perversión deliberada de todos los valores: ¡Horribile Dictu! “En los Evangelios Jesús confronta a los endemoniados y los cura, expulsando sus malos espíritus. Por esos tiempos quien iba a imaginar que en siglos posteriores el monstruo del comunismo se iba a levantar para dejar su impronta de muerte y terror. El Mesías, como San Agustín y Dante más tarde, debieron haber profetizado cómo incluso tiranos despiadados con los poderes de las tinieblas pueden reprimir a sus ciudadanos de una forma sangrienta y brutal buscando eternizarse en el poder, porque sabe muy bien que su caída seria su ruina” agrega Wurmbrand. En el sur de Londres, fui testigo de cómo un pastor anglicano invitó a los feligreses presenciar un exorcismo. Básicamente, leyó largos pasajes de las Sagradas Escrituras y finalmente se dirigió al Diablo: “¡Lárgate Satanás! Regresa al infierno!” gritó muchas veces. Al menos temporalmente, parecía funcionar. Desearía que regímenes asesinos como el de Corea del Norte y los que abundan en América Latina que idolatran a la hoz y al martillo fueran igualmente fáciles de exterminar.
jueves, 17 de octubre de 2024
IMMACULATE CONSTELLATION: El programa secreto del Pentágono que logro capturar naves interestelares
Michael Shellenberger acaba de publicar un artículo afirmando que una de sus fuentes ha revelado que un programa secreto del Pentágono llamado Immaculate Constellation tiene la misión de investigar, recuperar y realizar ingeniería inversa de tecnologías de naves de origen interestelar, según da cuenta Metro. En efecto, Shellenberger, un periodista de investigación independiente, afirma que su fuente apunta a que el gobierno estadounidense estaría gestionando estas actividades sin conocimiento, supervisión ni autorización del Congreso desde hace décadas. No es la primera vez que se hace una acusación de este calibre. Como recordareis, en el 2023, David Grusch, exoficial de inteligencia y veterano de la Fuerza Aérea, presentó una denuncia formal ante el Inspector General de la Comunidad de Inteligencia, alegando un encubrimiento del Departamento de Defensa sobre la recuperación de tecnologías alienígenas. Grusch afirmó que el gobierno estadounidense ha recuperado vehículos "atribuidos a inteligencia no humana” basándose en sus morfologías únicas, análisis de materiales y firmas radiológicas distintivas. Más tarde, reiteró estas afirmaciones bajo juramento en un testimonio ante el Subcomité de Seguridad Nacional del Congreso. El nuevo informante ha dado un paso más, revelando el nombre de un 'Unacknowledged Special Access Program' (Programa de Acceso Especial No Reconocido) del Pentágono denominado Immaculate Constellation . Este programa, según el testimonio, no solo investiga sino que también intenta replicar tecnologías de otras civilizaciones interestelares, manteniendo todo en el más absoluto secreto. "El Poder Ejecutivo ha estado gestionando cuestiones UAP/NHI sin conocimiento, supervisión ni autorización del Congreso durante algún tiempo, posiblemente décadas", declaró la fuente a Shellenberger. Tim McMillan, cofundador del blog The Debrief, ha argumentado que el gobierno de Estados Unidos es capaz de mantener un programa de semejante escala en secreto, incluso fuera del alcance del Congreso. En su artículo sobre Immaculate Constellation, McMillan recuerda que el historial del Poder Ejecutivo de los Estados Unidos muestra un patrón de secretismo en temas de seguridad nacional que hasta ahora han sido extremadamente efectivos, citando ejemplos como el uso del Privilegio de Secretos de Estado para evitar la divulgación de información sobre el área 51, donde se negó incluso la existencia de la base militar. "La autoridad presidencial para clasificar y desclasificar información amplifica el poder del presidente, permitiendo gestionar programas altamente clasificados con poca interferencia externa", dice McMillan. McMillan también relata cómo, a mediados de la década de 1990, Bill Clinton firmó una orden ejecutiva que eximía al sitio operativo del lago Groom, más conocido como Área 51, de las leyes federales de divulgación medioambiental. Este acto permitió al gobierno ocultar actividades relacionadas con la manipulación de tecnología extranjera, protegiéndolas del escrutinio tanto público como legislativo. Para McMillan, "las estructuras burocráticas y los precedentes históricos demuestran que programas secretos como Immaculate Constellation podrían existir sin la supervisión del Congreso". Frente a este tipo de impactantes testimonios, extrañamente el astrofísico de Harvard Avi Loeb se muestra escéptico. Loeb, conocido por su trabajo en el Proyecto Galileo y por su teoría sobre la potencial naturaleza tecnológica el objeto interestelar 'Oumuamua y el objeto IM1 estrellado en el Pacífico, afirma que “se necesitan pruebas científicas reproducibles antes de aceptar afirmaciones tan extraordinarias”. Loeb recuerda que "no hay detalles científicos en estos informes" y que cualquier afirmación sobre naves alienígenas debe ir acompañada de evidencia verificable y empírica. "Los datos científicos de calidad son la clave para aclarar si los UAPs son extraterrestres", dice Loeb, quien apunto a que esta es la razón por la que necesitamos investigar en varios frentes. Una, las expediciones en el marco del Proyecto Galileo, diseñadas para recopilar datos de calidad que ayuden a determinar el origen de los UAPs. "Hasta ahora, hemos identificado un millón de objetos en el cielo y estamos analizándolos", dijo. El objetivo no es especular, sino basarse en pruebas directas y reproducibles. La otra es el trabajo de campo, como la que encontró trozos de metal del objeto interestelar IM1 - verificados ya de forma independiente - o la nueva misión planificada para buscar piezas grandes del mismo objeto. No es la primera vez que se denuncian actividades secretas del Pentágono relacionadas con la recuperación de tecnología de origen desconocido. Cabe precisar que los informes de Grusch y otros oficiales - negados por el gobierno de los Estados Unidos - afirman que el Pentágono ha estado involucrado en la recuperación de vehículos de origen extranjero durante décadas. De nuevo, no hay pruebas de esto pero sí de otros programas secretos de recuperación de aeronaves de potencias enemigas, principalmente Rusia, durante la Guerra Fría. Sabemos que algunos de estos objetos han sido almacenados y estudiados en la legendaria Área 51. Estos esfuerzos incluyen operaciones de alto secreto como el Proyecto 'Have Doughnut', en el que un caza ruso MiG-21 fue llevado a Estados Unidos para ser sometido a pruebas. O el caso del submarino ruso K-129, recuperado por la CIA con el Hughes Glomar Explorer bajo el nombre de Proyecto Azorian, un testimonio del nivel de recursos y capacidades que el gobierno estadounidense ha dedicado a la adquisición de tecnología extranjera. Sin embargo, la posibilidad de que vehículos de origen no humano también formen parte de este tipo de programas secretos lleva las especulaciones a un nuevo nivel. La denuncia de Grusch y la revelación de Immaculate Constellation no son más que un capítulo adicional en un reciente historial de informes no autorizados operaciones clandestinas para encontrar y controlar tecnología de otras civilizaciones. “Hasta ahora sigue sin admitirse ni demostrarse ninguna de ellas. Es evidente que necesitamos pruebas verificables empíricamente. Como científico que se guía por pruebas, debo hacer una advertencia: no hay detalles científicos en este informe", dice Loeb. Cualquier revelación sobre inteligencias no humanas debe basarse en datos tangibles, no en rumores o testimonios sin corroborar. Esta postura crítica es esencial para separar hechos de la ficción, especialmente cuando se trata de afirmaciones que podrían cambiar nuestra comprensión del universo. De esta manera, Immaculate Constellation se suma a la larga lista de programas secretos del Pentágono. Las afirmaciones de Grusch y otros denunciantes aún deben superar el escrutinio científico riguroso. Sí, es más que posible que el Pentágono mantenga programas de recuperación de cualquier tipo de objeto detectado a su alcance y la pregunta sigue siendo si el gobierno estadounidense tiene algo que ocultar. Y sí, también es factible que se pueda haber encontrado algo ya, estadísticamente hablando. Pero hace falta evidencia que pueda demostrarlo científicamente.
jueves, 10 de octubre de 2024
RESIDENTES INVISIBLES: ¿Existen bases alienígenas en el fondo de los océanos?
Un prolífico cazador de OVNIS cree haber descubierto una base extraterrestre secreta bajo el agua, frente a las costas de Yorkshire, en el Reino Unido, según da cuenta The Daily Mirror. En efecto, Russell Kellett dice que ha hecho este descubrimiento luego de pasar 21 años investigando el sitio de un "secuestro" extraterrestre reportado en el área. Se refiere al caso del piloto de la RAF William Schaffner cuyo avión se estrelló frente a Filey Beach cerca de Scarborough en Yorkshire en 1970. Hubo afirmaciones de que estaba persiguiendo un OVNI antes de estrellarse pero su cuerpo nunca fue encontrado. Una investigación de la BBC describió más tarde el incidente como la "historia de abducción extraterrestre británica más plausible de la historia". Russell, de 61 años, dijo: "He estado visitando este sitio durante los últimos 21 años, capturando imágenes de cosas que salen del agua". "Las imágenes muestran dos embarcaciones en el mar una al lado de la otra. Son triángulos voladores y están muy cerca de la carretera, como puedes ver al comienzo del video. No hay una explicación lógica de lo que podría ser. La gente ha dicho que podría ser un avión o un barco, pero tan cerca de la carretera, en este lugar y en medio de la noche ¡De ninguna manera!", ha explicado. "He llegado a la conclusión de que debe haber una base alienígena submarina frente a la costa de Filey Beach". Agregó: “El piloto que se estrelló en el Mar del Norte, en mi opinión, definitivamente fue secuestrado por extraterrestres, y creo que esta base submarina tuvo algo que ver con eso. Los objetos voladores parecen ser capaces de correr y maniobrar más rápido que nuestra fuerza aérea. Creo que es posible que las naves no aparezcan en el radar", añadió. "Ahora más que nunca, la gente está empezando a creer que hay vida extraterrestre no solo por ahí, sino también visitando la Tierra" asevero. "Hay un número creciente de personas como yo en todo el mundo que dicen que han sido secuestradas. Algunos afirman haber sido puestos en una unidad militar, otros afirman que se les realizaron experimentos médicos, y las mujeres incluso afirman haber sido embarazadas y utilizadas para tener hijos híbridos extraterrestres", sentenció. Como sabéis, según la teoría de los antiguos astronautas, seres avanzados han estado visitando desde tiempos inmemoriales nuestro planeta y hoy siguen viviendo entre nosotros, tanto bajo la superficie de la Tierra, como en bases submarinas ubicadas a grandes profundidades de los océanos e inclusive en la Luna. ¿Es posible que ello pueda ocurrir? Esta intrigante cuestión ha sido abordada por tres científicos, Tim Lomas, Brendan Case y Michael P. Masters, en un artículo pendiente de revisión por pares titulado "The cryptoterrestrial hypothesis: A case for scientific openness to a concealed earthly explanation for Unidentified Anomalous Phenomena" (La hipótesis criptoterrestre: un caso a favor de la apertura científica a una explicación terrenal oculta para un fenómeno anómalo no identificado). Estos investigadores en ciencias sociales de la Universidad Tecnológica de Montana y del Programa de Desarrollo Humano de Harvard sugieren que los avistamientos de OVNIS (denominados UAP por el Pentágono) podrían ser obra de "criptoterrestres". Esta hipótesis describe a seres inteligentes y tecnológicamente avanzados que viven ocultos en nuestro planeta, utilizando estructuras subterráneas en la Tierra y la Luna como bases secretas, o incluso caminando entre nosotros disfrazados de humanos. El tema, recurrente en la ciencia ficción, entra ahora en el ámbito científico con un toque de conspiración. El trabajo fue retirado de ResearchGate, aunque sigue accesible a través de Internet Archive, tras su divulgación en prensa. La hipótesis criptoterrestre no es completamente nueva. Fue planteada en el 2022 por el físico e ingeniero Harold E. Puthoff, miembro del comité científico de To the Stars... Academy of Arts & Sciences. Puthoff describía estas entidades como "culturas terrestres ocultas" que nos observan en secreto, proponiendo que podrían tener orígenes interdimensionales o ser criptoterrestres homínidos o terópodos. Este concepto fue adoptado por los investigadores de Harvard. Puthoff, integrante del "Colegio invisible" y colaborador con la CIA y la DIA en el Proyecto Stargate, exploró la posibilidad de espiar a los rusos mediante visión remota. Esta experiencia añade credibilidad a sus propuestas sobre la existencia de entidades ocultas. Desde una perspectiva interdimensional, los autores sugieren que los UAP podrían involucrar seres de otras dimensiones coexistiendo con las cuatro dimensiones que percibimos (incluyendo el espacio-tiempo). Estos "extratempestres" podrían viajar desde una cuarta dimensión para visitar diferentes periodos de la historia de la Tierra. Esta teoría incluso sugiere que nuestros descendientes, tras descubrir la máquina del tiempo, podrían regresar para estudiar su propio pasado evolutivo. A medida que profundizaban en el problema, los autores se dieron cuenta de la trascendencia de la teoría ultraterrestre o criptoterrestre (CTH). Plantean que estos ocupantes ocultos de la Tierra podrían haber llegado desde otro planeta o periodo de tiempo, o que estos seres desconocidos podrían ser "menos tecnológicos que mágicos", comparándolos con "ángeles" por los investigadores. "Entidades que se parecen menos a extraterrestres y más a ángeles terrestres, que se relacionan con el mundo habitado por los humanos de formas que (al menos desde nuestra perspectiva actual) son menos tecnológicas que mágicas, y que en las lenguas europeas se conocen con nombres como hadas, elfos, ninfas", se lee en el artículo. Aunque el trabajo carece de evidencias concretas, menciona avistamientos de OVNIS cerca de volcanes o bajo el océano, que podrían ser accesos a estas bases submarinas. Incluye además un informe de 1987 sobre un objeto submarino no identificado que siguió a una fragata neozelandesa a una velocidad increíble, añadiendo peso a la teoría de bases secretas alienígenas. Es indudable que esta hipótesis abre un fascinante debate sobre la posibilidad de que seres avanzados vivan ocultos entre nosotros. Aunque la teoría carece de pruebas concretas, sugiere nuevas perspectivas sobre los fenómenos anómalos no identificados y desafía las concepciones tradicionales sobre la presencia de entidades extraterrestres.
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