TIEMPOS DEL MUNDO

jueves, 9 de abril de 2015

¿EL MITO DEL VAMPIRO REVIVE EN SERBIA?: Criaturas de la noche en busca de sangre humana

No, no se trata del guión de una película ni de un libro. Está volviendo a ocurrir en Serbia, específicamente en la ciudad de Zarozje , donde en el 2012 el ayuntamiento advirtió de la posibilidad de que el vampiro Sava Savanovic estuviera de nuevo al acecho en la localidad. Al parecer, el viejo molino en el que supuestamente vivía el vampiro se derrumbó, lo que habría despertado la furia de su antiguo habitante. Han pasado tres años desde su espectral reaparición y el vampiro ha vuelto a dar muestras de que sigue aterrorizando a la población. En efecto, según publica esta semana The Guardian, el alcalde de la ciudad, Miodrag Vujetic - tras el descubrimiento de unos cadáveres horriblemente mutilados en las cercanías donde se ubicaba el viejo molino - declaró: “Hay una gran preocupación por su regreso, todos conocen la leyenda del vampiro y creen que ha vuelto porque podría estar buscando otro hogar, y quizá víctimas a las que aterrorizar”. Es conocido que en las boscosas montañas de Serbia, Bosnia y otros países de la región de los Balcanes, estas historias sobre terribles criaturas sedientas de sangre forman parte del folclore y la cultura local. En el caso que hoy nos ocupa ¿deberíamos temer a un vampiro que, según la leyenda, puede convertirse en mariposa? Mark Collins Jenkins, antropólogo forense y autor del libro Vampire Forensics, da a conocer su opinión científica al respecto: ”En primer lugar ¿se trata de una leyenda rescatada para atraer turistas o de la manifestación moderna de antiguas supersticiones? No lo sé, pero sospecho que es lo primero. Me acercaría a la leyenda con mucha cautela. La creencia en los vampiros puede estar muy arraigada en los Balcanes, pero no creo que encontremos ninguna antigua superstición que no haya sido contaminada por las historias modernas sobre vampiros. Los colmillos y la sangre no solían formar parte de la antigua tradición, ya que las víctimas solían morir asfixiadas o golpeadas. Su presencia históricamente hablando siempre ha causado pavor. En siglos pasados, el temor a los vampiros, especialmente en Europa Oriental y Central, solía coincidir con brotes de tuberculosis o de peste. Los campesinos echaban la culpa de las muertes a brujas y vampiros u otras criaturas sobrenaturales. En el siglo XIX la tuberculosis acabó con familias enteras en Nueva Inglaterra. Los supersticiosos pensaban que el primero en morir se alimentaba de los demás miembros supervivientes de su familia. En cuanto a la creencia en los vampiros esta comenzó a ocurrir entre los siglos XVI y XVIII, ya que se sabía muy poco sobre lo que le ocurría al cuerpo después de morir. Durante la peste y otras epidemias, se reabrían continuamente tumbas para enterrar nuevos cuerpos. A veces se exhumaban algunos para buscar las causas de la muerte. No es de extrañar que las historias sobre vampiros relaten exhumaciones semanas o meses después de la muerte, cuando el cuerpo estaba descomponiéndose. Como los cuerpos no se embalsamaban, se pudrían de formas muy diferentes. Si algunos habitantes del pueblo empezaban a morir de forma misteriosa, desenterraban al primero en morir y al ver el aspecto del cadáver, con sangre por las mejillas (un fenómeno natural que se da durante la descomposición, pero no es sangre) solían quemarlo por creer que se trataba de un vampiro, En el caso de Savanovic, se dice que este sobrevivió en espíritu como una mariposa. Pero no el único animal en el cual se dice que los vampiros podrían transformarse, ya que en ocasiones se creía que se convertían en lobos o perros porque se observaban huellas de estos animales cerca de la tumba del vampiro, cuando en realidad eran marcas de perros hambrientos atraídos por el olor del cuerpo en descomposición. En cuanto a la creencia generalizada de que el ajo espanta a los vampiros, se solía pensar que los olores fuertes, como el del ajo, tenían la capacidad de alejar los malos espíritus. Sin embargo, esta relación entre el ajo y los vampiros se popularizó recién en las novelas y películas de los siglos XIX y XX. Aparte de ello, existen muchas diferencias sobre la interpretación que le damos actualmente a los vampiros a como los mostraban en siglos pasados. Así por ejemplo, las historias más antiguas los describían como cadáveres abotagados de gente corriente con sangre alrededor de la boca, mientras que en las películas de ahora son seres encantadores, seductores, a menudo con poderes sobrenaturales. Finalmente en cuanto a su existencia, no hay prueba alguna que esto haya ocurrido. Como sabéis, todas las historias sobre vampiros hacen referencia a acontecimientos reales y exhumaciones de cuerpos que se creía que eran vampiros. Sin embargo, se trata de interpretaciones erróneas de la descomposición de los cadáveres: todos los vampiros exhumados tenían el aspecto normal de un cadáver en descomposición, pero la creencia persiste por el temor a la muerte. Por el mismo motivo por el que, en el fondo, la gente teme a los fantasmas. Un vampiro es un cuerpo al que, quizá, ha devuelto a la vida el diablo o algún espíritu maligno. Si bien es cierto que la muerte es nuestro destino inevitable, la sangre es el líquido de la vida. Los vampiros conectan ambos aspectos de una forma peculiar: un cadáver que escapa a la muerte bebiendo sangre” puntualiza Collins. Interesante opinión sin duda alguna.
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