TIEMPOS DEL MUNDO

jueves, 25 de junio de 2026

HIPÓTESIS INTERDIMENSIONAL: ¿Podrían los OVNIS ser visitantes de otras realidades?

Desde que el 8 de mayo del 2026 el Departamento de Guerra de EE.UU. lanzó el portal PURSUE - el sistema de desclasificación UAP -, los archivos han llegado en oleadas: el primer lote abrió con vídeos de objetos no identificados sobre Iraq, Emiratos y Grecia; el segundo, el 22 de mayo, añadió 51 nuevos registros; el tercero, el 12 de junio, incluyó 53 documentos y un informe del director de AARO que describía un «orbe madre» naranja liberando orbes rojos secundarios. Ahora, el proceso apunta hacia un cuarto lote. Al respecto, Anna Paulina Luna, la veterana de las Fuerzas Aéreas que preside el Grupo de Trabajo para la Desclasificación en la Cámara de Representantes, advirtió en el canal The Officer Tatum que lo que está por llegar es cualitativamente distinto a lo publicado hasta ahora. Y el lenguaje que emplea ha dejado de ser cauteloso: «Nuestros testigos nos han contado algunas cosas muy interesantes. No usan la palabra extraterrestre. Usan interdimensional. Y luego busca la información tú mismo y saca tus propias conclusiones.» Lo que distingue las declaraciones de Luna de las de otros legisladores es el término que repite: interdimensional. No dice «extraterrestres». No habla de civilizaciones de otro planeta. Habla de entidades que, según los testigos que han comparecido en sesiones clasificadas, operan «a través de los espacios temporales que conocemos actualmente». Una diferencia que no es semántica. Es una ruptura epistemológica. Las tres entregas anteriores de PURSUE han establecido un patrón claro: cada lote añade resolución al problema, sin resolverlo. El 40% de los fenómenos registrados permanece sin explicación razonable, según reconoce el propio Pentágono. Los testigos militares han descrito objetos que se mueven sin propulsión visible, que atraviesan medios - agua, aire, tierra - sin fricciones apreciables, y que en ocasiones desaparecen o se fragmentan en múltiples objetos menores. Durante décadas, la hipótesis extraterrestre - la idea de que los OVNIs son naves de civilizaciones de otros planetas - dominó el debate popular. Era la explicación más intuitiva y la que la cultura de masas había convertido en referencia. Pero en los círculos de investigación más rigurosos, otra hipótesis llevaba tiempo creciendo en silencio: la hipótesis interdimensional. El investigador Jacques Vallée fue uno de sus primeros defensores sistemáticos. En obras como Pasaporte a Magonia (1969) y Dimensions (1988), Vallée argumentó que el fenómeno UAP comparte más características con los relatos históricos de apariciones - seres que llamamos hadas, demonios o ángeles - que con las lógicas de una nave estelar. Los objetos no se comportan como vehículos de transporte interplanetario: aparecen y desaparecen sin trayectoria, ignoran la física newtoniana, interactúan con la percepción del observador. Vallée propuso que podríamos estar ante manifestaciones de una inteligencia que no «viaja» a través del espacio, sino que accede a nuestra realidad desde otro plano. Esta idea resonó décadas posteriores en el Informe Condign (2000), el estudio clasificado del Ministerio de Defensa británico desclasificado en el 2006, que introdujo el concepto de «plasmoides con consciencia» como posible explicación para algunos avistamientos. Y encontró nuevo alimento en las declaraciones de David Grusch y la investigación del físico Eric W. Davis, que en un memorándum desclasificado del Pentágono del 2010 analizó la posibilidad de viaje a través de métricas espaciotemporales no convencionales. En las sesiones clasificadas del Grupo de Trabajo, los testigos - actuales y exmilitares, contratistas de defensa, personal de inteligencia - han descrito sistemáticamente fenómenos que no encajan en ningún paradigma tecnológico conocido. Luna ha resumido su posición de forma consistente a lo largo de varios meses: los testigos le han mostrado evidencias que la llevan a creer que los objetos son de origen no humano, y que la naturaleza de esa no-humanidad es interdimensional, no estelar. Lo significativo no es solo lo que dicen los testigos. Es el marco en que lo dicen. La fórmula que Luna ha repetido - «mírenlo por ustedes mismos y saquen sus propias conclusiones» - reproduce casi literalmente el lenguaje oficial del propio portal PURSUE: «El Departamento de Guerra no puede hacer una determinación definitiva sobre la naturaleza de los fenómenos observados». Una renuncia deliberada al juicio que funciona como invitación. Por cierto, no hay confirmación oficial de ninguna agencia gubernamental que corrobore las afirmaciones específicas de Luna. El Pentágono mantiene que ninguno de los materiales publicados hasta ahora contiene prueba definitiva de inteligencia no humana. Pero la postura del propio Pentágono - publicar casos sin resolver e invitar al público a analizarlos - implica una apertura a todas las hipótesis, incluida la interdimensional. Hay un detalle que no es anecdótico. Mientras el Congreso de EE.UU. celebra audiencias clasificadas sobre entidades que cruzan fronteras entre dimensiones, la cultura popular lleva varios años construyendo exactamente ese marco conceptual. El fenómeno más llamativo del 2026 en ese sentido es Backrooms, la película de A24 dirigida por Kane Parsons con 20 años. Lo que empezó en 2019 como un creepypasta anónimo en 4chan - la imagen de una oficina amarilla vacía, aparentemente tomada por alguien que había «traspasado» la realidad - se convirtió en material de culto, luego en cortometrajes virales con cientos de millones de visualizaciones, y finalmente en un estreno teatral que ha generado más de 270 millones de dólares. La arquitectura narrativa del universo Backrooms - un instituto secreto que en los años 80 experimenta con tecnología de distorsión magnética para abrir un umbral a una dimensión adyacente, con entidades que se filtran hacia acá - no es una coincidencia poética con el debate UAP. Es el mismo mapa conceptual, empaquetado para audiencias que nunca han oído hablar de Jacques Vallée.Que una película de terror produzca involuntariamente el mejor resumen visual de la hipótesis interdimensional justo cuando esa hipótesis llega al Congreso de EE.UU. dice algo sobre el momento colectivo que estamos atravesando. No es que Hollywood filtre secretos clasificados, sino que hay ideas que flotan en el ambiente antes de que las instituciones las nombren. ¿Qué cambia si se confirma lo interdimensional? La respuesta corta es: todo. O casi todo. Si los archivos próximos contienen lo que Luna insinúa - evidencia visual de objetos que transitan entre estados de existencia, que se materializan y desmaterializan, que generan otros objetos -, el debate dejará de ser sobre si el fenómeno existe y pasará a ser sobre qué significa que exista. La hipótesis extraterrestre, al menos, preservaba un universo comprensible: un cosmos material, con reglas físicas que nosotros también conocemos, habitado por otras especies que se desplazan por él igual que nosotros lo haríamos si pudiéramos. La hipótesis interdimensional no preserva nada de eso. Implica que la realidad tiene más capas de las que nuestra física acepta. Que hay inteligencias que no «vienen de fuera» porque el «fuera» al que se refieren no es el espacio, sino algo que carece de nombre en ningún vocabulario científico establecido. Luna lo formuló con la precisión involuntaria de quien no busca ser poética: «No sé qué son estas cosas». No es ignorancia. Es el límite del lenguaje frente a algo que exige uno nuevo.

jueves, 18 de junio de 2026

LA TRAGEDIA DEL SOYUZ 11: Los cosmonautas que no regresaron vivos

Fue ideada para la hazaña. Y terminó en un desastre. Todo anduvo mal, desde el principio. Rusia, en plena carrera espacial para igualar, y superar, a los Estados Unidos, del cual se dice que ya habían puesto al hombre en la Luna, debió abortar la misión, empezar todo de nuevo, apiadarse hasta de sus yerros. Pudo más el orgullo, la necedad y la soberbia, que son la piedra fatal con la que tropiezan los Gobiernos totalitarios. Y los no totalitarios, también. Hace 55 años, la nave espacial Soyuz 11 viajó el espacio para consumar una hazaña. Tripulada por los cosmonautas Vladislav Vólkov, Gueorgui Dobrovolski y Viktor Patsáyev, tenía como misión acoplar la nave a la primera estación espacial de la historia, la Salyut 1, entrar en ella, habitarla, reparar lo que hiciese falta, reorientar sus instrumentos, vivir la primera experiencia de vida humana prolongada en el espacio y volver para contarlo. Para ello, Soyuz 11 partió a la aventura el 6 de junio de 1971. Logró la hazaña que, dadas las circunstancias, tuvo características de milagro, y regresó a la Tierra el 29 de junio de hace hoy cincuenta y cinco años. Pero cuando abrieron la cápsula espacial, los tres cosmonautas estaban muertos. Un escape de aire los había asfixiado con extraordinaria rapidez y precisión. No vestían traje espacial, que les hubiera salvado la vida, porque el experimento también consistía en saber qué pasaba con los astronautas que viajaban al espacio sin protección y sin oxígeno de emergencia. Además, los voluminosos trajes espaciales hubiesen reducido la tripulación a dos personas, y la idea era enviar al espacio a tres. Todo mal. El fracaso de la Soyuz 11 retrasó en dos años el programa espacial ruso, obligó a rediseñar el proyecto y las naves Soyuz y condenó a muerte a la estación espacial Salyut 1, que fue desviada de su órbita, reorientada y obligada a caer en el mar. Todo venía muy mal desde antes. La Soyuz 10 había fracasado en su misión de entrar a la Salyut 1. Se había acoplado, en abril de aquel fatídico 1971, pero su tripulación no pudo ingresar a la estación espacial. El sistema de acoplamiento se dañaba con una presión equivalente a 130 kilos, mientras que durante la maniobra de unión debía soportar entre 160 y 200 kilos. La pieza que se deformaba con el peso fue reforzada para la Soyuz 11. Esta vez - creían – “todo iba a salir bien”. Y es que todo había empezado mal. Ni Vólkov, ni Dobrovolski, ni Patsáyev debieron haber tripulado la Soyuz 11. El equipo original estaba formado por otros cosmonautas: Aleksei Leónov, Valeri Kubásov y Piotr Kolodin. Pero el 3 de junio, días antes del viaje espacial, una radiografía de Kubásov mostró una mancha en uno de sus pulmones. Los médicos temieron tuberculosis y le prohibieron volar. Según las reglas del programa espacial ruso, si se descartaba a un cosmonauta, cualquiera fuese la razón, se descartaba a la tripulación entera. Así llegaron a la Soyuz 11 Vólkov, Dobrovolski y Patsáyev. Y así salvaron la vida sus tres camaradas. Los tripulantes de Soyuz 11 se acoplaron a Salyut 1 el 7 de junio y de modo automático. La pieza rebelde que antes se deformaba, resistió y la primera parte de la hazaña estuvo cumplida. Los tres entraron a Salyut 1, encendieron el sistema de regeneración de aire y cambiaron un par de ventiladores que funcionaban a regañadientes. De inmediato sintieron un penetrante olor a humo y desde tierra se les aconsejó pasar esa primera noche en la nave espacial y no en la estación. Al día siguiente, el aire de Salyut era normal, los cosmonautas entraron como a casa, hicieron un par de maniobras de corrección orbital y orientaron los paneles de la estación hacia el Sol. En la Tierra, la prensa del mundo destacaba una nueva hazaña de la astronáutica rusa. Sin embargo, a bordo de Salyut las cosas no iban bien. Vólkov, Dobrovolski y Patsáyev no siguieron el programa de entrenamiento imprescindible para paliar los efectos de la falta de gravedad. De modo que el 9 de junio, por el sistema de televisión que enlazaba la estación con el centro de control, se les “recordó” la necesidad de realizar esos ejercicios, con el abanico de matices que el régimen soviético adjudicaba a la palabra “recordar”. Pero el reto sirvió de poco. Lo que en el control de la misión sabían, y el resto del mundo ignoraba, es que las relaciones entre los cosmonautas eran pésimas. El comandante, Dobrovolski, de 43 años con una enorme responsabilidad a cargo, entraba en fricciones constantes con Vólkov, un ingeniero de vuelos de 35 años que ya había participado de otra misión espacial, sentía que debía comandar esta y que, en cambio, había sido desplazado por un astronauta mayor, pero novato si se hubiese tenido en cuenta su propia experiencia. A las discusiones constantes entre los dos pilotos se sumaron algunos hechos extraños: el 16 de junio, un misterioso incendio en la estación Salyut 1 casi provoca una evacuación de emergencia. Y luego hubo algunas discusiones fuertes entre Dobrovolski y Vólkov por la avería del telescopio principal, con una tapa que funcionaba, como todo en aquella experiencia espacial, a tropezones. La misión se acortó. Para frenar ese clima de trinchera, las autoridades ordenaron el regreso de la Soyuz 11 el 30 de junio, cuando la fecha inicial del retorno estaba prevista para el 7 de julio, a un mes del lanzamiento. Mientras, se adelantaba la partida de la Soyuz 12 para el 20 de julio. Todo no dejaba de estar teñido de un irónico fatalismo, porque Soyuz, en ruso, significa unión. Y si algo no había en aquella tripulación, era unión. El principio de incendio en la estación espacial, y el peligro que implicaba, pareció haber serenado en parte los levantiscos ánimos de los cosmonautas. Lucharon juntos para controlar el fuego, apagaron el generador principal de oxígeno, conectaron el secundario, cambiaron los filtros del generador apagado y volvieron a encenderlo luego de seis horas de peligro. El riesgo pareció unir a los cosmonautas. En los días siguientes, no hubo más incidentes, ni técnicos, ni humanos. Patsáyeb, otro ingeniero de vuelos de 38 años, hasta se dio el gusto de plantar algunas semillas en Salyut para dar origen al primer jardín espacial de la humanidad. La única preocupación pasó a ser el estado físico de los cosmonautas. El 20 de junio evaluaron desde el control en tierra que la capacidad pulmonar de los tripulantes de la Soyuz 11 había disminuido en un treinta y tres por ciento y que los trajes Penguin de entrenamiento no funcionaban bien. Igual, los responsables de la misión decidieron el regreso de la Soyuz para que aterrizara entre el 27 y el 30 de junio porque había un récord a batir, el de permanencia en el espacio, que se cumplía, y se cumplió, el 25 de junio. Desde el 26 en adelante, todo se ciñó a los preparativos para el regreso a la Tierra. La decisión de que los cosmonautas de la Soyuz 11 no llevaran trajes espaciales se debió, únicamente, a los desmedidos e innecesarios riesgos que adoptaron los directores del programa espacial ruso. Los pesados trajes habituales reducían la posibilidad de enviar al espacio a más de dos astronautas. En lugar de rediseñar las naves, decidieron eliminar los trajes, proveedores de oxígeno en caso de emergencia, entre otras cualidades. La medida se había adoptado ya con éxito en las misiones Vosdoj y por primera vez se extendía al programa Soyuz. Le medida tuvo sus detractores, entre ellos el jefe de la Comisión de Industria Militar, Leonid Smirnov, el diseñador del sistema de control ambiental, Illiá Lavrov, y Nikolai Kamanin, jefe del cuerpo de cosmonautas soviéticos. Todos exigían que la tripulación de la Soyuz 11 llevara máscaras de oxígeno, vitales para el retorno a la Tierra. Perdieron la batalla y los tripulantes de Soyuz 11 viajaron sin máscaras y con trajes de entrenamiento. El 29 de junio los tres cosmonautas dejaron la estación espacial Salyut 1 y se metieron en la nave Soyuz 11 para regresar a Tierra. Al cerrar la escotilla un sensor dictaminó que el cierre no era hermético. Desde el control de la misión aconsejaron repetir la operación, pero recién tras varios intentos, el sensor dejó de lanzar su bip de advertencia. La Soyuz se separó de Salyut e inició su descenso. Hubo tiempo incluso para una broma. El control en tierra advirtió a los pilotos que, dada su condición física y la pérdida de masa muscular por la ingravidez, no intentarían ponerse de pie al llegar a la Tierra: tendrían que ser cargados en brazos, como bebés. El comandante Dobrovolsky soltó: “Nos vamos a sentar y a dejar que ustedes hagan todo el trabajo”. Todo sucedió, casi, según los planes. La Soyuz reingresó a la atmósfera y, a siete mil metros del suelo los paracaídas se abrieron y la nave se balanceó con elegante lentitud hacia el territorio que es hoy Kasajistán. A solo seis metros del suelo dos poderosos cohetes retropropulsores hicieron que la Soyuz se apoyara en tierra como una pluma. El equipo de rescate hizo entonces lo que había pensado el comandante Dobrovolski: abrió la escotilla para alzar a los cosmonautas como a tres bebés, para llevarlos a los helicópteros y a la gloria. Pero los tres estaban muertos. Empezó entonces una batalla desesperada por intentar volverlos a la vida: respiración boca a boca, masaje cardíaco, una batería inútil de recursos médicos en el árido suelo kazajo: los astronautas estaban muertos desde hacía media hora. Los pequeños, aunque potentes, dispositivos explosivos que habían detonado en el espacio para separar la Soyuz de la Salyut, habían abierto dos pequeñas válvulas de un milímetro de diámetro, diseñadas para que no se abrieran jamás juntas. Pero sí se abrieron, con seis segundos de diferencia. El preciado aire dentro de la Soyuz empezó a escapar. Y empezó también la agonía de los tres cosmonautas. Hasta entonces, todo marchaba normal dada la misión, a los tumbos y con buena suerte. En el momento de la separación de la nave con la estación espacial, las pulsaciones de los cosmonautas eran normales: el comandante Dobrovolski estaba en 80 por minuto, Patsáyev en 100 y Vólkov en 120. Los tres se dieron cuenta de inmediato de la fuga de aire gracias al sonido que producía el escape, y sus pulsaciones se dispararon: los electrocardiogramas de Dobrovolski dicen que había pasado de 100 a 114 y las de Vólkov de 120 a 180. Apagaron el sistema de radio para localizar la fuente del sonido y el sitio de la pérdida. La encontraron en la válvula ubicada sobre el asiento de Patsáyev. Las medidas de emergencia decían que, en veinte segundos, la pérdida debía estar controlada, pero en los entrenamientos los cosmonautas tardaban entre treinta y cuarenta segundos. La demora habría sido nada, si los cosmonautas hubiesen vestido un traje espacial que les proveyera el oxígeno faltante. Pero no, no lo tenían. Las posteriores investigaciones calcularon que veinte segundos luego de iniciada la pérdida, la presión en el interior de la nave había caído tanto que los cosmonautas debían estar ya inconscientes. A los cincuenta segundos, las pulsaciones de Pátsayev habían caído a 42 por minuto. A los ciento diez segundos, los corazones de los tres tripulantes se habían detenido. La tragedia de Soyuz hizo que, en adelante, todos los cosmonautas rusos llevaran trajes espaciales durante el despegue y aterrizaje de sus naves. Para evitar tragedias similares se instaló una unidad de control de fugas de aire, lo que disminuyó el espacio en la cápsula y obligó a tripulaciones de dos pilotos. Para volver a la tripulación de tres cosmonautas, hubo que rediseñar las naves Soyuz, que no regresaron al espacio hasta 1973. El nuevo modelo, la Soyuz T, recién se lanzó en 1980. Entretanto, la estación Salyut 1 ya no pudo recibir más cosmonautas, incluso para que le suministraran combustible, por lo que el 11 de octubre fue destruida en una entrada controlada a la atmósfera. A su vez, Dobrovolski, Patsáyev y Vólkov fueron declarados héroes nacionales, y luego de un funeral de Estado, fueron enterrados en los muros del Kremlin. La catástrofe de la Soyuz 11 sirvió para que no se volviese a repetir un accidente similar y, desde entonces, no ha muerto ningún cosmonauta a bordo de una Soyuz.

jueves, 11 de junio de 2026

COMETAS OSCUROS: ¿Extraños objetos de origen tecnológico?

En esta oportunidad, el astrofísico Avi Loeb - director del Proyecto Galileo, director fundador de la Iniciativa de Agujeros Negros de la Universidad de Harvard, exdirector del Instituto de Teoría y Computación del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica y exdirector del departamento de astronomía de la Universidad de Harvard del 2011 al 2020, miembro del Consejo de Asesores del Presidente sobre Ciencia y Tecnología y expresidente de la Junta de Física y Astronomía de las Academias Nacionales. Autor del betseller ‘Extraterrestrial: The First Sign of Intelligent Life Beyond Earth’ y coautor del libro de texto ‘Life in the Cosmos’ (ambos publicados en el 2021), así como de la edición de bolsillo de su último libro, ‘Interestelar’, publicado en agosto del 2024 - nos da su opinión acerca de los cometas oscuros, misteriosos cuerpos celestes que carecen de cola y parecen asteroides, pero se mueven como cometas, y en estas características, es muy similar a 1I/'Oumuamua, que fue identificado en el 2017 como el primer objeto interestelar procedente de fuera del Sistema Solar, de los cuales afirma “que podrían ser de origen no natural”, lo cual por su interés, como ya es habitual, os presentamos traducido y entrecomillado ¿vale?: “Los cometas oscuros son una clase propuesta de curiosos híbridos entre cometas y asteroides. Estos objetos muestran aceleraciones no gravitacionales significativas, pero no presentan ningún signo de desgasificación cometaria en forma de coma o cola. El primer objeto interestelar reconocido, 1I/`Oumuamua, mostró estas características y se sugirió que pertenecía a esta clase en una publicación reciente de gran difusión. Sin embargo, basándome en su forma plana inferida y su aceleración no gravitacional, argumenté en una publicación anterior que 1I/`Oumuamua podría tener un origen tecnológico. La categorización de 1I/`Oumuamua y objetos similares del sistema solar como ‘cometas oscuros’ fue la respuesta generalizada a mi sugerencia poco convencional. Hace un año, escribí un artículo con mi investigador postdoctoral, Richard Cloete, en el que sugeríamos que el cometa oscuro denominado 2005 VL1 podría ser la nave espacial Venera 2, una misión rusa fallida a Venus lanzada en noviembre de 1965. Otro miembro de la clase propuesta de cometas oscuros en el sistema solar es 1998 KY26. La naturaleza de 1998 KY26 no es solo una cuestión académica. La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) planea aterrizar la nave espacial Hayabusa2 en este objeto en julio del 2031. En su misión original, Hayabusa2 exploró el asteroide 162173 Ryugu, de 900 metros de diámetro, en el 2018, y trajo muestras del asteroide a la Tierra en el 2020. Con combustible restante, la nave espacial fue enviada en una misión extendida hasta el 2031, cuando se espera que se encuentre con el1998 KY26. Esta será la primera vez que una misión espacial se encuentre con un objeto diminuto de 10 metros. Los astrónomos convencionales esperan que este aterrizaje revele la naturaleza de la desgasificación de un cometa oscuro. El cometa KY26 de 1998 fue observado por varios telescopios terrestres para apoyar la preparación de la misión Hayabusa2, y los resultados se publicaron en un artículo de Nature Communications del 2025. Curiosamente, este llamado «cometa oscuro» se observó brillante con una reflectancia (albedo) muy alta de 0,52 (±0,08). Su tamaño estimado de 11 (±2) metros es comparable al de una nave espacial. Además, presenta un período de rotación extremadamente corto de 5,3516 (±0,0001) minutos, lo que implica un objeto monolítico robusto, mientras que un asteroide compuesto de escombros se desintegraría bajo la fuerza centrífuga asociada. En un nuevo artículo que acabo de coescribir con los brillantes Adam Hibberd, Adam Crowl y Carlos Olea presentamos evidencia que respalda la posibilidad de que el objeto KY26 de 1998 tenga un origen tecnológico. En particular, lo identificamos como una posible reliquia de una misión rusa histórica a Marte, la sonda Phobos 1, que sufrió un fallo dos meses después de su lanzamiento en julio de 1988, debido a la carga de un comando erróneo. El 2 de septiembre de 1988, Phobos 1 dejó de transmitir señales hacia la Tierra. Esto se debió a un comando de teclado erróneo enviado involuntariamente por un técnico el 28 de agosto desde el centro de control terrestre en Yevpatoria, al omitir un guion en uno de los comandos. Esto desactivó los propulsores de actitud, lo que provocó que la nave espacial perdiera la conexión de sus paneles solares con el Sol y agotara sus baterías. Nuestro nuevo estudio demuestra que dos impulsos de velocidad propulsora (∆Vs) combinados a 1,9 kilómetros por segundo, el primero justo después de la pérdida de la misión y el segundo en mayo de 1996, permiten que las órbitas y fases de ambos cuerpos se alineen, con una separación arbitrariamente baja en el espacio velocidad-posición. También hay evidencia de que 1,9 kilómetros por segundo se encontraban dentro del rango de rendimiento de Phobos 1, que contaba con un potente propulsor autónomo basado en ácido nítrico y aminas para la inserción orbital en Marte. Nuestro análisis no puede identificar inequívocamente que 1998 KY26 sea definitivamente la sonda Phobos 1. Sin embargo, hemos demostrado cuantitativamente que: 1. Las órbitas de Phobos 1 y 1998 KY26 son similares. Ambas órbitas convergen y son estadísticamente compatibles, dada la incertidumbre en la órbita de 1998 KY 26, que está muy bien definida debido a la existencia de más de 230 observaciones de este "cometa oscuro"; 2. La diferencia entre estas dos órbitas es energéticamente compatible con la envoltura de empuje de velocidad general (∆V) disponible para Fobos 1; 3. Existe un registro histórico que respalda la hipótesis de que se aplicó un empuje de velocidad propulsora (∆V) poco después de la pérdida de la misión; 4. La misión Phobos 1 se perdió al principio del tránsito de la sonda hacia Marte, lo que permitió una gran capacidad de ∆V; 5. Los datos de observación sobre las propiedades físicas del cometa oscuro 1998 KY26 respaldan su asociación con Fobos 1. Esto incluye su pequeño tamaño, su alto albedo y su giro inusualmente grande, características que favorecen la hipótesis de que se trate de un objeto robusto en lugar de un asteroide cúmulo de escombros; 6. El cometa oscuro parece ser bastante alargado según los cambios en su magnitud aparente, como se esperaba para Fobos 1. Afortunadamente, el veredicto sobre nuestra asociación del «cometa oscuro» 1998 KY26 con la nave espacial Phobos 1 será indiscutible una vez que la misión Hayabusa2 de JAXA se acerque a él. La belleza de la ciencia reside en que las hipótesis pueden someterse a pruebas experimentales sin lugar a dudas. Por eso, el Vaticano reconoció públicamente en 1992 que Galileo Galilei tenía razón y que el Sol no gira alrededor de la Tierra como afirmaron durante siglos. Me pregunto si la mayoría de los expertos en cometas admitirán que 1I/`Oumuamua podría no haber sido un «cometa oscuro» natural si se demuestra, sin lugar a dudas, que el 1998 KY26 es de origen tecnológico. Mi petición a la comunidad científica especializada en cometas es sencilla: amplíen sus conjuntos de datos de entrenamiento para incluir no solo rocas e icebergs, sino también los objetos espaciales lanzados por humanos en los últimos 69 años. Al fin y al cabo, sabemos que la veracidad de las afirmaciones de los sistemas de IA depende en gran medida de la amplitud de sus conjuntos de datos de entrenamiento. Por eso, Estados Unidos invirtió en el 2026 más de 700 mil millones de dólares en centros de datos para el entrenamiento de sistemas de IA. La base de datos de todos los objetos espaciales lanzados por humanos es una adición bastante modesta a todos los asteroides y cometas que conocemos. ¿Es mucho pedir que las evaluaciones de los expertos en cometas también se basen en ella? Para terminar, el 17 de septiembre del 2020, el telescopio Pan-STARRS 1 - el mismo que descubrió 1I/`Oumuamua - identificó otro objeto cercano a la Tierra que mostraba aceleración no gravitacional sin cola de cometa. Naturalmente, este objeto, denominado 2020 SO, habría sido clasificado como otro «cometa oscuro». Sin embargo, un análisis espectroscópico posterior realizado por el Telescopio Infrarrojo de la NASA reveló que su espectro se asemeja al del acero inoxidable, confirmando que se trata de la etapa superior Centaur utilizada para lanzar en septiembre de 1966 la sonda Surveyor 2 hacia la Luna. La presión de la radiación solar alejó al 2020 SO del Sol, el mismo mecanismo que propuse en una publicación del 2018 como la causa de la aceleración no gravitacional de 1I/`Oumuamua. Sabemos que el 2020 SO tiene un origen tecnológico porque nosotros lo lanzamos. La pregunta que queda es: ¿quién lanzó 1I/`Oumuamua?” puntualizo.

jueves, 4 de junio de 2026

OCULTAS EN SUS PROFUNDIDADES: Un exespía psíquico de la CIA revela la ubicación de bases alienígenas en la Tierra

Un antiguo «espía psíquico» del ejército de los Estados Unidos ha desatado una intensa oleada de teorías al revelar las ubicaciones de cuatro bases alienígenas operando en nuestro planeta, según da cuenta The Daily Mirror. En efecto, Lyn Buchanan, un veterano retirado de la inteligencia militar, detalló en el pódcast American Alchemy que estas instalaciones se encuentran ocultas en profundidades montañosas y funcionan como centros de espionaje, talleres de reparación de OVNIS y puntos de entrada extraterrestre. Ante todo, cabe precisar que Buchanan formó parte de un programa clasificado de la Guerra Fría que investigaba si la conciencia humana podía emplearse para recopilar información a larga distancia, una disciplina conocida como “visión remota”. Su tarea específica dentro del proyecto consistía en monitorear y realizar un seguimiento de dichos complejos subterráneos. Según el relato del veterano exespía, estas bases fueron detectadas originalmente en 1973 por Pat Price, un exoficial de policía que se convirtió en uno de los primeros participantes de estos programas gubernamentales. Más tarde, la CIA puso en marcha el Proyecto 8200 con el objetivo de comprobar si otros espías psíquicos independientes podían corroborar los extraordinarios hallazgos de Price. El desglose de los objetivos asignados a Buchanan incluye cuatro puntos geográficos estratégicos: el monte Hayes en Alaska, el monte Zeil en Australia, el monte Nyangani en Zimbabwe y la cordillera de los Pirineos, en la frontera entre España y Francia. Cada uno de estos lugares cumpliría una función completamente distinta dentro de la aparente red logística extraterrestre. El monte Hayes, en Alaska, fue descrito como un centro de vigilancia global dedicado a monitorear la actividad humana. Al ser consultado sobre su propósito, Buchanan explicó: “Mantener inteligencia sobre la Tierra... solo recopilar datos, señales y todo eso”. Asimismo, el exespía señaló que visores previos informaron haber visto a personal mixto en el lugar: “Price y Joe McMoneagle habían encontrado a alienígenas y humanos trabajando codo con codo en una especie de centro de recopilación de inteligencia” añadió. Sin embargo, cuando él mismo inspeccionó la zona de manera psíquica en años posteriores, la situación había cambiado: “Investigué el monte Hayes y descubrí que el equipo ahora estaba automatizado y seguía funcionando, pero ya no había necesidad de personal allí”. La instalación se encontraría a gran profundidad, lo que haría casi imposible su localización por medios convencionales. Por su parte, el monte Zeil, ubicado en el Territorio del Norte de Australia, funcionaría como un centro de transporte para visitantes de otros mundos. El veterano lo comparó con un aeropuerto moderno: “El monte Zeil es una especie de puerto de entrada a la Tierra al que van los amistosos y, desde allí, se despliegan por todo el mundo”. De acuerdo con sus bocetos, la estructura cuenta con varios niveles; el superior sirve como muelle de acoplamiento para las naves y el inferior se destina a labores de mantenimiento. Durante su sesión de observación, Buchanan afirmó que los residentes notaron su presencia espiritual: “Lo primero que pasó fue que me hicieron saber que sabían que yo estaba allí y que estaba bien”. En ese mismo recorrido mental, el militar registró una escena inusual: “En el área por donde entran y salen los viajeros, vi a una hembra gris con un bebé gris”. La tercera base se localiza en el monte Nyangani, en Zimbabwe, y destaca por ser un taller mecánico. Ante la pregunta de qué se reparaba en ese sitio, el entrevistado fue directo: “Para extraterrestres. Para OVNIS”. Buchanan advirtió que este enclave cuenta con fuertes medidas de seguridad y lo vinculó con las misteriosas desapariciones de excursionistas en la región. Su hipótesis sobre quienes descubren estos secretos es severa: “Si ves demasiado. Desapareces”. Según sus análisis, los intrusos se enfrentan a la opción de morir o integrarse como mano de obra interna. Finalmente, la cuarta instalación se ubicaría en los Pirineos, entre España y Francia, aunque Buchanan admitió no tener detalles de primera mano sobre este sector: “Nunca investigué la de los Pirineos, así que no estoy seguro de ella”. Por cierto, a pesar de la naturaleza insólita de estas afirmaciones, el exmilitar defendió la consistencia de sus informes, destacando que los ejercicios se realizaban bajo estrictos protocolos de aislamiento de información. “Miren, hice todo esto a ciegas”, aclaró, explicando que nunca conoció la identidad de los objetivos antes de las sesiones. Al finalizar sus observaciones, sus dibujos coincidieron con una precisión milimétrica con los mapas trazados por Pat Price décadas atrás. Hasta la fecha, no existe evidencia pública que respalde la existencia de estas bases y las declaraciones de Buchanan carecen de verificación independiente. Estas prácticas formaron parte del Proyecto Stargate de la CIA, una iniciativa iniciada en la década de 1970 para reclutar talentos psíquicos con fines militares. El proyecto fue cancelado definitivamente en 1995 tras determinarse que “no era científicamente fiable ni operativo para la recopilación de inteligencia estratégica”. O, por el contrario - lo cual es mas probable - los resultados de esas investigaciones prefieren seguir manteniéndolos en secreto.

jueves, 28 de mayo de 2026

ESCALOFRIANTE REVELACIÓN: “EE.UU. oculta restos biológicos de 4 especies extraterrestres”

El doctor Hal Puthoff, un reconocido físico cuántico y exasesor gubernamental financiado en su momento por la CIA, ha afirmado recientemente que “diversos especímenes fueron recuperados a partir de accidentes de objetos voladores no identificados, pero que el Gobierno estadounidense los mantiene en secreto”. La sorprendente declaración tuvo lugar durante su participación en el popular pódcast The Diary of a CEO, conducido por Steve Bartlett, donde Puthoff estuvo acompañado por Dan Farah, director del reciente documental The Age of Disclosure. Durante la entrevista, el científico de 89 años explicó que, aunque no ha tenido acceso directo a los cuerpos, confía plenamente en los testimonios de primera mano de sus fuentes. “Las personas que han estado involucradas en las recuperaciones han dicho que hay al menos cuatro tipos. Cuatro tipos separados”, aseguró el físico egresado de Stanford. Aunque Puthoff no ofreció detalles específicos sobre la fisonomía de estas criaturas, los datos coinciden con las declaraciones de su colaborador cercano, el doctor Eric Davis. Como recordareis. el año pasado, Davis detalló ante miembros del Congreso estadounidense que “las especies recuperadas corresponden a las clasificaciones conocidas popularmente como grises, nórdicos, insectoides y reptilianos”. Según The New York Post, Davis citó que todas estas especies comparten una morfología humanoide básica, provista de dos brazos y dos piernas. Los llamados nórdicos y reptilianos tendrían una estatura promedio de 1,80 metros. Los primeros se asemejan notablemente a los humanos del norte de Europa, mientras que los segundos poseen piel escamosa, cola larga y caminan erguidos. Por su parte, los grises responden a la clásica imagen cinematográfica de baja estatura y grandes ojos, mientras que los insectoides presentan rasgos similares a los de una mantis religiosa. El científico sostuvo que podrían ser los operadores de naves no identificadas que, según sus declaraciones, Estados Unidos habría intentado mantener en secreto. Davis ya había revelado en el 2020 que entregó al Pentágono información clasificada sobre materiales recuperados de origen no humano, con propiedades y tecnología imposibles de replicar con la ciencia actual. Incluso aseguró que superaban ampliamente las capacidades tecnológicas de la humanidad. En tanto, el congresista Eric Burlison, miembro del Comité de Supervisión y del grupo de Fenómenos Aéreos No Identificados, confirmó que ya había escuchado esas cuatro clasificaciones en reuniones privadas. Sin embargo, dijo que le sorprendió escucharlas públicamente de un científico tan respetado. "Si esto es cierto, sería un momento decisivo para la humanidad", expresó Burlison, quien reclamó que el Gobierno no tiene derecho a ocultar un secreto de tal magnitud. Aunque Burlison reconoció que muchos pensarán que se trata de ideas descabelladas, aseguró que tiene la responsabilidad de llegar al fondo del asunto. "El Gobierno pertenece al pueblo, no al revés", enfatizó. Estas revelaciones se suman a un contexto de creciente apertura institucional en Washington. El exoficial de inteligencia de la Fuerza Aérea, David Grusch, ya había declarado bajo juramento ante el Congreso en el 2023 que el país custodiaba “biologías no humanas”. A esto se añade la reciente y polémica desclasificación de cientos de archivos confidenciales aprobada por la administración de Donald Trump, lo que ha reavivado un debate oculto durante décadas. Como sabéis, el gobierno de EE.UU. ordenó la difusión de descubrimientos de fenómenos aéreos no identificados, por lo que el Pentágono publicó el viernes pasado un segundo lote de documentos. Por su parte, el cineasta Dan Farah reveló en el mismo programa las enormes presiones y los temores reales que enfrentan quienes custodian estos secretos. Farah relató que varios miembros de misiones de recuperación hablaron con él bajo estricto anonimato, pero se negaron rotundamente a aparecer frente a las cámaras por miedo a represalias extremas. El director compartió el escalofriante mensaje de texto que recibió de un alto mando de las fuerzas especiales pocos días antes de filmar su testimonio: “Luego de una mayor consideración y largas conversaciones con mi esposa, decidí que estaría perdiendo mi vida si participaba en tu entrevista”. Farrah agrego que altos funcionarios de inteligencia que participaron en su nuevo documental le revelaron que “efectivamente se recuperaron cuerpos no humanos de diversos ovnis estrellados”. Tampoco dio mayores detalles, pero aseguró que las especies recuperadas a lo largo de los años no son todas del mismo tipo. De acuerdo con los invitados, el hermetismo histórico en torno a este fenómeno responde a una estrategia militar surgida en la Guerra Fría. El temor a que potencias rivales como China o Rusia tomen ventaja en la ingeniería inversa de tecnología no humana obligó a mantener un secreto absoluto que, según denuncian, ha durado más de ochenta años. Pero pese a las afirmaciones de exfuncionarios e investigadores, el Pentágono mantiene oficialmente que no existe “evidencia verificable” de vida extraterrestre ni de tecnología alienígena en posesión del gobierno estadounidense. El debate sobre los llamados fenómenos anómalos no identificados ha ganado atención en los últimos años, especialmente tras audiencias en el Congreso y pedidos de mayor transparencia por parte de legisladores estadounidenses. En tanto, desde la perspectiva de la ciencia oficial, las afirmaciones - afirman - “carecen de sustento verificable”. Científicos e investigadores de prestigio, como el astrofísico de la Universidad de Harvard Avi Loeb, mantienen una postura escéptica frente a este tipo de testimonios orales y de archivos clasificados. Loeb ha señalado firmemente que, hasta el momento, ningún informe o declaración cuenta con la evidencia física, pública y reproducible necesaria para ser validada por la comunidad científica abierta, aunque claro, está consciente que el gobierno de los EE.UU. oculta información a los ciudadanos. “Esperemos que lo realmente importante salga a la luz algún día y no conformarnos con algún borroso video o una antigua fotografía que bien puede ser retocada o fabricada por la IA, como lo están presentando ahora” manifestó.

jueves, 21 de mayo de 2026

ALIENIGENAS ANCESTRALES: ¿Bases extraterrestres en Tritón?

Hace casi 37 años, el 25 de agosto de 1989, la Voyager 2 de la NASA sobrevoló Neptuno, para dar a la humanidad el primer acercamiento al octavo planeta de nuestro Sistema Solar. En ese tiempo, la nave espacial fue la única que llegó tan lejos, y dejó en esa misión muchas preguntas sin respuesta, algunas de ellas relacionadas con la misteriosa Tritón, la luna más grande de este lejano planeta. Según afirmaciones de la NASA, “las vistas eran igual de impresionantes como desconcertantes, revelando enormes y oscuras columnas de material helado que salían de su superficie”. Las imágenes mostraron que el paisaje de esta luna estaba formado por una superficie de hielo “joven”, que había resurgido una y otra vez con material fresco. La agencia espacial se preguntó entonces - y sigue preguntándose al día de hoy - ¿cómo es posible que una luna antigua, que se encuentra seis veces más lejos del Sol que Júpiter, 30 veces más lejos de esta estrella que la Tierra, pueda seguir aún activa? Los investigadores no descartan la posibilidad de que haya “algo” en su interior, que sea lo suficientemente cálido como para impulsar esta actividad. “Luego de 13 años de volar a través del Sistema Solar, podemos deslizarnos con confianza por el borde superior de la atmósfera de Tritón, lo cual fue bastante alucinante”, indicaba William Frazier de Jet Propulsion Laboratory (JLP), uno de los ingenieros de sistemas de proyectos de Trident, que ha sido denominada de esta forma en honor a la lanza de tres puntas que portaba el antiguo Neptuno, dios romano del mar. Cabe precisar que la densidad de Tritón es bastante alta y se sospecha que esta luna tiene un gran núcleo de roca de silicato y un océano líquido que se forma entre el núcleo rocoso y la capa de hielo de su parte externa. La superficie, que apenas tiene cráteres visibles, es notablemente joven, geológicamente hablando, y se calcula que podría tener 10 millones de años, en un Sistema Solar de 4.600 millones de años. La misteriosa luna cuenta también con una atmósfera inusual, ya que está llena de partículas cargadas, por lo que su ionosfera está 10 veces más activa que la de cualquier otra luna del Sistema Solar. Generalmente, las ionosferas están cargadas por la energía solar, pero, como Neptuno y su satélite se encuentran tan lejos del Sol, esta luna debe estar funcionando con alguna otra fuente de energía. Cabe destacar, como curiosidad, que Neptuno - descubierto en 1846 - tarda 165 años terrestres en completar una órbita alrededor del Sol. Según informa la NASA, la nave espacial llevaría un instrumento para sondear el campo magnético de Tritón, con el objetivo de si alberga dentro de sí un océano, aunque también investigarían su extraña ionosfera, su atmósfera rica en materia orgánica y las características extrañas de su superficie. Por cierto, el polémico ufólogo Scott Waring sorprendió con nuevas declaraciones sobre posible base extraterrestre en Tritón, que orbita Neptuno en la dirección contraria a la de la rotación del planeta, el cual posee 15 satélites, de los que los mayores son Titania (1600km de diámetro), Oberón (1600 km), Ariel (1300 km), Umbriel (1100 km) y Miranda (300km), uno de los objetos de aspecto más extraño del Sistema Solar. Sin embargo, Tritón es la que más ha llamado la atención a los científicos. Es una luna muy fría, de delgada atmósfera y con géiseres que lanzan material helado. El hecho de que esta luna está compuesta mayormente de hielo sugiere una cierta ruta para su evolución. Waring, editor del blog UFO Sightings Daily, explicó que, en la luna de Neptuno, Tritón, existen bases extraterrestres, y está convencido de que el vídeo obtenido por la NASA, muestra esas misteriosas estructuras: “Existen muy pocas fotos de esta luna, por lo que tener algo tan cerca es simplemente alucinante. Las estructuras negras parecen ser un material no reflectante parecido al sigilo, por lo que el radar no puede detectarlas. He encontrado estructuras en cada planeta y luna en nuestro sistema solar. Este es un gran ejemplo de las estructuras negras de las que suelo hablar. Las otras dos son las estructuras de cerámica blanca y las estructuras grises (alrededor de un 90% más pequeñas que las estructuras negras o blancas, pero a menudo unidas a ellas con túneles negros) metálicas con ángulos rectos” asevero. Aún no existen evidencias certeras sobre Tritón, pero al existir tanta cantidad de hielo, la vida es un factor que va en crecimiento, y no se descarta que exista vida, ya que su sistema “solar” es muy parecido al de la Tierra. Por otra parte, con las nuevas hipótesis de los expertos, la NASA planea viajar nuevamente a ese remoto sitio del universo, mediante una tecnología más avanzada. Es la Misión Trident, que tiene como objetivo desentrañar los misterios de Tritón y cuyo lanzamiento está previsto para octubre de este año, aprovechando una alineación que sucede una vez cada trece años, cuando la Tierra está correctamente alineada con Júpiter. La sonda espacial utilizaría la atracción gravitacional del gigante gaseoso como una honda directa a Tritón para ir a su encuentro en el 2038. ¿Qué sorpresas nos estarán aguardando?

jueves, 14 de mayo de 2026

ARCHIVOS DESCLASIFICADOS DEL PENTÁGONO: ¿Fenómenos de origen desconocido “nunca antes vistos”?

Finalmente, el Departamento de Guerra ha comenzado a publicar una serie de archivos y videos sobre fenómenos extraterrestres prometidos por Donald Trump y entre ellos, encontramos imágenes tomadas desde la superficie de la luna en las que se observan fenómenos de origen desconocido. En efecto, el gobierno de Estados Unidos anunció la publicación de archivos inéditos sobre fenómenos anómalos no identificados (UAP/FANI), una decisión que involucra a organismos de inteligencia, agencias de seguridad y entidades científicas, y que comenzó el 8 de mayo de 2026. La directiva, permite el acceso público a documentos previamente clasificados, impactando tanto a la ciudadanía como a la comunidad investigadora, según comunicó el Departamento de Guerra en su portal oficial war.gov/UFO. La medida, definida como “un esfuerzo histórico de transparencia”, busca que la sociedad tenga acceso directo a material original, y explícitamente invita a que “el público pueda sacar sus propias conclusiones” acerca de los fenómenos descritos. Según el portal oficial war.gov/UFO y reportes de AP News, la colección inicial incluye 162 archivos que abarcan cables diplomáticos, informes del FBI, transcripciones de misiones de la NASA y material gráfico, todos ellos disponibles para consulta sin restricciones. Esta iniciativa se desarrolla en coordinación con la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI), el Departamento de Energía (DOE), la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA), la Oficina Federal de Investigación (FBI) y la All-domain Anomaly Resolution Office (AARO). El proceso de desclasificación ocurre tras años de presión pública y legislativa sobre la necesidad de transparencia en torno a los fenómenos aéreos no identificados, según detalla AP News. En el 2022, el Congreso estadounidense creó una oficina especializada en la revisión y liberación de material relacionado con UAP/FANI, y en el 2024 se presentó un informe que documentó cientos de incidentes sin confirmar la existencia de tecnología ajena a la humanidad. Cabe precisar que el Departamento de Guerra (Department of War) centraliza la información en el portal war.gov/UFO, donde se pueden consultar los materiales desclasificados. La primera entrega incluye 162 archivos, entre los que se encuentran testimonios, informes de incidentes y registros visuales. Según el comunicado institucional, la publicación se realizará de manera progresiva conforme se localicen, revisen y desclasifiquen nuevos documentos, algunos de los cuales solo existen en formato físico. Entre los casos reportados, uno de los archivos describe la entrevista del FBI a un piloto de dron en septiembre del 2023. El testigo relató haber observado un “objeto lineal” que emitía una luz tan intensa que permitía distinguir bandas en su interior, permaneciendo visible entre cinco y diez segundos antes de desaparecer, de acuerdo con la documentación oficial. Los archivos también incluyen informes de astronautas a bordo de la misión Apolo 12 en 1969. Durante la misión Apolo 12 - el segundo alunizaje tripulado -, uno de los astronautas, Alan L. Bean, informó al control de la misión haber visto “destellos de luz” que simplemente iban “navegando por el espacio”: “Parece como si algunas de esas cosas estuvieran escapando de la Luna”, comentó el astronauta. “Realmente salen disparadas de aquí y se dirigen directamente hacia las estrellas”. Tres años más tarde, durante la misión Apolo 17 en 1972, dos astronautas informaron haber visto partículas de luz “muy brillantes”. “¡Parece el Cuatro de Julio ahí fuera!”, exclamó uno de ellos, el piloto del módulo lunar Harrison “Jack” Schmitt. Los astronautas plantearon la hipótesis de que las luces podrían haber provenido de fragmentos de hielo. Otro archivo corresponde a una imagen de la misión Apolo 17 de 1972, donde se observan tres puntos en formación triangular. El análisis preliminar indica que podría tratarse de un objeto físico, aunque no existe consenso sobre su naturaleza, según el portal gubernamental. Otro de los documentos difundidos, incluye la fotografía de un aparente objeto elipsoidal metálico observado en septiembre del 2023 sobre un campo abierto. El expediente incorpora un gráfico elaborado por el FBI a partir de testimonios coincidentes de varios testigos que describieron un cuerpo bronceado flotando a baja altura antes de desaparecer, es decir es una reconstrucción. Entre los archivos y videos publicados, figura también un informe del Mando Central con un video grabado en el 2013 por un sensor infrarrojo de una plataforma militar. La imagen muestra un objeto con forma de estrella de ocho puntas, de brazos desiguales, que se desplaza rápidamente por el cielo. El caso fue remitido a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Ámbitos (AARO) sin descripción adicional del observador. El esfuerzo interinstitucional para dar a conocer estos casos está liderado por el Department of War, con el apoyo de la Casa Blanca, la ODNI, el DOE, la AARO, la NASA y el FBI. Al respecto, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, afirmó que el organismo “está alineado con el presidente Trump para brindar una transparencia sin precedentes sobre el conocimiento del gobierno acerca de fenómenos anómalos no identificados”, según consta en el comunicado de prensa. Por su parte, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, aseguró que “la ODNI coordina activamente los esfuerzos de desclasificación de la comunidad de inteligencia con el Department of War para garantizar una revisión exhaustiva y una transparencia máxima”. El director del FBI, Kash Patel, expresó que la agencia participa en este proceso “con el mismo rigor e integridad que aplica a todos los asuntos de seguridad nacional”. A su vez, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, destacó la importancia de la cooperación interinstitucional y el análisis científico de los datos. Como sabéis, la publicación de archivos sobre UAP/FANI obedece a una directiva presidencial de Donald J. Trump emitida “tras el interés y la demanda pública por mayor transparencia en estos asuntos”. La directiva instruye al Department of War (Departamento de Guerra) y a otras agencias federales “a identificar, revisar, desclasificar y publicar todos los registros gubernamentales relacionados con fenómenos anómalos”, según el portal oficial. De acuerdo con AP News, el Congreso estadounidense ordenó en el 2022 la desclasificación de documentos sobre UAP/FANI y la creación de una oficina dedicada a este fin, la AARO. El informe presentado por el Departamento de Defensa en el 2024 documentó cientos de incidentes nuevos, pero concluyó “que no existe evidencia de tecnología alienígena recuperada ni confirmación oficial de vida extraterrestre”. Los archivos publicados corresponden a casos no resueltos, en los que el gobierno estadounidense no ha podido determinar la naturaleza de los fenómenos observados por falta de datos suficientes. “El Department of War (Departamento de Guerra) invita a la sociedad civil y al sector privado a analizar los materiales y aportar conocimiento adicional”, como se indica en el comunicado institucional. La publicación inicial incluye videos, fotografías, cables diplomáticos, informes oficiales y transcripciones de misiones espaciales. Según el comunicado, “todos los archivos han sido revisados por motivos de seguridad”, aunque muchos no han sido analizados para la resolución de posibles anomalías. El proceso prevé la liberación gradual de nuevos documentos cada pocas semanas. Precisamente, la representante republicana Anna Paulina Luna solicitó formalmente la publicación de 46 videos de UAP identificados por denunciantes, según AP News. Se prevé que estos materiales formen parte de futuras entregas. El congresista Tim Burchett manifestó su agradecimiento al presidente Trump por cumplir con la demanda de transparencia, señalando que “la transparencia no ocurrirá de inmediato, llevará tiempo”. Expertos consultados por AP News advirtieron que la interpretación de los videos y archivos debe realizarse con cautela, ya que pueden ser malinterpretados por quienes no conocen la tecnología militar avanzada. El informe del 2024 del Pentágono subrayó que “no hay pruebas de que el gobierno estadounidense haya recuperado tecnología alienígena o confirmado la existencia de vida extraterrestre”. Por cierto, la apertura de archivos inéditos permite el acceso público a documentos oficiales sobre fenómenos anómalos, sin necesidad de autorización especial. El portal war.gov/UFO centraliza toda la información y facilita la consulta directa por parte de ciudadanos, investigadores y medios de comunicación. Se mantiene la revisión previa por motivos de seguridad nacional y la publicación escalonada de los documentos. “El gobierno estadounidense no ha modificado su postura oficial sobre la inexistencia de pruebas concluyentes de vida extraterrestre”, según los informes disponibles y difundidos por AP News. El proceso de desclasificación continuará en los próximos meses, con la publicación periódica de nuevos archivos y la actualización constante del portal oficial. Las agencias federales implicadas anticipan una revisión sostenida de los materiales y la colaboración con actores externos para el análisis de los fenómenos descritos. El acceso abierto a estos documentos permite un mayor escrutinio público y científico sobre los fenómenos anómalos no identificados, en un contexto de creciente demanda de transparencia y rendición de cuentas por parte de las autoridades. La fascinación de Estados Unidos por los extraterrestres no es nueva. Recibió su bautismo en 1947, año en el que un piloto llamado Kenneth Arnold describió una cadena de nueve brillantes objetos no identificados que sobrevolaron a enorme velocidad el Monte Rainier, al sur de Seattle. Su descripción introdujo en el habla popular la expresión “platillo volador” como se les denomino inicialmente. En tanto, la publicación en el 2017 de un artículo en The New York Times marcó el camino de vuelta de los márgenes del asunto. Aquel artículo desvelaba la existencia de un programa confidencial del Pentágono que desde el 2007 estudia los avistamientos militares de UAP. Como consecuencia de aquella revelación, el Departamento de Defensa decidió en el 2020 divulgar una serie de vídeos del 2004 y el 2015 de encuentros de pilotos militares con objetos anómalos en vista de que ya circulaban libremente por internet. Asimismo, el Congreso estadounidense ha acogido dos audiencias para hablar de alienígenas, en las que varios militares compartieron experiencias de encuentros inexplicables y David Grusch, que trabajó en los servicios de inteligencia durante 14 años, se mostró bajo juramento convencido de que el Gobierno tiene en su poder naves extraterrestres siniestradas, así como “restos biológicos no humanos”. El reciente resurgir del interés de Washington por los alienígenas también tiene que ver con el estreno el pasado mes de noviembre de un documental titulado The Age of Disclosure (La Era de la Divulgación). La película incluye los testimonios de decenas de altos funcionarios, militares de elevada graduación, científicos y políticos influyentes de Washington. “No estamos solos”, repiten estos una y otra vez. Entre ellos, destaca el secretario de Estado, Marco Rubio, quien afirma que los avistamientos de UAP, como ahora se les denomina oficialmente a los OVNIS, “no son ciencia ficción y lo que se ha dado a conocer solo el comienzo”. A su vez, en una publicación en su cuenta de Truth Social, el propio Donald Trump afirmó que, como “parte de una promesa” al pueblo estadounidense, el Pentágono ha publicado los primeros documentos sobre fenómenos extraterrestres “para que el público los revise y estudie”: “En un esfuerzo por lograr una transparencia completa y máxima, fue un honor para mí instruir a mi Administración para que identifique y entregue archivos del Gobierno relacionados con vida alienígena y extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados y objetos voladores no identificados. Mientras que administraciones anteriores no han sido transparentes sobre este tema, con estos nuevos documentos y videos la gente puede decidir por sí misma: ‘¿Qué demonios está pasando?" ¡Diviértanse y disfruten!’”, expresó. ¿Estamos a las puertas de una gran revelación o todo no es más que una cortina de humo? Si quieren ser creíbles, MUESTREN al público los naves alienígenas que tienen en su poder y los cuerpos de sus tripulantes, y no solamente videos, documentos y fotos que pueden ser fácilmente manipulados por la IA ¿no os parece?

jueves, 7 de mayo de 2026

ENIGMÁTICO Y MISTERIOSO: ¿Fueron los ángeles caídos la primera invasión alienígena?

Cuatro palabras. Solo cuatro. «Lean el libro de Enoc». Con esa escueta instrucción, anclada como publicación fijada en la parte superior de su perfil de X, la congresista republicana por Florida Anna Paulina Luna - presidenta en funciones de la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes y, por tanto, la persona al frente del proceso de desclasificación de secretos federales en el Capitolio - ha desatado uno de los debates más apasionantes de los últimos meses en el universo de los UAP. No era un mensaje casual ni una cita de buenas noches. Era una señal. Como sabéis, el Libro de Enoc es un texto escrito entre los siglos IV y I antes de Cristo, atribuido a Enoc, bisabuelo de Noé. No fue incluido en el canon bíblico por judíos, protestantes ni católicos, aunque sí forma parte de las escrituras sagradas de la Iglesia Ortodoxa Etíope. Durante siglos permaneció casi olvidado en Occidente hasta que, en el siglo XVIII, el explorador escocés James Bruce trajo manuscritos desde Etiopía. Su primera sección, conocida como el «Libro de los Vigilantes», es la que ha captado la atención de Luna y, con ella, de miles de usuarios en las redes. El texto narra cómo un grupo de doscientos ángeles - los Vigilantes o Guardianes - descendieron a la Tierra, se unieron con mujeres humanas y engendraron una raza de gigantes llamados los Nefilim. Pero ahí no acaba la historia: estos seres también transmitieron a la humanidad conocimientos prohibidos, desde metalurgia hasta astrología, pasando por el arte de la guerra. Para Luna, la lectura no es teológica sino literal en un sentido muy diferente al religioso. En una aparición reciente en el pódcast de Joe Rogan, la congresista afirmó no haber visto «una nave espacial personalmente», pero sí «documentación fotográfica de aeronaves que creo que no fueron fabricadas por la humanidad». Y añadió: «¿Hay múltiples eventos que se remontan a, yo diría, quizás incluso antes de la época de Cristo, que han sido documentados en textos? Sí». La conclusión que se desprende de sus palabras es demoledora en su sencillez: los Vigilantes del Libro de Enoc no eran ángeles. Eran visitantes de otro mundo. Y la Biblia, o al menos los textos que no llegaron a ella, los registró con la mejor tecnología descriptiva disponible en la Antigüedad. A los pocos minutos de ese primer post, Luna publicó una imagen de la pintura renacentista «Madonna e San Giovannino», atribuida al taller de Domenico Ghirlandaio y datada en torno a la década de 1480. La obra, que puede contemplarse en el Palazzo Vecchio de Florencia, muestra a la Virgen María con el Niño Jesús... y en el cielo, un objeto luminoso de forma discoidal del que emanan rayos de luz. Un perro en primer plano parece mirarlo. Un hombre, al fondo, lo señala con la mano o se protege de la luminosidad. Para los historiadores del arte, se trata de un elemento simbólico del espíritu santo, pero se parece poco a una paloma. Sin embargo, para la comunidad ufológica, es uno de los ejemplos más citados de lo que se ha dado en llamar «arte de contacto»: representaciones antiguas que, según sus defensores, documentan encuentros con tecnología no humana mucho antes de que existiera la palabra «ovni». La pieza tiene incluso un sobrenombre en los foros: «la Madonna del OVNI». Cabe precisar que la conjunción de los dos posts -el texto apócrifo y la pintura flamígera - no fue ninguna casualidad. Luna lo dejó claro en publicaciones posteriores: «La verdad está a la vista de todos». La elección de la «Madonna e San Giovannino» como segunda pieza del rompecabezas tiene su lógica propia: el artista pintó lo que vio, sin saber que estaba documentando algo que tardaría siglos en tener nombre. Lo fascinante, en cualquier caso, no es si el objeto es una nave o un símbolo. Lo fascinante es que una congresista con acceso a los archivos clasificados del Congreso estadounidense haya decidido que esa pintura florentina merece estar fijada en su perfil de X. No un informe del Pentágono. No una imagen de radar. Una obra del Renacimiento. Por cierto, los mensajes de Luna no surgen en el vacío. Forman parte de una corriente que, en los últimos meses, ha ido impregnando los despachos del poder en Washington con una pregunta que antes habría sonado absurda: ¿y si los OVNIS son, en realidad, algo sobrenatural? Ya hemos informado en este portal cómo el vicepresidente J.D. Vance declaró públicamente no estar seguro de si los UAP son tecnología extraterrestre o «manifestaciones de fuerzas espirituales que actúan en el mundo físico». Una disyuntiva que, viniendo del segundo hombre más poderoso de Estados Unidos, tiene un peso específico considerable. También del comentarista Tucker Carlson, que en el pódcast de Steve Bannon llegó a afirmar que la tecnología nuclear podría haber sido «entregada por fuerzas demoníacas» al gobierno de EE. UU. Una afirmación que, por descabellada que parezca, revela la textura del imaginario que se está tejiendo en ciertos círculos de poder. El patrón es coherente: figuras vinculadas al movimiento de desclasificación UAP están reencuadrando el fenómeno. Lo sacan del terreno puramente tecnológico - la ingeniería inversa, los hangares secretos, las aleaciones imposibles - y lo trasladan a un plano donde la teología y la exopolítica se confunden. De esta manera, los Vigilantes de Enoc y los UAP de los radares de la Marina se convierten, en este relato, en capítulos distintos de la misma historia. «La Biblia es bastante clara: la humanidad no fue su única creación» En declaraciones más recientes, Luna ha ido concretando su posición. Ha afirmado que «la Biblia es bastante clara en que la humanidad no fue su única creación» y que «cuando leemos sobre Enoc, gran parte de esta tecnología avanzada fue referenciada». También ha defendido que el Libro de Enoc fue excluido del canon bíblico precisamente para ocultar evidencias de interacciones extraterrestres: la misma lógica de ocultamiento que, a su juicio, opera hoy cuando el Pentágono incumple los plazos para entregar los 46 vídeos de UAP prometidos al Congreso. Porque Luna no solo publica sobre ángeles caídos y pinturas renacentistas. Simultáneamente, y desde su posición institucional, presiona activamente por la desclasificación. A mediados de abril, acusó al Pentágono de no haber cumplido el plazo del 15 de abril para entregar esos vídeos al Congreso, rechazando la excusa de un «error administrativo» con visible irritación. «Al parecer, alguien no pasó la carta a las autoridades correspondientes. Qué conveniente», escribió en X. «No obstante, conseguiremos la lista solicitada». La imagen que emerge es la de una política que mueve dos palancas a la vez: la institucional, exigiendo documentos clasificados, y la cultural, sembrando marcos interpretativos en las redes para que el público sepa, cuando lleguen las revelaciones, dentro de qué historia situarlas. Como podéis imaginar, no todo el mundo ha aplaudido la iniciativa. Entre las críticas más repetidas, la de los escépticos, quienes señalan que el Libro de Enoc es un texto apócrifo sin respaldo canónico: «Un cómic escrito miles de años después de que Enoc fuera tomado por Dios», escribió un usuario. «No hay ninguna prueba de atribución de autoría a Enoc. Por eso no fue canonizado en la Biblia. Bien podría pedir a la gente que lea Infinity War» agrego. Otros, en cambio, han recibido los mensajes de Luna como una confirmación de lo que ya intuían: «Me alegra que estés sacando esto a la luz. Ya había visto todas estas pinturas y sabía todo esto desde hace un tiempo», escribió uno. «Leonardo Da Vinci lo sabía», afirmó otro, seguido de una hilera de emojis alienígenas. La división es casi perfecta. Y eso, paradójicamente, es lo que hace tan relevante el episodio: no es un debate marginal en un foro especializado. Es una discusión que se está produciendo en el perfil de X de la presidenta de la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes de la primera potencia mundial, y que está generando millones de interacciones. ¿Tiene razón Anna Paulina Luna? ¿Los Vigilantes del Libro de Enoc fueron la primera ola de una presencia no humana en la Tierra, registrada por testigos que solo podían describirla con el vocabulario de su tiempo? ¿La «Madonna e San Giovannino» es un documento histórico disfrazado de devoción mariana? Son preguntas abiertas, y lo seguirán siendo hasta que llegue - si llega - la información que los vídeos clasificados del Pentágono podrían contener. Mientras tanto, hay algo difícilmente discutible: una persona con acceso a los secretos más sensibles del Estado norteamericano considera que la respuesta a las preguntas más antiguas de la humanidad podría estar escondida en un texto que no llegó a la Biblia y en una pintura florentina de finales del siglo XV. «Lean el Libro de Enoc», decía ella... o, al menos, empiecen a preguntarse por qué alguien que sabe lo que sabe se toma la molestia de recomendarlo.

jueves, 30 de abril de 2026

EL DEMONIO DE DOVER: Una historia de intrigas y especulaciones

Se trata de un pequeño humanoide avistado en Dover, Massachusetts, y que causó gran pánico durante la década de 1970, cuando varios testigos aseguraron que lo vieron. Se describe a la criatura como similar a los extraterrestres "grises", pero con piel de color marrón rosado. Se dice que poseía una cabeza grande sobre un cuerpo pequeño y delgado. Puede ser bípedo, pero suele desplazarse a cuatro patas o alternar entre ambos modos de locomoción. Sus ojos brillan en la oscuridad, generalmente de color naranja o, a veces, verde. No parece llevar ropa y, a diferencia de los grises, no parece estar asociado con ningún OVNI, a menos que se haya perdido, Simplemente deambulaba por su cuenta. La extraña historia comenzó a las 10:32 p. m. del 21 de abril de 1977, cuando tres jóvenes de 17 años, Bill Bartlett, Mike Mazzocca y Andy Brodie, conducen hacia el norte por Farm Street. Bartlett, al volante del Volkswagen, divisaron algo que se arrastra junto a un pequeño muro de piedras sueltas al lado izquierdo de la carretera. Al principio, creyeron que la criatura era un perro o un gato, hasta que lo iluminaron con sus faros y se dieron cuenta de que no era nada que hayan visto antes. La extraña figura giro lentamente la cabeza y miro fijamente a la luz; sus dos grandes ojos redondos, vidriosos y sin párpados brillan intensamente "como dos canicas naranjas". Su cabeza, con forma de sandía y situada en la parte superior de un cuello delgado, es del tamaño del resto de su cuerpo. Excepto por su cabeza desproporcionadamente grande, la criatura es delgada, con brazos y piernas largos y delgados, y manos y pies grandes. Su piel es lampiña, de color melocotón y parece tener una textura áspera, “como papel de lija mojado”, dijo Bartlett posteriormente al criptozoólogo Loren Coleman. Con una altura de entre 1 y 1,2 metros, la figura “tenía la forma del cuerpo de un bebé con brazos y piernas largos”. Se encontraba estaba avanzando a lo largo del muro, con sus largos dedos enroscándose alrededor de las rocas, cuando las luces del coche la sorprendieron. Desafortunadamente, ninguno de los acompañantes de Bartlett vio detenidamente a la criatura. El avistamiento apenas duro unos segundos y, antes de que Bartlett pueda decir nada, el coche se puso en marcha. Entonces la criatura desapareció. Bartlett deja a sus amigos y se dirige a su casa en la calle Walpole. Visiblemente alterado, entra por la puerta y su padre le pregunta qué le pasa. Bartlett relata la historia y luego dibuja lo que ha visto. Pero eso no es todo, ya que alrededor de la medianoche, John Baxter, de 15 años, sale de la casa de su novia Cathy Cronin, en el extremo sur de Miller High Road. Luego, Pasada media hora, tras haber caminado aproximadamente una milla, observa que alguien se le acercaba. Como la figura es baja, Baxter supone que es un conocido suyo, MG Bouchard, que vive en la calle. John lo llama, pero no hay respuesta. Mientras que la figura continúa acercándose hasta que finalmente se detiene. Baxter también se detuvo y pregunta: "¿Quién es?". El cielo está oscuro y nublado, y solo puede ver una silueta, e intentando ver mejor, Baxter dio un paso adelante y la figura se escabulle hacia la izquierda, bajando por un pequeño barranco boscoso y subiendo por la orilla opuesta. Mientras la figura corre, Baxter oye sus pasos sobre las hojas secas. Sigue a la figura cuesta abajo, luego se detiene y mira al otro lado del barranco. Allí, ve a la criatura, de pie en silueta a unos nueve metros de distancia, con los pies "moldeados" alrededor de la parte superior de una roca, a varios metros de un árbol. El cuerpo de la criatura le recuerda a Baxter al de un mono, excepto por su cabeza oscura con forma de ocho. Sus ojos, dos puntos más claros en el centro de la cabeza, miraban fijamente a Baxter, quien, luego de unos minutos, comienza a sentirse incómodo. Al darse cuenta de que nunca antes había visto una criatura así y temiendo lo que pudiera hacer a continuación, retrocede con cuidado cuesta arriba, con el corazón latiéndole con fuerza. Luego, camina rápidamente por la carretera hasta la intersección con Farm Street. Allí, una pareja que pasaba en un coche lo recoge y lo lleva a casa. Los escépticos suelen afirmar que el Demonio de Dover era simplemente una cría de alce perdida, avistada en condiciones inusuales que la hacían parecer un humanoide extraño que a veces caminaba a cuatro patas. Quienes no creen en esta explicación, señalan que todos los avistamientos ocurrieron en una época del año impropia para un alce tan pequeño, y también indican que Massachusetts está lejos del hábitat habitual de los alces. Incluso si una cría de alce tan pequeña hubiera estado vagando cerca de zonas pobladas, parece que habría sido capturada fácilmente. Si la explicación de la cría de alce te convence, podrías sortear la peor objeción sustituyéndola por una criatura que sí existe en la zona y puede nacer en cualquier época del año: una cría de ternero. Una cría huérfana de pelaje naranja sería una candidata más probable para tal propuesta que una cría de alce. Otras explicaciones sugeridas incluían un mono, un perro, un alienígena, una mutación o simplemente un engaño. Aunque ninguno de los testigos informó haber visto un OVNI, los avistamientos también fueron investigados por la Mutual UFO Network y grupos asociados. Entretanto, la policía declaró a la Associated Press que las criaturas reportadas por los adolescentes "probablemente no eran más que una broma de las vacaciones escolares". Lo que haya sido en realidad, nunca lo sabremos.

jueves, 23 de abril de 2026

TRUMP Y SU OBSESIÓN POR LOS OVNIS: ¿Una estrategia para ocultar su fracaso en Irán?

Tras la decisión del Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump de ordenar al Departamento de Defensa la revisión de archivos relacionados con el OVNIS, el genocida informó ante sus seguidores, durante un evento de Turning Point USA en Phoenix, que “el proceso está avanzado y que se han hallado “documentos muy interesantes que serán divulgados muy pronto”. La orden presidencial incluye no solo Fenómenos Aéreos No Identificados, sino también registros sobre vida extraterrestre y cualquier información relevante asociada. De acuerdo con Reuters, el interés por la divulgación de estos documentos creció luego de que el musulmán encubierto Barack Hussein Obama afirmara en un pódcast en febrero que “los extraterrestres existen”. Obama precisó posteriormente que su declaración se basaba en probabilidades estadísticas y no en pruebas concretas obtenidas durante su mandato. La directiva de Trump fue emitida a los pocos días de ese intercambio y estuvo acompañada de una acusación contra Obama “por revelar información clasificada”. Según NBC News, la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios (AARO) del Departamento de Defensa opera en coordinación con la Casa Blanca y otras agencias federales para consolidar los registros sobre los Objetos Voladores No Identificados (OVNIS) “para facilitar la publicación de información inédita de manera expedita”. Por consiguiente, un portavoz del Departamento de Defensa declaró al mismo medio: "AARO ha avanzado en la difusión de información sobre Fenómenos Anómalos no Identificados (UAP) y en la transferencia de esos registros a los Archivos Nacionales, en conformidad con la ley federal. Agradecemos la iniciativa del presidente de impulsar estos esfuerzos y poner más información sobre UAP a disposición del público lo antes posible". Cabe precisar que diversos legisladores han presionado para la liberación de estos archivos. Por ejemplo, la republicana Anna Luna, presidenta del Grupo de Trabajo de Supervisión de la Cámara de Representantes para la Desclasificación de Secretos Federales, exigió al Pentágono la publicación de 46 videos relacionados con investigaciones recientes “antes del 14 de abril”. Pero tras el vencimiento del plazo otorgado por Luna, la legisladora expresó a NewsNation que evalúa recurrir a la citación judicial para obligar al Pentágono a divulgar el material pendiente. En una carta enviada al Departamento de Defensa en marzo, Luna advirtió: “La persistente falta de transparencia en torno a estas anomalías y la potencial amenaza que representan para la seguridad nacional es preocupante. La presencia de UAP en los espacios aéreos sensibles de las instalaciones militares estadounidenses y sus alrededores supone una amenaza para la seguridad de las fuerzas armadas y su capacidad operativa”. Otro integrante de la Cámara, Tim Burchett, representante por Tennessee, reiteró su demanda de transparencia al gobierno. Asimismo, Burchett agradeció públicamente al pedófilo tras la declaración del viernes y escribió en la red X: “Gracias por cumplir tu palabra conmigo, @realDonaldTrump”. Como recordareis, el Departamento de Defensa informó en noviembre del 2024 que, tras una audiencia en el Congreso, recibió cientos de reportes sobre UAPs, de los cuales 21 casos tuvieron un “análisis adicional” por presentar características o comportamientos anómalos. “No obstante, no se halló evidencia que respalde la existencia de vida de otro planeta en ninguno de los reportes recibidos”, informó NBC News. Además, otro informe independiente, elaborado en marzo del 2024, concluyó que “no existe evidencia creíble de que autoridades estadounidenses hayan encubierto hallazgos de OVNIS con implicaciones extraterrestres ni de tecnología no humana”. El documento sostuvo: “La mayoría de los avistamientos fueron el resultado de una identificación errónea de objetos y fenómenos ordinarios”. Según puntualizó el Pentágono, “desde el final de la Segunda Guerra Mundial, las investigaciones gubernamentales estadounidenses no han encontrado pruebas de tecnología alienígena”, reportó Reuters. Por cierto ¿qué contienen los documentos desclasificados anunciados por Trump? Con sus declaraciones, se puede entender que los archivos incluyen información que a través de los años ha sido considerada relevante por las autoridades. A pesar de que no se divulgan detalles, se espera que estos documentos aborden: Reportes históricos sobre avistamientos de objetos no identificados; Evaluaciones de agencias de inteligencia; Registros de incidentes aéreos sin explicación clara; Análisis técnicos sobre fenómenos observados. Cabe precisar que el alcance de la información aún está sujeto a revisión y publicación oficial, por lo que no sabemos lo que finalmente se dará a conocer. Aun así, parte de la información podría mantenerse restringida “por motivos de seguridad nacional”, la misma excusa esgrimida para no dar a conocer desde hace décadas estos encuentros con seres de otros mundos. A todo ello, cabe precisar que la prometida desclasificación coincide con un momento de alto rechazo del republicano tras su fracaso en la guerra contra Irán que ha originado el alza de los precios, la caída de la Bolsa y una caótica situación geopolítica. El movimiento, además, sigue un patrón ya conocido de la administración Trump, que anteriormente ordenó la desclasificación y publicación de archivos relacionados con JFK y Jeffrey Epstein, dos figuras que obsesionan desde hace tiempo a la comunidad conspiranoica. En el caso de los archivos de Epstein (el millonario judío que en el 2019 murió estrangulado en la cárcel acusado de explotación sexual y pederastía), la maniobra mediática se le ha vuelto en su contra, ya que Trump resulta citado más de mil veces en los documentos, como violador de niños, junto a otras “celebridades” que participaron en esas aberraciones en la isla privada que tenía el pederasta Epstein. Con el alto rechazo a su persona y las elecciones de noviembre donde se renueva el Congreso, todas las encuestas vaticinan su aplastante derrota ante los demócratas, quienes con la sangre en el ojo afirman que lo primero que harán, será promover su destitución mediante un impeachment. No es de extrañar por ello que ahora salga a la luz el tema de los OVNIS para tratar de distraer al público de lo realmente importante. Sin duda, se trata de otro acto de desesperación de parte de quien ya sabe que se acerca su inevitable e ignominioso final.

jueves, 16 de abril de 2026

BLASFEMO Y MALDITO POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS: Donald Trump, el “Mesías” del Infierno

Como no podía ser de otra manera, el Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump, ha vuelto a dar la nota, enfrentándose esta vez a la Iglesia Católica, atacando al Papa León XIV, por su condena a la guerra que ha desatado ese desquiciado monstruo contra Irán, asesinando a un indeterminado número de civiles durante los bombardeos a aquel país - todo para intentar robarle su petróleo - y lo que es peor, tratando de suplantar a Jesús, pretendiendo presentarse nada menos que como el Salvador, apareciendo como tal en su red social, lo cual le ha generado ácidas críticas y una condena generalizada por su blasfemia “propia de un ignorante”, según señalaron, lo cual le ha obligado a retirar lo publicado en Truth Social. En efecto, hace unos días, Trump publico una imagen hecha con inteligencia artificial donde se representaba a sí mismo como Jesucristo, sanando a un anciano enfermo, frente a una alegoría nacionalista. En ella, se mostraban varios personales con aire patriótico: el soldado, la enfermera, el águila calva -animal nacional de los Estados Unidos-, la bandera, la emblemática estatua de la Libertad y el Capitolio. Además, Trump aparecía protegido por lo que parecería un ‘ejército celestial’, en lo que pretendería representarse a sí mismo como un “Mesías”, según han interpretado muchos en las redes sociales. La imagen apareció apenas unas horas luego de que publicara un extenso mensaje criticando al Papa León XIV, quien condenó la agresión criminal de EE.UU. e Israel contra Irán. Como era de esperar, las críticas a la imagen no se hicieron esperar, incluso por parte de figuras consideradas cercanas a Trump y a su administración. “Esto debería eliminarse de inmediato”, escribió Sean Feucht, un activista cristiano que organiza una serie de eventos religiosos para conmemorar el 250º aniversario de la Declaración de Independencia de EE.UU. este año. “No hay ningún contexto en el que esto sea aceptable”, añadió. Por su parte, Riley Gaines, un destacado activista conservador, escribió: “Dios no debe ser ridiculizado”. Gran parte de las críticas también provinieron asimismo de medios de comunicación estadounidenses de inspiración religiosa. “Esto va demasiado lejos. Ha cruzado la línea”, escribió David Brody, periodista de la Christian Broadcasting Network. “Un simpatizante puede apoyar la misión y rechazar esto”. La controvertida imagen se publicó a menos de una hora de otra publicación de Trump en la que criticaba al papa León XIV, calificándolo de “débil ante el crimen” y “pésimo en política exterior”, debido a que el primer pontífice estadounidense, ha condenado repetidamente la guerra en Irán, afirmando que ha provocado una violencia absurda e inhumana. Es más, este lunes, el Papa respondió a las críticas de Trump, diciendo que no le teme a la Casa Blanca ni a “proclamar con firmeza el mensaje del evangelio, que es lo que creo que debo hacer". En tanto, Trump se negó a disculparse. “El Papa León XIV dijo cosas que están mal”, afirmó. “Él se opone rotundamente a lo que estoy haciendo con respecto a Irán, y no se puede tener un Irán nuclear. El Papa León XIV no estaría contento con el resultado final. Siendo estadounidense, considero sus palabras una traición a su país” asevero el autoproclamado “Mesías”. “No quiero un Papa que piense que está BIEN lo que está diciendo”, apunto, quien además sugirió que la elección de León XIV fue una maniobra política de la Iglesia: “Él no estaba en ninguna lista para ser Papa, y solo lo pusieron allí porque era estadounidense y pensaron que sería la mejor manera de lidiar conmigo”. Pero ante la creciente indignación, a Trump no le quedo otra cosa que retirar la publicación, pero el daño ya estaba hecho, quedando como lo que es, el demonio en persona. Por cierto, no es la primera vez que se burla de los cristianos. Así, por ejemplo, tras la muerte del hereje Francisco I y mientras en un conclave se estaba eligiendo a su sucesor, Trump apareció en su red social vestido como Pontífice, agregando que “él lo haría mejor como Papa”, desatando la condena general. Pero eso no es todo, hace unas semanas la asesora “cristiana” de este mitómano, la pastora protestante Paula White-Cain, quien es conocida por sus disparatadas ‘profecías’ y ser la vocera del movimiento de prosperidad en EE.UU., dijo que Trump “era similar a Jesús” (?). Quizá ahora el republicano, en medio de la pelea con el Papa León XIV, se haya creído el cuento. Hay que recordar las palabras de esta desequilibrada mental, que fueron tildadas como herejía por parte de una gran comunidad evangélica alrededor del mundo: “Jesús nos mostró que un gran liderazgo y que una gran transformación requiere de grandes sacrificios. Y, señor presidente, nadie ha pagado un precio como el que tú has pagado. Casi te cuesta la vida. Fuiste traicionado, y arrestado, y falsamente acusado. (...) El tercer día se levantó, derrotó al mal y venció a la muerte junto al sepulcro. Y gracias a que se levantó, todos nosotros sabemos que nos podemos levantar. Y gracias a su Resurrección tú te levantaste. Gracias a que él resultó victorioso, tú resultaste victorioso. Y, gracias a su victoria, tú vencerás en todo aquello en lo que pongas tus manos”. Y aunque solo parecía un mensaje del domingo de resurrección, lo que hizo White-Cain fue comparar a Trump con Jesús, el hijo de Dios, un mensaje no menor en un país donde la mayoría de personas protestantes, de iglesias carismáticas, bautistas, presbiterianas, pentecostales, mormonas y adventistas. Trump, quien además en su insania se asume como un emperador, como un iluminado, se tomó esas palabras en serio y publicó en sus redes sociales una imagen del mismo vistiendo una túnica romana blanca y roja, como la que viste Jesús en miles de pinturas. Ante la polémica, Trump se explicó de manera casi forzada: “¡Se supone que soy yo como un médico que hace que la gente mejore, y yo sí hago que la gente mejore! ¡Hago que la gente mejore mucho!” añadió el hereje, convertido en la encarnación del Mal.