TIEMPOS DEL MUNDO
jueves, 26 de marzo de 2026
OUROBOROS: Simbolizando la vida eterna
En las ricas y antiguas tradiciones de la mitología nórdica, pocos símbolos cautivan la imaginación como el Ouroboros, la serpiente que se devora su propia cola. Esta poderosa imagen trasciende culturas y épocas, pero dentro del contexto de las creencias nórdicas, adquiere significados únicos. Representa no solo el ciclo infinito de la vida, la muerte y el renacimiento, sino también el equilibrio de las fuerzas opuestas: creación y destrucción, orden y caos. El Ouroboros se convierte así en un puente entre mundos, un símbolo del orden cósmico y una guía para la transformación personal. Antes de adentrarnos en la interpretación nórdica, es importante comprender que el Ouroboros no es exclusivo de la mitología nórdica. Este antiguo símbolo ha aparecido en diversas culturas de todo el mundo, cada una con sus propios matices de significado. Antiguo Egipto: El Ouroboros aparece por primera vez en el antiguo Egipto alrededor del año 1600 a. C. Fue encontrado inscrito en la tumba de Tutankamón, representando la naturaleza cíclica del tiempo, el viaje del sol y el concepto de renacimiento; Antigua Grecia: Los griegos adoptaron el símbolo, dándole el nombre de "Ouroboros", que significa "devorador de colas". Filósofos como Platón lo vieron como una representación del universo autosuficiente, un sistema cerrado de creación y destrucción constantes; Gnosticismo y alquimia: El Ouroboros se convirtió en un símbolo significativo en el gnosticismo y la alquimia, representando la naturaleza cíclica de la existencia, la unidad de los opuestos y el eterno proceso de transformación. Los alquimistas lo veían como una representación de su «gran obra», el proceso cíclico de purificación y refinamiento. El hecho de que este símbolo aparezca en culturas y épocas tan dispares demuestra su poder fundamental y su resonancia con conceptos humanos esenciales sobre la vida, la muerte y el universo. Es una imagen primigenia, que conecta con nuestra comprensión más profunda del mundo. En la mitología nórdica, el Ouroboros adopta una forma particularmente dramática y aterradora: Jörmungandr, la Serpiente de Midgard. Esta monstruosa criatura, también conocida como la Serpiente del Mundo, es una figura central en la cosmología nórdica y una poderosa encarnación de la naturaleza cíclica de la existencia. Jörmungandr fue uno de los tres monstruosos hijos del dios embaucador Loki y la giganta Angrboða. Sus hermanos fueron Fenrir, el lobo gigante, y Hel, la gobernante del inframundo. Desde el principio, estos descendientes fueron vistos como una amenaza para los dioses y el orden del cosmos. Temiendo el inmenso potencial destructivo de Jörmungandr, el dios principal Odín arrojó a la joven serpiente al gran océano que rodeaba Midgard, el reino de los humanos. Allí, Jörmungandr creció hasta alcanzar un tamaño tan descomunal que acabó rodeando el mundo entero, mordiéndose la cola: un uróboros viviente. La presencia de Jörmungandr en el océano no era simplemente una realidad física; tenía un profundo significado simbólico para los nórdicos. La Frontera del Mundo: La Serpiente de Midgard definía la frontera entre el mundo ordenado de los humanos y el reino caótico de los gigantes y otros seres monstruosos. Era el límite físico y simbólico del mundo conocido; Una fuerza de la naturaleza: Jörmungandr estaba asociado con el poder del océano, los terremotos y otros fenómenos naturales. Se creía que sus movimientos provocaban tormentas y maremotos. Era la naturaleza misma, feroz y despiadada; El ciclo de destrucción y renacimiento: Como uróboros , Jörmungandr representaba la naturaleza cíclica del tiempo y la interconexión entre creación y destrucción. Su existencia era un recordatorio constante de que incluso las estructuras más estables están sujetas al cambio y a la disolución final. El papel más significativo de Jörmungandr en la mitología nórdica se da durante el Ragnarök, el evento apocalíptico que marca el fin del mundo actual y el comienzo de uno nuevo. Es aquí donde el simbolismo del Ouroboros alcanza su máxima expresión. Por cierto, la llegada del Ragnarök fue profetizada, y las acciones de Jörmungandr se consideraron indicadores clave de su inminencia. Se decía que cuando la serpiente soltara su cola, comenzaría el Ragnarök. Durante el Ragnarök, Jörmungandr emergerá del océano, envenenando la tierra y el mar con su veneno. Librará una batalla final y cataclísmica contra Thor, el dios del trueno. Esta es quizás la historia más conocida sobre la Serpiente de Midgard. Una muerte mutua: Thor matará a Jörmungandr, pero también sucumbirá al veneno mortal de la serpiente, muriendo tras dar solo nueve pasos. Esta destrucción mutua subraya la naturaleza cíclica del Ouroboros: la muerte conduce al renacimiento, la destrucción abre el camino a la creación; El fin de una era: La muerte de Thor y Jörmungandr significa el fin del viejo orden, la destrucción del mundo existente y la inevitable transición a un nuevo ciclo. La liberación de la cola de Jörmungandr y su posterior batalla con Thor son poderosas metáforas de las fuerzas destructivas y transformadoras inherentes al símbolo del Ouroboros. Caos y Orden: Las acciones de la serpiente provocan caos y destrucción, pero también preparan el camino para que un nuevo mundo surja de las cenizas del anterior. Es una pieza fundamental del ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento; El ciclo eterno: Ragnarök no es simplemente un final, sino también un comienzo. Representa la naturaleza cíclica del tiempo, donde la destrucción da paso a la renovación y la muerte a la vida. El Ouroboros no se trata solo del final, sino del comienzo que le sigue. Si bien el papel de Jörmungandr en el Ragnarök es innegablemente destructivo, el Ouroboros , como símbolo, trasciende esta única interpretación. También encarna el concepto de vida eterna, no en el sentido de inmortalidad individual, sino como un ciclo continuo de existencia. Los nórdicos, al igual que muchas culturas antiguas, concebían el tiempo como cíclico, no lineal. El Ouroboros, con su serpiente que se devora la cola, representa a la perfección este concepto; Estaciones y ciclos de vida: El cambio de las estaciones, el ciclo de la vida y la muerte, y los movimientos de los cuerpos celestes reforzaban la idea de un universo cíclico. La serpiente era la metáfora perfecta; Ragnarök y Renacimiento: Incluso los eventos catastróficos del Ragnarök forman parte de un ciclo mayor. La destrucción del viejo mundo da paso a la creación de uno nuevo, lo que sugiere un proceso continuo de renovación. Esto puede compararse directamente con el Ouroboros, que también representa la interconexión de todas las cosas. El cuerpo de la serpiente forma un bucle continuo, lo que sugiere que todo en el universo está vinculado y es interdependiente; Creación y destrucción: Estas dos fuerzas no se ven como opuestas, sino como las dos caras de la misma moneda, partes esenciales de un todo unificado, al igual que la cabeza y la cola de la serpiente están conectadas; Vida y muerte: La muerte no es un final, sino una transición, una etapa necesaria en el ciclo de la vida, como la serpiente que se come su cola para continuar existiendo. Forma parte del mismo proceso. El Ouroboros sigue resonando en nosotros hoy porque plantea preguntas fundamentales sobre nuestro lugar en el universo y la naturaleza de la existencia. Es un símbolo que ha trascendido sus orígenes y se ha convertido en parte de nuestra conciencia colectiva; La búsqueda de la inmortalidad: El símbolo puede interpretarse como una representación del deseo humano de inmortalidad, no necesariamente en un sentido literal, sino como un anhelo por algo que perdure más allá de nuestras vidas individuales; La aceptación del cambio: El uróboros nos recuerda que el cambio es inevitable y que la destrucción suele ser un precursor necesario de la creación. Es un símbolo de flujo constante; La unidad de los opuestos: El símbolo encarna la idea de que las fuerzas aparentemente opuestas están interconectadas y son interdependientes, reflejando la naturaleza compleja y a menudo paradójica de la realidad. Por último, cabe precisar que el Ouroboros no ha caído en el olvido. Sigue apareciendo en diversas formas de la cultura moderna, demostrando su poder y relevancia perdurables.
jueves, 19 de marzo de 2026
AMENAZA INVISIBLE: ¿Deberíamos preocuparnos por los depredadores interestelares?
En esta oportunidad, el conocido astrofísico Avi Loeb - director del Proyecto Galileo, director fundador de la Iniciativa de Agujeros Negros de la Universidad de Harvard, director del Instituto de Teoría y Computación del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica y exdirector del departamento de astronomía de la Universidad de Harvard (2011-2020). Autor del bestseller “Extraterrestrial: The First Sign of Intelligent Life Beyond Earth” y de su nuevo libro “Interestelar”, así como coautor del libro “Life in the Cosmos” - quien nos da a conocer su punto de vista acerca de las amenazas que pueden provenir del espacio exterior y para lo cual no estamos preparados, distraídos con dementes psicópatas como Donald Trump y Benjamín Netanyahu, empecinados en desatar la III Guerra Mundial. Como ya es habitual, lo publicamos traducido y entrecomillado ¿vale?: “Las noticias sobre nuestra era tecnológica se han propagado a la velocidad de la luz durante aproximadamente 120 años y solo han llegado a 20 000 sistemas estelares cercanos. Esto constituye una ínfima fracción de apenas una parte en diez millones del número total de estrellas en la Vía Láctea. Pero es importante reconocer que en los próximos siglos este número crecerá en proporción al cubo del tiempo, lo que significa que en un milenio será aproximadamente mil veces mayor. El crecimiento se ralentizará hasta ser proporcional al cuadrado del tiempo luego del próximo milenio, ya que la mayoría de las estrellas de la Vía Láctea se distribuyen en un disco bidimensional cuyo grosor es del orden de mil años luz. Si existen civilizaciones depredadoras, este aumento de volumen podría tener consecuencias dramáticas para la supervivencia a largo plazo de la humanidad, ya que podrían considerarnos una amenaza y llegar a la Tierra para destruirnos. Es más, nuestro riesgo de ser detectados aumenta rápidamente con el número de siglos tecnológicos que vivimos. Y tras ser detectados por un depredador, es posible que no tengamos noticias de él durante un período equivalente al tiempo que tarda en llegar hasta nosotros, que podría ser de millones o miles de millones de años si utiliza tecnología de cohetes, o de cientos de años si emplea armas, como un potente rayo láser, que viajan a la velocidad de la luz. Lo positivo es que, a medida que nuestras señales se alejan, también se vuelven más débiles, lo que reduce la posibilidad de que se detecten entre el ruido de fondo de la galaxia Vía Láctea. En un artículo del que fui autor en el 2007, demostré que la nueva generación de radioobservatorios terrestres podría detectar fugas de emisiones de radio provenientes de una civilización similar a la de la Tierra a una distancia del orden de cien años luz. Dicha señal de radio se manifestará como una serie de líneas espectrales estrechas que no coinciden con las líneas atómicas o moleculares conocidas. Por ejemplo, la alta resolución espectral que se puede alcanzar con el futuro Square-Kilometer-Array nos permitirá monitorizar el desplazamiento Doppler periódico de las líneas de emisión a lo largo del período orbital del planeta alrededor de su estrella madre. La determinación de la masa de la estrella madre mediante observaciones de su espectro podría utilizarse para inferir la inclinación, el semieje mayor y la excentricidad de la órbita del planeta. Esto, a su vez, nos permitirá estimar la temperatura en la superficie del planeta y evaluar si puede albergar agua líquida o vida tal como la conocemos. En otras palabras, una civilización gemela podría espiarnos ahora mismo si se encuentra dentro de nuestra burbuja de radio, hasta 120 años luz. Pero muchas más civilizaciones extraterrestres podrían ser conscientes de la habitabilidad del planeta Tierra, ya que pueden observar su tránsito frente al Sol. El tránsito de la Tierra frente al Sol podría ser visto desde hasta mil millones de estrellas, aproximadamente el 0,5 % de todas las estrellas de la Vía Láctea. El principal escenario que debería quitarnos el sueño es el de depredadores alienígenas que notaron la Tierra hace mucho tiempo y decidieron monitorear la situación de cerca, pronosticando que podría conducir al desarrollo de tecnologías espaciales que representen una amenaza para ellos. Si han acampado en el sistema solar exterior, pueden responder a cualquier cosa que suceda en la Tierra en décadas a la velocidad de los cohetes químicos. Podríamos notar sus dispositivos volando por ahí en forma de objetos anómalos del sistema solar o interestelares. Por todas estas razones, debemos estar atentos a las noticias cósmicas que nos transmite diariamente el recientemente inaugurado Observatorio Rubin de la NSF-DOE. Solemos pensar en el Universo como una entidad independiente, ajena a nuestras acciones aquí en la Tierra. Pero este paradigma podría desmoronarse en cuanto nos demos cuenta de que hay alguien más allá afuera observándonos y reaccionando a nuestras acciones, para entrar en acción. No es de extrañar que ya estén en camino a nuestro planeta y hayan enviado como una sonda de exploración al enigmático 3I/ATLAS que ya se aleja de nuestro sistema solar” puntualizó.
jueves, 12 de marzo de 2026
¿ENTIDADES DESCONOCIDAS HABITAN EN LAS PROFUNDIDADES DE LOS OCEANOS?: Secretos en la oscuridad
El congresista estadounidense por Tennesse Tim Burchett ha vuelto a generar controversia tras declarar que la Marina de Estados Unidos habría detectado “un objeto submarino del tamaño de un campo de fútbol desplazándose a una velocidad de 322 kilómetros por hora”. En una entrevista con Tucker Carlson, el político afirmó que este suceso, imposible de explicar con la tecnología conocida, sería una de las múltiples evidencias de fenómenos no humanos ocultadas durante décadas. Durante la entrevista, el congresista insistió en que se trata de un caso auténtico, respaldado por registros clasificados y testimonios directos. Aseguró además que no es el único informe de este tipo y que existen numerosos registros de objetos submarinos no identificados que desafían los límites de la física convencional. Para él, la Marina y el Pentágono estarían ocultando datos que confirmarían la existencia de una tecnología superior y posiblemente no humana. Burchett también afirmó que el secretismo sobre estos fenómenos se mantiene por motivos económicos. Según su interpretación, revelar la existencia de tecnologías avanzadas - capaces de desplazarse sin ruido, sin cavitación y a velocidades imposibles - pondría en peligro contratos multimillonarios con los principales fabricantes de defensa de Estados Unidos. “No se trata de una cuestión de seguridad nacional, sino de poder y dinero”, declaró el congresista, subrayando que ha intentado promover la transparencia dentro del Congreso sin éxito. El caso relatado por Burchett se enmarca dentro de un fenómeno más amplio: los llamados OSNIS, objetos submarinos no identificados. A diferencia de los UAPs o fenómenos aéreos anómalos, los OSNIS son reportes de estructuras o luces que se mueven bajo el agua con comportamientos imposibles de explicar. Los registros de este tipo son escasos, ya que los sistemas de detección subacuática no están diseñados para rastrear objetos no convencionales. Sin embargo, existen informes dispersos de capitanes, submarinistas y operadores de radar que coinciden en describir movimientos abruptos y velocidades extremas. Los oceanógrafos coinciden en que el océano sigue siendo el entorno menos explorado del planeta. Apenas un pequeño porcentaje de los fondos marinos ha sido cartografiado con precisión. La posibilidad de que existan fenómenos naturales no comprendidos o estructuras tecnológicas ocultas en las profundidades sigue siendo motivo de debate. No obstante, la mayoría de los especialistas considera físicamente imposible que un objeto del tamaño indicado por Burchett se mueva a 322 kilómetros por hora sin desintegrarse por la fricción del agua y la cavitación. Desde un punto de vista técnico, el relato del congresista plantea graves contradicciones con la física de fluidos. El agua, al ser aproximadamente 800 veces más densa que el aire, genera una resistencia que crece de manera exponencial con la velocidad. A medida que un cuerpo avanza, el arrastre aumenta hasta alcanzar un punto en el que la energía necesaria para continuar acelerando se vuelve descomunal. Incluso los submarinos militares más rápidos del mundo, como los de clase Alfa desarrollados por Rusia en los años setenta, apenas superaban los 80 kilómetros por hora. Para alcanzar 322 kilómetros por hora bajo el agua, un objeto tendría que utilizar un método de propulsión completamente distinto, capaz de eliminar o controlar la cavitación. Este fenómeno ocurre cuando se forman burbujas de vapor alrededor de las hélices o estructuras del vehículo, lo que causa vibraciones, ruido y daños estructurales. A esas velocidades, las burbujas implosionarían con tanta fuerza que destruirían cualquier casco conocido. Por ello, las declaraciones de Burchett implicarían la existencia de materiales o sistemas energéticos que aún no han sido inventados o divulgados públicamente. Sin embargo, el relato podría interpretarse de varias maneras. Una de ellas es la mala interpretación de datos de radar o sonar. Los ecos submarinos pueden confundirse con movimientos ilusorios, especialmente en presencia de corrientes, sedimentos o bancos de peces que alteran la señal. Otra posibilidad es que el reporte haya sido distorsionado al pasar por distintas fuentes, multiplicando la velocidad o el tamaño real del objeto. Algunos investigadores sostienen que ciertos fenómenos acústicos naturales pueden generar lecturas anómalas en los sensores de sonar, dando la impresión de desplazamientos imposibles. Otros, en cambio, consideran que detrás de estos casos podría haber pruebas de programas secretos de defensa, con tecnología experimental basada en supercavitación. No obstante, incluso esos desarrollos no alcanzarían las cifras mencionadas por el congresista. Finalmente, está la hipótesis más polémica: que el objeto pertenezca a una civilización no humana o a una inteligencia desconocida que opera en entornos submarinos (extraterrestre o intraterrestre). Burchett ha dado a entender que testigos bajo juramento le han descrito tanto naves como entidades biológicas “no humanas”. Aun así, hasta ahora no ha presentado documentos verificables ni registros técnicos que respalden esa afirmación. Tim Burchett es parte de un pequeño grupo de legisladores estadounidenses que ha solicitado la apertura total de los archivos sobre fenómenos aéreos y submarinos no identificados. Según sus declaraciones, los esfuerzos por obtener acceso han sido bloqueados por altos mandos del Pentágono y agencias de inteligencia. En su opinión, la existencia de estos fenómenos ya no puede negarse, pero sí puede seguir ocultándose bajo el argumento de la seguridad nacional. Esta falta de transparencia ha incrementado el interés público y alimentado teorías de conspiración. Algunos ciudadanos creen que los gobiernos poseen pruebas físicas de tecnología avanzada o incluso de contacto con seres no humanos. Otros piensan que estos relatos se utilizan para distraer de asuntos políticos más urgentes. En cualquier caso, el tema ha ganado espacio en los medios y ha reavivado la discusión sobre el derecho de la sociedad a conocer lo que ocurre en los laboratorios y bases militares. Desde el punto de vista científico, no existen pruebas empíricas que confirmen el movimiento de un objeto de ese tamaño y velocidad bajo el agua. Ningún instrumento de observación independiente ha replicado ese tipo de lectura. Los físicos señalan que las leyes de la hidrodinámica imponen límites infranqueables a la velocidad de objetos macroscópicos en medios líquidos. Cualquier estructura material se fragmentaría mucho antes de alcanzar tales cifras, salvo que estuviera protegida por algún tipo de campo de energía o efecto de supercavitación controlada, algo que sigue siendo hipotético. Generalmente, los oceanógrafos y expertos en ingeniería naval tienden a considerar estos reportes como malentendidos o exageraciones. Sin embargo, no descartan que haya fenómenos naturales o artificiales que aún no comprendemos completamente. Lo cierto es que, sin datos reproducibles y sin documentación técnica verificable, la afirmación de Burchett permanece en el terreno de lo anecdótico. Hasta que se publiquen datos verificables, el enigma permanecerá como una mezcla de misterio, especulación y deseo de descubrir que tal vez no estamos solos, ni siquiera en las profundidades del mar.
jueves, 5 de marzo de 2026
¿UNA MALDICIÓN HA CAIDO SOBRE DONALD TRUMP?: El monstruo se está pudriendo en vida
Como recordareis, a inicios de este mes, el Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump, apareció con lo que parecía ser una erupción cutánea enrojecida cerca del cuello de su camisa, una afección que, según dijo su médico, se espera que dure “unas semanas”. Sean Barbabella, médico de Trump, dijo en un comunicado que este estaba utilizando una crema medicada como tratamiento “preventivo” paralo que llamo “una afección cutánea”, que se veía extenderse sobre el cuello de su camisa detrás de la oreja derecha, de allí por todo el cuerpo. Barbabella no dijo cuál era la “afección” ni qué medicación tomaba Trump. “Se está utilizando una crema muy común en el lado derecho del cuello, la cual es un tratamiento preventivo para la piel, prescrito por el médico de la Casa Blanca”, decía el comunicado. “Donald Trump va a utilizar este tratamiento durante una semana, y se espera que el enrojecimiento dure unas semanas” agregó. Trump se ha enfrentado al escrutinio público sobre su salud, impulsado por las señales de fatiga durante su primer año de vuelta a la presidencia y la falta de claridad de sus médicos y ayudantes sobre su condición. En el último año, por ejemplo, se le ha visto con frecuentes hematomas visibles en las manos. Cuando le aparecieron en la mano derecha, los funcionarios de la Casa Blanca dijeron que se debían “a su apretón de manos al saludar, y Trump, de 79 años, empezó a disimularlos con maquillaje”. El mes pasado, cuando le apareció un hematoma en la mano izquierda, Trump dijo que se debía a “que se había golpeado con una mesa y estaba tomando aspirinas” ... una explicación de lomas absurda que busca ocultar su real condición de muerto en vida. A Trump también se le han observado frecuentes hinchazones en las piernas, que sus médicos y ayudantes del presidente han explicado “que son consecuencia de una insuficiencia venosa crónica, enfermedad que se produce cuando las venas tienen problemas para transportar la sangre de vuelta al corazón”. Como sabéis, durante más de una década, Trump, sus médicos y sus ayudantes con frecuencia han emitido declaraciones escuetas, vagas o nada halagüeñas sobre el estado físico y de salud de este pedófilo que aparece en la lista Epstein. Harold Bornstein, médico personal de Trump desde hace mucho tiempo, declaró a finales del 2015 que Trump sería “el individuo más sano jamás elegido para la presidencia” (?). Ronny L. Jackson, médico de Trump en la Casa Blanca, afirmó en el 2018 que, de haber llevado una dieta mejor, Trump “podría haber alcanzado los 200 años” ... reconociendo implícitamente que a este degenerado le queda pocos años de vida. Como podéis maginar, los críticos de Trump han especulado sobre su salud durante todo el tiempo que lleva en la política nacional, quien, a su vez, se ha negado con frecuencia a explicar cuándo y por qué ha buscado atención médica, ya sea que padeciera de Coronavirus o se sometía a procedimientos rutinarios. Por ejemplo, cuando Trump volvió a la campaña electoral de cara a las elecciones del 2024, su médico emitió un adulador, pero vago informe de salud de una sola página que no incluía ni siquiera detalles básicos como el peso de Trump, su presión arterial, sus niveles de colesterol o cualquier medicación recetada. Finalmente, el pederasta se negó a hacer públicos muchos de sus historiales médicos básicos antes de las elecciones. Como recordareis, en un episodio especialmente crítico, Trump enfermó gravemente de COVID-19 en octubre del 2020. En aquel momento, su pronóstico llegó a ser tan preocupante que los funcionarios creyeron que sería necesario conectarlo a un respirador artificial. Pero los detalles de la gravedad de su estado no se hicieron públicos hasta luego de que dejara el cargo, en enero de 2021. Los médicos de Trump reconocieron “que habían dado una imagen demasiado optimista de su enfermedad, tratando de ocultar su real condición, ya que estuvo al borde de la muerte”. Cabe precisar que, durante la ceremonia del lunes, Trump también lucía el moratón en la mano derecha que, como es habitual, estaba cubierto por una gruesa capa de maquillaje. Estas marcas que aparecen en su cuerpo y que se están extendiendo a toda velocidad, indican de una misteriosa enfermedad que terminara por llevarlo a la tumba antes de lo que se imagina. De allí la prisa de este engendro del Demonio en desatar la III Guerra Mundial - cuanto antes mejor - y llevarse al mundo consigo al infierno, pero Dios en su infinita misericordia evitara que ello suceda y que esta bestia maligna pague en vida el sufrimiento que está causando a la humanidad. No se tratade “un simple sarpullido” como dicen algunos. Es algo más grave. Esto nos recuerda lo que sucedió con Herodes (otro genocida como el) que según relata la Biblia, murió devorado por los gusanos aun en vida, y que fue castigado por los horribles crímenes que cometió, entre los cuales se cuenta el estrangulamiento de toda su familia - de quienes en su paranoia sospechaba que lo iban a asesinar - así como la matanza de los niños inocentes de Belén, en su pérfido afán de querer acabar con la vida del Niño Jesús. “Su muerte fue larga y dolorosa, siendo su cadáver putrefacto y pestilente sepultado rápidamente en medio del asco y la repulsión que causaba al verlo”, cuentan las Escrituras. Por lo visto, eso mismo pasara con Trump, a quien Dios esta castigando haciéndolo pudrir en vida. Esperemos que este monstruo muera en medio de grandes sufrimientos como Herodes....Contra los designios del Altísimo no hay escapatoria posible.
jueves, 26 de febrero de 2026
MISTERIOS DE LA BIBLIA: La escalera de Jacob
Se trata de una estructura mencionada en la Biblia (Génesis 28,11-19) por la que se decía que los ángeles ascendían al cielo y descendían a la tierra. Se le apareció al patriarca Jacob en un sueño, tras huir luego de enfrentarse con su hermano Esaú. Su descripción de la escalera aparece en Génesis 28:10-19: “11. Llegando a cierto lugar, se dispuso a hacer noche allí, porque ya se había puesto el sol. Tomó una de las piedras del lugar, se la puso por cabezal, y acostóse en aquel lugar. 12. Y tuvo un sueño; soñó con una escalera apoyada en tierra, y cuya cima tocaba los cielos, y he aquí que los ángeles de Dios subían y bajaban por ella. 13. Y vio que Yahveh estaba sobre ella, y que le dijo: «Yo soy Yahveh, el dios de tu padre Abraham y el dios de Isaac. La tierra en que estás acostado te la doy para ti y tu descendencia. 14. Tu descendencia será como el polvo de la tierra y te extenderás al poniente y al oriente, al norte y al mediodía; y por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra; y por tu descendencia. 15. Mira que yo estoy contigo; te guardaré por donde quiera que vayas y te devolveré a este solar. No, no te abandonaré hasta haber cumplido lo que te he dicho.» 16 Despertó Jacob de su sueño y dijo: «¡Así, está Yahveh en este lugar y yo no lo sabía!» 17. Y asustado dijo: «¡Qué temible es este lugar! ¡Esto no es otra cosa sino la casa de Dios y la puerta del cielo!» 18. Levantóse Jacob de madrugada, y tomando la piedra que se había puesto por cabezal, la erigió como estela y derramó aceite sobre ella. 19. Y llamó a aquel lugar Bethel, aunque el nombre primitivo de la ciudad era Luz”. El significado del sueño ha sido objeto de debate, pero la mayoría de las interpretaciones coinciden en que identificaba a Jacob con las obligaciones y la herencia del pueblo elegido por Dios, tal y como se entiende en las religiones abrahámicas. Los comentaristas clásicos del judaísmo ofrecen diferentes interpretaciones para el episodio de la Escalera de Jacob: De acuerdo con la tradición del Midrásh, la escalera simboliza los exilios que el pueblo judío sufriría antes de la llegada del Mesías. Un primer ángel representa los 70 años de exilio en Babilonia; el siguiente representa el exilio en Persia, y otro más, el exilio en Grecia. El último ángel, que representa el exilio final en Roma o Edom (identificado con el propio Esaú), asciende y asciende hacia el cielo; pese al miedo de Jacob a no poder librarse nunca de la dominación de Esaú, Dios le garantiza que algún día también él caerá. Otra interpretación de la escalera acentúa el hecho de que los ángeles primero ascienden y luego descienden. Así el Midrásh explica que Jacob, como hombre santo, estaba siempre acompañado de ángeles. Al alcanzar la frontera de Canaán (la futura tierra de Israel), los ángeles asignados a defenderla volvieron al Cielo, mientras que los de otras tierras descendieron de él para conocerlo. Cuando Jacob volvió a Canaán (Génesis 32:2-3), es saludado por los ángeles asignados a Tierra Santa.El lugar en el que Jacob se detuvo a descansar se cree que coincide con el monte Moriá, donde se construyó el Templo de Jerusalén. De esta manera, la Escalera simbolizaría el "puente" entre el Cielo y la Tierra, establecido a través del pacto entre Dios y el pueblo judío, y fortificado por las oraciones y sacrificios realizados en el Templo. Además, la escalera representaría a la Torá, como un nuevo vínculo entre cielo y tierra. El término hebreo para "escalera", sulam - סלם - y el de la montaña en que se dictó la Torá (el Monte Sinaí) - סיני - tiene la misma gematría (valor numérico de las letras que las componen). De otro lado, la interpretación cristiana de la Escalera de Jacob se basa en Juan 1:51 ("51 Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»"); De acuerdo con esta lectura, Jesucristo es esa escalera que comunica el Cielo y la Tierra, al ser al mismo tiempo hijo de Dios y de los hombres. Así como Jacob vio la reunión del cielo y la tierra en un sueño, Jesús hizo realidad esta reunión, metafóricamente la escalera. Adam Clarke, teólogo metodista y erudito bíblico de principios del siglo XIX, explica al respecto: “Que por los ángeles de Dios que ascienden y descienden, debe entenderse que ahora se abrirá una comunicación perpetua entre el cielo y la tierra, a través de Cristo, que era Dios manifestado en la carne. Nuestro bendito Señor es representado en su capacidad mediadora como el embajador de Dios ante los hombres; y los ángeles que ascienden y descienden sobre el Hijo del Hombre es una metáfora tomada de la costumbre de enviar mensajeros o emisarios del príncipe a su embajador en una corte extranjera, y del embajador de vuelta al príncipe”. El tema de la escalera al cielo es utilizado a menudo por los Padres de la Iglesia. Ireneo, en el siglo II, describe la Iglesia cristiana como la «escalera de ascenso a Dios». En el siglo III, Orígenes explica que hay dos escaleras en la vida de un cristiano: la escalera ascética que el alma sube en la Tierra, mediante - y como resultado de - un aumento de la virtud, y el viaje del alma luego de la muerte, subiendo por los cielos hacia la luz de Dios. En el siglo IV, Gregorio Nacianceno escribió sobre el ascenso por la escalera de Jacob mediante pasos sucesivos hacia la excelencia, interpretando la escalera como un camino ascético. Al mismo tiempo, Gregorio de Nisa narró que Moisés subió la escalera de Jacob para llegar a los cielos, donde entró en un tabernáculo reconstruido, dando así a la escalera un significado aparentemente místico. La interpretación ascética se encuentra también en Juan Crisóstomo, quien escribió: “Y así, subiendo como si fueran escalones, lleguemos al cielo por una escalera de Jacob. Porque la escalera me parece que significa en un acertijo por esa visión el ascenso gradual por medio de la virtud, por el cual es posible para nosotros ascender de la tierra al cielo, no utilizando escalones materiales, sino la mejora y la corrección de los modales”. La escalera de Jacob como analogía de una vida espiritualmente ascética gozó de gran influencia gracias a la obra clásica La escalera del paraíso de Juan Clímaco. Como tal, el monje cartujo Guigo II la utilizó como inspiración para su descripción de los pasos de la Lectio Divina, y el filósofo contemporáneo Peter Kreeft la utilizó en su apologética. Asimismo, la escalera de Jacob aparece representada en la fachada de la abadía de Bath en Inglaterra, con ángeles subiendo y bajando por escaleras a ambos lados de la ventana principal del frente oeste. Por su parte, en el islam, Jacob (árabe: يَعْقُوب, romanizado: Yaʿqūb) es venerado como profeta y patriarca. Los eruditos musulmanes establecieron un paralelismo entre la visión de Jacob de la escalera y el evento del Miʿrāj de Mahoma (el profeta desnudo del islam). Así, la escalera de Jacob se interpretó como uno de los muchos símbolos de Dios, y muchos consideran que la Escalera de Jacob representa la esencia del islam, que enfatiza el camino recto, porque en realidad el camino de la religión no es otro que el camino de la creación misma recorrida desde su fin hasta su Principio. Como podéis notar, se tratan de distintas interpretaciones para una visión, tomada literalmente.
jueves, 19 de febrero de 2026
DESDE LOS ELOHIM HASTA LOS NEPHILIM: En busca de los ángeles caídos
Desde tiempos inmemoriales, las antiguas escrituras han hablado de seres extraordinarios que caminaron entre los hombres. Dos de estos nombres resuenan con especial fuerza: los Nephilim y los Elohim. ¿Quiénes fueron? ¿Fueron ángeles caídos, dioses, o algo más? En esta ocasión exploraremos su posible origen y significado en los textos antiguos. Como sabéis, el término Nephilim aparece en la Biblia en Génesis 6:4, donde se menciona que estos seres eran el fruto de la unión entre los «hijos de Dios» (Bene Elohim) y las hijas de los hombres. Aunque tradicionalmente se les ha traducido como «gigantes», estudios más recientes sugieren que la palabra proviene del hebreo nephal, que significa ‘caer’ o ‘ser derribado’. Así, los Nephilim podrían interpretarse como ‘los caídos’, lo que ha llevado a algunas teorías a vincularlos con los ángeles rebeldes. El Libro de Enoc, un texto apócrifo, amplía esta narrativa al describir a los Vigilantes (Grigori en griego), un grupo de ángeles que descendieron a la Tierra y tomaron mujeres humanas, engendrando una raza híbrida de gigantes violentos. Se dice que estos seres, dotados de un conocimiento prohibido, enseñaron a la humanidad diversos secretos, desde la metalurgia hasta la magia. Sin embargo, su corrupción llevó a Dios a enviar el Gran Diluvio para purgar la Tierra de su influencia. Aunque el Diluvio buscó erradicarlos, la Biblia sugiere que los Nephilim reaparecieron posteriormente, mencionándolos en Números 13:33 cuando los exploradores de Moisés se encuentran con los descendientes de Anak, descritos como gigantes. Algunas teorías sugieren que ciertos Nephilim escaparon o que su linaje continuó de alguna manera en los pueblos posteriores. Al respecto, el Libro de Enoc 6:1-2 describe el «pecado» que llevó a la caída de los Vigilantes de la siguiente manera: «Y aconteció que cuando los hijos de los hombres se multiplicaron, en aquellos días nacieron hijas hermosas y atractivas. Y los ángeles, hijos del cielo, las vieron y las desearon, y se dijeron unos a otros: “Vayamos, escojamos mujeres de entre los hijos de los hombres y engendremos hijos con ellas”». El líder de estos ángeles caídos fue Samyaza, quien convenció a otros doscientos ángeles para unirse a él. Como castigo, Dios los encadenó en el Tártaro, según Enoc 10:12-13: «Encadénalos por setenta generaciones en los valles de la Tierra, hasta el día de su juicio y consumación». En la Biblia canónica, su mención es más ambigua, pero hay referencias indirectas en pasajes como Judas 1:6: «Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, hasta el juicio del gran día». Por su parte, el término Elohim es una palabra hebrea que aparece miles de veces en el Antiguo Testamento. Aunque se usa para referirse a Dios en singular, su forma es plural, lo que ha llevado a interpretaciones que van desde la majestuosidad divina hasta la existencia de múltiples deidades o seres celestiales. En algunos pasajes, la palabra se usa para referirse al Dios único del judaísmo, Yahvé, mientras que en otros parece aludir a un conjunto de seres divinos. De hecho, en Génesis 1:26, se dice: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza», lo que sugiere una pluralidad de entidades. Los Bene Elohim o ‘hijos de Dios’ mencionados en Génesis 6:4 han sido interpretados por algunos como ángeles o seres celestiales. Mientras que en la Biblia el término Elohim generalmente se usa para Dios, ciertos textos apócrifos describen a los Elohim como una categoría más amplia de seres divinos, dentro de los cuales algunos Vigilantes habrían descendido y engendrado a los Nephilim. En resumen, los Elohim pueden entenderse como una categoría general de seres divinos, que en ciertos contextos representa a Dios y en otros a múltiples entidades. Los Nephilim, por otro lado, eran los híbridos nacidos de la unión entre los Bene Elohim - interpretados como ángeles caídos o Vigilantes - y las mujeres humanas. Por cierto, a lgunas teorías modernas, influidas por la hipótesis de los antiguos astronautas, sugieren que estos seres no eran dioses ni ángeles divinos, sino visitantes de otros mundos que influenciaron el desarrollo de la humanidad. De hecho, la mención de unas inteligencias superiores que vigilan exclusivamente a la humanidad podría aludir a que somos un experimento que debía - ¿o debe? - ser monitoreado. Y si bien esta hipótesis sigue siendo especulativa, lo cierto es que la persistente mención de estas entidades en escrituras y mitologías indica que su impacto fue mayor de lo que imaginamos. Por ejemplo, muchas culturas antiguas tienen relatos similares de seres divinos que descendieron del cielo para interactuar con los humanos. En la mitología sumeria, los Anunnaki eran deidades que supuestamente influenciaron el desarrollo de la civilización. En la mitología griega, los Titanes y los dioses del Olimpo también se mezclaron con los mortales, dando lugar a héroes semidivinos como Hércules. En el nuevo mundo, los mitos de los Incas, Mayas y Aztecas relatan la llegada de dioses que enseñaron a la humanidad conocimientos avanzados. Estas similitudes sugieren que la historia de los Nephilim y los Vigilantes pudo haber sido reinterpretada a lo largo de distintas culturas que no tuvieron contacto entre sí. En conclusión y como podéis imaginar, los Nephilim y los Elohim han sido objeto de fascinación y debate durante siglos. Mientras que los Elohim pueden representar tanto a Dios como a una pluralidad de seres divinos, los Nephilim son el resultado de la interacción entre ciertos Elohim (los Bene Elohim o Vigilantes) y los humanos. ¿Eran ángeles caídos, dioses, extraterrestres o simplemente metáforas de poder y corrupción? La respuesta sigue siendo un misterio. No obstante, más allá de las diversas interpretaciones, la persistente presencia de estos seres en antiguas tradiciones nos lleva a preguntarnos si, en el fondo, representan el vestigio de una verdad oculta sobre nuestros orígenes y el propósito de nuestra existencia.
jueves, 12 de febrero de 2026
PARACELSUS C: ¿Estructuras artificiales en el lado oculto de la Luna?
La probabilidad de que existan estructuras artificiales en la superficie lunar supera el 50 %. No lo afirma un divulgador entusiasta ni un veterano de la ufología clásica, sino el físico teórico Maaneli “Max” Derakhshani, investigador vinculado a la Universidad de Utrecht, que ha decidido poner cifras - y método científico -a una sospecha que lleva décadas orbitando alrededor de la Luna. En efecto, Derakhshani sostiene que determinadas formaciones detectadas en la superficie lunar no encajan en ningún modelo geológico estándar conocido y deberían ser consideradas seriamente como posibles tecnofirmas, es decir, huellas materiales de una tecnología avanzada no humana. Su afirmación no es retórica: está respaldada por un estudio técnico publicado en TSI Journals, accesible públicamente, titulado Image Analysis of Unusual Structures on the Far Side of the Moon in the Crater Paracelsus C. El trabajo en cuestión se centra en el cráter Paracelsus C, situado en la cara oculta de la Luna, una región históricamente menos observada desde la Tierra y, por tanto, más dependiente de datos orbitales. Para su análisis, el equipo empleó inteligencia artificial aplicada al estudio de imágenes obtenidas por la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), detectando estructuras con ángulos rectos perfectamente definidos, algo extremadamente raro - cuando no problemático - en un entorno formado exclusivamente por impactos, fracturas y erosión micrometeorítica. Las dimensiones de algunas de estas formaciones resultan especialmente llamativas. Según el estudio, hay elementos que alcanzan los 30 metros de altura y superan los 100 metros de diámetro, incluyendo una estructura claramente identificable en forma de “T”, cuya geometría, en palabras del propio Derakhshani, no puede explicarse únicamente mediante procesos naturales conocidos. No se trata de simples sombras caprichosas o efectos de iluminación rasante: el análisis computacional refuerza la persistencia y coherencia geométrica de las formas. Conviene recordar qué instrumento está detrás de estas imágenes. La Lunar Reconnaissance Orbiter lleva estudiando la Luna de manera ininterrumpida desde el 2009, lo que la convierte en la misión orbital lunar más longeva de la historia. Sus sensores han cartografiado la superficie con un nivel de detalle sin precedentes, midiendo temperatura, composición mineral y entorno de radiación con una precisión extraordinaria. La propia NASA detalla sus capacidades y objetivos en su página oficial. Y aquí surge la pregunta incómoda. Si disponemos de datos de altísima resolución, si un análisis independiente detecta patrones geométricos anómalos y si un físico teórico de primer nivel sitúa la probabilidad de artificialidad por encima del 50 %, ¿por qué no existe una evaluación oficial clara y transparente de estos hallazgos? Es en este punto donde el titular cobra todo su sentido. Derakhshani apunta a que muchas de las imágenes lunares difundidas públicamente aparecen difuminadas, suavizadas o degradadas en zonas concretas. No sería una decisión arbitraria. La Ley Espacial de 1958, que rige el funcionamiento de la NASA, establece que cualquier descubrimiento que pueda afectar a la seguridad nacional de Estados Unidos debe ser clasificado. Si una anomalía en la Luna se interpreta - aunque solo sea potencialmente - como evidencia de tecnología no humana, el encaje “legal” para su ocultamiento al público existe. Esta sospecha no surge en el vacío. Ya en los años setenta, Donna Hare, ex empleada de la NASA, aseguró haber visto fotografías de alta resolución de OVNIS y objetos anómalos en misiones espaciales que nunca llegaron al dominio público, porque eran interceptadas antes de su publicación. Pasado unas décadas de ello, el hacker Gary McKinnon afirmó haber accedido a imágenes sin retocar donde aparecían objetos no identificados y referencias a naves “no registradas”, que posteriormente desaparecían de los archivos accesibles. Tres elementos distintos, separados en el tiempo, pero con un patrón común: la existencia de material original más claro, más definido y más comprometedor que el que finalmente se hace público. Como sabéis, la Luna siempre se nos ha querido presentar como un cuerpo muerto, completamente conocido, sin secretos relevantes. Sin embargo, el trabajo de Derakhshani introduce una grieta seria en ese relato. No afirma que haya bases extraterrestres activas ni civilizaciones lunares ocultas, pero sí algo quizá más perturbador: que podrían existir restos, estructuras o evidencias tecnológicas antiguas que no encajan en la historia oficial de un satélite “estéril”. Además, se ha confirmado la presencia de nanotubos de carbono de pared simple en el suelo lunar. Este es un material extremadamente avanzado que, en la Tierra, requiere procesos de fabricación controlados y no aparece de forma natural. La reticencia a informar sobre estos temas podría estar ligada al informe de la Institución Brookings de 1960. En aquel entonces, se advirtió a la NASA que “el contacto con una tecnología superior podría desestabilizar a la sociedad humana”. Sin embargo, Derakhshani cree que el mundo está listo para la verdad. A medida que las misiones Artemis intentan superar sus fallos técnicos, el secreto sobre lo que realmente hay en la Luna parece tener los días contados. ¿Estamos ante simples rocas extrañas o ante las ruinas de una presencia antigua? La respuesta podría estar esperándonos en el lado oculto, mucho antes de lo que las agencias oficiales están dispuestas a admitir.
jueves, 5 de febrero de 2026
ATRAPADOS EN SUS MUNDOS: ¿Existen civilizaciones alienígenas que no pueden escapar de ellos?
La evolución ha dado lugar a una asombrosa variedad de formas de vida aquí en la Tierra, con nosotros, habiendo llegado a la cima y construyendo una civilización espacial. Pero, ¿qué sucede en otros planetas? Si la especie dominante en un mundo oceánico construye alguna forma de civilización tecnológica, ¿podría escapar de su hogar acuático y explorar el espacio? La ecuación de Drake es una fórmula propuesta por el astrofísico y radioastrónomo Frank Drake en 1961, diseñada para estimar el número probable de civilizaciones extraterrestres en nuestra galaxia, la Vía Láctea, que podrían comunicarse con señales de radio. Algunas de las variables en la ecuación son la tasa de formación de estrellas, el número de planetas alrededor de esas estrellas y la fracción de planetas que podrían albergar vida y en los cuales la vida podría evolucionar para convertirse en una inteligencia extraterrestre. Ahora, en nuevo artículo publicado en el Journal of the British Interplanetary Society, ha introducido dos nuevos conceptos a la misma: el factor de escape de exoplanetas y los mundos pecera. Por cierto, los planetas de diferentes masas tienen velocidades de escape diferentes. La velocidad de escape de la Tierra es de 11.2 km/s (kilómetros por segundo), que es más de 40.000 km/h. La velocidad de escape es para objetos balísticos sin propulsión, así que nuestras naves espaciales no viajan realmente a 40.000 km/h. Pero la velocidad de escape es útil para comparar diferentes planetas porque es independiente del vehículo utilizado y su propulsión. Las supertierras tienen masas y velocidades de escape mucho mayores. Aunque no hay una definición exacta de la masa de una supertierra, muchas fuentes utilizan el límite superior de 10 masas terrestres para definirlas. Por lo tanto, una inteligencia extraterrestre en uno de estos mundos enfrentaría un conjunto diferente de condiciones que nosotros aquí en nuestro planeta cuando se trata de viajar por el espacio. El artículo implementa el factor de escape de exoplanetas (Fex) y la velocidad de escape de exoplanetas (Vex). Trabajando con ellos, obtiene una muestra de velocidades de escape para algunos exoplanetas conocidos. Cabe destacar que la composición de los planetas no es crítica, solo sus masas. El autor del citado artículo señala que un planeta con un valor de Fex <0.4 tendría dificultades para retener cualquier atmósfera, haciendo la vida improbable. Por el contrario, un valor de Fex >2.2 haría poco probable el viaje espacial. “Valores de Fex >2.2 harían poco probable el viaje espacial para los habitantes del exoplaneta: no podrían abandonar el planeta utilizando ninguna cantidad concebible de combustible, ni una estructura de cohete viable resistiría las presiones involucradas en el proceso, al menos con los materiales que conocemos (hasta donde sabemos, la misma tabla periódica de elementos y las mismas combinaciones de ellos gobiernan todo el universo)”, escribe. “Podría ser, por lo tanto, que una especie inteligente en estos planetas nunca pueda viajar al espacio debido a una pura imposibilidad física. De hecho, es posible que nunca conciban la idea de algún tipo de viaje espacial en absoluto”. Obviamente, la exploración espacial no es de sentido único. Los astronautas deben regresar del espacio, y la masa de un planeta afecta eso. La reentrada impone sus propias dificultades en una supertierra diez veces más masiva que nuestro planeta. La densidad atmosférica también juega un papel. Una nave espacial necesita controlar su velocidad y el calentamiento por fricción al reentrar, y eso es más difícil en un planeta más masivo, al igual que escapar. El autor también habla sobre la idea de “los mundos pecera”. Estos son los planetas con un Fex mayor de 2.2 desde los cuales la escape es físicamente imposible. ¿Cómo sería la vida para una especie inteligente en un mundo pecera? En su investigación, el autor nos invita a especular con un guiño a la ciencia ficción, imaginando un mundo oceánico que alberga a una especie inteligente. “En un entorno fluido, la comunicación no asistida viaja mucho más lejos que en una atmósfera como la de la Tierra. Las señales no asistidas podrían viajar durante cientos de kilómetros”, explica. En un entorno así, “... la comunicación entre individuos podría ser factible sin la necesidad de dispositivos de comunicación”, añade. Entonces, el impulso para desarrollar tecnologías de comunicación podría no estar presente. En ese caso, la tecnología podría no haberse desarrollado y la civilización podría no considerarse ‘comunicativa’ en absoluto, una de las claves para la definición de una inteligencia extraterrestre. “La tecnología de telecomunicaciones podría nunca surgir en un mundo así, aunque podría ser el hogar de una civilización completamente desarrollada”, señala el profesor. “Dicha civilización no sería ‘comunicativa’ y no se contemplaría en la ecuación de Drake”. Otras circunstancias podrían atrapar efectivamente a las civilizaciones en sus mundos natales. En un planeta con una cobertura de nubes continua e ininterrumpida, el cielo estrellado nunca sería visible. ¿Cómo afectaría eso a una civilización? ¿Puedes maravillarte de las estrellas si no puedes verlas y no sabes que están ahí? Claro que no. Algo similar ocurre en un sistema estelar binario sin noche. “Las estrellas nunca serían visibles y nunca serían objetos y fuentes de asombro. Los mundos oceánicos presentan un dilema similar. En mundos o lunas con océanos cálidos y capas de hielo congelado de varios kilómetros de espesor como Europa, los habitantes tendrían vistas extremadamente limitadas del universo que habitan. Es difícil imaginar que surja una civilización tecnológica en un océano bajo varios kilómetros de hielo. Pero no estamos en posición de juzgar si eso es posible o no” añade. El factor de escape de exoplanetas (Fex) puede ayudarnos a imaginar qué tipos de mundos podrían albergar inteligencias extraterrestres. Puede ayudarnos a anticipar los factores que evitan o al menos inhiben los viajes espaciales y agrega más complejidad a la ecuación de Drake. Nos lleva a la idea de los mundos pecera, planetas inescapables que podrían mantener a una civilización atada a su planeta para siempre. Sin la capacidad de salir alguna vez de su planeta y explorar sus sistemas solares, y sin la capacidad de comunicarse más allá de sus mundos, ¿podrían surgir y caer civilizaciones enteras sin nunca conocer el universo del cual formaban parte? ¿Podría suceder justo bajo nuestras narices, por así decirlo, y nunca lo sabríamos? Y más importante aún, ¿qué tan afortunados somos de poder contemplar el cosmos como lo hacemos para plantearnos este tipo de escenarios extraterrestres?
jueves, 29 de enero de 2026
EL APOCALIPSIS DE TRUMP: El Anticristo que busca destruir al mundo
Llamar Anticristo a una persona es, en esencia, declararla la encarnación de Satanás. Y esa definición le cae ahora como anillo al dedo a Donald Trump, quien, con sus demenciales intentos de apoderarse del mundo, busca desatar una conflagración nuclear que acabe con la humanidad. Es más, su abierta propensión a actuar al margen de la ley, declarando de que ‘no necesito el derecho internacional’ sino los dictados de mi ‘propia conciencia’ es propia la de un dictador, no de un presidente democrático. Trump actúa con esa misma arbitrariedad hacia sus propios conciudadanos, tal como ha sucedido con Renee Nicole Good, asesinada de un balazo por la policía migratoria, sin que el caso fuera debidamente investigado por el FBI. Trump ha ordenado al ejército federal intervenir en algunos Estados, sin consultar con sus gobernadores, algo sin precedentes en la historia de los EE.UU. elevando las tensiones ahora que se vienen las elecciones intermedias que tienen lugar a mitad de su mandato, las cuales ha dicho que “no deberían realizarse” porque sabe que perderá por amplio margen y podría ser destituido por un congreso opositor. Lo más peligroso es la lealtad absoluta que exige a sus seguidores. Cuando dice algo, espera que no haya nadie que le contradiga o le aconseje algo diferente. Sus súbditos siguen aquella consigna que he escuchado tantas veces: ¡lo que diga Trump, eso es lo que va! Para el apóstol Juan, quien compuso el Apocalipsis, la bestia y sus cabezas simbolizaban el Imperio romano y sus emperadores. Este libro probablemente fue escrito durante la época del emperador Domiciano, quien reinó del 81 al 96 d. C. Domiciano representaba un peligro para la fe de los cristianos porque tenía pretensiones de deidad y exigía el debido reconocimiento público de su estatus divino, con graves consecuencias para quienes se negaban, particularmente en Asia Menor, donde se encontraban las siete iglesias a las que se refería el libro (1:11). Muchos cristianos fieles se negaron y sufrieron persecución y muerte como resultado (6:9). Figuras análogas a Domiciano han aparecido en la historia mundial, aunque el libro del Apocalipsis no las menciona específicamente y aunque la correspondencia entre ellas y la bestia no sea exacta en muchos detalles. La primera carta de Juan se refiere a «muchos anticristos» (2:18). Lo que todas estas figuras tienen en común es que representan una tentación diabólica para los cristianos que desean permanecer fieles a Jesús, el único Señor que sufrió y murió por ellos. Es indudable que Donald Trump sea una versión contemporánea de dicho anticristo. Algunos de los puntos de coincidencia entre la bestia de Apocalipsis 13 y Donald Trump son más que una coincidencia, como la herida casi fatal en la cabeza que sanó. Otros son más sustanciales y merecen mayor reflexión. Según Apocalipsis 13, por ejemplo, «a la bestia se le dio una boca que profería palabras altivas y blasfemas». Pronunció «blasfemias contra Dios». Se podría decir que palabras altivas y blasfemas han salido de la boca de Trump y de sus partidarios, quienes afirman que tiene una relación especial con Dios, quien lo protege de todo daño. Trump y sus partidarios enceguecidos y blasfemos, lo han comparado con el Jesús sufriente y perseguido. Trump seduce abiertamente a los votantes cristianos con groseras mentiras («Amo a los cristianos, soy cristiano» dice repetidamente). Asimismo, ha promovido y se ha regodeado en un culto a la personalidad, esperando lealtad total de sus seguidores, tanto de palabra como de obra, inevitablemente a expensas de la lealtad que sus seguidores cristianos deben únicamente a Cristo. Esto debería inquietar a cualquier cristiano con la mentalidad de Cristo. En Apocalipsis 13, quienes adoran a la bestia justifican su lealtad preguntando retóricamente: "¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?". La respuesta, por supuesto, en ambos casos es: "nadie". Hay entre los republicanos, quienes justifican su lealtad a Trump de forma similar. Se preguntan: "¿Quién como Trump, y quién puede oponérsele y sobrevivir políticamente?". La respuesta para cualquier republicano con ambiciones políticas es: nadie. Consideran que resistirse a él es inútil y peligroso para sus carreras políticas. Al expresar su apoyo, refuerzan sus pretensiones divinas, otorgándoles legitimidad, autoridad y poder. Aquellos funcionarios que tengan el valor de negarse a brindarle la lealtad total que exige pueden esperar exclusión, desprecio y ataques brutales en redes sociales por parte de él y su fanática base leal. Pregúntenle a quienes se han atrevido a enfrentarse a él y a denunciarlo por sus mentiras evidentes, su adulterio en serie, su materialismo descarado, su lenguaje cruel y abusivo, sus tácticas intimidatorias, su egocentrismo y su comportamiento criminal. Ha mostrado desprecio no solo por las leyes del país y la Constitución, sino también por las enseñanzas de Jesús. Eso debería inquietar a todo cristiano con la mente del verdadero Cristo. Curiosamente, Apocalipsis 13 también contiene una visión de una segunda bestia, lo que ofrece otra analogía reveladora para Trump y sus partidarios (versículos 11-18). Esta segunda bestia aparece en escena como defensora, en palabras y hechos, de la primera bestia. Si bien tenía "dos cuernos como los de un cordero", hablaba como un dragón; es decir, aunque parecía inocente e inofensiva, hablaba con engaño y peligro. En pasajes posteriores de Apocalipsis, se hace referencia a esta segunda bestia como "el falso profeta" (16:13; 19:20; 20:10), alguien que induce a la gente a adorar a dioses falsos. Según Apocalipsis 13, la segunda bestia "ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y sus habitantes adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada". Quienes hoy están el gobierno repiten sin pudor las mentiras de Trump en su presencia y se humillan para obtener su aprobación. Más preocupante para la iglesia es que la lista de apologistas y serviles incluya a quienes sirven en congregaciones “cristianas”. En su opinión, Trump es evidentemente “sin pecado”, como Jesús. Las acusaciones y condenas por actividades criminales no cuentan ni importan, incluso si están formalmente justificadas. Estos pastores y “cristianos” afines creen que pueden promover la causa del evangelio haciendo lo que parece un pacto con el diablo, algo que el mismo Jesús se negó a hacer (Mateo 4:8-10). Al hacerlo, no solo caen en una trampa engañosa, traicionando a su verdadero Señor; también convierten a Trump en el anticristo que es y quiere ser. Esto debería perturbar a todo cristiano con la mente del único Cristo. Algunos de estos pastores creen que Trump es el “Ungido de Dios”, como lo fue el rey persa Ciro según Isaías 44:28 (“Él es mi pastor, y él llevará a cabo mi propósito”) y 45:1 (“Así dice el Señor a su ungido, a Ciro, cuya mano derecha he tomado para someter naciones delante de él”). Desde esta perspectiva, Trump cumple un propósito “divino” - o mejor dicho demoniaco - mayor, incluso si su comportamiento es moralmente despreciable, descaradamente engañoso y manifiestamente ilegal. Los pastores “cristianos” que declaran que Trump “es el instrumento elegido de Dios” en realidad están retando al Creador, haciendo lo que solo Dios tiene derecho a hacer. Sí, Dios puede usar el mal para lograr el bien, pero esa es la prerrogativa de Dios, no la nuestra. Como cristianos, no tenemos otro llamado que ser fieles al evangelio de Cristo en palabra y obra. Por cierto, la segunda bestia del Apocalipsis “engaña a los moradores de la tierra”, causando alarmantemente que quienes no adoraran a la primera bestia “sean asesinados”. Trump y sus partidarios no han llegado tan lejos con aquellos que se niegan a mostrar el deseado homenaje al anticristo... al menos no todavía. El temor de que los republicanos de Trump, o sus secuaces, puedan implementar una campaña asesina contra sus oponentes puede ser fuera de lugar e incluso paranoico, pero uno puede permitirse preguntarse dónde se detendrán aquellos que excusan el violento asalto al Capitolio en nombre de Trump el 6 de enero del 2021, una vez que han vuelto al poder. Al fin y al cabo, el propio Trump exigió la ejecución del general retirado Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto, durante su primer mandato, porque este se negó a doblegarse ante él y acatar su voluntad. Como recordareis, en la pasada campaña electoral, expreso repetidamente su admiración por figuras tan criminales como Al Capone y Hannibal Lecter, a los que considero “como ejemplos a seguir” (?). Ha hecho numerosas alusiones en entrevistas y discursos al uso de la violencia para lograr sus fines o para exigir venganza. Ahora lo vemos como ha capturado a un dictador en Venezuela para apoderarse de su petróleo - el mismo lo reconoce sin ningún rubor-, amenaza con invadir Groenlandia o se prepara en estos días para atacar a Irán, así desate el Apocalipsis. Pero independientemente de lo que pueda o quiera hacer como presidente, Trump podría no ser capaz de controlar las fuerzas oscuras que ha bendecido y desatado y los utiliza para su provecho. Finalmente, cabe destacar que la segunda bestia de Apocalipsis 13 hace que todas las personas tengan la marca de la primera bestia "en la mano derecha o en la frente". Esta marca consiste en "el nombre de la bestia y el número de su nombre". Que Trump tenga su propia marca puede ser casualidad, pero aun así es instructivo. Como sabéis, se trata de una gorra de béisbol roja con su nombre o su lema MAGA claramente visible y prominentemente exhibido en la frente de quien la lleva. Podría decirse que su número también es el 666, es decir, una trinidad imperfecta y diabólica (Satanás, Trump y sus falsos profetas), que parodia y reemplaza la Trinidad perfecta de Dios, Jesús y el Espíritu Santo, activa en las iglesias de los santos. Trump es un anticristo porque busca ponerse en el lugar de Cristo y porque sus palabras y acciones son una parodia grotesca y demoníaca del verdadero Cristo. Pero hay otra razón por la que es un anticristo: hay quienes lo aceptan como su Mesías, aunque no todos parezcan ser plenamente conscientes de ello. Sin su apoyo, Trump no habría vuelto a la Casa Blanca y sería un expresidente anciano que pasa su tiempo jugando al golf en Florida. En conclusión, Trump y su movimiento MAGA constituyen lo que Apocalipsis 13 llama «un llamado a la perseverancia de los santos» (v. 10). Estos santos, creyentes leales solo a Cristo, no pueden apoyar de ninguna manera a un anticristo manifiesto como Donald J. Trump y sus acólitos. Es hora de que los santos de todo el mundo se levanten, se apoyen en Cristo y rechacen su falsificación de quien, de la mano con el sionismo, busca acabar con nuestra existencia. Trump es el enemigo a vencer y hay que combatirlo hasta el final.
jueves, 22 de enero de 2026
NANTIANMEN PROJECT : Cuando la guerra abandona la Tierra
Durante unos segundos, el vídeo parece sacado directamente de Star Wars: una colosal nave triangular emerge del vacío, abre sus entrañas y despliega cazas espaciales como si fueran aviones embarcados en un portaaviones naval. No hay sonido, pero casi se oye el zumbido del futuro. Así ha presentado China en redes sociales el llamado Proyecto Nantianmen (Puerta sur del cielo), un “portaaviones espacial” capaz - según versiones - de transportar hasta 88 cazas y dominar la órbita terrestre como quien controla un estrecho marítimo. El problema es que, por ahora, parte de lo que se ve en el vídeo pertenece más al terreno del deseo que al de la ingeniería. Ante todo, cabe precisar que Nantianmen no es un programa militar activo, ni un proyecto aprobado, ni una nave en construcción. Es una visión conceptual presentada por primera vez en el 2017 por investigadores chinos, una idea teórica sobre cómo podría ser una plataforma orbital multipropósito en un futuro lejano. El espectacular vídeo difundido es CGI puro, animación por ordenador, sin pruebas de hardware, prototipos o financiación asociada. Sin embargo, medios estatales chinos, como la televisión pública CCTV han mezclado imágenes de lo que llaman tecnología aspiracional, con imágenes reales de su caza de sexta generación "Emperador Blanco B" (AVIC Baidi Tipo-B), presentado en el Salón Aeronáutico de Zhuhai en el 2024. Ni el desplazamiento de 120.000 toneladas ni la cifra de 88 cazas aparecen respaldados por documentos oficiales. Son números que circulan en redes y titulares occidentales filtrados con alguna finalidad geoestratégica o militar frente a la actitud desafiante de un desquiciado como Donald Trump con sus políticas expansionistas, pero no figuran en los comunicados chinos ni en publicaciones técnicas verificables. Nantianmen, por tanto, no pasa de ser un ejercicio de imaginación estratégica, una forma de mostrar ambición… y de enviar un mensaje. Porque este importa. China sí avanza de forma muy real en tecnologías espaciales: estaciones orbitales operativas, misiones lunares exitosas, satélites militares cada vez más sofisticados y capacidades antisatélite que preocupan seriamente a Washington. En ese contexto, presentar una visión de dominio orbital no es inocente. Aunque la nave no exista, la idea sí: el espacio como nuevo campo de batalla. Y aquí es donde el asunto deja de parecer ciencia ficción para volverse inquietantemente actual. Mientras China muestra su “portaaviones del espacio” como una promesa del futuro, al otro lado del mundo Estados Unidos busca militarizar oficialmente el espacio. La Space Force no es una metáfora, es una rama activa del ejército. Y su narrativa empieza a ir mucho más allá de la órbita terrestre. Hace apenas unos días, Elon Musk apareció en Starbase, Texas, presentando al secretario de Defensa Pete Hegseth en un acto que pasó casi desapercibido para el gran público, pero no para quienes escuchan con atención. Allí se dijo sin rodeos que el objetivo último de la Space Force es “ir más allá de nuestro sistema estelar, a otros sistemas estelares, donde podamos encontrarnos con extraterrestres o descubrir civilizaciones que llevan extintas mucho tiempo”. No era una charla de ciencia ficción. Era un discurso institucional. Y entonces la pregunta se impone sola: ¿por qué los ejércitos del mundo hablan ya de otros sistemas estelares? ¿Qué parte de los avances en tecnología espacial nos hemos saltado? ¿Acaso hay un Programa Espacial Secreto? Ni China ni Estados Unidos pueden hoy construir un portaaviones espacial operativo, ni enviar flotas tripuladas a las estrellas. Pero ambos parecen estar sembrando algo más duradero que el acero: narrativa. Preparan a la opinión pública para un futuro donde el espacio no será solo territorio de científicos, sino de estrategias militares, competencia geopolítica… y quizá algo más. Nantianmen, aunque sea solo un render, cumple una función clara: normalizar la idea de que la órbita es el próximo océano a conquistar. Y cuando se normaliza una idea, tarde o temprano alguien intenta hacerla realidad. ¿Será dentro de 20 años? ¿De 50? ¿O estamos viendo solo la parte visible de programas que todavía no tienen nombre? Si el siglo XX se definió por el control del aire y el XXI por el control de la información, quizá el siguiente se defina por quién domina el espacio… y con qué propósito. Porque una cosa es explorar, y otra muy distinta es patrullar. Y cuando las grandes potencias empiezan a hablar de “encontrar civilizaciones extintas”, la pregunta incómoda no es si existen, sino por qué dan por hecho que alguien podría estar esperándolos.... y ser una amenaza para nuestra existencia.
jueves, 15 de enero de 2026
LA ANOMALIA DEL MAR BÁLTICO: El misterio que resurge desde sus cenizas
Desde su descubrimiento en el 2011, la anomalía en el Mar Báltico ha fascinado a exploradores, científicos y aficionados al misterio. Ahora, el cazatesoros sueco Dennis Åsberg afirma que su investigación ha dado un giro importante: luego de 16 años, asegura que la Universidad de Estocolmo ha confirmado que el objeto no es una formación natural, sino algo colocado intencionalmente. Como recordareis - ya que lo dimos a conocer en su momento - el 2011, el equipo de Ocean X, liderado por Åsberg y Peter Lindberg, descubrió mediante sonar una extraña estructura circular de unos 60 metros de diámetro, ubicada a 90 metros de profundidad en el Golfo de Bothnia, entre Suecia y Finlandia. Las primeras imágenes sorprendieron por su forma peculiar, que parecía un “platillo volador”, con superficies planas, líneas rectas y ángulos de 90°, algo poco común en las formaciones geológicas. Desde el principio, el objeto estuvo rodeado de misterio. Los buzos informaron que sus equipos eléctricos fallaban siempre cuando se acercaban: teléfonos satelitales, cámaras, ordenadores de buceo... todo dejaba de funcionar cerca de la anomalía. Incluso hubo problemas con el sonar del robot submarino. Según Åsberg, lo más relevante de su reciente descubrimiento es que, gracias a los datos del subsuelo, ha confirmado que la estructura está apoyada sobre el fondo marino, pero separada de las capas geológicas inferiores, lo que sugiere que fue "colocada" allí, no formada de manera natural. Este hallazgo es importante porque, si fuera parte del lecho rocoso, tendría más sentido como una formación geológica. Pero según Åsberg, el objeto no solo es geométricamente extraño, sino que está físicamente aislado del terreno circundante. Además de su forma circular, la anomalía presenta paredes rectas, corredores en ángulos rectos y una superficie dura y uniforme, lo cual es raro si fuera una roca erosionada naturalmente. Lo más inquietante, según Åsberg, es el "fallo sistemático" de los aparatos electrónicos: GPS, cámaras y otros equipos dejan de funcionar cada vez que los buzos o sondas se acercan al objeto. Estas anomalías electromagnéticas se han repetido en diversas expediciones. Al respecto, cabe precisar que las muestras recogidas en expediciones anteriores han generado controversia. El geólogo Steve Weiner, parte del equipo Ocean X, asegura que encontraron materiales metálicos "que la naturaleza no podría producir por sí sola". Sin embargo, otros científicos escépticos como Volker Brüchert, de la Universidad de Estocolmo, analizaron fragmentos y concluyeron “que eran principalmente granito, gneis y arenisca”, o sea, rocas comunes. Recientes informes sugieren que también se hallaron rastros de basalto y material orgánico quemado cerca del objeto. Este último dato resulta curioso porque la zona del Báltico en esa área tiene muy baja actividad biológica, lo que hace aún más extraño el hallazgo. Por cierto, uno de los datos más intrigantes que ofrece Åsberg es un antiguo mapa de 1539, que marca una "montaña ardiente" justo en el lugar donde se encuentra la anomalía. Según Åsberg, "los científicos actuales no ven volcanes allí, pero nosotros hemos experimentado fallos extraños. ¿Qué sabían esos antiguos cartógrafos?" Esta referencia histórica abre la puerta a muchas especulaciones: ¿podría ser un lugar con algún significado simbólico o ancestral? ¿O es simplemente un mito cartográfico que se ha reinterpretado con el tiempo? Aunque Åsberg asegura que la Universidad de Estocolmo ha confirmado su teoría, muchos escépticos no comparten su opinión. El geólogo Martin Jakobsson, de la misma universidad, ha afirmado en el pasado que las imágenes “podrían ser de arenisca o morrena glacial, formaciones depositadas por antiguos glaciares”. Por su parte, el arqueólogo marino Göran Ekberg ha señalado que, aunque la forma circular del objeto sea curiosa, “la naturaleza puede generar estructuras extrañas por sí sola”. Algunos incluso sugieren que el anuncio de Åsberg “podría ser un truco mediático para atraer fondos a futuras expediciones” ... pero el debate continua. Lo único cierto por ahora es que el Mar Báltico sigue guardando muchos secretos. Y algunos están dispuestos a seguir investigando para desvelarlos.
jueves, 8 de enero de 2026
EL DRAGÓN ROJO DE GALES: Símbolo de una Nación
Según la tradición, el origen del dragón rojo representado en la bandera de Gales, llamado Ddraig Goch o Dragón Galés, proviene de un antiquísimo conflicto entre dos de estas bestias, una blanca y una roja. Del dragón blanco se decía que era la encarnación del mal, pero existía un problema, y era que los constantes enfrentamientos entre estos dos dragones provocaban daños en los humanos, y se creía que el simple sonido que emitían al luchar era suficiente para dejar a quienes lo escuchasen sin descendencia. Llud, el entonces monarca de Gran Bretaña se decidió a encontrar una solución a este gran conflicto, para lo cual pidió consejo a su sabio hermano Llefelys. Éste le propuso cavar un enorme agujero en el centro del reino y llenarlo de hidromiel, para que los dragones se embriaguen y después sean más fáciles de abatir. Su plan funciono a medias, ya que ambas bestias si bien quedan atrapadas durante siglos, se mantienen con vida. Con el paso del tiempo, un nuevo rey llamado Gwrtheyrn decide erigir un gran castillo sobre la prisión de los dragones, descubriendo a ambas criaturas aun en su cautiverio. Entonces Gwrtheyrn pide consejo al ilustre mago Merlín, quien aconseja la liberación de las bestias para que puedan continuar con su batalla. Una vez libres, la lucha entre ambos termina con la victoria del dragón rojo, por lo que siglos más tarde, el rey Wthyr Bendragon (o Uther Pendragon, padre del mítico Arturo de Camelot) decide tomar la figura del dragón rojo como emblema de su linaje y del país de Gales. Se dice asimismo que, alguna vez, los dragones asolaron a todo el país de Gales. El dragón es tan intrínseco a la cultura galesa que adorna la bandera del país, por lo que ha formado parte central de su folclor desde hace siglos. De hecho, existe una vieja leyenda que asegura la existencia de un dragón durmiendo en medio de Gales. En el Mabinogion, un manuscrito medieval donde se concentraron diversas tradiciones orales de Gales, se dice que alguna vez existió un rey galés que consultó a su hermano, el rey de Francia, sobre algunos inconvenientes que enfrentaba en el reino. El monarca francés le comentó que todos sus problemas se debían a dos dragones que se disputaban sus tierras: un dragón extranjero y otro nativo de Gales. Así, aconsejó que realizara una medición de sus dominios y ubicara el centro exacto. En ese lugar debía cavar un hoyo profundo y colocar un gran caldero repleto con el mejor hidromiel. Según el rey francés, con esto los dos dragones vendrían y pelearían entre sí. “Al quedar agotados tras una lucha feroz y despiadada […] beberán todo el hidromiel, y entonces dormirán. Cuando esto suceda, arroja toda la tierra que se ha excavado y sepúltalos […] en el lugar más fuerte de tus dominios, y ocúltalos entre la tierra. Mientras los mantengas en ese lugar, ninguna plaga se atreverá a venir”. La historia menciona que el rey galés siguió las recomendaciones de su hermano y, finalmente, sus dominios quedaron en paz. Luego de pasar muchos años, mientras se construían los cimientos de un castillo, el legendario mago Merlín terminó descubriendo a los dos dragones dormidos: un rojo galés (Y Ddraig Goch) y otro blanco sajón. Se dice que las ruinas de este castillo construido por Merlín todavía pueden apreciarse en un valle cerca de las montañas Yr Eifl, también conocidas como “Las Rivales”. La popularidad de esta leyenda contribuyó a que el dragón rojo se convirtiera en el símbolo nacional de Gales. Sin embargo, para algunos, los dragones van mucho más allá de seres mitológicos. A principios del siglo XX, todavía se encontraban testimonios de personas que afirmaban haber divisado dragones en territorio galés. Marie Trevelyan, una historiadora experta en el folclor galés, tenía mucho interés en estudiar y preservar los informes sobre dragones en el país. Llegó a escribir un libro sobre historias populares donde reveló testimonios de varias personas que aseguraban haber tenido algún tipo de experiencia con dragones. Una zona aledaña al castillo de Penllyn, en Glamorgan, tenía reputación como el hogar de las temibles bestias. Cerca de este lugar Trevelyan encontró el testimonio de un anciano que recordaba haber visto serpientes con alas durante su juventud, llegando a describirlas “como si estuvieran cubiertas con toda clase de joyas. Algunos presentaban crestas brillantes con los colores del arcoíris”. Cuando eran molestados o sorprendidos, se deslizaban a toda velocidad, “brillando por todos lados», hacia sus escondites. Si se molestaban, sobrevolaban las cabezas de las personas con sus brillantes alas extendidas como las plumas en la cola de un pavo real”. Al conversar con Trevelyan, el anciano insistió en que estos seres no eran producto de simples historias sino una amenaza real, “tan perjudiciales como los zorros para las aves de corral”. De hecho, llegó a afirmar que sus familiares llegaron a matar algunos cuando eran jóvenes. Para este anciano, aquellas bestias increíbles desaparecieron, precisamente, por la caza excesiva. Trevelyan señaló que algunos locales veían a estos animales como algo común y corriente. Llegó a entrevistar a otra anciana que ofreció las mismas referencias que el anciano sobre el tema de los dragones. La mujer recordaba una historia en particular ya que en los acontecimientos participó su abuelo, quien junto a sus hermanos se dirigió a Penmark para cazar a una de estas bestias. Una vez que lograron derribarlo en pleno vuelo y matarlo, la anciana mencionó que su brillante piel decoraba su hogar mientras ella crecía, y sólo se deshicieron de ella cuando el abuelo murió. También hizo referencia al peligro que representaban los dragones para los animales de granja, recordando que muchas veces el ganado moría en las fauces de las temibles bestias aladas. Por eso, la cacería de dragones era algo común pues las personas protegían a sus animales. Otros procuraban el tesoro que, se rumoreaba, ocultaban cerca de sus guaridas. La forma tan sobria y mundana con la que los ancianos describieron a los dragones en las entrevistas que proporcionaron a Trevelyan es sorprendente, por decir lo menos. ¿Es posible que, en el pasado, serpientes aladas sobrevolaran el territorio de Gales llegando a la extinción a causa de los humanos?
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