TIEMPOS DEL MUNDO
jueves, 5 de marzo de 2026
¿UNA MALDICIÓN HA CAIDO SOBRE DONALD TRUMP?: El monstruo se está pudriendo en vida
Como recordareis, a inicios de este mes, el Criminal de Guerra, maldito pedófilo y violador de niños Donald Trump, apareció con lo que parecía ser una erupción cutánea enrojecida cerca del cuello de su camisa, una afección que, según dijo su médico, se espera que dure “unas semanas”. Sean Barbabella, médico de Trump, dijo en un comunicado que este estaba utilizando una crema medicada como tratamiento “preventivo” paralo que llamo “una afección cutánea”, que se veía extenderse sobre el cuello de su camisa detrás de la oreja derecha, de allí por todo el cuerpo. Barbabella no dijo cuál era la “afección” ni qué medicación tomaba Trump. “Se está utilizando una crema muy común en el lado derecho del cuello, la cual es un tratamiento preventivo para la piel, prescrito por el médico de la Casa Blanca”, decía el comunicado. “Donald Trump va a utilizar este tratamiento durante una semana, y se espera que el enrojecimiento dure unas semanas” agregó. Trump se ha enfrentado al escrutinio público sobre su salud, impulsado por las señales de fatiga durante su primer año de vuelta a la presidencia y la falta de claridad de sus médicos y ayudantes sobre su condición. En el último año, por ejemplo, se le ha visto con frecuentes hematomas visibles en las manos. Cuando le aparecieron en la mano derecha, los funcionarios de la Casa Blanca dijeron que se debían “a su apretón de manos al saludar, y Trump, de 79 años, empezó a disimularlos con maquillaje”. El mes pasado, cuando le apareció un hematoma en la mano izquierda, Trump dijo que se debía a “que se había golpeado con una mesa y estaba tomando aspirinas” ... una explicación de lomas absurda que busca ocultar su real condición de muerto en vida. A Trump también se le han observado frecuentes hinchazones en las piernas, que sus médicos y ayudantes del presidente han explicado “que son consecuencia de una insuficiencia venosa crónica, enfermedad que se produce cuando las venas tienen problemas para transportar la sangre de vuelta al corazón”. Como sabéis, durante más de una década, Trump, sus médicos y sus ayudantes con frecuencia han emitido declaraciones escuetas, vagas o nada halagüeñas sobre el estado físico y de salud de este pedófilo que aparece en la lista Epstein. Harold Bornstein, médico personal de Trump desde hace mucho tiempo, declaró a finales del 2015 que Trump sería “el individuo más sano jamás elegido para la presidencia” (?). Ronny L. Jackson, médico de Trump en la Casa Blanca, afirmó en el 2018 que, de haber llevado una dieta mejor, Trump “podría haber alcanzado los 200 años” ... reconociendo implícitamente que a este degenerado le queda pocos años de vida. Como podéis maginar, los críticos de Trump han especulado sobre su salud durante todo el tiempo que lleva en la política nacional, quien, a su vez, se ha negado con frecuencia a explicar cuándo y por qué ha buscado atención médica, ya sea que padeciera de Coronavirus o se sometía a procedimientos rutinarios. Por ejemplo, cuando Trump volvió a la campaña electoral de cara a las elecciones del 2024, su médico emitió un adulador, pero vago informe de salud de una sola página que no incluía ni siquiera detalles básicos como el peso de Trump, su presión arterial, sus niveles de colesterol o cualquier medicación recetada. Finalmente, el pederasta se negó a hacer públicos muchos de sus historiales médicos básicos antes de las elecciones. Como recordareis, en un episodio especialmente crítico, Trump enfermó gravemente de COVID-19 en octubre del 2020. En aquel momento, su pronóstico llegó a ser tan preocupante que los funcionarios creyeron que sería necesario conectarlo a un respirador artificial. Pero los detalles de la gravedad de su estado no se hicieron públicos hasta luego de que dejara el cargo, en enero de 2021. Los médicos de Trump reconocieron “que habían dado una imagen demasiado optimista de su enfermedad, tratando de ocultar su real condición, ya que estuvo al borde de la muerte”. Cabe precisar que, durante la ceremonia del lunes, Trump también lucía el moratón en la mano derecha que, como es habitual, estaba cubierto por una gruesa capa de maquillaje. Estas marcas que aparecen en su cuerpo y que se están extendiendo a toda velocidad, indican de una misteriosa enfermedad que terminara por llevarlo a la tumba antes de lo que se imagina. De allí la prisa de este engendro del Demonio en desatar la III Guerra Mundial - cuanto antes mejor - y llevarse al mundo consigo al infierno, pero Dios en su infinita misericordia evitara que ello suceda y que esta bestia maligna pague en vida el sufrimiento que está causando a la humanidad. No se tratade “un simple sarpullido” como dicen algunos. Es algo más grave. Esto nos recuerda lo que sucedió con Herodes (otro genocida como el) que según relata la Biblia, murió devorado por los gusanos aun en vida, y que fue castigado por los horribles crímenes que cometió, entre los cuales se cuenta el estrangulamiento de toda su familia - de quienes en su paranoia sospechaba que lo iban a asesinar - así como la matanza de los niños inocentes de Belén, en su pérfido afán de querer acabar con la vida del Niño Jesús. “Su muerte fue larga y dolorosa, siendo su cadáver putrefacto y pestilente sepultado rápidamente en medio del asco y la repulsión que causaba al verlo”, cuentan las Escrituras. Por lo visto, eso mismo pasara con Trump, a quien Dios esta castigando haciéndolo pudrir en vida. Esperemos que este monstruo muera en medio de grandes sufrimientos como Herodes....Contra los designios del Altísimo no hay escapatoria posible.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

