TIEMPOS DEL MUNDO
jueves, 22 de octubre de 2026
LA VERDADERA NATURALEZA DE LOS EXTRATERRESTRES: ¿Manifestaciones de entidades demoniacas?
Charles Duke, veterano astronauta de la NASA que participó en la histórica misión Apolo 16 de 1972, ha sorprendido con una inquietante afirmación sobre el fenómeno OVNI. A sus 91 años, sostiene que los misteriosos objetos que aparecen en nuestros cielos no son naves extraterrestres, sino “manifestaciones de entidades demoníacas que buscan engañar a la humanidad”. En efecto, durante una entrevista con la cadena religiosa estadounidense Christian Broadcasting Network (CBN), el décimo ser humano en pisar la Luna fundamentó su creencia en un pasaje bíblico, concretamente en 2 Corintios 11:14, donde el apóstol Pablo advierte que incluso Satanás puede disfrazarse de un ángel de luz: “El Señor dice que lo que estamos viendo es real, pero el diablo puede aparecer como un ángel de luz, según la Biblia”, declaró Duke, convencido de que los aparentes visitantes de otros mundos podrían ocultar una naturaleza espiritual maligna. “Los OVNIS están tratando de alejarnos de la verdad. Son demoníacos”, añadió. El exastronauta explicó que su interpretación del fenómeno no es reciente. De hecho, aseguró que lleva años sosteniendo esta creencia y recordó una experiencia personal que, según su testimonio, terminó por confirmarla. En cierta ocasión, Duke pidió a Dios una señal muy específica: que un amigo cercano, un empresario que jamás hablaba de estos asuntos, mencionara espontáneamente los OVNIS durante el desayuno del día siguiente. Para su sorpresa, eso fue exactamente lo que ocurrió. “Charlie, ven aquí. Quiero empezar a hablar contigo sobre los OVNIS”, recordó que le dijo su amigo. Duke interpretó aquella inesperada conversación como una respuesta directa a sus plegarias, reforzando su convicción de que “detrás de los avistamientos existe una realidad sobrenatural vinculada al engaño espiritual”. Su postura coincide con otras interpretaciones religiosas que han ganado visibilidad en Estados Unidos. Entre quienes han expresado ideas similares figuran el vicepresidente J.D. Vance y monseñor Stephen Rossetti, quien hasta hace unos meses se desempeñaba como exorcista de la arquidiócesis de Washington. Vance ha sugerido que los aparentes tripulantes de los OVNIS podrían ser entidades demoníacas en lugar de extraterrestres, mientras que Rossetti llegó a declarar: “Es mi creencia personal que probablemente muchos, si no la mayoría, de estos avistamientos de seres alienígenas son en realidad demonios”. Estas afirmaciones le costaron el cargo al religioso en junio pasado, cuando el arzobispo de Washington, el cardenal Robert McElroy, decidió destituirlo por considerar que sus declaraciones contradecían las enseñanzas de la Iglesia sobre el diablo, los demonios y el exorcismo. Sin embargo, la teoría demoníaca está lejos de generar consenso entre los representantes religiosos. El sacerdote Lee Taylor, responsable de tres iglesias en el norte de Gales, ofreció una perspectiva muy diferente en declaraciones a The New York Post. Taylor considera que diversos pasajes bíblicos permiten contemplar la existencia de inteligencias no humanas sin necesidad de atribuirles una naturaleza maligna. Entre ellos mencionó la visión de Ezequiel sobre una misteriosa “rueda dentro de otra rueda” y las palabras de Jesús en Juan 14:2: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas”. A su juicio, el eventual descubrimiento de civilizaciones extraterrestres no supondría una amenaza para el cristianismo, sino una oportunidad para ampliar la comprensión de la creación divina. “Un universo más grande, o el descubrimiento de uno más grande, no hace que Dios sea más pequeño. Simplemente hace que la creación sea más grande”, expresó. El sacerdote también advirtió sobre los riesgos de interpretar automáticamente lo desconocido como una manifestación del mal, ya que semejante postura podría alimentar el miedo en lugar de favorecer una investigación abierta. “No creo que sea el marco más útil para hablar de un fenómeno desconocido. Puede animar a las personas a proyectar miedo o certezas sobre algo que todavía no comprendemos”, señaló. Aunque las afirmaciones de Duke reflejan sus convicciones religiosas y no constituyen evidencia científica sobre el origen de los OVNIS, sus declaraciones reavivan un antiguo debate que trasciende la posibilidad de visitantes extraterrestres: si algún día se confirma la existencia de una inteligencia no humana, ¿cómo encajaría ese descubrimiento en las creencias espirituales de la humanidad?

